PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 19 de septiembre de 2020

 Víctor Gómez Pin

Pliegues que agotan el cuadro... Obediencias que agotan el yo

Ante El Descendimiento de Roger van der Weyden, percibiendo la constancia en la historia del arte de determinadas  singularidades topológicas que toman forma de pliegues,  Eduardo Chillida se preguntaba: ¿si le quitas los pliegues al cuadro qué queda del cuadro?   Contrapunto sombrío de esta espléndida pregunta sería la siguiente ¿qué queda del yo ordinario si pones entre paréntesis la filiación deportiva, el anclaje familiar, el deseo obediente a estereotipos, la filiación patriótica..?

                                                  ***

Perezoso y conservador yo huyendo de la confrontación con la fuente del engaño, frente al sujeto del pensar,  que se resiste a ser engañado y combate la situación en la que el engaño es elemento engrasador. Así interpretaba en la última columna la polaridad cartesiana entre, por un lado,  la estéril actividad del sujeto atado por las circunstancias  determinantes de la "ordinaria manera de vivir", sujeto focalizado en sí mismo,  en  la conciencia de sí,  y  el sujeto cuya esencia es el pensamiento  en acto,  sujeto  indisociable de las ideas que le ofrecen resistencia, sujeto en conflicto, sujeto transitivo, sujeto  intrínsecamente tensado, me atrevería a decir trabajador, si el término trabajo  no tuviera las connotaciones de actividad esclava que desgraciadamente tiene y que lo sitúa en las antípodas de la actividad a la que estoy refiriéndome: así el escultor que explora el espacio o el científico que lo archiva en una fórmula piensa de manera intensa, pero apenas tiene conciencia de su universo propio;  apenas responde al yo que acompaña las representaciones cotidianas.

El sujeto que ha desalojado en sí mismo las trabas que impiden realizar las potencialidades de su condición, el sujeto que se experimenta como  epifanía  de un esfuerzo  holístico, el sujeto que fertiliza en sí  lo que responde al rasgo general de la humanidad,  el sujeto motivado por el deseo de pensar, el sujeto en suma que  hace  inmersión en su interior pozo artesano,  se va desprendiendo del lastre que supone un yo anclado a la mera subsistencia y alimentado por la bazofia ideológica que, en la esclavitud real,  cimenta el edificio del consuelo imaginario, entre otras cosas por tratarse de una universalidad contradictoria, pues la apuesta por el primado del propio clan, la propia patria, el propio equipo y en definitiva el propio ego, choca con idéntica apuesta en el otro.

 

 

Post-scriptum sobre  las condiciones sociales

Si durante la manifestación que reunió hace unas semanas a decenas de miles de personas en la barcelonesa Via Layetana, alguien hubiera preguntado por las razones subjetivas que habían llevado a acudir a la convocatoria, posiblemente las respuestas serían no sólo muy diversas, sino en ocasiones opuestas y hasta contradictorias. Allí había gente que comulgaba más o menos con un ideario naturalista o animalista  y gente que respondía al lema (para algunos periclitado) de la lucha de clases; gente que podía lamentar la ausencia de referencias a la causa del catalanismo y gente que no se sentía en absoluto afectada por este asunto; gente confiada en  que alcanzar un mundo más digno es cuestión de acuerdo entre seres de buena voluntad y gente  convencida de que todo es asunto de relación de fuerzas...Pues bien: me atrevo a decir que estas  diferencias carecían de importancia y ello en razón de que las motivaciones subjetivas eran mera oportunidad para que se manifestara  una razón común la cual  podía incluso  ser contradictoria con lo que cada uno  creía que le motivaba. Esto se notaba también al nivel de los discursos,  en ocasiones brillantes, en ocasiones indigentes, pero igualmente carentes de peso ante el movimiento holístico en su esencia y portador de un saber  asimismo holístico, forjador de un sujeto presente en cada uno pero difícil de reconocer en ese uno.

[Publicado el 04/7/2011 a las 08:11]

Compartir:

Foto autor

Biografía

Victor Gómez Pin se trasladó muy joven a París, iniciando en la Sorbona  estudios de Filosofía hasta el grado de  Doctor de Estado, con una tesis sobre el orden aristotélico.  Tras años de docencia en la universidad  de Dijon,  la Universidad del País Vasco (UPV- EHU) le  confió la cátedra de Filosofía.  Desde 1993 es Catedrático de la Universitat Autònoma de Barcelona ( UAB), actualmente con estatuto de Emérito. Autor de más de treinta  libros y multiplicidad de artículos, intenta desde hace largos años replantear los viejos problemas ontológicos de los pensadores griegos a la luz del pensamiento actual, interrogándose en concreto  sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Esta preocupación le llevó a promover la creación del International Ontology Congress, en cuyo comité científico figuran, junto a filósofos, eminentes científicos y cuyas ediciones bienales han venido realizándose, desde hace un cuarto de siglo, bajo el Patrocinio de la UNESCO.

Ha sido Visiting Professor, investigador  y conferenciante en diferentes universidades, entre otras la Venice International University, la Universidad Federal de Rio de Janeiro, la ENS de París, la Université Paris-Diderot, el Queen's College de la CUNY o la Universidad de Santiago. Ha recibido los premios Anagrama y Espasa de Ensayo  y  en 2009 el "Premio Internazionale Per Venezia" del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti. Es miembro numerario de Jakiunde (Academia  de  las Ciencias, de las Artes y de las Letras). En junio de 2015 fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad del País Vasco.

Bibliografía

  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Enlaces

Información sobre el Congreso Internacional de Ontología.

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres