El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 30 de mayo de 2012

 Blog de Patricio Pron

Sobre Gabriel García Márquez

Fotografía: Daniel Mordzinski.

Quizás lo que distinga a un escritor realmente grande de uno mediano o pequeño no sea más que la imposibilidad de leer sus textos pasando por alto lo que sabemos de él; cuando ese escritor es Gabriel García Márquez, la dificultad es enorme. A la figura del premio Nobel colombiano se adhieren algunas imágenes surgidas de sus libros y otras que le son extrañas pero que lo persiguen insistentemente a raíz de sus posiciones públicas y su compromiso político. Más interesante que ellas es el hecho singular de que su obra haya sido, de algún modo, "secuestrada" por un cierto tipo de literatura comercial que se ha valido de una entonación y de unos procedimientos y recursos que le son propios para producir textos inferiores a los del colombiano y en las antípodas de su visión de la literatura y de la vida: una buena cantidad de estudiantes alemanes de filología (por ejemplo) solía afirmar al comienzo del curso que de los así llamados "escritores del Boom" sólo conocía a Gabriel García Márquez y a Isabel Allende y que prefería a esta última por ser más simple.
 
Ningún lector está obligado a conocer las periodizaciones de la historia de la literatura; leída como si fuese epigonal de textos posteriores, la obra de García Márquez es insatisfactoria y redundante, una versión poco atractiva de ese tipo de textos comerciales al que las editoriales parecen deber un par de éxitos de ventas y los lectores una cierta cantidad de decepciones. Naturalmente, nada puede impedir que los escritores latinoamericanos vuelvan a inventarse pueblos imaginarios donde la gente vuela (por lo mismo, nada hará que ciertas editoriales europeas dejen de creer que ese tipo de literatura es representativo de lo que se produce actualmente en ese territorio y dejen de otorgarle premios y de publicarla), pero pienso que es importante discutir el secuestro de la obra de García Márquez por parte de esa literatura comercial si lo que queremos es comprender su valor e importancia.
 
Un verano, a los diez años de edad, descubrí esa obra entre los libros de mis padres y quedé fascinado: no sabía nada de su autor, no conocía los textos epigonales que esa obra había producido (como un viejo árbol perdido en un bosque de vástagos suyos) pero pensé que yo quería ser como ese autor y provocar en los lectores la impresión que sus libros producían en mí. La recuperación de esa fascinación inicial parece imprescindible para que recordemos (ya que a muchos parece habérsele olvidado) cuán importante es esa obra y cuán afortunados somos de poder leerla.
 
 
Publicado parcialmente en El País. Madrid, 3 de marzo de 2012.

[Publicado el 05/3/2012 a las 11:55]

[Etiquetas: Gabriel García Márquez, Disidencias]

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Comentarios (6)

  • Patricio: Acá en Colombia la moda es ser irreverente y tirarle mierda a G.M, quizá porque es mejor parecerse a Borges o Bolaño, eso ha conducido a que la obra de G.M no se lea en lugares distintos a colegios.

    Comentado por: Felipe el 12/3/2012 a las 04:15

  • Patricio, me parece difícil que la obra de Bolaño pueda tener epígonos comerciales, ¿será? Podrías hacer un post sobre 2666 y Los detectives salvajes. A mi se me hacen obras de gran calidad literaria, a la altura de G.M. pero no podría explicar por qué. Me encantaron, me tuvieron leyendo hasta el final, me hicieron pensar, pero literariamente ¿podrías decirnos qué tienen?

    Comentado por: Claudia el 07/3/2012 a las 21:51

  • Querido Lorenzo, coincido contigo en que, posiblemente, la siguiente obra de importancia a secuestrar por los epígonos comerciales sea la de Bolaño, pero no estoy de acuerdo en que la "lucha" deba ser contra su obra; si acaso, contra los epígonos. Gracias por tu aporte, bmh. Claudia: no creo haber dicho que "la obra de García Márquez es redundante e insatisfactoria", sino que puede ser vista de esa forma si se vuelca sobre ella la mirada errónea de quien, sin conocer la historia literaria, lee al autor "desde" sus epígonos. Saludos a todos.

    Comentado por: P el 07/3/2012 a las 12:53

  • Patricio, tu texto quedó en suspenso. ¿Podrías ahondar cuando dices que la obra de García Márquez es redundante e insatisfactoria y también que debemos comprender su valor e importancia? Por mi parte creo que es todo junto, sin embargo G.M. supo crear un estilo inconfundiable, maravilloso, aunque sea repetitivo. Yo me quedaría con Cien años, La increíble y triste historia y Crónica de una muerte anunciada. De G.M. con eso tengo, aunque por la época, por ser mexicana, por vivir donde vivo, leí casi todo de él en su momento. Hoy ya cuidaría más mi tiempo de lectura.

