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El blog literario latinoamericano

domingo, 19 de mayo de 2013

 Blog de Patricio Pron

El prólogo a las "Nuevas Obras Completas" de Charles Dickens

Quizás algunos recuerden aún a Vicky Pollard, la irritante joven inglesa de clase baja más o menos permanentemente embarazada (para seguir beneficiándose de las ayudas del Estado) que aparecía en la teleserie de la BBC Little Britain. Vicky Pollard caricaturizaba la emergencia de una cierta subcultura juvenil denominada "chav" en Reino Unido (y "cani", "choni" o "poligonera" en España) cuyos integrantes son jóvenes ociosos de clase baja con una acusada tendencia al comportamiento antisocial y un interés notable por la ropa deportiva, de marca o de imitación; por supuesto, la caricatura resultaba graciosa, pero su trasfondo no lo era: "la demonización de la clase obrera" de la que escribe Owen Jones en un libro reciente.
 
Jones nació en Sheffield en 1984 y es periodista. A esta última profesión le debe una excepcional habilidad para el manejo y el análisis de estadísticas y de indicadores demográficos y económicos; a su lugar de nacimiento, una experiencia directa de lo que suele suceder cuando el Estado se retira para dejar su lugar al mercado y a lo que denomina "la responsabilidad individual". La ciudad de Sheffield (que algunos conocerán gracias al filme de 1997 The Full Monty) ha visto cerrar primero las minas que daban trabajo a una buena parte de su población y a continuación las fábricas que se lo daban al resto como consecuencia de la aplicación de las medidas económicas de Margaret Thatcher que imitarían el gobierno de Ronald Reagan en los Estados Unidos y decenas de países subdesarrollados, entre ellos Argentina (durante la década de 1990) y España. No importa que ninguna de esas medidas contribuyese a paliar ninguno de los males a los que pretendía poner freno (ni que, por el contrario, los agrandase, multiplicando el desempleo al tiempo que reducía la ayuda a desempleados y, en general, a casi cualquier persona en una situación precaria). Más importante resulta que esas medidas contribuyeron a crear la impresión errónea de que (en el marco de una sociedad darwinista en la que la fortuna o la desgracia personales sólo serían el resultado de la habilidad o la carencia de ella por parte del individuo para administrar las posibilidades que se le habrían ofrecido y que supuestamente serían iguales para todos) quienes no tenían trabajo en realidad no deseaban tenerlo. Más aun: que esos desempleados (que supuestamente no deseaban integrarse a la clase media de la que, también supuestamente, el resto de la sociedad pertenecería) conformaban una especie de clase (o subclase) irresponsable y parasitaria que constituiría una carga para el resto de la sociedad.
 
Aunque existen decenas de indicadores económicos que muestran que el desempleo es real y responde a políticas específicas, la instalación de la idea de que los pobres serían pobres por una especie de elección personal ha prosperado, entre otras cosas porque las explicaciones simples siempre resultan más populares que los argumentos complejos. Si Chavs no suscita en España una discusión acerca de qué papel reservamos a la clase trabajadora y de qué modo puede ésta resistirse a la precarización de su fuente de ingresos, a la destrucción de su sentido de comunidad y a su ridiculización por parte de los medios de comunicación ("clase infrahumana", "ociosos gorrones sin moral, compasión ni sentido de la responsabilidad e incapaces de sentir amor o culpa", "subclase salvaje", "nueva chusma" son algunos de los epítetos que estos le han dedicado y que el autor recoge en su libro) será debido a una preferencia explícita y deliberada por la simplificación y la superficialidad. No es difícil imaginar qué sucederá a continuación: un regreso a una época dickensiana y oscura en la que el ascenso social será imposible (parcialmente ya lo es, como prueba el hecho de que en Reino Unido "veintitrés de los veintinueve ministros del primer gabinete de [David] Cameron eran millonarios", 99) y los pobres son "inherente y moralmente indigentes y fraudulentos", por lo que no tiene "sentido darles ninguna ayuda" (39). Una identificación entre víctimas y victimarios del actual estado de cosas que nos reconfortará y nos aliviará tan sólo lo que tardemos en caer del lado de las víctimas (y preveo que eso no tardará mucho).
 
Chavs propone pensar en problemas como el desempleo, el alcoholismo, la adicción a las drogas, el racismo, la violencia doméstica, el embarazo adolescente, el auge del populismo de derechas y la dependencia de los servicios sociales por parte de un sector cada vez más relevante de la sociedad (y su consolidación en una especie de nueva clase social que ya no se articula en torno a los medios de producción sino a la imposibilidad de trabajar o a la práctica de trabajos mecánicos, mal remunerados y potencialmente nocivos para la salud: peluqueros, cajeros de supermercado, guardias de seguridad, recepcionistas, auxiliares de enfermería, empleados de limpieza, teleoperadores) no como enfermedades sino como los síntomas de una enfermedad subterránea e incluso más peligrosa que las anteriores: la destrucción sistemática y deliberada de las antiguas formas de producción, su deslocalización y su reemplazo por empleos inherentemente precarios que destruyen toda conciencia de clase y de comunidad de los obreros. No sólo por esa propuesta este es un libro realmente imprescindible.
 
 
Owen Jones
Chavs: La demonización de la clase obrera
Trad. Íñigo Jáuregui
Madrid: Capitán Swing, 2012

[Publicado el 06/2/2013 a las 13:09]

[Etiquetas: Owen Jones, Ensayo, Capitán Swing]

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Comentarios (1)

  • Una excelentísima crítica para un libro imprescindible.
    Estos chicos "chav" serían algo así como los ni-ni-
    Los hay en múltiples países, en el nuestro también.
    Lo que asombra en ellos es el desinterés por el conocimiento, por los sentimientos amistosos y duraderos, por todo lo que implique calma y algo de educación.
    Gran apego tienen a la ropa ,que debe ser de última.
    Gran apego a las fumatas.
    Gran apego a la vida sexual apresurada y promiscua.
    Escaso sentido de pertenencia a algo, llámese grupo social, familia, institución.
    Indiferencia hacia la política.
    Falta de cumplimiento a lo que pueden llegar a prometer.
    Bueno, hay otros indicadores. Con más tiempo, trataré de analizarlos para hacértelos llegar.
    Felicitaciones por esta brillante crítica.

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 06/2/2013 a las 16:44

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Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010) y Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010 (2011) y de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, y El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que será traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés y alemán. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones comoThe Paris Review y Zoetrope (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Esquire (México), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España). Recientemente la revista inglesa Granta lo ha escogido como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español del momento. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania); en la actualidad vive en Madrid.

Fotografía: Unai Pascual

Bibliografía


 
 

 

Ficción

 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

 

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

 

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

 

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

 

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

 

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

 

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

 

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

 

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

 

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

 

 

Edición

 

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

 

Crítica

 

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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