El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
Fidel se va

La carta de Fidel Castro, ayer, en el diario oficial del partido único de Cuba me ha jodido un día entero. Fidel se va, ¿qué va a pasar?, me preguntaron varios periodistas recordando trabajos míos sobre la isla caribeña. Claro que no es posible contestar. Fidel se va, pero no tanto, pues sigue teniendo la posibilidad de expresarse en el diario Granma, que publicó su carta. Y tenemos que esperar a que llegue el domingo para saber si Fidel se va del Consejo de Estado. Puede irse, pero se queda la nomenclatura que vive en La Habana entre el nuevo Vedado y Siboney, y gobierna el país desde hace medio siglo sin mucha transparencia.
Fidel es un caso aparte, una figura, un líder que no comparte nada con nadie, un cubano por encima de todos los cubanos. Cuando un cubano mira al viejo dibujo de Falco (un dibujante de La Jiribilla) que viene con este post, entiende enseguida que la isla es el comandante en jefe pues se ha creado sólo para sus espaldas este distintivo: una estrella rodeada de laureles sobre un diamante de dos vertientes negro y rojo. No habrá otro Fidel pero su entorno queda intacto y la pregunta pertinente no es ¿qué va a pasar? sino ¿se mantiene una nomenclatura cuando desparece el líder que la configura como grupo de apoyo a su poder?
Existe una respuesta: un libro publicado en 2007 que es, a mi parecer, la única lectura que corresponde al momento actual: Looking Forward (University of Notre Dame Press) editado por Marifeli Pérez-Stable. Hay una traducción al español: Cuba en el siglo XXI, de la editorial madrileña Colibrí, lectura ineludible para todo lo que tiene que ver con la isla. Leí la versión americana el año pasado por una razón sencilla: todos los especialistas de Cuba aparecen en una especie de show sobre el futuro: Jorge Domínguez, Carmelo Mesa-Lago, Daniel Erikson, Rafael Rojas, etc. Todos intentan responder a la pregunta de lo que va a pasar después. No se puede resumir sus tesis pero me parece interesante destacar la arquitectura del libro: cada capítulo plantea una pregunta clave. Es meramente la suma de las respuestas que van a definir la suerte de Cuba. Son doce capítulos como doce apóstoles que cantan el evangelio del futuro:
1. La democracia. En un país que no tiene mercado interno y que utilizó movilizaciones de masa detrás de su líder como principal institución política, el heredero de Fidel tendrá que dar una forma a la vida política.
2. Relaciones entre civiles y militares. El papel fundamental del ejército en la vida económica y política de Cuba se reconfigura de manera permanente desde el fin de las guerras internacionalistas, es imprescindible encontrar un punto de llegada a esta evolución.
3. Entorno legal y constitución. Desde la constitución de 1940, Cuba no ha tenido constituciones, poder judicial o leyes sino copias de modelos de Europa del Este y soluciones a situaciones de emergencia, habrá que definir las reglas del juego para el futuro del país.
4. Sociedad civil. En Cuba, el Estado lo controla todo menos la iglesia católica, entonces la reconstrucción de una sociedad civil es una tarea de por lo menos una generación.
5. Relaciones entre géneros. Queda por definir lo que será Cuba para hombres y mujeres después del machismo-leninismo.
6. Relaciones raciales. La abolición oficial del racismo al principio de la revolución tapó problemas que quedan pendientes y, quizás, se amplificaron.
7. Transición económica. La economía cubana es el desastre mejor logrado en la historia del socialismo, todo queda por hacer.
8. Política social. Compartir la pobreza es un modelo atractivo para los militantes políticos que viven afuera de la isla, pero mejorar el nivel de vida de los cubanos es imprescindible.
9. Combate contra la corrupción. Por el momento, la corrupción es el incentivo único de la vida económica y también el principal sistema de redistribución, no va a perder su papel trascendental sin una política dedicada a su erradicación.
10. Papel de la emigración. Más del diez por ciento de la población cubana vive fuera y dispone de recursos económicos que pueden aplastar a los que se quedaron en la isla.
11. Ideología. La confrontación (con la contra-revolución, el capitalismo, EE. UU., etc.) es la única metáfora de la vida interna de un país que necesita una nueva representación de sí-misma en caso de una transición.
12. Relaciones con EE. UU. Con o sin paranoia, es verdad: el vecino del norte es potente y cercano.
En mi opinión, no hay una pregunta sino doce para decir lo que pasará cuando se vaya Fidel. Pero me parece que existe un elemento común a todas las respuestas. Es lo que dice el ex presidente del Brasil, Fernando Henrique Cardoso, en la introducción del libro: "la suerte de Cuba se va a decidir primero dentro de Cuba".
[Publicado el 20/2/2008 a las 10:46]
Carlos,
Si alguna vez formaste parte de un debate o una discusion, sabrás que no podés hablar de la Cuba de ayer con los parametros de hoy. Contextualizar, quiere decir que por ejemplo puedas entender que significó la lucha armada en los `60 o `70, la compartamos o no. Mira que paradojico y gracioso resulta, que por ejemplo yo, hoy dia, tampoco me puedo ir de mi pais si quisiera. Y mi pais, Argentina, es capitalista por excelencia. Y, tomo tus palabras, no es el paraiso y tambien tengo que pedir permiso para salir e incluso para entrar a otro pais. Por la sencilla razon de que somos presos del dinero que uno tiene. Asique, tu argumento se cae de maduro.
Por otro lado, es obvio, como intentas comprender la logica de la sociedad cuaban a partir de la varita capitalista que tenemos (nos demos cuenta o no) impresos en nuestro inconsciente (sea a traves de la cultura, politica, etc.)
¿Que es lo que mas te molesta de Cuba?
Decis dictador, cuando en Cuba hay procesos electorales más democraticos que el bipartidismo estadounidense. El sufragio en las ultimas elecciones fue del 91%.
Ojala criticaras con la misma fuerza la actitud de otros paises que se portan ya sea como dominadores o como dominados. Cuba es una puerta abierta a otro alternativa, a otra forma de sociedad. Algo que no podes "ver" porque estamos insertos en otra cultura que ya ha calado hondo sobre nosotros....
Comentado por: Lucas el 22/2/2008 a las 19:23
¿Hay que contextualizar es lo que se les dice a los encarcelados? Hay que contextualizar, a quienes no pueden salir del país porque del paraíso no se puede salir sin un permiso (y un paraíso del que no se puede salir, ya sabemos, es un infierno) La banalidad, la cruel superficialidad de los contextualizadores, de los que exigen que a Cuba (es decir al dictador y sus secuaces) se le mire el proceso interno! Todo defensor de una dictadura, cualquiera que sea s signo, es un defensor de la barbarie. La resistencia de cine club... Difícil imaginar que pasas por esas cabecitas. Habrá que entender el proceso interno...
Comentado por: Carlos el 22/2/2008 a las 16:55
Comentado por: anse el 21/2/2008 a las 15:22
Vuelvo a encontrarme desencantado nuevamente con un post. No entiendo. Las miradas sobre Cuba se realizan como la vieja antropologia. Una mirada lejana, totalmente subjetiva, que no mira el proceso interno de la sociedad cubana como una nativo. Todo lo contrario, se pone por encima. Y si ayer era civilizacion y barbarie, hoy es, ricos y pobres. ¿No será tal vez que la sociedad cubana pudo en 50 años realizar un cambio cultural, donde el principio del exito, acumulacion y "buena vida" a partir la tenencia de objetos materiales sea distinta al resto de los paises capitalistas? Muchos hablan sobre la pobreza en Cuba, pero esos mismos no hablan de la pobreza en la mayoria de los demas paises.
Por otra parte, siempre existe un ligero reduccionismo. Cuando "miramos" Cuba, no podemos quitar el peso de la historia. Hay que contextualizar. No olvidemos que Fidel llegó al poder a traves del voto, ese que para los occidentales es la maxima expresion de la democracia. Entonces, por que oponerse a la autodeterminacion de un pueblo. No me jodan mas hablando de Cuba. Hablen por ejemplo de la mierda de EEUU.
Saludos.
Comentado por: Lucas el 21/2/2008 a las 14:44
Jean-François Fogel es francés y tiene 58 años. Periodista y ensayista, trabajó para la Agencia France-Presse, el diario Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire. Ha vivido una parte de su vida en España donde empezó una segunda carrera como asesor para empresas de prensa. Fue asesor del director del diario Le Monde, desde 1994 a 2002, y sigue trabajando en la concepción y la remodelación continua del sitio Internet creado por el vespertino. Es maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano donde desempeña una línea pedagógica dedicada a la calidad periodística. Publicó varios libros sobre literatura francesa y sobre América Latina. Su libro más reciente es un ensayo sobre el periodismo digital, Una prensa sin Gutenberg (Punto de Lectura, 2007).
Declaraciones de J.-F. Fogel sobre su libro Prensa sin Gutenberg (Vídeo de Youtube)
Artículo en El Mercurio (Chile) sobre conferencia "El exitoso futuro del libro en formato digital".
05/7/2008 17:49
pero n elimana los determinantes...
Publicado por: Enea
05/7/2008 08:42
Es curioso, el programa elimina...
Publicado por: provoqueen
05/7/2008 05:23
Publicado por: Namor Adenip
04/7/2008 13:55
Publicado por: maite
04/7/2008 13:36
Publicado por: jean-Robert D
04/7/2008 09:25
Publicado por: estrella
03/7/2008 14:04
Publicado por: jean-Robert D
03/7/2008 10:20
Esto es como cuando al hombre...
Publicado por: maite
03/7/2008 02:06
Publicado por: federico
02/7/2008 18:18
Es bien querer defender derechos...
Publicado por: jean-Robert D
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