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lunes, 7 de julio de 2008

Blog de Jean-François Fogel

ATRASO UNO

El 2 de enero del 2007 es el mejor día para hacer lo que no hice en el 2006. Como escribir sobre la novela, más bien novelita (o «novela» en el sentido de la palabra inglesa) de Alejandro Zambra. Se trata de un autor chileno que era conocido, se conocía poco, por ser de la raza maldita para el éxito comercial: es poeta. Se han dicho maravillas sobre su libro, Bonsái. Al final, como siempre, el libro no puede competir con los elogios: lo leí y me decepcionó, pero es una rica decepción. Bonsái tiene buena madera.

Ante todo es una hazaña tipográfica. Fabricar 94 páginas con un relato tan corto dice mucho sobre la voluntad de Anagrama de publicar el libro. Uno piensa en los libros tan breves de Les éditions de Minuit en París. Acabada la última página, al leer el precio en la contratapa, siempre tengo la tentación de hacer una demanda judicial a la casa editorial. A veces, la brevedad se confunde con la chapucería.

Hasta la página 73, Bonsái es un milagro. Un texto de una ligereza inverosímil. El soplo de un minimalista que finge escribir una novela realista con la técnica de un poeta especializado en haiku. En la página 74, todo cambia. La obra se transforma, como dice el narrador en «una historia liviana que se pone pesada», la historia de Julio y Emilia. Una historia que conocemos desde el primer párrafo: «Pongamos que ella se llama o se llamaba Emilia y que él se llama y se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia muere y Julio no muere. El resto es literatura».

Zambra maneja una técnica fenomenal en lo relacionado con el uso de las repeticiones. Hemingway en sus cuentos solía hacer lo mismo: utilizar una palabra como un martillo para dar golpes repetidos al lector. Es lo mejor de Bonsái, al lado de una evaluación de varias obras literarias como estimulador sexual. Julio y Emilia leen en voz alta antes de follar. En realidad, Emilia es la única que folla; Emilio, por su parte, hace el amor, lo que explica que ocurra «lo de siempre. Al final, todo se va a la mierda».

El fallo en las últimas veinte páginas del libro es un claro caso de rendimiento insuficiente. Zambra tiene todo listo para una catarsis borgiana y renuncia con una franqueza ingenua: “El final de esta historia debería ilusionarnos, escribe, pero no nos ilusiona”. Lucidez: entregar una obra y también la crítica lúcida de la obra; o renuncia: irse de la carrera cuando la posibilidad de ganar es obvia. No sé que opinar de aquella alternativa, pero me equivoqué al no decir nada de Bonsái. Lo que hago hoy está atrasado. Pero este atraso no es mi único atraso del año 2006. Mañana me toca recuperar el atraso 2: un aniversario.

[Publicado el 02/1/2007 a las 10:00]

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Comentarios (4)

  • pues ya,
    después del seis, de los reyes, un trocito de un texto,un libro, a-cantilado, o sea editorial Acantilado ( muy adecuado , el nombre a los textos, no a la presa)que leí en días pasados, los pies entre la arena: Sesenta relatos de D. Buzzati.
    Hasta entonces, pues.
    Enea

    Comentado por: Enea el 02/1/2007 a las 21:35

  • Respecto a la brevedad, hace poco tuve la oportunidad de revisar una Antología de Microcuento Mexicano...le gusta? a mi me sorprende como unas cuantas palabras encierran toda una historia que el lector terminará en su imaginación.

    Feliz Año 2007 Jean François!

    Comentado por: Myriam el 02/1/2007 a las 17:39

  • Recuerdo que Enrique Vila-Matas en su libro ( editorial Anagrama)decía algo así: la voz de Amalia Rodrigues, fue como una fuerte punzada de dolor de la vecina que con kimono que oía la radio... Rosita y yo bailamos y ella me decía que si dejaba a su hermana Carmina- olvidé decirlo antes, Carmina y Rosita, he tardado un poco en decirlos antes, son hermanas..."

    Ese trozo, que no me gustó, me descubrió la lectura de una persona que está intentando entender qué, sçolo con una intención pensé ( aún él no la sabe) vivir sin necesidad de pensar en otro que.

    Entonces entendí al protagonista, no a E. Vila-Matas, ya que yo no soy espía, entendí sólo al protagonista de su novela... encontrarse en un tren con su doble o encontrarse con su hermana debe ser algo que tiene la sombra de quien dos y sólo separa... eso pensé...
    bueno, luego

    ( es que me encantó su texto)
    Enea

    Comentado por: Enea el 02/1/2007 a las 15:46

  • qué bruto es... demanda.. judicial... brutalidad de requerimiento, algo así.

    recuerdo que al leer "extraña forma de vida" de matas o vilas o con guión a la inversa, iba a cerrar el libro porque no soportaba la repetición y sólo llevaba tres páginas leídas, las leí de nuevo ( el árbol luego,ese libro, me refiero; el que crece sin estatura, a eso me refiero: bonsai o con), en realidad recuerdo que no soporté la palabra "memorable" en la página dos veces (en la primera página) ni tampoco que me hiciese imaginar una lámpara de lágrimas en el dormitorio...; iba a cerrarlo cuando pensé... veamos que sucede, casi me muero de rabia al leer las primeras páginas dos veces. la primera página de la editorial anagrama "al cabo de un segundo, inolvidable fue..." lo mismo que memorable pero.. y así lo logré por curiosidad y... me chocó que al final ( no contarlo por si acaso es no leído por otros) una chica llamada Onetti... pero antes estaba la trenza que con paciencia deshacía entre Rosita y C., un hombre que buscaba fuera ser.... eso me gustó...
    y su texto también
    Enea

    Comentado por: Enea el 02/1/2007 a las 15:14

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Biografía

Jean-François Fogel es francés y tiene 58 años. Periodista y ensayista, trabajó para la Agencia France-Presse, el diario Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire. Ha vivido una parte de su vida en España donde empezó una segunda carrera como asesor para empresas de prensa. Fue asesor del director del diario Le Monde, desde 1994 a 2002, y sigue trabajando en la concepción y la remodelación continua del sitio Internet creado por el vespertino. Es maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano donde desempeña una línea pedagógica dedicada a la calidad periodística. Publicó varios libros sobre literatura francesa y sobre América Latina. Su libro más reciente es un ensayo sobre el periodismo digital, Una prensa sin Gutenberg (Punto de Lectura, 2007).

Enlaces

Declaraciones de J.-F. Fogel sobre su libro Prensa sin Gutenberg (Vídeo de Youtube)

 

Artículo en El Mercurio (Chile) sobre conferencia "El exitoso futuro del libro en formato digital".

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