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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Jean-François Fogel

SUSANA SOCA

Exposición en la Maison de l'Amerique Latine; Boulevard St Germain. Una pequeña muestra (diecinueve fotografías colgadas en las paredes y cuatro vitrinas) pero una muestra preciosa. Hay libros, revistas con papel quemado y cartas para reconstruir la figura de Susana Soca, uruguaya, poeta y editora de una revista de literatura.

Las fotografías son de Gisèle Freund y pintan una galaxia (el título de la exposición habla de una constelación) de figuras de primer orden: Paul Eluard, Silvina Ocampo, Pierre Drieu La Rochelle, Henri Michaux, Roger Caillois, Rafael Alberti, Pablo Neruda, Jean Cocteau. Entre ellos, Susana Soca, que no es famosa en Francia, es un ser extraño. Muestra labios y uñas del mismo rojo con algo de cansancio tremendo en su foto-retrato (“vulnerable y a la vez inaccesible”, escribe Roger Caillois). Tremendas joyas (una esmeralda como el huevo de un pijón) en la fotografía de sus manos.

Susana Soca era la hija muy adinerada de un médico uruguayo que visitaba Francia a menudo entre las dos primeras guerras mundiales. Su vida fue un proselitismo para la poesía. Tenía un sexto sentido para ubicar versos que aguantan el tiempo, la creación acertada. Hay huecos en su biografía. No se sabe muy bien cómo consiguió crear una dinámica parecida a la de Silvina Ocampo, agrupando artistas entre Europa y Argentina con su revista Sur. La revista de Susana Soca tuvo dos nombres: Cahiers de La Licorne, cuando se creó en París, y Entregas de La Licorne, en una vida posterior, en Montevideo. Una “licorne” es un unicornio. Fue Valentine Hugo quien sacó el dibujo de la tapa de la revista. Tres entregas en Francia, trece en Uruguay: la trayectoria del unicornio se detuvo con la muerte de Susana Soca en un accidente de avión que hacía el recorrido Montevideo-París.

Los sumarios de cada número muestran una sensibilidad aguda en el momento de elegir lo mejor. Hasta tal punto que, más allá de lo que se presenta, un misterio se crea poco a poco con lo que tenía que ser un homenaje: ¿quién era esta mujer? Unas frases de Roger Caillois (el gran importador de la literatura hispanoamericana en la casa editorial Gallimard) muestran su asombro frente a la boda nunca realizada entre el poeta francés Henri Michaux y Soca. ¿Cómo puede ser que aquella mujer se encuentre con el escritor Pierre Drieu La Rochelle y el pintor Nicolas de Staël antes de sus respectivos suicidios y viaje a Moscú para un encuentro frustrado con Boris Pasternak poco antes de la entrega tan polémica de su Premio Nobel de Literatura? Ubicarse siempre en el lugar decisivo no puede ser pura casualidad.

Borges dedicó un poema a Susana Soca en El hacedor. El título es Susana Soca y la descripción de ella finaliza con una sola palabra: fuego. Es una evocación de su muerte en el accidente de avión pero, creo, también de un anhelo casi enfermo en la búsqueda de los poetas que, nos explicó Rimbaud, roban el fuego.

SUSANA SOCA
Con lento amor miraba los dispersos
colores de la tarde. Le placía
perderse en la compleja melodía
o en la curiosa vida de los versos.
No el rojo elemental sino los grises
hilaron su destino delicado,
hecho a discriminar y ejercitado
en la vacilación y en los matices.
Sin atreverse a hollar este perplejo
laberinto, atisbaba desde afuera
las formas, el tumulto y la carrera,
como aquella otra dama del espejo.
Dioses que moran más allá del ruego
la abandonaron a ese tigre, el Fuego.

[Publicado el 09/6/2006 a las 11:41]

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Comentarios (16)

  • Qué bueno que se reinvindique a Susana Soca en este blog. Cuando yo era estudiante en el IPA ni se la nombraba. Sólo eran consideradas buenas poetas como Idea Vilariño o Amanda Berenguer o Cristina Peri Rossi. Algunos hablaban de Cristina Carneiro. Pero ni Marosa di Giorgio era tenida en cuenta, ni siquiera Ida Vitale.
    Creo que ese poder femenino en la literatura uruguaya es un hecho extraño. No me canso de releer a Delmira Agustini. Incluso la hoy desprestigiada Juana de Ibarbourou tiene sus méritos. De Soca lo más atractivo tal vez sea la vida, que haya continuado ese extraño vínculo que los montevideanos tenemos con París, desde Lautréamont, Laforgue, Supervielle, Vasseur y tantos otros. Soca al sacar esa revista, La Licorne, en París, dio un gran espaldarazo a gente que luego fue muy importante. Tal vez Borges tenga que agradecer a Soca su fama francesa (y no tanto a Roger Caillois, que era un mero empleado de Soca en la revista)

