PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 19 de septiembre de 2020

 Víctor Gómez Pin

Asuntos metafísicos 25: singular pulsión en Leibniz...tarea inevitable en el pensamiento contemporáneo

Decía hace unas semanas  que Ortega ve en Leibniz  el paradigma de una especie de pulsión del pensamiento a explicitar principios y que se distancia de tal pulsión por el hecho mismo de intentar decir algo sobre la misma, es decir de intentar reflexionar el caso de Leibniz. Ya he indicado que, pese al título,  el libro de Ortega sobre la idea de principio en Leibniz habla más de Aristóteles que del propio Leibniz,.  Incluso en las  notas al pie de página se nota una especie de tensión, como una angustia de no llegar a superar los preliminares ("cuando lleguemos a Leibniz..." viene a decir). Y efectivamente el proyecto no es que quede eternamente diferido sino que de alguna manera es abandonado. Mas pese a ello  siempre he pensado que en el tiempo en que se halla embarcado en el asunto Ortega es uno de los  metafísicos de raza del siglo XX. Quiero con ello decir que la preocupación de  Ortega es un eco del problema al que inevitablemente se halla abocado el pensamiento filosófico por el simple hecho de prestar la debida atención a lo que dice la física.

La obsesión  leibniziana por  hacer explícitos principios a los que se responde sin conciencia de ello (como ya he dicho, principios que juegan un papel análogo a las orteguianas ideas que somos) vuelve a estar vigente precisamente porque se ha establecido en general la duda sobre los principios. La metafísica surge entonces como una necesidad de aclararse, aclararse en primer lugar sobre esa naturaleza por la que se  interrogan  desde  Erwin Schrödinger (dando un curso  sobre "la naturaleza y los griegos" hasta   Heidegger   (en su pregunta sobre qué es y como se determina la Physis) pasando por el propio Einstein o...  Zubiri,  pensador este último perjudicado simplemente por el hecho de vivir  no sólo en el contexto sofocante de una dictadura, (bajo la sombra nazi se expandía el pensamiento de Heiddeger), sino de una dictadura marginada culturamente en la Europa de la época. Mi hipótesis es que lo que está ocurriendo en el seno de la física marca tanto a los que no se refieren explicitamente a ella como a  los que no lo hacen. Y desde luego tras el cambio de siglo no ha cambiado la cosa sino quizás por el hecho de que ahora hay menos prejuicios para utilizar la palabra metafísica como hay menos prejuicios para utilizar la palabra ontología.

Sintetizo el punto central de las últimas reflexiones

Las ideas que somos, las ideas que dan soporte al pensamiento,  no son en general  pensadas ellas mismas o sometidas a juicio... de ahí lo original de la pulsión de Leibniz a explicitar principios generales. Pero estas ideas que somos, sí vienen inevitablemente a ser inevitablemente a ser objeto de reflexión si se da algún tipo de conmoción  en el conjunto de lo sustentado en tales ideas, algún tipo de  fallo en la previsible sucesión de los fenómenos o de contradicción en la descripción de los mismos, sea  esta  descripción ingenua o científica. Sentimos entonces  la imperativa  necesidad de volcarnos sobre tales ideas, de convertirlas en objeto de reflexión y  juicio. El ejemplo standard es el cúmulo de aspectos conflictivos en el seno de la Física que condujeron a Einstein a forjar una teoría que hacía recuperar la consistencia de la disciplina... al precio de repudiar como si se tratase de meros prejuicios las ideas preestablecidas de Tiempo y Espacio. Pero de alguna manera con la mecánica cuántica Einstein se ve confrontado a un reto más profundo y lo que eventualmente hay que sacrificar, es mucho más radical que el tiempo y el espacio.

[Publicado el 28/11/2013 a las 08:00]

Compartir:

Comentarios (6)

  • Recuerdo la premonitoria película de Stanley Kubrick, 2.001 Odisea del espacio, por el dominio de la computadora, que los españoles llaman ordenador.
    Luego, me preocupó cuando la "DEEP BLUE" le ganó a Gary Casparoz.
    Pero cuando no hace muchop comencé a navegar, veo que todo es cuestión de poder.
    No soy persona cibern´çetica.
    No soy de una era de robots.
    Pero aún dirigen mi vida mis pensamientos, convicciones, Aún tengo algunas neuronas funcionando.
    Aún siento afectos o rechazos.

    Aún le ordeno a mi "ordenador".-

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 03/12/2013 a las 08:18

  • Más allá del estimulante momento negativo que desvela las insuficiencias y contradicciones de este viejo mundo que se desmorona, interesa, con todo, no perder de vista que ese nuevo mundo que tan sugestivamente la nueva física nos viene descubriendo o diseñando es esencialmente el mundo del capital tecnológico, el mundo de las supermáquinas y ordenadores, el mundo del nuevo hombre cibernético.

    Comentado por: matrix el 02/12/2013 a las 22:30

  • "...lo que eventualmente hay que sacrificar, es mucho más radical que el tiempo y el espacio". Supongo que este "más" cuestiona las "ideas que somos". Pregunto y sigo esperando el desarrollo posterior del tema: ¿estas ideas que somos vienen a coincidir con lo que Goffman llama marcos primordiales en Frame Analysis? Tal parece. Pero me gusta más la creativa expresión de Ortega.

    Comentado por: SuperOmniax el 01/12/2013 a las 19:35

  • Espero cada entrega con el alma en vilo. Y ganan releídas a partir de la última hacia atrás. Emocionante aventura. Que se alargue.

