El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 22 de agosto de 2008
‘E-book’
Los ingleses tienen una palabra para nombrar al libro digital: e-book (para electronic book). Después de pasar meses estudiando el tema me parece que lo más tramposo del libro digital es la existencia de un término. Al encontrar una palabra, uno espera un objeto, un soporte para el texto. Pero en este caso el término me hace pensar en lo que decían Deleuze y Guatarri (en su libro Le Rhyzome): "necesitamos las palabras equivocadas para nombrar cosas de manera precisa". La palabra que nombra al libro digital es una palabra acertada, precisa, pero el libro digital no es una cosa, más bien todas las cosas posibles: teléfonos, consola de juegos, computadora, agenda digital, etc.
En los últimos días he comentado en este blog mi trabajo dentro del comité que tenía que hacer recomendaciones al gobierno francés para implementar el libro digital en Francia. Ahora, voy a decir lo que opino. Es tanto una intuición como una síntesis de los hechos. Creo que el libro digital ya está entre nosotros. Pero está en todas partes, en todos los géneros, en todas las pantallas. Al final no nos enteramos de la existencia del libro digital por la mera falta de una masa crítica en un sector.
Doy unos ejemplos que valen para varios países europeos:
- Los libros jurídicos (y aun más las revistas de jurisprudencia) son sitios en Internet.
- Guías de viaje o de gastronomía son contenidos accesibles desde un teléfono móvil.
- Los libros de recetas culinarias vienen tanto en la computadora como en consolas de juegos.
- Los diccionarios y enciclopedias son ficheros que se cargan en un disco duro o sitios de participación (Wikipedia).
- La poesía, con sus formatos cortos, viene en la pantalla de teléfonos
Al final, vemos una digitalización del texto sin aparición de un nuevo soporte. ¿Habrá un soporte, un aparato tan decisivo para la lectura como lo fue el I-pod para la escucha de música? Quizás. En este caso será algo como un I-touch, pero más grande, cómodo para la imagen, el texto, la música y sin lo que supone la carga de ser también un teléfono.
En la lucha de los sectores tradicionales de la cultura contra el e-book, todo vale, como un artículo muy cómico de The Prospect que intenta matar al kindle, el lector digital para libros de Amazon. Hoy faltaría un recuadro en la página de este artículo que haga una comparación entre el libro de papel y el Kindle. La idea sería comparar ambos dispositivo explicando que nada supera al libro de papel. Tengo todavía las preguntas del recuadro:
¿Cuál es la duración de vida de las baterías? Papel: para siempre; Kindle: una semana
¿Viene con colores en las páginas? Papel: sí; Kindle: no
¿Se puede escribir en las márgenes? Papel: sí; Kindle: no
¿Se puede utilizar en una isla desierta? Papel: sí; Kindle: no
¿Se puede utilizar durante el despliegue y aterrizare de un avión? Papel: sí; Kindle: no
¿Cuál es el peligro asociado con el uso? Papel: cortarse con una hoja; Kindle: electrocución
¿Se puede impresionar a sus amigos con su biblioteca? Papel: sí; Kindle: no
¿Se puede prestar a sus amigos? Papel: sí; Kindle: pueden comprar uno con 400 dólares
Mi opinión: no se necesita al Kindle para leer un texto digital.
[Publicado el 02/7/2008 a las 18:15]
Esto es como cuando al hombre contemporàneo de pronto, le falta la electricidad y "nada funciona", y està en una montaña de vacaciones, imposible cargar baterías, tener a mano un buen libro papel, resultaría tranquilizador. Esta tendencia en el libro, evolución dada por la tecnología, es como lo que ha sucedido en arte, la desmaterialización del objeto, pero sigue habiendo pintores "tradicionales" gente amorosa de la creación y la comunicación sensorial de lo físico, del disfrute material, del contacto y de su diversidad. Las pantallas ofrecen otras posibilidades màs de superficie, de representación paralela, una simultaneidad, el libro digital sería algo màs cercano entre la literatura y el cine, quizàs los lectores en la navegación se convertiràn en creadores, de acuerdo a su manera de "leer"construiràn sus versiones de la historia.
Comentado por: maite el 03/7/2008 a las 10:20
Jean-François Fogel es francés y tiene 58 años. Periodista y ensayista, trabajó para la Agencia France-Presse, el diario Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire. Ha vivido una parte de su vida en España donde empezó una segunda carrera como asesor para empresas de prensa. Fue asesor del director del diario Le Monde, desde 1994 a 2002, y sigue trabajando en la concepción y la remodelación continua del sitio Internet creado por el vespertino. Es maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano donde desempeña una línea pedagógica dedicada a la calidad periodística. Publicó varios libros sobre literatura francesa y sobre América Latina. Su libro más reciente es un ensayo sobre el periodismo digital, Una prensa sin Gutenberg (Punto de Lectura, 2007).
Declaraciones de J.-F. Fogel sobre su libro Prensa sin Gutenberg (Vídeo de Youtube)
Artículo en El Mercurio (Chile) sobre conferencia "El exitoso futuro del libro en formato digital".
22/8/2008 05:54
porfavor quiero el concepto del...
Publicado por: mi nombre ps obvio
22/8/2008 01:45
Pero curiosamente este culto a...
Publicado por: Claudia
20/8/2008 11:35
Publicado por: Enea
19/8/2008 18:21
Apasia dio en el blanco de lo...
Publicado por: aurelio fernández
19/8/2008 17:06
Publicado por: rolando gabrielli
19/8/2008 10:12
Creo que han sido demasiado...
Publicado por: tempura
18/8/2008 22:30
Publicado por: aspasia
18/8/2008 22:25
completamente de acuerdo con el...
Publicado por: aspasia
18/8/2008 22:06
Publicado por: aurelio fernández
16/8/2008 18:32
Publicado por: rolando gabrielli
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