    Comentado por: Juan Laudatti el 12/12/2007 a las 22:59

  • Fui a ver la capilla vanguardista que Susana Soca encargó al catalán Antoni Bonet en Soca, Uruguay. Es realmente algo fantástico!. Debería ser mucho más conocida, creo que la restauración ha sido increíble. El cuento que me hicieron fue que Bonet estaba exiliado en Montevideo, que conoció a una millonaria uruguaya Angelica Lussich, que era dueña de medio Punta del Este. Esta señora le dejó a Bonet diseñar todo el barrio de Solanas en Punta. Luego Lussich presentó a Soca con Bonet y por eso Susana le encargó la capilla. Qué curioso es mi Uruguay, fuimos el primer país del mundo en separar la Iglesia del Estado, pero tenemos capillas e iglesias de todos los diseños. Las de Dieste se reproducen en España, por ejemplo. Pero el patrimonio que tienen Montevideo y Salto en iglesias de estilos, es realmente algo digno de saberse. Bueno, algo más de la emblemática Susana que no sabía, o sea, que había encargado esta capilla para honrar a sus ancestros.

    Comentado por: Bettina Zanocchi el 26/10/2007 a las 22:39

  • Susana Soca fue genial, pero al mismo tiempo que ella hubo otras mujeres uruguayas haciendo cosas iguales o mejores. Isabel Gilbert también sacaba una revista literaria en la misma época, que se llamaba Escritura. Y desde Número, despuntaba Idea Vilariño, quien todavía gravita en la cultura uruguaya con casi 90 años.
    Personalmente puedo ser un poco obsoleto, pero todavía me conmuevo con la voz de Juana de Ibarbourou, tan amada otrora por mis compatriotas uruguayos y tan olvidada hoy (sólo hay una placa en su palacete art nouveau de la Av 8 de Octubre montevideana, además de aparecer su rostro diáfano en los billetes de 1 mil). No se como se explica esa tradición uruguaya por la poesia, es un misterio como tantos que genera el país.

    Comentado por: Juan Ortiz de Zárate el 22/9/2007 a las 21:47

  • Antes que nada quiero agradecer al amigo Fogel el haber producido una reseña tan informativa y justiciera sobre Susana Soca.

    A mí me entró una imparable curiosidad por saber quién era, a partir del soneto de Borges. Soneto que al igual que otros del mismo autor, terminé aprendiéndome de memoria, sin proponérmelo, a fuerza de releerlo una y otra vez (no sé si a esta altura hace falta que aclare que Borges es uno de mis poetas favoritos). El caso es que el soneto en homenaje a Susana Soca sobresalía por una dolorosa belleza que me hacía imposible leerlo sin que se esbozara un nudo en la garganta. Bueno: si lo que se proponía Borges era asegurarse de preservar su memoria, la verdad es que tuvo éxito.

    (Aprovecho para adherir a las manifestaciones volcadas, sobre la estatura cultural e institucional del Uruguay).

    El caso es que este blog viene a demostrarnos, junto a ejemplos tales como la Wikipedia, que Internet no se agota en alienantes juegos en red, spam o cadenas de e-mail dedicadas a transmitir infundios y chistes ajenos de dudosa calidad.

    Comentado por: Mariano Moldes el 31/3/2007 a las 22:46

  • Creo que Susana Soca es la prueba más fehaciente que el Uruguay fue una isla en medio de un continente muy complejo. Los uruguayos vivíamos aparte de Latinoamérica, con una democracia ejemplar, con una clase media muy fuerte y con el idioma francés hablado por la mayoría de la población urbana.
    Es muy difícil que hoy los extranjeros entiendan lo que fue esa Suiza de América, un país que vivió al margen de las historias de violencia durante gran parte del siglo XX. Lamentablemente en los años '60 el Uruguay se fue desflecando y hoy en muchas cosas nos parecemos a nuestros vecinos.
    Pero por un extraño designio la historia se repite y hoy el gobierno socialista sabe que el camino está en el hemisferio norte; nuestros vecinos no parecen apreciarnos demasiado.

    Comentado por: Mercedes Otermin el 07/3/2007 a las 18:44

  • Me parece bien que se haya hecho esa muestra sobre Susana Soca. Pero habría que inscribirla dentro de la importancia que la mujer tuvo en el Uruguay históricamente. O sea que Soca, más que un caso aislado, es un producto de ese país que fue tan especial.
    Por ejemplo, la primera senadora comunista de América Latina, Julia Arévalo de Roche fue una uruguaya genial. Alba Roballo la primera Ministra de Cultura de América Latina. Hubo médicas geniales, como la Luisi, filósofas como Cristina Arregui. Poetas oficiales como Juana de Ibarbourou y "malditas" como Blanca Luz Brum. Artistas plásticas como Petrona Viera ya en el siglo XIX. Cumple en estos días 90 años la escultora María Freire. En los tiempos de Soca, otra mujer dirigía una revista tal vez más importante: Isabel Gibert con su Escritura. La primera mujer periodista del Río de la Plata, fue la montevideana Petrona Rosende de la Sierra. En fin, la lista es inagotable. Hoy por suerte siguen con vida tres de las mayores poetas de la lengua, pasados largos los ochenta años: Amanda Berenguer, Idea Vilariño e Ida Vitale. Hace poco falleció Marosa di Giorgio y de mediana edad son Cristina Peri Rossi, Carmen Posadas, Mercedes Vigil, Ginette Ortega, por citar algunas.
    En fin, la presencia de lo femenino en el Uruguay ha sido super intensa y Soca es una más.

