El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 30 de mayo de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

Derrota

En una crónica de Silvia Blanco desde Budapest , el  diario El País se hacía el pasado 31 de diciembre eco  de los desmanes protagonizados contra la población de etnia gitana  por  la formación Jobbik, que desde la extrema derecha hace la competencia al actual partido en el poder, el populista y también derechoso Fidesz. Al parecer una de las razones del ascenso de Jobbik sería haber logrado que una parte de la población haya interiorizado la idea de que hay que distinguir entre los húngaros y los gitanos. 

No cabe en recurrir a un expediente análogo al de ciertos septentrionales italianos  consistente en decir que  "italianos son ellos", reservándose para sí mismos el vaporoso término de padanos. También ese mismo día, El país daba cuenta de  un meeting de la Lega Norte en el que su jefe de filas Umberto Bossi provoca las carcajadas de la concurrencia refiriéndose  al presidente de la República Italiana Giorgio Napolitano con la expresión "no sabía que era un terrone".

El término tiene en la expresión coloquial una enorme carga peyorativa y se fraguó en la Italia septentrional  en los años sesenta para referirse a los meridionales que buscaban una oportunidad en el norte industrial y cuya tragedia describió  con tanta acuidad el  milanés y miembro del partido comunista Lichino Visconti en la conmovedora Rocco y sus hermanos.  El señor Bossi cree a los suyos mayormente adaptables a una  sociedad en la que valor equivale a propiedad, decoro equivale a impresión de buen balance y virtud a una ascesis en pos de la primera, mas la imprescindible astucia para producir efectivamente la segunda, y saca de ello las consecuencias.  La crónica de Lucia Maggi sobre la atmósfera de esta reunión de la Lega en Albino, pondría los pelos de punta si desgraciadamente el cúmulo de clichés relativos a las poblaciones meridionales de Italia, a los extranjeros residentes en la península y sobre todo a la población musulmana no fueran moneda corriente y no estuvieran de alguna manera trivializados. 

Hace un tiempo me refería aquí a una de mis alumnas de la universidad de Dijon  hija de republicanos españoles exilados, quien   estupefacta y herida me mostraba desoladores versos  de un poeta vasco, que acababa de encontrar en la biblioteca de la facultad de letras, en los años de la transición española.  El autor  creía  mostrar su compromiso con la causa de un pueblo vasco entonces no sólo ofendido en la exigencia de libertad  sino también   mutilado por la dictadura en el ejercicio de la lengua de la que recibe nombre. Pero lo hacía  (por cierto, no en ese Euskera que da sentido al término Eusko que reivindicaba)  jerarquizando  a sus habitantes frente a los españoles  en  un paradigma  del cúmulo de prejuicios y construcciones imaginarias de la realidad que  configuran en cada uno de nosotros el ego que confundimos con la personalidad:

"Los vascos combatimos. Los vascos golpeamos/ levantando la vida/ Los vascos somos serios. Serio es nuestro trabajo/ Seria es nuestra alegría. / Los vascos somos hombres de verdad, no chorlitos/que hacen sus monerías.   "Nosotros levantados contra los invasores/Godos, árabes, romanos que escupimos afuera, / Y contra esos mestizos de moros/ Y latinos llamados españoles" 1

La desolación de mi alumna se debía a que no se trataba de escritos de algún poetilla paupérrimo sino de alguien que por aquella época ya los  había repudiado, sustituyéndolos precisamente  por algunos de los que mayormente iban contribuyendo a hacer de la poesía (precisamente por ser exclusivamente poesía) el instrumento más eficaz en el combate por la restauración de  la dignidad humana. 

Pero en el tiempo en el que escribía esas líneas insoportables  el futuro poeta no era  sino   portavoz del sentimiento reinante en la burguesía vasca de la época, tan comprometida con el franquismo como despectiva con los hijos considerados  primitivos e indigentes de la España agraria,  que ese mismo franquismo forzaba a emigrar hacia el norte fabril, y cuya fuerza de trabajo era explotada por esa misma burguesía . Personas doblemente víctimas, pues  el régimen los utilizaba en Cataluña y Pais Vasco  para minar la lengua y cultura autóctonas y tal hecho servía de pretexto para justificar el repudio por parte de los autóctonos.

El asunto no era ciertamente exclusivo del País Vasco, y en la Cataluña de mi adolescencia se percibía con acuidad. Dado el espejismo de que el mayor desarrollo fabril  otorgaba pedigree  europeo,  y ante la evidencia de que el franquismo apartaba de Europa,   la única forma de no considerarse  a sí mismo como parte de ese régimen que  se había apropiado el nombre de España era repudiar toda identidad con esos españoles para los que se fraguaban epitetos como "coreanos" o  "xarnegos". 

Y sin embargo esta actitud  despectiva para comunidades enteras no estaba entonces generalizada.  En España precisamente se resistían a caer en ella las clases sociales que en las zonas fabriles se oponían efectivamente  al franquismo,  y  en Europa eran repudiadas por las organizaciones  obreras que luchaban por la mejora de sus condiciones de vida, la reducción del tiempo de trabajo en primer lugar. No eran adoptadas por el común de la población porque la relación de fuerzas imperante en el mundo, y concretamente en Europa,   no posibilitaba que lo fueran.

Eran tiempos en los que el poeta catalán Joan Oliver, conocido como Pere Quart, incluía en un canto resistente a su tierra y a su lengua (entonces efectivamente amenazada) las siguientes líneas:

 [...]Por ser catalanes y sentirnos tales/amamos y buscamos en el libre abrazo/el espíritu y el ejemplo/ de otros pueblos de razas y lenguas diversas/y el trato con todos y el contacto/en provecho de la tarea común y urgente/ de mudar el mundo y los hombres /en la paz solidaria/ y en lalengua fecunda  

[...]Perque som i ens sentim catalans/ estimem i cerquen en la lliure abraçada/l'esperit i l'exemple/d'altres pobles de races i llengües diverses/i el tracte de tots, i el contacte/ a profit de l'empresa comuna i urgent/de mudar el mon i els homes en la pau solidaria/ i en l'entesa fecunda.

Eran los mismos tiempos en que López Raimundo dirigente del PSUC, luchaba -¡con éxito!- para impedir que la causa de la dignidad lingúística y cultural de Cataluña pareciera contrapuesta a la causa universal de la dignidad de los trabajadores víctimas de esa circunstancia económica y social a la que también se refiere Pere Quart en otro momento de su poema. 2

Eran tiempos en los que (es un buen ejemplo) cualesquiera que fueran las motivaciones subjetivas todo miembro de la llamada izquierda abertzale se sentía obligado a referirse a la causa de Euskal- Herría aludiendo a la liberación social y enfatizando el hecho de que ambas luchas eran indisociables. Obviamente había en ello mucho de retórica pero que fuera imposible entonces  prescindir de la misma nos da idea de la enorme regresión que ha tenido lugar desde entonces:

Hace unos días, una conocida cronista barcelonesa (líder hace años de un partido soberanista) criticaba la proliferación por navidad del hilo musical "que martillea los oídos con un ruido infame que algunos san denominar música, u oímos los clásicos villancicos castellanos". ¿Se trata de una persona alérgica a la ternura navideña? En absoluto, simplemente  proclama su nostalgia de una época donde los villancicos  eran expresión genuina de Cataluña, precisando que la "sustitución lingüística" en esta materia de la lengua catalana por la castellana "no se produce sólo en la pérfida ciudad de Barcelona que ya se sabe que está muy contaminada" (sic).

Días después un exitoso escritor y cronista  del  mismo diario barcelonés, interrogándose con escepticismo sobre la posibilidad de que a Cataluña se le deje la posibilidad de auto-determinarse, formula  la pregunta en estos términos: "¿Alguien piensa que España-da igual el gobierno que tenga-renunciará a seguir ordeñando la teta catalana que tantos beneficios le da?" Es  importante la precisión de lo indiferente que para el caso es el gobierno que tengo España, intrínsecamente parasitaria como consecuencia del bien sabido carácter ocioso de sus habitantes, los del sur sobre todo, como se encargó de recordar en plena campaña electoral  Durán Lleida invitando a los catalanes a  "votar con la cabeza, el corazón y...la cartera" (resic), lucidez que  llevaría a los inmigrantes andaluces  en Catalunya  a repudiar a sus parientes que permanecieron en el  mundo agrario, anatematizados por el señor Durán Lleida en razón de  cobrar subsidios para pasar el día en la taberna.  El político catalán podría perfectamente (¡hoy!) hacer suyos estas otras líneas del poeta vasco al que antes me refería:

 ¡Que en el Sur los tartesos/ se tumben panza arriba/creyéndose de vuelta de todo, acariciando /una melancolía!/ Nosotros somos otros, nosotros poseemos/ ferozmente la vida/ Nuestros cantos terrenos son cantos de trabajo, /victoria y alegría/ Cantándome a mi mismo, canto a mi viejo pueblo/ y el rayo me ilumina"

Las evocaciones y citas serían incontables. Simplemente se ha abierto la veda. Lejos quedan los tiempos en los que la concepción que se tenía de Cataluña y de la actitud ante los que en ella buscan trabajo era la reflejada en los citados versos de Joan Oliver.

Hemos perdido la batalla, y no es difícil barruntar las causas. En ausencia de un objetivo de emancipación que a todos concierne, la culpa de la miseria en acto ha de ser necesariamente imputable al otro. Cuando no se habla de los escandalosos desequilibrios de clase (sí, de clase) en el seno de una sociedad se enfatiza el peso de los desequilibrios entre balanzas fiscales. La cantinela es monótona y universal: "padanos" contra meridionales, Flamencos contra Wallones, Europa sobria trabajadora contra sur despilfarrador y  holgazán. Los PIGS se multiplican en el seno de  cada país y hasta de cada región. Todo el mundo tiene su sur, reencarnación de esos tartesos que "se tumban panza arriba". La reacción es en ocasiones brutal. La simple percepción del acento catalán molesta en algún lugar de esa España que retóricamente se ha denominado plural. En la Francia víctima de los desequilibrios que impone la delirante tiranía del capital especulativo, vuelven a oírse  peyorativas expresiones genéricas contra los alemanes, y pronto se restaurará quizás la expresión espingouins  con la que se denominaba despectivamente a los españoles que emigraban  en masa al país vecino en los años sesenta.  La idea de fraternidad en la asunción de la condición esencialmente trágica de todos los humanos  se hace  figura del pasado a la par que inevitablemente  los gestores del resentimiento proliferan.  Simplemente... ¡qué derrota  y que tristeza!   

____________________________

1 Las líneas ofensivas hasta la provocación sobreabundaban   "Chabacano Madrid, gusanera española /Yo eusko-íbero te escupo.../En  nombre de la vida, libre, abierta activa,/ La vida del íbero, la vida de los vascos,/ La vida de verdad [...]Una es la verdad de Iberia; vario el Carnaval de España/Los disfraces, los pingajos, la Dignidad con piojos..." Una pregunta que nunca obtuvo respuesta es la razón por la que la fuerza indiscutiblemente  de izquierdas en la que solo unos años después el escritor se integró decidió ocultar tales textos en lugar de exigirle explicaciones. 

2   Un poble que acull, fraternal/centenar de milers d'homenets/de les pàtries veïnes/fugitius a tot risque d'unes terres eixorques/que els Altissims/abandonen a llur doble destí/d'enormes ermots i vedats senyorials.

[Publicado el 10/1/2012 a las 09:00]

Compartir:

Comentarios (3)

  • Como bien dice nuestro querido bloguista, habríamos perdido la batalla (que no la guerra,¿no?) pues esa, la inevitable y fructífera guerra de clases no habrá de terminar nunca hasta que la explotación del hombre por el hombre deje de ser el signo de las relaciones sociales.
    la lucha de clases está ahí renaciendo cada vez de sus propias cenizas y escombros; las clases dominantes están listas si creen que van a encontrar alguna vez reposo o fines de la historia:están malditos a causa de su propia maldición y miseria de ser de que son portadores:la historia dará inevitablemente cuenta de la sinrazón y estupidez del valor-dinero como presunto representante del ser humano y de la vida toda.Como antes se decía, "La lucha continua", y "Venceremos". Pues el capitalismo, los amos del mundo nunca podrán, materialmente, superar sus propias bases y supuestos para poder sobrevivir, y estos son las supermayoritarias masas de los productores de todo lo existente.
    salud y mucha fuerza.Y las luchas siguen...

    Comentado por: pepedamian el 19/1/2012 a las 10:48

  • Me temo que en el nacionalismo vasco la tendencia, sin ser tan acusada, es la misma. Los que llegamos a la conciencia política en los setenta no disociábamos la lucha por el autogobierno y la defensa de la lengua y cultura vascas de la solidaridad de clase: era vasco todo aquél que vendía su fuerza de trabajo en Euskadi, dicho en el argot de la época, y la solidaridad con el resto de los pueblos ibéricos era un valor de primer orden.

    Pero de un tiempo a esta parte las cosas están cambiando. El lema repetido hasta la saciedad por Ibarretxe (más autogobierno para vivir mejor) ha tenido un éxito indudable, también en la izquierda abertzale. El propio Arnaldo Otegi, en un libro-entrevista publicado hace unos años, insistía en que una de las bazas para asegurarse una mayoría favorable a la independencia era tratar de convencer a los no abertzales de que en un estado vasco independiente vivirían mucho mejor. Más recientemente, en un debate en ETB, un conocido soberanista insistía en que en estos momentos de crisis la independencia es más necesaria que nunca pasa sacudirnos ese lastre que es España. Y así se han ido multiplicando los ejemplos.

    Yo sigo empeñado en luchar por la lengua vasca, aún marginada en muchos ámbitos, por mucho que se trate de ocultar, pero no entra dentro de mis aspiraciones el vivir mejor que un señor de Palencia o de Badajoz. Es por eso que esta deriva reciente del soberanismo vasco me resulta muy antipática y, sobre todo, contraria a toda una tradición política que ahora se está diluyendo.

    Comentado por: Otazu el 12/1/2012 a las 08:37

  • No sé cuantos somos, si muchos o pocos, aquellos que cada día nos sentimos más apenados al ver como se va extendiendo esta forma mísera de sentir que tan bien se analiza en este artículo.
    Es verdad que artículos como este nos hacen sentir menos solos y evitan que nos desesperanzamos del todo.
    Hoy en día se necesitan más que unos guantes para leer la prensa, o escuchar cualquier medio de comunicación. Y también duelen muchas opiniones que sentimos cada día a nuestros conciudadanos más próximos.

    Comentado por: Josep Maria el 11/1/2012 a las 13:23

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía


Enlaces

Información sobre el X Congreso Internacional de Ontología aquí.

 

 

 

Obras asociadas

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres