
Una imagen de la Feria del Libro de Fráncfort 2009. Fotografía: Thomas Lohnes.
Un tiempo atrás recibí un correo electrónico del escritor y crítico literario argentino Diego Vigna, quien en estos momentos está trabajando en un proyecto de doctorado sobre los blogs de escritores argentinos como Pedro Mairal, Juan Diego Incardona, Eduardo Berti, Hernán Ronsino, Pablo Ramos, Sergio Chejfec y Gustavo Nielsen. Que se trate del primer proyecto de este tipo que conozco le otorga (pienso) el interés suficiente para que lo mencione aquí, pero hay una razón añadida, vinculada con el hecho de que las preguntas que me envió Vigna me parecieron enormemente interesantes y útiles para definir mi práctica aquí (mayormente compuesta por una suma de intuiciones y tropiezos antes que por una idea preconcebida de lo que un blog debería ser, cosa que desconozco), pero también la de los lectores que son los principales usuarios de esta bitácora y para quienes (pienso) estas preguntas pueden útiles para reflexionar sobre su relación con los blogs en general (y con éste en particular) y sobre qué tipo de espacios deben ser estos. En esta entrega incluyo la primera serie de preguntas que me hiciera Vigna (de carácter general); el próximo jueves, las preguntas más específicas.
-¿Cuándo sentiste que podías admitir el rótulo de escritor/a? ¿Qué hechos o situaciones te llevaron a incluirte dentro de tal figura?
Aproximadamente cuando tenía diecisiete años; codirigía una revista de literatura en *osario y escribía regularmente, la mayor parte de mi trabajo estaba inédito pero yo tenía una cierta esperanza de que fuera publicado algún día y, mientras tanto, seguía leyendo y escribiendo, que es (supongo) lo que hacen los escritores y lo que yo he estado haciendo desde entonces.
-¿Cómo pensabas el desarrollo de tu obra y tus motivaciones en esos momentos, en relación al lugar que hoy ocupás?
Bueno, tenía una visión pero ningún objetivo, y, por supuesto, carecía de forma de saber cómo hacer posible esa visión, así que la mayor parte de las cosas que he hecho desde entonces han estado destinadas a probar (tan sólo para mí mismo) si lo que yo quería hacer se podía hacer, y a someter esa visión a una serie de ejercicios de ensayo y error; pero (como digo) no tenía ningún tipo de visión de mí mismo al final del camino, y sigo sin tenerlo. En cuanto al lugar que (supuestamente) ocupo, no suelo pensar en él realmente y tiene poca importancia para mí, ya que los escritores solemos estar siempre en tránsito de un sitio a otro y aferrarse a una visión de uno mismo o a una posición pueden suponer (y en muchos casos efectivamente suponen) la muerte del escritor.
-¿Cuándo decidiste abrir un blog, y por qué?
A comienzos de 2010, Basilio Baltasar me propuso abrir un blog en El Boomeran(g) y yo decliné su propuesta: nunca antes había tenido uno y no conocía las especificidades de la escritura en blog, y también dudaba de que fuera el ámbito adecuado para el tipo de cosas que yo podía decir sobre la literatura (de hecho, el blog que había abierto en diciembre de 2007 no era más que un repositorio de artículos publicados en sitios diferentes y no admitía comentarios ni explotaba las ventajas del blog en cuanto medio); cuando finalmente acepté su propuesta, sin embargo, lo hice movido por la curiosidad de saber si un ámbito caracterizado por la respuesta inmediata de los lectores podía sostener una discusión sobre libros que se caracteriza por no admitir respuestas inmediatas y superficiales, y también interesado en averiguar si era posible producir allí un tipo de crítica literaria y cultural que (a diferencia de la producida en los blogs que habían dominado la escena en la última década pero ya comenzaban a declinar) no sirviera para la promoción de un grupo de autores o de una estética determinada ni estuviera puesta al servicio de la difusión de prejuicios largamente arraigados.
-¿Leés los blogs de tus colegas? Si la respuesta es positiva, ¿a qué le prestás más atención en dichos blogs, o qué te atrae más?
Suelo leer algunos de ellos, sí, pero no soy un lector constante: de hecho, mi impresión es que la multiplicación de los blogs de escritores en los últimos tiempos ha contribuido, paradójicamente, a su invisibilidad, al punto de que posiblemente hoy leamos menos blogs de escritores que cuando estos eran apenas un puñado. Por lo demás, suelo prestar mucha atención a las entradas que consisten en pequeños ensayos y una atención mucho menor a los comentarios o a los contenidos audiovisuales que algunos autores incluyen en ellos.
-¿Qué le aporta el mantenimiento de un blog a tu trabajo narrativo?
No veo ninguna diferencia entre el mantenimiento del blog y el trabajo narrativo, excepto que te refieras a la escritura de ficción; en este último caso, yo diría que el blog me permite probar ciertos procedimientos y formas de narrar que acaban apareciendo tarde o temprano en la ficción, y también permite conformar una pequeña comunidad de lectores cuyos intereses e inquietudes funcionan como una especie de pared, en la que el escritor puede recostarse para producir literatura a favor o contra la corriente de la opinión mayoritaria (personalmente prefiero la segunda opción).
-¿Creés que este formato tiene algo que ver con la conformación de grupos o círculos de autores?
Muy posiblemente. Contribuye, como decía, a la conformación de una comunidad de lectores, y a menudo esos lectores son o quieren ser escritores, así que supongo que es inevitable que tarde o temprano aquellos lectores que encuentren afinidades estéticas o de otra índole con el autor del blog y con los comentaristas acabe conformando algo parecido a un grupo, con la salvedad de que ese grupo sólo existe en un marco específico y en un ámbito que no es totalmente ficticio pero que tampoco es completamente real.
-¿Qué podés decir acerca de tus influencias literarias, mirando hacia atrás, y de los escritores/as con los que tenés contacto hoy, por tu profesión? ¿Es importante para vos tener vínculos con otros autores, en relación a tu trabajo particular (narrativo u otro)?
Naturalmente, para mí es muy importante conocer a otros autores, en particular aquellos cuya obra me interesa, y me siento afortunado de haber conocido a unos cuantos y de haber podido compartir algo de su tiempo; excepto por ese aspecto del vínculo, sin embargo, no tengo la impresión de que conocer a los escritores sirva para mucho.
-¿Qué intenciones u objetivos tenés de cara al futuro, respecto de tu obra? ¿Te interesa seguir publicando con cierta regularidad?
Bueno, en la medida en que escribo con regularidad, la publicación con regularidad es más que deseable. Más allá de eso, sin embargo (y como decía antes), no tengo ningún objetivo y suelo pensar más bien poco en mí y en mi trabajo. Aspiro a hacerlo mejor en el futuro (lo cual, por otra parte, no debe ser muy difícil), pero no estoy a la caza de ningún premio ni de ningún tipo de reconocimiento específico (la literatura no es un concurso de popularidad o de simpatía), aunque sí de la disponibilidad para la escritura de los escritores que admiro y de los que todavía trato de aprender.
[Publicado el 02/4/2012 a las 12:30]
[Etiquetas: Disidencias]