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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 22 de agosto de 2019

 Blog de Julio Ortega

Indignados, mas esperanzados


 

 

Los policías infiltrados entre los protestantes a las puertas del parlamento catalán me han hecho recordar a los falsos estudiantes que la policía franquista plantaba en las clases de la Universidad. Aquellos eran oscuros, obvios y modestos. Iban de bigote recortado y traje plomo. Fallaban los exámenes y volvían al mismo curso el año siguiente. Los de hoy son fornidos, rapados y banales. Aquellos eran los soplones de la dictadura y no te miraban a la cara. Los de hoy llevan pasamontaña y te miran desafiantes: son los matones de la democracia.

Los argumentos para condenar a los indignados por gritarles a los dignatarios son tan principistas que resultan autoexculpatorios y vacuos.  Desde casi todas las tribunas se les exige no excederse, bajar la voz, guardar distancia. Se les amenaza con perder legitimidad y autodestruirse en la mera confrontación. Ese paternalismo, porra en mano, asume que los elegidos son ellos,  que monopolizan la democracia y la ley. Pocas veces los aspavientos contra  la violencia han servido tanto a la buena conciencia de Macki el Navaja.

La democracia, señor Puig (la béte noire de la indignación), no requiere probar que el uso de la fuerza es legítimo.  Requiere, en cambio, que su legitimidad haga innecesaria la violencia. La ley, señor Mas (en helicóptero vino a menos), no se define por su infracción sino por su inclusividad. No por los muros que levanta sino por las puertas que abre.

Cuando la palabra no es cedida, cuando los jóvenes no tienen turno en el discurso ocupado por los hijos del presupuesto, no queda sino alzar la voz. En voz alta, como en mayúsculas, se puede expresar el abuso del monólogo que el poder ejerce impunemente. A los que viven de parlamentar a veces hay que mentarles el nombre.

No deja de ser irónico que ningún partido político, medio de comunicación, o foro civil, los haya invitado a tomar la palabra. Como Orwell ante el campesino catalán, todos hemos sentido en la Plaza del Sol la inmediata decencia de un español indignado. Y seguimos sus pasos en la plaza pública de Internet.

Una señora que leía en Sol los carteles, me dijo: “Yo nunca había visto nada como ésto, y casi no creo que lo veo.” Lo dijo desde tan lejos que bien pudo haber sido un grito. O como dijo Vallejo: un estruendo mudo.  En cambio, escuchar a los mases y los menos decir que ellos representan a la democracia, evoca el pasado como amenaza.

La señora Aguirre, que había amenazado con pedir a los jóvenes de derecha acampar frente al local del Partido Socialista, asumiendo que la acampada de Sol favorecía al gobierno, ahora ha dicho que la democracia nunca ha nacido de la calle. La democracia, señora, se debe a la calle, a la concurrencia en la esfera pública, lugar de lo moderno. La calle promueve la comunicación horizontal, fomenta la interacción, democratiza la tradición autoritaria, cuestiona el orden que pasa por lo real. Por eso, Plaza del Sol es la primera sílaba de esta multitudinaria demanda de comunicación.  Sólo por  mala fe o mala educación puede alguien ignorar que la plaza pública es lo último que nos queda del foro y el ágora, de la modernidad urbana, del ámbito de lo público donde la política construye, desde las comunicaciones, a los interlocutores del futuro.

Las ánforas no son el único mecanismo de representación,  mucho menos cuando dos partidos ocupan todo el espacio disponible, y se deben al pensamiento lamentable que hoy convierte a la plaza pública en mercado,  y a la vida cotidiana en mercancía. Y menos aún cuando la gente que no vota pone en duda el sistema de representación. 

¿Para esto adelantar las elecciones?¡Qué precaria legitimidad partidista aquella que gana las elecciones para ignorar las elecciones anteriores y ganarlas habiéndolas perdido!

“Nos quitaron la Justicia y nos dejaron la Ley.” Pero la ley no está escrita a fuego. Es histórica y evoluciona de acuerdo al contrato social, que a su vez se origina en la pregunta por los vencidos: ¿qué hacer con los prisioneros de guerra?, ¿pasarlos simplemente por las armas? Si los jóvenes no tienen futuro en el sistema de representación, ni voz en las tribunas, ni espacio en las comunicaciones, ¿sólo queda soltarles a la policía? ¿Reclamarle a Rubalcaba que  aprenda de Puig y cargue a porrazos? No hay que olvidar que dormimos sobre fosas comunes, y que no habrá memoria histórica mientras no devolvamos los muertos al lenguaje.

Se trata, como ha recordado Eduardo Galeano en la excelente entrevista de Jaume Barberà, de “la Ley del más Fuerte,” la que busca imponer la resignación.

Indignados son, mas esperanzados.

Tenía que ser un pequeño editor independiente quien tuviese la mejor idea: tomarle la palabra al M-15 y ofrecerle las páginas de un libro urgente. Enrique Murillo lo ha hecho en su editorial heroica, Los libros del lince, una de las pocas que lo ha apostado todo al futuro, a las nuevas voces de ambas orillas del idioma.

