El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
EL MUNDO DE MÁRAI
Leer Sándor Márai de Ernö Zeltner no es un placer. La biografía del autor húngaro es una traducción del alemán (co-editada por las universidades de Valencia y de Granada). No tiene visión en la arquitectura ni sopla en la escritura. Es un relato pesado cuya mayor parte es una mala trascripción de Confesiones de un burgués (Salamandra). Francamente, es una lástima acercarse así a un autor que tiene su rincón reservado en la mesa central de cualquier librería del mundo hispanohablante.
Márai está en todas partes, ya lo escribí, y Márai no se va, se queda con nosotros, lo que justifica la lectura de aquella mala biografía: da unas claves para explicar el entusiasmo sostenido de los lectores.
1. Márai es un aristócrata de la escritura. Como V.S. Naipaul, para citar a otro exiliado, nunca hizo otro trabajo que escribir: fe total, fe ciega en el poder de la literatura, en el placer de la literatura. Escribir y leer: nunca a lo largo de su vida Márai se planteó la idea de hacer otra cosa.
2. Márai, auténtico bilingüe (alemán-húngaro), es un hijo espiritual del país de la doble corona real e imperial, lo que Joseph Roth llamaba la “Kakania” (K. und K.: Königliche und Kaiserliche). Tenemos que pensar en Roth, pero también en Zweig, Musil, Schnitzer y la cuña literaria de la mittle Europa cuando pensamos en Márai. A los veinte años firmaba artículos al lado de Thomas Mann en periódicos alemanes y se preocupaba de encontrar un traductor para sacar en húngaro los libros de Franz Kafka. No hablamos de una figura menor de la literatura: Márai está en el Panteón con las figuras mayores.
3. Márai es un artista víctima del comunismo, de la fe en la teoría, de la mentira como sistema de estado. El verdugo que se dedicó a destrozarle en Hungría se llama Georg Lukács. Nunca, de ninguna manera, Márai aceptó volver a su país: tenemos una figura firme de la resistencia.
4. Márai es un paradigma del exilio. “Para una persona que tiene nuestro oficio, la condición que llamamos exilio es, ante todo, un acontecimiento lingüístico -dice Joseph Brodsky-: está empujada hasta refugiarse en su idioma” (On grief and reason). Es impresionante ver cómo Márai, al final de su vida, se hunde en el idioma húngaro (hay un sitio que ofrece la traducción al inglés de algunas de sus últimas anotaciones).
5. Márai es un doble exiliado: muy temprano ha perdido Kaschau, la ciudad de su niñez y adolescencia, que pasó a Checoslovaquia después de la Primera Guerra Mundial. Todos tenemos la infancia como primer país, Márai lo perdió muy temprano: dolor en la vida, felicidad en la obra.
La biografía es malísima, pero la vida de Márai es conmovedora.
[Publicado el 02/11/2006 a las 10:27]
Todas las Sylvias, Silvia
Sylvia Plath tiene la particularidad de producirnos un innegable escalofrío y ternura infinita, la adhesión perfecta que nos impone su amor turbulento, calcinante, a la vida. Nos dice, abrázame que yo soy el ojo de un tornado, moviéndome sin ninguna fuerza. Se vapora en la cresta de la ola y vuelve en círculos a sus horas iniciales, la espuma que se torna intraducible porque se repite en su ejercicio natural.
Me apasionan sus apetitosas debilidades, la carne crucificada, disimuladas ganas de vivir, experimentarlo todo, la valentía que prima en su vida, más allá de toda interpretación viciada en sus ausencias, donde el vacío escarba donde no quiso ocupar.
Bostoniana precoz, iluminada, armada en la desintegración de la vida, en el mismo caos, no dejó de abandonarse en la alucinación hasta el final de sus días, y terminó siendo siempre su propio objetivo, el mito alado, subterráneo, hipnótico en círculo que nace y muere en ella. Su caos nos abandona a todos, poeta de la intemperie, y estoy viendo su rostro, la Sylvia que yo imagino, de ojos grandes, prisionera del silencio, uno siente el animal herido lleno de amor apunto de estallar.
Sylvia vivía asida a sus propios clavos, al rojo vivo, cíclica, reverenciada por la muerte, visitada por el vivo fantasma de su padre, en la bipolaridad de la creatividad y la inactividad, consumida en los extremos, flameaba en una jaula que se le auto construía invisible, borealmente.
Le cuelga al cuello su biografía, la pesada habitación de su cuerpo fatal, un carromato más pesado que su voluntad sin embargo la arrastra una y otra vez hacia algún horizonte. Deja temprano Estados Unidos, rumbo a Inglaterra, donde abriría a los 31 años el mito de su lápida. Sus poemas son más que su biografía, sus textos, cartas, Sylvia Plath moldea su destino con una mano y la otra lo desbarata. Es viento de su propia tempestad y aún así logra ser feliz, con la intensidad que nos transmite en sus poemas, en la palabra que nos dejó. Escribiré hasta que empiece a escribir sobre mi yo verdadero, se confesó en su Diario. Querido mío, toda la noche/ estuve fluctuando, encendiéndome, apagándome/.Las sábanas llegan a pesar como el beso del libertino./Tres días. Tres noches./Agua con limón, agua de pollo, el agua me da arcadas.
Dice en su primer poemario El Coloso, ya suspendida, habitaba un mundo en ruinas el que se desprendía y retomaba el curso, timón de sus tiempos y horas. Ella creía que Se necesita más que un rayo/ Para crear tanta ruina./Algunas noches me acurruco en la cornucopia/ De tu oreja, a salvo del viento. Acudía de urgencia para explicarse lo imposible, lo que nos amarra, ata y desata, se sabía y no se encontraba. Simplemente no puedo ver si hay un sitio adónde ir. Era la confesión de sus propias, de nuestras ruinas humanas, y me pregunto ¿cómo no entender a esta capitana sin puerto?
En sus versos se contenía, y se le ajusta n los que habla de la luna, donde la describe como la presencia de lo exterior para admirar, pero no penetrar, porque ella era el misterio, quizás un libro que nunca se termina, y esta frase tan certera, no me pertenece, y tal vez alguna otra Silvia, hable también por ella: La luna no es una puerta. Es una cara por derecho propio,
Blanca como un nudillo y terriblemente turbada.
Arrastra al mar detrás de sí, como un crimen oscuro; y está en calma
Con el bostezo en O del total desencanto. Yo vivo aquí.
Dos veces cada domingo las campanas sobresaltan el cielo.
Mujer de resurrecciones, afortunadamente, Ave Fénix esta Sylvia Plath. ¡He caído tanto!, un verso tan suyo, una afirmación tan carne de su carne.
Estas lámparas, estos planetas
Que caen como bendiciones, como copos de nieve.
Seguía viviendo a su manera, bajo el cristal de sus posibilidades, en la dimensión de sus sentidos, lo que articulaban sus sentimientos, en la poesía. Sylvia se amarró al viento, es lo que creo ver, entender a mi manera. Hoja de una raíz que vuela en continuo movimiento y permanece en el mismo lugar. Nos dejó esa posibilidad de imaginar todas las posibilidades. El origen de un mismo caos articulándose en el calidoscopio de sus días. Sylvia madre, amante, poeta. Siempre un enigma sellado y borrado en la nieve. Kafka nos decía cosas del alma, traducía los espíritus sin brújula: "Un libro debería ser como un hacha ante el mar congelado que tenemos dentro". Así imaginamos a Sylvia, ángulo de una circunferencia que no cuadraba.
Canción de amor de la joven loca
"Cierro los ojos y el mundo muere;
Levanto los párpados y nace todo nuevamente.
(Creo que te inventé en mi mente).
Las estrellas salen valseando en azul y rojo,
Sin sentir galopa la negrura:
Cierro los ojos y el mundo muere.
Soñé que me hechizabas en la cama
Cantabas el sonido de la luna, me besabas locamente.
(Creo que te inventé en mi mente).
Dios cae del cielo, las llamas del infierno se debilitan:
Escapan serafines y soldados de Satán:
Cierro los ojos y el mundo muere.
Imaginé que volverías como dijiste,
Pero crecí y olvidé tu nombre.
(Creo que te inventé en mi mente).
Debí haber amado al pájaro de trueno, no a ti;
Al menos cuando la primavera llega ruge nuevamente.
Cierro los ojos y el mundo muere.
(Creo que te inventé en mi mente)
Sin embargo, la muerte fue siempre su consejera. Intentó asirla en su escritura. La apagó junto a sus días hostiles, cuando amaba intensamente. La muerte era más poderosa en ella que el silencio mismo. Es lo que me transmite su espíritu. Lo que veo detrás de su lápida en vida.
Rolando Gabrielli
Comentado por: ROLANDO GABRIELLI el 14/11/2006 a las 07:54
He tenido la oportunidad de leer tres libros de Sándor Marai- "El último encuentro" "Confesiones de un burgués" y "Tierra, tierra". Es una autor que deja poso por lo que transmite y cómo lo consigue.
Comentado por: Juan Antonio el 05/11/2006 a las 20:53
igual a mi se me quedó ese abrigo y esa boina...
....debe ser eso Morgan, debe ser eso... le falta la barca, cambie de tema morgan, cambie.
.....
Ni siquiera tengo el reuerdo encendido
está aplacado
como mi propia muerte
Ando descalzo por las veredas
mojo mis pies en hiedra
me extirpo las hojas secas
y lo intento con la fiebre.
Esta mañana, en una bandeja
me han traído una toalla
con la que debo secar mis venas
Está húmeda de sangre,
me la han cambiado dos veces
Ni siquiera, tengo el recuerdo encendido
tengo el presente
y esta toalla secando mis venas.
(2-11-06)
un escrito que me llegó ( no va por el texto ni por el autor, para evitar malos entendidos)
y de puño y letra: "ellos se creen que estoy muerta, ni siquiera saben que les estoy viendo. mi padre llora, mi madre sólo reza. y sólo yo sé que me estoy secando las venas. les dije que no pusieran geranios en las ventanas, porque los ponen?, y en la puerta, les dije que no en la puerta; sí, creen que estoy muerta"
Espero que lo entienda ( aunque no me importa) morgan.
Y puede nombrarlo Roth o quien sea, o inventarlo otro...
sé que está lloviendo, todo lo demás no me interesa.
Enea
Comentado por: Enea el 02/11/2006 a las 22:25
No lo digo, que manía con estar tan pendiente de la biografía, ¿por qué escogió esas lecturas?.
Como si Marai, tuviera que ser monocromático para ser consistente su obra, y más en una biografía compuesta de cartas cuyos destinatarios deberían ser los únicos interesados, claro el hombre debió prever eso y poner una introducción para cada nota: fecha x, destinatario y, en circunstancias z, o mejor cambiar de nombre ¿cierto?...en fin, me parece un desperdicio porque no servirá nunca para quien lee en forma lineal, confrontando su lectura con la sección de crítica (para variar que dependencia con los clasificadores) del New York Time, igual a mi se me quedó ese abrigo y esa boina... espero que cambiemos de tema, y justo hoy que es feriado, como para otro debate, porque a diferencia de muchos otros lugares, hoy AQUÍ, es día de los muertos, no fue ayer que era día de los vivos...¿por qué será que tratar de comprender sólo lo mueve el interés verdadero hacia las circunstancias del otro? lo demás siempre será un ombligo.
Comentado por: morgan en NOVIEMBRE el 02/11/2006 a las 18:15
No le digo que manía con estar tan pendiente de la biografía, ¿por qué escogió esas lecturas?.