    Comentado por: Claudia el 06/3/2012 a las 22:12

  • Muy de acuerdo con lo que dices. En todo caso creo que, salvo una lectura superficial, es difícil confundir el viejo árbol con los vástagos que en el mercado editorial surgieron, precisamente porque tales vástagos no brotaron de la raíz, naturalmente, sino que son adventicios, manipulaciones comerciales que precisamente eligieron lo más llamativo para su propagación en el mercado editorial. Bueno, dejémonos de metáforas. Quiero decir que eso que se dio en llamar “realismo mágico” como una de las características de la literatura latinoamericana que triunfó en el Boom, no es un adorno, no es una mera manera de contar, no es un recurso literario. El realismo mágico, desde mi punto de vista, era la manera más adecuada de acercarse, comprender y contar la realidad, y en eso García Márquez es el maestro indiscutible e inimitable.
    Por ejemplo, los muertos que deambulan como sombras, zombies sin voluntad, por pasillos y estancias de la casa familiar en los Cien años de soledad y que poco a poco van diluyéndose en la atmósfera no son los muertos de una novela de fantasmas o de misterio. Son la presencia viva en la memoria de una familia de sus ancestros y no había mejor manera de contar eso sino mediante esa presencia fantasmal, pero real, que superficialmente podría confundirse con una licencia literaria e imaginativa, como un recurso literario que mantuviese la atención del lector, y que sin embargo nos da cuenta, de una forma magistral, de los estragos del tiempo en la vida de una saga o familia.
    Igualmente, con Remedios la Bella, podemos, a través de las peripecias inverosímiles de su vida y milagros, comprender toda una concepción teórica que sobre la belleza tiene el autor, por ejemplo, su propia inconsciencia hacia los atributos que la hacen singular, su naturalidad, su poder de turbación hasta llevar a la desesperación, y su aguante ante el desgaste del tiempo (Remedios sube al cielo en todo el esplendor de su belleza, no se desintegra en el recuerdo como los otros desaparecidos)
    Así también en El Otoño del Patriarca, esa aparente inmortalidad del dictador, ese no saber si ha muerto realmente o es mera argucia para descubrir a los traidores, esas sucesivas muertes narradas, sin que sepamos si son reales o falsas, esa aparente irrealidad en su vida y muerte, es la mejor manera, la genial manera creo yo, de contar lo que supone una dictadura y el halo de misterio, de sobrenaturalidad que envuelve a todo dictador que se eterniza en el poder. Y así con múltiples ejemplos en la obra de García Márquez.
    De la Allende sólo leí las primeras páginas de La casa de los espíritus y enseguida comprobé que lo que en Márquez tenía sentido y sustancia, en la Allende era puro artificio y cáscara. No acabé la novela.
    Pero como todo no van a ser flores para García Márquez, si tengo que decir que su obra me parece en exceso repetitiva, como si toda ella no fuese más que un solo libro, salvando la espléndida “Crónica de una muerte anunciada”, perfecto mecanismo narrativo, que se sale un poco del tono habitual que tiene el resto de su obra.
    Creo que no debemos preocuparnos en exceso por los vástagos adventicios que a la sombra del viejo árbol han proliferado. También el Quijote los tuvo en su día.

    Comentado por: bmh el 05/3/2012 a las 16:31

  • Un post muy equilibrado que hace justicia a un autor cuya obra, como bien dices, ha sido “secuestrada” por una larga serie de tristes epígonos.
    Hoy en día esto forma parte del pasado y lo que se vislumbra es, que el mismo mecanismo acabe también secuestrando la obra del nuevo punto de referencia de la literatura latinoamericana contemporánea: Bolaño. Es decir, ¿será este el nuevo pater literario que tendréis que matar?

    Comentado por: Lorenzo Ribaldi el 05/3/2012 a las 14:52

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Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010) y Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010 (2011) y de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, y El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que será traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés y alemán. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones comoThe Paris Review y Zoetrope (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Esquire (México), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España). Recientemente la revista inglesa Granta lo ha escogido como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español del momento. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania); en la actualidad vive en Madrid.

Bibliografía

 
 
 
 

 

Ficción

 

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

 

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

 

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

 

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

 

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

 

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

 

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

 

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

 

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

 

 

Edición

 

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

 

Crítica

 

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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