El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 30 de mayo de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

Lenguaje e infinitud

Referirse, como lo hacía en la anterior columna, al lenguaje humano como un  orden en el que un conjunto finito de elementos fonéticamente diferenciados  abre sin embargo la puerta a un monto potencialmente infinito de posibilidades semánticas, exige como indicaba  alguna clarificación. Obviamente, no se trata de decir que con un número finito de elementos se puede extraer un número infinito de frases diferentes.  El asunto va por otro lado. Sea el conjunto formado por los términos de la lengua castellana:

Planetas, cintas, árboles, lágrimas, y, de tiempo, llevar, al, con, espalda, para, piedra, una,  es, la.

Una de las ordenaciones posibles de estas palabras  coincidirá sintácticamente con  un fragmento del  "Llanto" de Lorca. ¿Quiero ello decir que el sujeto humano que comprende la lengua castellana se encuentra  automáticamente en presencia de los evocados versos? Obviamente no. Permítaseme una analogía con la genética:

La diferencia entre dos especies que comparten prácticamente el sector del genoma codificador de proteínas no viene dada  principalmente  por los escasos genes en los que no hay coincidencia, sino por  las secuencias reguladoras ( promotores,  potenciadores, factores de transcripción...) que determinan la ordenación y el comportamiento  en la expresión  de  dichos genes.

Cuál sería el análogo tratándose del lenguaje? El zoólogo y  biógrafo de Francis Crick (aunque también polémico ensayista en materia política), Matt Ridley  habla del "orden y comportamiento de las palabras".

Las posibilidades de  orden, a partir de un conjunto finito como el dado pueden ser determinadas   maquinalmente; el  asunto de  las posibilidades de comportamiento de las palabras exige la consideración de otras variables:

Fijada una palabra del conjunto arriba señalado, la   como  ejemplo interesado,  aceptando que las que surjan aleatoriamente se pondrán sistemáticamente a continuación,  y no excluyendo las que ya hayan surgido,  tenemos: la probabilidad de que una de las 16  sea  la que sigue a la primera es  1/16. La probabilidad de que  una tercera sea la que sigue a la  segunda, es ya 1/16 al cuadrado. 1/16 al cubo al cubo la probabilidad de  que una cuarta bien precisa se añada...Vemos pues la poca probabilidad que tiene exactamente la secuencia:

"La piedra es una  espalda  para  llevar al tiempo con árboles de lágrimas y cintas y planetas". 

Supongamos que una máquina ha alcanzado esta combinatoria precisa, aun faltarían los elementos puntualizadores, énfasis en tal fonema o término completo, pausas,  etcétera. Pero aun haciendo abstracción de este extremo, el resultado maquinal, no proporciona  (¡no puede proporcionar!) la esencial equivocidad de cada término, equivocidad  posibilitadora de metáforas, las cuales  se retro-alimentan con la metáfora reflejada en un término eventualmente contiguo. Pues la univocidad de significación, tan importante cuando se trata de la función de los códigos de señales, cuando se trata de vehicular información, es sin embargo estéril en  el universo de las metáforas. No apuntando a dar cuenta ni a informar las posibilidades de la metáfora están abiertas y se la traiciona en toda tentativa reducción a un significado preciso.

Al determinar la ordenación  de los  aproximadamente 23ooo genes codificadores  de proteínas que casi compartimos con otras especies,  las secuencias reguladoras  del genoma humano configuran esa precisa expresión que nosotros constituimos, precisamente en oposición a las secuencias reguladoras que determinan el comportamiento,  la forma, la potencialidad reproductiva y en suma  el diferente ser de otros animales, cercanos por tantos aspectos.

Y si el genoma humano es objeto de ciencia es porque esta reducción es posible...al menos potencialmente, pues puede darse ciertamente que ciertas variables escapen al conocimiento efectivo. Nada análogo en el caso de la razón determinante de la precisa ordenación de las consideradas 16 palabras. No sólo se dan variables irreductibles sino que estas son en última instancia las que marcan la emergencia (intento evitar la palabra elección que supondría aceptar que en última instancia prima una voluntad autónoma del poeta).

