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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 20 de octubre de 2020

 Víctor Gómez Pin

Asuntos metafísicos 46: la causa y el tiempo

El futuro del otro.

En el uso convencional del término, causa se vincula a tiempo y concretamente a precedencia en el tiempo. Obviamente esta última no basta para hablar de causa pero sí se presenta  como condición, no pareciendo concebible que el efecto pueda preceder a la causa y ni siquiera ser simultáneo  a la misma. Cuando además de tenerlo como antecesor, el acontecimiento B se halla intrínsecamente vinculado con el acontecimiento A, se considera que B es un efecto de A.  De tal manera que, cabe decir,  B es el futuro  de otro, de hecho el futuro del correlacionado, el futuro de A. Futuro sin duda frustrado cuando por alguna razón B no llega a hacerse efectivo.

Repulsa y atracción de la idea de inversión del orden causa-efecto.

La idea de una intervención sobre el pasado (que trasluce tras el tema de Luis Molina  evocado en la columna anterior) no  dejó nunca de estar presente, al menos como fantasma. Prueba de ello son los esfuerzos mismos de los grandes del pensamiento filosófico para no darle entrada. Si en Kant la posibilidad  queda excluida por la estructura misma del tiempo absoluto, al que sería inherente  la nota  de irreversibilidad, también Hume (contrapunto explícito de Kant  en la Crítica de la Razón Pura) da por sentado que la precedencia de la causa sobre el efecto es un principio rector del funcionamiento de nuestro espíritu. No será la teoría de la relatividad restringida la que aporte novedad, y las tentativas de algún filósofo del siglo XX  por argumentar en sentido contrario, han sido siempre puntualmente rebatidas. La auténtica novedad  vendría una vez más de la filosofía natural que está en acto surgiendo de la física contemporánea,[1] y en parte de las discusiones en relación al teorema de Bell y a experimentos como los de Alain Aspect o  Anton Zeilinger que aquí se han venido sintetizando.  La idea de que el pasado no es libre de ser perturbado por el presente está, en concreto, vinculada a algunas de las hipótesis barajadas  para dar salida al problema  filosófico que supone la constatación de influencia entre  partículas no explicable en el marco de los postulados ontológicos hasta ahora  invariantes, es decir, comunes a las múltiples concepciones del orden natural, por opuestas e incluso contradictorias que puedan ser entre sí.



[1]     Aprovecho para recordar que sigue siendo muy util la división por Hume de la filosofía en filosofía natural y filosofía de la naturaleza humana, aunque ciertamente el conenido interno a cada división no coincidiría hoy con el de Hume. Concretamente un  Tratado de la naturaleza humana debería dar tanto peso al problema de lo que designamos por "estética"  como al problema de la moral, es decir al temario de las kantianas Crítica de la Razón Práctica y Crítica de la Facultad de Juzgar.

[Publicado el 24/4/2014 a las 07:00]

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Comentarios (2)

  • Respecto a "Repulsa y atracción..." me pierdo.

    Pero respecto al primer punto, "El futuro del otro" plantear estas incertidumbres:

    Supongamos que el hombre es conocedor (ya sea en modo consciente, en modo sufriente, o en modo…) de su naturaleza humana (o de su logos) tal que evidencia que hay una distancia (o diferencia, o des-sintonía…) entre su naturaleza (logos) y la naturaleza (Logos). Entonces: ¿Intenta, el hombre, abarcar el Logos ‒y dicho sea apoyándome en la oscuridad de Heráclito‒ desde su logos, o, quizá (y por decir algo) con su logos? Y, ¿si digo “desde su logos”, por ejemplo, estaré ya proponiendo una “visión existencialista” distinta que si al decir “con su logos” propongo una visión epistemo-tecnológica? […] Esto es, es la descripción (o conceptualización (o relación)) “causa-efecto//pasado-futuro” algo propio del logos (de la naturaleza humana (o del ethos)), o lo es del Logos (o de la Naturaleza (o del bios))?


    ...Y dejándome ya de rodeos y yendo al grano, me pongo gallinaceo y propongo si la pregunta a tal asunto no sería si el complejo “causa-efecto//pasado-futuro” es una evidencia con la que se ve (u obseva) el Logos o sólo cierto logos…? O, tal vez, …yo qué sé..., y volviendo a la divagación, y apoyándonos en un potpurrí, cogido con alfileres, aristotélico-berkeleyano-kantiano-hegeliano-heideggeriano-deleuziano: ¿"estamos" ante una aparatosidad ‒no sabemos si lógica o Lógica‒ “con” la que descubrir cierta realidad creada, o “desde” la que manipular cierta realidad descubierta, o “para” destilar cierta realidad deseada…

    Saludos...

    Comentado por: PC el 24/4/2014 a las 08:14

  • Independientemente del valor que cada uno conceda a las teorías de la retrocausalidad creo que es un muy buen ejercicio el plantear cuestiones dando como ciertas dichas teorías. Nunca se sabe hasta dónde nos puede llevar dichos ejercicios teóricos y más cuando en un futuro podría aceptarse como “verdad” científica la retrocausalidad. Y también creo necesaria la división entre filosofía natural y la filosofía de la naturaleza humana aunque no sólo por razones de utilidad.

    Comentado por: elías el 24/4/2014 a las 07:51

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Biografía

Victor Gómez Pin se trasladó muy joven a París, iniciando en la Sorbona  estudios de Filosofía hasta el grado de  Doctor de Estado, con una tesis sobre el orden aristotélico.  Tras años de docencia en la universidad  de Dijon,  la Universidad del País Vasco (UPV- EHU) le  confió la cátedra de Filosofía.  Desde 1993 es Catedrático de la Universitat Autònoma de Barcelona ( UAB), actualmente con estatuto de Emérito. Autor de más de treinta  libros y multiplicidad de artículos, intenta desde hace largos años replantear los viejos problemas ontológicos de los pensadores griegos a la luz del pensamiento actual, interrogándose en concreto  sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Esta preocupación le llevó a promover la creación del International Ontology Congress, en cuyo comité científico figuran, junto a filósofos, eminentes científicos y cuyas ediciones bienales han venido realizándose, desde hace un cuarto de siglo, bajo el Patrocinio de la UNESCO.

Ha sido Visiting Professor, investigador  y conferenciante en diferentes universidades, entre otras la Venice International University, la Universidad Federal de Rio de Janeiro, la ENS de París, la Université Paris-Diderot, el Queen's College de la CUNY o la Universidad de Santiago. Ha recibido los premios Anagrama y Espasa de Ensayo  y  en 2009 el "Premio Internazionale Per Venezia" del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti. Es miembro numerario de Jakiunde (Academia  de  las Ciencias, de las Artes y de las Letras). En junio de 2015 fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad del País Vasco.

Bibliografía

  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Enlaces

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