Como si Marai, tuviera que ser monocromático para ser consistente su obra, y más en una biografía compuesta de cartas cuyos destinatarios deberían ser los únicos interesados, claro el hombre debió prever eso y poner una introducción para cada nota, fecha x, destinatario y, en circunstancias z, o mejor cambiar de nombre ¿cierto?...en fin, me parece un desperdicio porque no servirá nunca para quien lee en forma lineal, confrontando su lectura con la sección de crítica (para variar que dependencia con los clasificadores) del New York Time, igual a mi se me quedó ese abrigo y esa boina... espero que cambiemos de tema, y justo hoy que es feriado, como para otro debate, porque a diferencia de muchos otros lugares, hoy AQUÍ, es día de los muertos, no fue ayer que era día de los vivos...¿por qué será que tratar de comprender sólo lo mueve el interés verdadero hacia las circunstancias del otro? lo demás siempre será un ombligo.
Comentado por: morgan en NOVIEMBRE el 02/11/2006 a las 18:14
Comentado por: carbasus el 02/11/2006 a las 17:30
La verdad es que no puedo entender el suicidio de Marai sin pensar en Maiakovski y en unos versos de El Laberinto ( con el, determinante, El, el otro poema no me gusta tanto sin determinante: laberinto)
El laberinto ( el final del poema,Borges)
...
...
Nos buscamos los dos. Ojalá fuera
éste el último día de la espera
Jorge Luis Borges. antología poética, que seleccionó él.
Encontró otra foto, qué bueno.
De ese libro de Borges me gusta que lo haya seleccionado él, y que diga que lo hizo hedónicamente, sólo aquello que le agrada.
Sólo hay dos olores que me atraen, el del mar antes de llegar y cuando llego, y el de noviembre. Y el ültimo Encuentro, el último, es un libro que me gustó mucho; qué descripciones más bellas al decir como dejaba su habitación para adentrarse en la casa y la iba describiendo a medida que iba diciendo que preparasen la cena.
Me gustó mucho su escrito
Enea
Comentado por: Enea el 02/11/2006 a las 13:38
"Confesiones de un burgués" es un libro formidable, no necesita comentaristas ni exégetas. Por sus elipsis, por sus descripciones, por su sentido del humor. "La amante de Bolzano" es también formidable en sus largos monólogos dialogados. Un maestro del lenguaje. ¡Y me gusta más que Zweig!.
Comentado por: KKrauSS el 02/11/2006 a las 13:30
Jean-François Fogel es francés y tiene 58 años. Periodista y ensayista, trabajó para la Agencia France-Presse, el diario Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire. Ha vivido una parte de su vida en España donde empezó una segunda carrera como asesor para empresas de prensa. Fue asesor del director del diario Le Monde, desde 1994 a 2002, y sigue trabajando en la concepción y la remodelación continua del sitio Internet creado por el vespertino. Es maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano donde desempeña una línea pedagógica dedicada a la calidad periodística. Publicó varios libros sobre literatura francesa y sobre América Latina. Su libro más reciente es un ensayo sobre el periodismo digital, Una prensa sin Gutenberg (Punto de Lectura, 2007).
Declaraciones de J.-F. Fogel sobre su libro Prensa sin Gutenberg (Vídeo de Youtube)
Artículo en El Mercurio (Chile) sobre conferencia "El exitoso futuro del libro en formato digital".
05/7/2008 17:49
pero n elimana los determinantes...
Publicado por: Enea
05/7/2008 08:42
Es curioso, el programa elimina...
Publicado por: provoqueen
05/7/2008 05:23
Publicado por: Namor Adenip
04/7/2008 13:55
Publicado por: maite
04/7/2008 13:36
Publicado por: jean-Robert D
04/7/2008 09:25
Publicado por: estrella
03/7/2008 14:04
Publicado por: jean-Robert D
03/7/2008 10:20
Esto es como cuando al hombre...
Publicado por: maite
03/7/2008 02:06
Publicado por: federico
02/7/2008 18:18
Es bien querer defender derechos...
Publicado por: jean-Robert D
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