Hay sin duda mucha  palabrería   en las afirmaciones  relativas a la dimensión trascendente  de la tarea del poeta. Pero en los casos más honrados tal discurso refleja una intuición de la imposibilidad de circunscribir las palabras en el marco de la univocidad, imposibilidad de reducir la función de un conjunto de las mismas a vehicular información e imposibilidad en suma de hacer del lenguaje humano un código de señales.

Postcriptum sobre las condiciones sociales: los suicidios de  Telecom

¿A cuánto asciende el número de personas  ex-empleados de la compañía francesa Telecom que desde 2004 han tomado la decisión de quitarse la vida? Los sindicatos dan unas cifras que la patronal relativiza y asimismo una parte de la prensa. Sin duda muchas son las razones que pueden inducir a un ser humano a quitarse la vida, y no está excluido que una frustración profesional juegue el mismo papel de coartada que  ese "gesto de indiferencia de un amigo" al que se refería Albert Camus. Cuando la idea del suicidio "acaricia la sensibilidad", sentirse desplazado por Telecom podría en ciertos   casos ser tan sólo una variable más. Y sin embargo... 

La tremenda disciplina interna con la que la empresa francesa apunta a hacerse con una parte sustancial del mercado mundial de la telefonía en razón de la feroz competencia de sus rivales europeos, americanos y ahora asiáticos, genera sin lugar a dudas un ambiente favorable para que una persona que se sienta identificado a los valores de la impresa viva como mutilación profunda el simple hecho de sentir que no está a la altura de la batalla.

Los suicidios de Telecom no son la muestra de la maldad de nadie, pues no cabe dudar de que los responsables de la empresa recibirán con total desolación el goteo de víctimas (de hecho el Director ejecutivo Didier Lombard presentó su dimisión hace ya un año en razón de esta tragedia), pero sí son indiscutible síntoma de una enfermedad social, inevitable en la medida en que (como suelen decir cínicamente los políticos defensores de la lógica social imperante)  el ciego interés de  esa abstracción  denominada mercado ha sido erigida en referencia absoluta.  

[Publicado el 08/6/2011 a las 09:00]

Compartir:

Comentarios (2)

  • Quizás no esté de más recordar que las palabras con significado de una lengua, los significados que una lengua tenga, no forman un conjunto cerrado, finito, como sí lo forman otros elementos del lenguaje, índices lingüísticos, por ejemplo, sino que introducen un principio de indeterminación en el sistema, de indefinición, de incertidumbre, al que con más o menos éxito se enfrentan las llamadas definiciones conceptuales, que tratan de fijar, imposiblemente, salvo en el caso de los lenguajes formales, el valor del término dentro del sistema. Pero esta fijación no puede por menos que ser percibida como imposición cuando se postula como verdadero significado excluyente y se acaba confundiendo el término con aquello a lo que el término se refiere, y se hace del significado una cosa.
    El significado contribuye a dar sentido a la frase, a que la frase haga lo que hace efectivamente cuando se dice, no porque tanto porque refiera a esta o a aquella cosa, sino porque el uso de un término u otro procura uno u otro sentido a la frase.
    En todo caso, siendo el mundo como es resultado de la conversión de los significados en cosas, este mundo real se presenta como un sistema inestable, con amenaza permanente de derrumbe.

    Comentado por: . el 09/6/2011 a las 10:09

  • Estas situaciones nos estan dando un testimonio clarísimo y contundente de la mala gestión de los directivos de tales empresas, como del sistema operativo, que va royendo a las personas que trabajan bajo sus órdenes en el día tras día.¿Donde están aquí los sindicatos?Es evidente que no han logrado sus objetivos mínimos, como es defender un trato humano hacia los trabajadores.Como lo hemos señalado en múltiples oportunidades, el actual sistema está llevando a buena parte de la clase trabajadora a la esclavitud.Pienso que tampoco los Ministerios de Trabajo pueden permanecer de piedra ante estos suicidios.Debieran investigar a fondo y hasta las últimas consecuencias esas fronteras que menoscaban,anulan,enferman a quienes trabajan hasta llevarlos a esa decisión final.

    Comentado por: Beatriz Basenji el 08/6/2011 a las 23:41

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía


Enlaces

Información sobre el X Congreso Internacional de Ontología aquí.

 

 

 

Obras asociadas

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres