El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
lunes, 7 de julio de 2008
LA DENUNCIA
Los informantes, de Juan Gabriel Vásquez, es una novela que debería ser francesa. No ha sido traducida al francés, cuenta una historia ubicada en Colombia, pero se dedica a un rasgo fundamental del comportamiento público en Francia: la denuncia de un vecino, un amigo o un pariente a las autoridades. Sin buscar más lejos, el caso «Clearstream» que puso hace poco en el suelo la popularidad del primer ministro Dominique de Villepin, es un caso de denuncia falsa, hecha por un amigo de Villepin y con la ayuda de este, sobre el actual ministro de interior, Nicolas Sarkozy, quien supuestamente tenía cuentas bancarias en el extranjero. De diez investigaciones por fraude tributario que hace hoy en día la administración francesa de Hacienda, nueve tienen como origen una carta de denuncia anónima. ¡Vaya Francia, el país que inventó los derechos humanos y se dedica todavía a golpes sucios y anónimos!
Este comportamiento repugnante culminó en la Segunda Guerra Mundial durante la ocupación de Francia por las tropas nazis. Los alemanes no tenían mucho tiempo para investigar y cualquier denuncia por parte de lo que se llama “trumpeta” o “sapo” según el país de América Latina, tenía efectos imposibles de revertir. Es una actividad frenética en Francia, que se toca poco y muy mal en los libros de Historia. Si se busca una síntesis completa de lo que pasó en Francia en aquella época, lo mejor es leerlo en inglés. France: the dark years (Oxford University Press) de Julian Jackson, un profesor de la Universidad del País de Gales. Su libro no tiene algo parecido en francés. Y para entender lo que pasó entonces por la cabeza de los franceses, se puede leer Los informantes, pues tampoco existe en francés algo semejante a esta novela.
El libro se publicó en 2004 pero los amigos que me lo recomendaron en Madrid no se equivocaron al hablarme maravillas de este relato que tanta resonancia tiene con lo que ocurrió en Francia. Su tema, las Listas de Nacionales Bloqueados, es decir la lista de las personas que vivían en Colombia y, durante la Segunda Guerra Mundial, a instancias de EE. UU. tuvieron que dejar su casa, abandonar su negocio y vivir en centros donde se les vigilaba como supuestos peligros que representaban para los países aliados en contra del Eje. El sistema se prestó para abusos de todo tipo, cuyas víctimas fueron comunidades de extranjeros así como colombianos con nombres alemanes. Tal como en Francia, se hacía un fideicomiso de los bienes, lo que permitía satisfacer los celos o la voluntad de eliminar su competencia por parte de los informantes. Y claro, tal como en Francia, hubo una furia de denuncia. Una de ellas es la columna vertebral de la novela.
No voy a contar nada, pero nada de nada de la historia, pues se trata de un puro ejemplo de lo que se llama en las universidades una metaficción. Un relato con otro relato por dentro construido con tanta habilidad que da la sensación, al profundizar la lectura, de que la novela cobra fuerza, velocidad y profundidad de manera continua. No dudo de las emociones de los protagonistas en esta aceleración permanente. En Francia, donde la historia de actos similares sigue siendo un explosivo silencio, lo poco que salió mostraba informantes, tal como lo escribe Juan Gabriel Vásquez, que no saben «lidiar con los hechos de su propia vida». La gran literatura es universal; Los informantes abarca por lo menos desde Colombia hasta Francia.
[Publicado el 06/6/2006 a las 09:36]
Supongo también que es porque la individualidad no ha invadido al tal grado como para destruir nuestros vínculos...
Y para girar un poco, su convite provoca salir a conseguir el libro... leí hace poco en Moleskine sobre Tomás Gonzáles, otro colombiano según la revista literaria "Pie de Página" era el secreto mejor guardado del país, bueno da curiosidad y a diferencia de la crítica en contra que me rebela más, ya que detesto que seleccionen mi comida, ésta sólo me abre el apetito :
http://www.piedepagina.com/numero8/html/tomas_gonzalez.htm.
Bueno, ¿y ese preámbulo de ayer?... mejor retrocedo en orden.
Marica.-sinónimo de cobardía, para evitar enredos en la conversión al peruviano... no seamos acaparadores, es: conversión al latinoamericanismo (?)
Comentado por: morgan el 07/6/2006 a las 04:28
¡Soplones!... algunos deben hacerlo, debe hacerse, y no niego el miedo ...pero hay casos y casos, y de pronto cuanto más "protegido" se está, más miedo se tiene, tanto para asumir como para asumirse ¡cobardía!.
Cuando hace semanas escribió sobre Francia, me pareció ver en esos seres, indicios de rubor, entonces entendí que había conciencia (quizá mala, pero no era cinismo, por lo menos así quise verla yo), pero también vergüenza (de pronto los encontré más púdicos) que también era cobardía... y por eso la oscuridad.
Sin embargo, cuando las circunstancias reclaman más que sólo ser soplón, porque debilitan la acusación, entonces uno deja de ser un marica, para transformarse en cómplice.
Bueno de lo mal que suena la felonía, debo decir que a pesar de todo y talvez por menos incentivos, no se ve muchos soplones por aquí, sí dejo la mezquindad debo resaltar también lo importante que ha sido para la subsistencia de esta cultura, el silencio, y la solidaridad...¡que bueno se siente eso!.
Comentado por: morgan el 07/6/2006 a las 03:58
A mi me explicaban cuando estaba en la Escuela que la Aceleración era un principio matemático, o fisico, ni idea, o químico, no sé qué bueno
Enea
Comentado por: Enea el 06/6/2006 a las 14:33
Es que un individuo tiene pocos recursos frente a las instituciones y un funcionario y no funcionario puede dañar y la institución no enterarse, hay anónimos malvados y anónimos que se resguardan par evitar tener problemas... eso forma parte de los derechos humanos. Dar más respaldo a los individuos, personas, para que denuncien sin anonimato.
en una situación normal, denunciar a u vecino porque sabes que maltrata a sus hijos o a su mujer o al revés es casi obligatorio en España, pedes entrar en la casilla de maltrato por omisión si no lo haces, claro que si lo haces puedes entrar en la casilla del vecino y que te machaque vivo.
Me gusto mucho su texto
Enea
Enea
Comentado por: Enea el 06/6/2006 a las 14:28
Los informantes, de Juan Gabriel Vásquez, es una novela que debería ser francesa.
Eso es compartir, me refiero a su frase.
el anonimato en sociedad ( en internet, es una suerte, así digo lo que quiero, intentando no molestar..) sólo es ético cuando uno se defiende de un agresor real.
Encantada de leerle
Enea
Comentado por: Enea el 06/6/2006 a las 14:20
Jean-François Fogel es francés y tiene 58 años. Periodista y ensayista, trabajó para la Agencia France-Presse, el diario Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire. Ha vivido una parte de su vida en España donde empezó una segunda carrera como asesor para empresas de prensa. Fue asesor del director del diario Le Monde, desde 1994 a 2002, y sigue trabajando en la concepción y la remodelación continua del sitio Internet creado por el vespertino. Es maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano donde desempeña una línea pedagógica dedicada a la calidad periodística. Publicó varios libros sobre literatura francesa y sobre América Latina. Su libro más reciente es un ensayo sobre el periodismo digital, Una prensa sin Gutenberg (Punto de Lectura, 2007).
Declaraciones de J.-F. Fogel sobre su libro Prensa sin Gutenberg (Vídeo de Youtube)
Artículo en El Mercurio (Chile) sobre conferencia "El exitoso futuro del libro en formato digital".
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