    Comentado por: Solange Danrieux el 23/12/2006 a las 22:41

  • Está bien el artìculo, fuera de algunos comentarios que, como uruguayo, deberìa realizar.
    No se debe comparar a Susana Soca y su Licorne con otras experiencias latinoamericanas. Para empezar fundó en París la revista con la colaboración de Roger Caillois. Y luego la continuó en su Montevideo natal.
    Importa señalar que el Uruguay era un país muy próspero, el peso uruguayo valía más que el dólar y el país era conocido como la Suiza de América. Pero lo más destacable es que fue el primer welfare state de todo Occidente.
    Soca representa los valores democráticos de esa sociedad civil que tenía a Francia como su modelo estético en todos los órdenes.

    Comentado por: Gaston Llovet 0'Brien el 11/12/2006 a las 15:04

  • La que agrupó a intelectuales en torno a la revista Sur no es Silvina Ocampo, sino su hermana Victoria, la fundadora de la revista.

    Comentado por: alejandra el 16/6/2006 a las 10:51

  • Ubicarse siempre en el lugar decisivo no puede ser pura casualidad.


    la ciencia no cree en la casualidad, por eso esa frase es cierta.
    No puede ser pura casualidad. No. Es imposible. Grandes descubrimientos científicos han sido por azar ( y no es Monod) pro azar, sí... pero sólo ellos os descubrieron. El ADN fue descubierto por azar, como la ley de la gravedad, claro que detrás estaban ellos porque a mi me resultaría imposible pensar en cuerpos flotantes si cae una manzana. Me la comería... quiero decir... que el azar es lo que descubre la ciencia.

    Ya
    Enea

    Comentado por: Enea el 11/6/2006 a las 00:16

  • roban el fuego.


    Nadie puede robar el fuego, no importa quien lo dijese. No hay más extensión que mi herida, dijo Miguel Hernández en su pena a un amigo.

    Enea

    Comentado por: Enea el 11/6/2006 a las 00:11

  • Antes de que finalice el fin de semana, es de un poeta ruso y ahora no sé cómo se llama...

    viaje a Moscú para un encuentro frustrado con Boris Pasternak poco antes de la entrega

    Sólo el mar la calma

    Las brasas
    queman más que el fuego
    Mañana, cuando sea de día
    las pondré en tus brazos
    nadie te traerá agua
    El bosque está sediento
    se está quemando en mi lengua

    ya arde el sol en mi boca
    ya las yegüas gimen en su cama

    Ya arde el sol en mi boca
    las brasas están en tus manos

    sólo el mar
    sólo el mar, la calma

    Enea

    Comentado por: Enea el 10/6/2006 a las 23:21

  • Es muy hermoso este poema...

    Sólo el mar la calma

    Enea

    Comentado por: Enea el 10/6/2006 a las 22:53


  • Dioses que moran más allá del ruego
    la abandonaron a ese tigre, el Fuego.

    Qué bello poema y estas dos últimas líneas resumen que es la poesía. Brasas eternas que consumen el alma de quien las atisba.
    Antes fuego después fuego. Enigmática la vida de esta mujer.

    Comentado por: MNYC el 10/6/2006 a las 14:39

  • Con bar o sin bar... hermoso el poema que ha puesto, que sea para mucho, mucho mucho rato... hasta julio

    Enea

    Comentado por: Enea el 09/6/2006 a las 23:03

  • * No me acuerdo haber visto tanto bar abierto por la mañana, y parece que tiene para rato.

    Comentado por: morgan el 09/6/2006 a las 22:41

  • Me gusta ese dibujo, parece alegre el unicornio.
    Enea

    Comentado por: Enea el 09/6/2006 a las 15:58

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Biografía

Jean-François Fogel es francés y tiene 58 años. Periodista y ensayista, trabajó para la Agencia France-Presse, el diario Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire. Ha vivido una parte de su vida en España donde empezó una segunda carrera como asesor para empresas de prensa. Fue asesor del director del diario Le Monde, desde 1994 a 2002, y sigue trabajando en la concepción y la remodelación continua del sitio Internet creado por el vespertino. Es maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano donde desempeña una línea pedagógica dedicada a la calidad periodística. Publicó varios libros sobre literatura francesa y sobre América Latina. Su libro más reciente es un ensayo sobre el periodismo digital, Una prensa sin Gutenberg (Punto de Lectura, 2007).

Enlaces

Declaraciones de J.-F. Fogel sobre su libro Prensa sin Gutenberg (Vídeo de Youtube)

 

Artículo en El Mercurio (Chile) sobre conferencia "El exitoso futuro del libro en formato digital".

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