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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 27 de febrero de 2020

 Blog de Julio Ortega

Extramares de Frederic Amat


 

No hay obra plástica más creativamente diversa que la del artista catalán Frederic Amat (1952) y, tal vez por eso no es fácil dar con ella. Quizá el mejor modo de encontrarla es el menos deliberativo. Al azar de los viajes, mi catálogo incluye: el Museo de Arte Moderno en México y el Museo de Arte Moderno en Málaga, el departamento de Octavio Paz y la casa de Alejandro Rossi; algunos libros de Joan Brossa y Juan Goytisolo, de  Guillermo Cabrera Infante y José Ángel Valente; la magnífica edición ”iluminada” de Las mil y una noches que publicó el Círculo de Lectores; la celebración del Quijote en La Cervantiada, una alternativa a los fastos del V centenario del descubrimiento de América… Pero si uno trata de adquirir un trabajo suyo, no encuentra una galería que los ofrezca.  Más bien, hay en Internet una casa de arte de Nueva York que busca obras de Frederic Amat.

 

Visitando a Frederic y su encantadora familia en Barcelona, descubrí, no sin alarma, que no tiene un marchand a cargo de su obra. Tampoco una galería que lo represente. Creo entender que él prefiere exhibir cada tanto sus papeles, tintas y trabajos mixtos; y sospecho que es un artista cuya inventiva se expresa en una  economía de distinto signo: no es el autor de una serie de cuadros definidos y procesables, sino alguien que requiere de series circulares y tentativas de explorar una imagen en varios medios, formatos y ritmos. Cada uno de sus cuadros es parte de un proceso cumplido aunque, por naturaleza, siempre incompleto. Ese desborde latente de la serie, sin embargo, no es una suma sino una variación.  Amat es un artista siempre a punto de hacer otra cosa: escultura, libros, grafismos, videos, cortometrajes, eventos, escenarios; y, volviendo al origen de sus formas, círculos y manchas que rotan  en el claroscuro del cosmos donde nace el lenguaje. 

 

Jorge Eduardo Eielson, a los 80 años, descubrió con alarma que se había quedado sin cuadros suyos. He sido víctima de mis galeristas, me escribió, se quedaron con mi obra, y han terminado por desaparecerla. Tengo al menos una imagen que hizo para mi edición de Trilce en Cátedra: uno de sus nudos, de hilos de colores, como una ofrenda. No llegué a reunir sus novelas ni sus poemas inéditos, como acordamos, aunque me consuela el homenaje que le hicimos en la Universidad de Londres.  Al cruzar cualquier puente todavía creo ver en el río una gota del tintero que Jorge derramó sobre el Tíber en una de sus últimas performances. También he creido ver en otros paisajes urbanos una letra del abecedario de Frederic Amat. Esas trazas suyas, que dan la vuelta sobre sí mismas, sin cerrarse, como una greca, cargadas de tinta viva, es el alfabeto del idioma repentino de un territorio alterno, cuya geografía está en plena creación, pródiga y prodigiosa. El poderoso lenguaje gráfico de Amat en sus papeles, negro sobre blanco, evoca la grafía mediterránea remota, la huella de una orfebrería visigoda, una de las primeras en hacer ornamental cualquier forma instrumental.  Amat remplazó la figura de Miró con la traza, y dibujó con la tinta del tintero de Tapies. Sus “Papeles de la India,” demuestran la sensualidad transparente de la voluta de la luz y la exquisita arborescencia del color.

 

En mayo estuve en Nueva York para ver “Viaje a la Luna” (1998), la pelicula que Frederic Amat compuso a partir del guión hecho por Federico García Lorca (1929). La había presentado hace unos años en mi Universidad pero es una película que hay que ver más de una vez, casi como remedio contra las melancolías de abuso. Frederic la propuso esta vez en tanto exploración celebratoria de la vanguardia entre Lorca, Dalí y Buñuel como interlocutores cómplices. Lo extraordinario de esta versión es su textura visual, eje del pensamiento poético del artista que construye un campo de la mirada como un sistema de asociaciones, citas, tributos y goce creativo. La vanguardia vivida desde España se convierte, así, en una ruptura del lenguaje como representación pero no ya como otra versión polémica desde las trincheras de los ismos, que es la historia pamfletaria de su constante reposicionamiento; sino, desde una España más internacional que nacional, como la apropiación y ampliación del espacio visual celebratorio.  En ese sentido, la película de Amat hace justicia al espíritu lorquiano de construir un escenario donde lo visto esté tocado por la gracia de las formas plenas de presente. Por lo demás, Frederic Amat se reencuentra, de la mano de Lorca, con sus propias exploraciones trasatlánticas, que lo han hecho articular orillas distantes como si estuviera siempre en casa. Hoy sabemos que si en alguna parte se supo Lorca feliz, fue en La Habana, en Buenos Aires, en Montevideo.  En esta película el lenguaje artístico excede las referencias y despliega su función reveladora.

 

“Viaje a la Luna” se presentó en el Instiuto Cervantes de Nueva York, gracias a Javier Rioyo, junto a otro documental de motivación lorquiana, “Mudanza” (2008) de Pere Portabella. Esta película nos convierte en espectadores discretos de la mudanza de los muebles de la Casa-museo de la Huerta de San Vicente, que hace unos años tuvo que hacer Laura García-Lorca para empezar unas obras.  Quien haya visitado esa casa y admirado su sobria memoria, apreciará este trabajo de Portabella, cuya cámara sigue, en silencio, el resguardo ceremonial de esos objetos, envueltos y atados. De pronto, la casa queda vacía, ante nuestros ojos, descubriéndonos lo más evidente y terrible: no está el poeta, y probablemente no sabremos nunca donde está. Como de Lorca uno no dejaría de hablar, tuve que hacer la obvia comparación: el poeta es un exceso de presencia en la película de Amat, y un desborde de ausencia en la de Portabella.  O sea, Lorca está presente donde no está , y está ausente donde tendría que estar.  Es una presencia intrínsicamente ausente. 

 

Uno de los últimos trabajos públicos de Frederic Amat es “Fosas,” que nace de la idea de hacer un “jardín efímero” junto al Museo Guggenheim de Bilbao. Amat se propuso ocupar un espacio al margen,  entre el museo monumental, las tumbas de Euskadi y la memoria histórica española, esa materia ardiente del olvido.  No es casual que la idea de las Fosas se deba a la conjunción del museo, la historia y la poesía, esta vez un poema de José Ángel Valente (“soy el escritor español que más peruano parece,” me dijo una vez), gran lector de Vallejo y admirador de Westphalen. “No estabas tú, estaban tus despojos,” escribió Valente, definiendo otra vez la presencia española como un derroche de ausencia. En ese vacío de las tumbas abiertas, Frederic Amat ha pintado una lámina lacada en rojo. 

 

 


 

             


  

 

 

[Publicado el 18/8/2013 a las 03:35]

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Foto autor

Biografía

Perú, 1942. Después de estudiar Literatura en la Universidad Católica, en Lima,  y publicar su primer libro de crítica,  La contemplación y la fiesta (1968), dedicado al "boom" de la novela latinoamericana, emigró a Estados Unidos invitado como profesor visitante por las Universidades de Pittsburgh y Yale. Vivió en Barcelona (1971-73) como traductor y editor. Volvió de profesor a la Universidad de Texas, Austin, donde en 1978 fue nombrado catedrático de literatura latinoamericana. Lo fue también en la Universidad de Brandeis y desde 1989 lo es en la Universidad de Brown, donde ha sido director del Departamento de Estudios Hispánico y actualmente es director del Proyecto Transatlántico. Ha sido profesor visitante en Harvard, NYU,  Granada y Las Palmas, y ocupó la cátedra Simón Bolívar de la Universidad de Cambridge. Es miembro de las academias de la lengua de Perú, Venezuela, Puerto Rico y Nicaragua. Ha recibido la condecoración Andrés Bello del gobierno de Venezuela en 1998 y es doctor honorario por las universidades del Santa y Los Angeles, Perú, y la Universidad Americana de Nicaragua. Consejero de las cátedras Julio Cortázar (Guadajara, México), Alfonso Reyes (TEC, Monterrey), Roberto Bolaño (Universidad Diego Portales, Chile) y Jesús de Polanco (Universidad Autónoma de Madrid/Fundación Santillana). Dirije las series Aula Atlántica en el Fondo de Cultura Económica, EntreMares en la Editorial Veracruzana, y Nuevos Hispanismos en Iberoamericana-Vervuert.  Ha obtenido los premios Rulfo de cuento (París), Bizoc de novela breve (Mallorca), Casa de América de ensayo (Madrid) y el COPE de cuento (Lima). De su crítica ha dicho Octavio Paz:"Ortega practica el mejor rigor crítico: el rigor generoso."

Bibliografía

Crítica

 

Transatlantic Translations. Londres: Reaktion Books 2006

 

Rubén Darío y la lectura mutua. Barcelona: Omega 2004

 

Caja de herramientas. Prácticas culturales para el nuevo siglo chileno. Santiago: LOM 2000

 

El principio radical de lo nuevo. Lima: FCE 1997

 

Retrato de Carlos Fuentes. Madrid: Circulo de Lectores 1995

 

Arte de innovar. Mexico: UNAM 1994

 

El discurso de la abundancia. Caracas: Monte Ávila 1992

 

Una poética del cambio. Prólogo de José Lezama Lima. Caracas: Biblioteca Ayacucho 1992

 

Reapropiaciones: Cultura y literatura en Puerto Rico. San Juan: EUPR 1991

 

Gabriel García Márquez and the Powers of Fiction. Austin: Texas Press 1988

 

Crítica de la Identidad. México: Fondo de Cultura Económica 1988

 

Cultura y modernidad en la Lima del 900. Lima: CEDEP 1987

 

Poetics of Change, The New Spanish-American Narrative. Austin: Texas Press 1986

 

Figuración de la persona. Barcelona: Edhasa 1971

 

La contemplación y la fiesta. Caracas: Monte Ávila 1969

 

 

Ficción

 

Teoria del viaje y otras prosas. Madrid: Ediciones del Centro 2009

 

Adiós Ayacucho. Lima: U de San Marcos 2007

 

Puerta Sechin. Tres novelas breves. México: Jorale Ed. 2005

 

Habanera. Palma de Mallorca: Bitzoc, 1999; Lima: Fondo PUC 2001

 

Emotions. Poems. New York: 2000

 

La mesa del padre. Cuentos. Caracas: Monte Ávila 1995

 

Ayacucho, Good Bye. Pittsburgh: Latin American Review Press 1994

 

 

Ediciones

 

México Transatlántico. Con Celia del Palacio. México: FCE 2008

 

Rubén Darío: Poesía. Barcelona: Círculo de Lectores 2007

 

Carlos Fuentes: Obra reunida. México: FCE 2006

 

Gaborio. Arte de Releer a Gabriel García Márquez. México: Jorale 2004

 

"El Aleph" de Jorge Luis Borges, ed. Critica. Con E. del Río Parra. México: El Colegio de México 2008

 

The Picador Book of Latin American Stories. Con Carlos Fuentes. London: Picador 1998; New York: Viking 2000

 

Alfredo Bryce Echenique: La vida exagerada de Martín Romaña. Con M.F. Lander. Madrid: Cátedra 2002

 

Antología del cuento latinoamericano del siglo XXI. México: Siglo XXI 1997

 

La Cervantiada. Madrid: Libertarias 1994

 

César Vallejo: Trilce. Madrid: Cátedra 1996

 

Julio Cortázar: Rayuela. Con Saúl Yurkievich. París: Archivos 1993

 

America Latina in its Literature. Con César Fernández Moreno. New York 1984

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