    Comentado por: Úrsula el 29/11/2013 a las 19:08

  • En efecto, parece ser que, fatalmente, al dar cuenta rigurosa de cualquier realidad, se acaba por dar razón de la imposibilidad que dicha realidad significa.

    Comentado por: nopuedeserquenosea el 28/11/2013 a las 17:31

  • Sí, efectivamente, para Einstein la realidad, entendida ésta como algo independiente del sujeto, era algo totalmente irrenunciable. A Einstein le gustaba pensar que la Luna seguía ahí aunque no se la observara. Lo demás, y según él, sería incurrir, poco más o menos, en un subjetivismo y en un idealismo intolerable.
    Este intento de enraizar o fundamentar
    las cosas en la realidad fue una tarea llevada entre otros por Xavier Zubiri. Aunque dicha realidad ya no se tratara de un “en sí” (realismo ingenuo) ni un de “en mi” (idealismo ingenuo según Zubiri) sino de un “de suyo”.
    Zubiri fue el alumno más aventajado y predilecto de Ortega. De hecho, fue el propio Ortega el que recomendó a Zubiri partir hacia Alemania para seguir allí los cursos de Husserl, y posteriormente, de Heidegger (formó parte de su círculo). Y fue en Alemania donde Zubiri trabó amistad tanto con Einstein como con Erwin Schrödinger. De éste último no solo tradujo algún libro sino que además fue invitado por el propio Zubiri al curso de la Universidad Internacional de Verano en Santander en el año 1935 ( creo que ese fue el año y creo que fue el primer curso que se realizó). A Ortega siempre le produjo una gran impresión el altísimo conocimiento que poseía Zubiri en Ciencias, y además, que éste se forjara con los pensadores que la estaban llevando a cabo.
    Verán, si hablo tanto de Zubiri no es para mostrar un presunto conocimiento sobre dicha figura o para realizar una labor proselitista. Es simplemente rendirle el homenaje que creo que se merece (aparte de lo que ha significa a título personal el conocimiento de su obra). Aunque yo soy de aquellos que no pretende pensar “como” Zubiri sino “desde” Zubiri.
    Para mi, tanto Heidegger como Ortega, cometieron un profundo error. Es entendible, pero no por ello menos profundo. Tanto el uno como el otro, y arrancando desde la fenomenología, llegan a que la raíz desde la que se debe partir es el mundo de la vida (raciovitalismo) o el de la comprensión ( Heidegger consideraba que el Dasein era el pastor del ser). Esto hizo que sólo fijaran la lupa en las humanidades o en las ciencias del espíritu dejando a un lado las ciencias de la Naturaleza. Las ciencias de la Naturaleza no tenía nada que decir sobre la vida o sobre el sentido o comprensión del ser. Y esto es un profundo error desde mi punto de vista.
    Existe una frase, y creo que fue Ortega el forjador de la misma, que dice: “estar a la altura de los tiempos”. Pues bien, creo que cualquier filosofía, que cualquier metafísica, y para estar a la altura de los tiempos, debe de partir de los datos aportados por la ciencia. Ese creo que debe de ser indefectiblemente el punto de salida para realizar una metafísica a la altura de los tiempos. Y ello no significa no tener también en cuenta las ciencias del espíritu o las humanidades.
    Eso sí, habría que distinguir entre la filosofía primera y la metafísica. La filosofía primera sería una descripción otra cosa es que se ponga duda el poderse llevar a cabo) de lo inmediatamente dado a la conciencia. Bueno, “la” conciencia ya sería un entificación inaceptable en cualquier descripción fenomenológica, y por tanto, habría que hablar de los actos conscientes, pero no como actos causados por un presunta facultad (alma, mente o psique) sino como actos en cuanto actos.

    Comentado por: elias el 28/11/2013 a las 12:51

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Victor Gómez Pin se trasladó muy joven a París, iniciando en la Sorbona  estudios de Filosofía hasta el grado de  Doctor de Estado, con una tesis sobre el orden aristotélico.  Tras años de docencia en la universidad  de Dijon,  la Universidad del País Vasco (UPV- EHU) le  confió la cátedra de Filosofía.  Desde 1993 es Catedrático de la Universitat Autònoma de Barcelona ( UAB), actualmente con estatuto de Emérito. Autor de más de treinta  libros y multiplicidad de artículos, intenta desde hace largos años replantear los viejos problemas ontológicos de los pensadores griegos a la luz del pensamiento actual, interrogándose en concreto  sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Esta preocupación le llevó a promover la creación del International Ontology Congress, en cuyo comité científico figuran, junto a filósofos, eminentes científicos y cuyas ediciones bienales han venido realizándose, desde hace un cuarto de siglo, bajo el Patrocinio de la UNESCO.

Ha sido Visiting Professor, investigador  y conferenciante en diferentes universidades, entre otras la Venice International University, la Universidad Federal de Rio de Janeiro, la ENS de París, la Université Paris-Diderot, el Queen's College de la CUNY o la Universidad de Santiago. Ha recibido los premios Anagrama y Espasa de Ensayo  y  en 2009 el "Premio Internazionale Per Venezia" del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti. Es miembro numerario de Jakiunde (Academia  de  las Ciencias, de las Artes y de las Letras). En junio de 2015 fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad del País Vasco.

Bibliografía

  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Enlaces

Información sobre el Congreso Internacional de Ontología.

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres