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El blog literario latinoamericano

miércoles, 30 de mayo de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

La técnica y el ser del hombre: del control del fuego a la medida cuántica IX

IX La naturaleza humana 

Que lo  concerniente al ser  indiscutiblemente de palabra, homo sapiens, es   en última instancia lo determinante para los protagonistas de este diálogo, se refleja en la  razón que Jordi Agustí nos da para considerar que Darwin sería el hombre de ciencia más importante de la historia: "Ha habido otros científicos como Isaac Newton o Albert Einstein que revolucionaron la ciencia de su tiempo, pero sus teorías no cambiaron la comprehensión que tenemos de nosotros mismos".

 Si tremenda es una hipótesis científica que subvierte  la representación que nos hacemos de la naturaleza en nuestro entorno (por ejemplo la representación determinada por el prejuicio de que espacio y tiempo tienen realidad física), más parece en efecto serlo aquella que socavaría los cimientos en los que se sustenta la concepción de nuestra propia naturaleza. Y aquí me permito una precisión:

Es obvio que Darwin pone en tela de juicio las bases, aristotélicas en primer lugar, sobre las que se sustentaba la definición del ser humano, no es por el contrario seguro que ponga en tela de juicio tal definición. El propio Eudald Carbonell afirma al respecto con radicalidad: "Aun ahora no existe una definición más consistente que la que hizo Aristóteles: somos 'animales racionales'. ¿Lo somos  en virtud de algún designio trascendente al  orden natural? El gran aporte de Darwin es responder negativamente a esta pregunta: lo somos como resultado de un proceso que condujo primero a la hominización y después a la plena humanización (en lo que Carbonell denomina síntesis evolutiva  de nuestro género ); condujo en suma a la unificación del conjunto de rasgos que, especificándonos  en el seno del género homínido, permiten hablar de naturaleza humana.

Como el resto de las especies animales y obviamente nuestros próximos parientes los primates, nuestro genoma- fruto azaroso de la evolución- determina ese conjunto de rasgos. Y expresión del buen funcionamiento  del mismo  es lo que en uno de sus libros el profesor de Harvard Steven Pinker (crítico contra las diferentes  teorías antropológico-filosóficas caracterizadas por lo que el denominaba denial of  human Nature) denominaba instinto de lenguaje. Instinto de lógos, me permitiría por mi parte precisar,  instinto indisociablemente de razón y de lenguaje; "en razón de su propia naturaleza, el ser humano desea el conocimiento", dice la sentencia fundamental de Aristóteles: homo...sapiens.

[Publicado el 01/11/2011 a las 09:00]

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Comentarios (3)

  • Darwin muestra en su DESCENT OF MAN el origen de los cuerpos humanos; dice bastante menos sobre el origen de la racionalidad humana, aunque el desarrollo de su teoría haya contribuido a especulaciones posteriores muy fructíferas al respecto, en el ámbito de la sociobiología. Pero antes del evolucionismo de los cuerpos estuvo el evolucionismo de las mentes y de la cultura, en obras como la de Vico y la de los idealistas alemanes, que muestran cómo el hombre no está ya hecho, sino que está in fieri. En lo que se refiere a desubicarnos y descentrarnos, cuestionando la primacía de la racionalidad, y por limitarnos a pensadores del siglo XIX, Nietzsche es muchísimo más inquietante y desazonador que Darwin. Pienso en su imagen de la razón soñando que controla el mundo y ve la verdad del mismo desinteresadamente, cuando en realidad cabalga a lomos de un tigre- un tigre que es el propio ser humano, que prefiere no conocerse a sí mismo, o finge no hacerlo. Cómo si no se explica la resistencia del pensamiento filosófico a admitir lo que debería haber sido una evidencia temprana y de hecho tautológica: que el hombre, animal racional, y animal que se va humanizando a sí mismo, tiene su origen y su lugar entre los animales. Eso no lo pensaron con claridad, o no lo quisieron pensar con claridad los filósofos - ni siquiera Hobbes, que decía que el hombre es un lobo para el hombre, ni Vico, que nos remontaba a los cíclopes, ni Hegel, que en la enorme complejidad intelectual de su sistema, dejó de mencionar o de constatar algo en apariencia tan simple.

    Comentado por: JoseAngel el 11/12/2011 a las 21:45

  • La inflexión metafísica de la teoría cuántica es un buen comienzo.

    Solicito de usted licencia para publicar un escrito sin que me sea secuestrado. Se de su solidaridad con los débiles y con quienes padecen rapiña por su indefensión. De paso, le rogaría que impidiese que se metan en mi vida privada y familiar.

    Muchas gracias, Padrino.

    Comentado por: Fernando Catalán el 02/11/2011 a las 19:10

  • Hablar del lenguaje innato es algo tan vago como como lo hace Chomsky. O hay un gen especializado, o es producto de una configuración, y los científicos hablan de que hay un área específica de desarrollo del lenguaje, por lo tanto todo tiende hacia la configuración, no por superposición, sino por interrelación.


    Todo lo demás suena a cuento, hasta el Steven no sonaba de nada, aunque a decir verdad el binomio lenguaje razón la traje a cuento porque Gomez Pin se lo saltó hasta julio del 2010, y lo justifiqué basándome en la buena observación, que además se corresponde con los trabajos de Freud, Lacan y Piaget que también cambiaron de manera radical, la percepción que tenemos de nosotros mismos.

    Además de bombas fétidas, observo una cabezonería injustificada.

    Comentado por: Mercedes el 01/11/2011 a las 20:37

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Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía


Enlaces

Información sobre el X Congreso Internacional de Ontología aquí.

 

 

 

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