Las voces del M-15 define la identidad de un movimiento que está hecho de voces. No en vano la voz es hoy emblema del tiempo: en la duración de una frase el tiempo se despliega con vehemencia. En este manual de fe civil sólo hablan los protagonistas.

Este libro, además, demuestra que quienes han tomado la palabra no son anárquicos ni antisistémicos sino voces que representan una comunidad fragmentada por la crisis, cuya identidad ya no se debe al sindicato, al partido o al regionalismo bien pagado, sino a los colectivos de emergencia que disputan un lugar de enunciación para los sujetos que no se resignan, que recusan la violencia ideológica y bien pensante, la que ha caricaturizado con brío Aleix Saló en su “Españistán.”

Las lecciones de la multitud, ese nuevo sujeto colectivo que este siglo retoma la plaza pública, desbordando los espacios ocupados por el autoritarismo, el clientelismo y la corrupción, tienen ya su repertorio trasatlántico, y habrá que empezar a estudiar su lenguaje.

No se podía salir del metro en Madrid sin coincidir con un mitin de derechas. No se podía visitar una iglesia sin escuchar al curita culpando a Zapatero. No se podía encender la radio sin meterse en una tertulia de energúmenos. Por fin hay espacios alternativos, por fin alguien como Cristina llama a la radio y demanda equidad.

No me sorprendería que el próximo paso de los indignados recorra una metodología más elocuente que confrontacional. Convocar, por ejemplo, mitines instantáneos  que ocupan espacios públicos sin provocar a nadie, desocupando, así, el discurso oficial, de pronto obsoleto.  También, lavar públicamente la bandera nacional. Y tenderla a secar, de sol a sol.

En una sociedad que ha naturalizado el precio de casi todo valor, alguien debería renunciar a cobrar por ocuparse de los más pobres. Daría a los más jóvenes ejemplo de integridad o, al menos, de buen gusto.  Me alarma ver las páginas de Opinión dedicadas a descreer de los esfuerzos latinoamericanos por combatir la pobreza. Ollanta Humala aun no gobierna y ya hay quien se permite descalificarlo. Son profesionales de la desesperanza, en el mejor de los casos. Y en el peor, son becarios ideológicos. Niegan el pan y el agua a nuestros difíciles procesos de democratización. Es muy poco cristiano que la pobreza sea la tinta de su comercio.

Se ha dicho que el  siglo XXI empezó con la caída de las Torres Gemelas. Pero la mujer que en Plaza del Sol entendió por primera vez la promesa de la protesta, reconocía, con asombro, el comienzo del futuro. Este siglo empieza allí, en español.

 

Fuentes

Nos bastamos y nos sobramos: Cristina llama a Radio Nacional de España:

http://www.youtube.com/watch?v=3yQxixRBCls 

 

Sampedro sobre las causas del M-15:

http://www.youtube.com/watch?v=LOmh3jcV28g&feature=related 

 

Entrevista a Eduardo Galeano en Barcelona:

http://www.tv3.cat/videos/3541530/Eduardo-Galeano 

 

Españistán, por Aleix Saló:

http://www.youtube.com/embed/N7P2ExRF3GQ

 

Basta ya de corrupción, en No hay derecho, programa de Glatzer Tuesta, Radio San Borja, Lima:

http://ideeleradio.podomatic.com/entry/2010-12-14T13_48_33-08_00

 

[Publicado el 17/6/2011 a las 17:28]

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Comentarios (3)

  • Puerta, no Plaza, del Sol. ¿Se imagina que alguien denominase a las "madres de la puerta de mayo"? Pues igual.

    Comentado por: Juan José el 27/7/2011 a las 20:42

  • No eran policías D. Julio,eran niñatos fascistas.Aunque no lo crea,la policía hoy es mas demócrata,en conjunto que muchos de sus responsables politicos. A cada uno lo suyo.En lo demás,de acuerdo con usted.

    Comentado por: Maleas el 20/6/2011 a las 03:18

  • ¡ ojalá !

    Comentado por: juan andres el 17/6/2011 a las 18:04

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Biografía

Perú, 1942. Después de estudiar Literatura en la Universidad Católica, en Lima,  y publicar su primer libro de crítica,  La contemplación y la fiesta (1968), dedicado al "boom" de la novela latinoamericana, emigró a Estados Unidos invitado como profesor visitante por las Universidades de Pittsburgh y Yale. Vivió en Barcelona (1971-73) como traductor y editor. Volvió de profesor a la Universidad de Texas, Austin, donde en 1978 fue nombrado catedrático de literatura latinoamericana. Lo fue también en la Universidad de Brandeis y desde 1989 lo es en la Universidad de Brown, donde ha sido director del Departamento de Estudios Hispánico y actualmente es director del Proyecto Transatlántico. Ha sido profesor visitante en Harvard, NYU,  Granada y Las Palmas, y ocupó la cátedra Simón Bolívar de la Universidad de Cambridge. Es miembro de las academias de la lengua de Perú, Venezuela, Puerto Rico y Nicaragua. Ha recibido la condecoración Andrés Bello del gobierno de Venezuela en 1998 y es doctor honorario por las universidades del Santa y Los Angeles, Perú, y la Universidad Americana de Nicaragua. Consejero de las cátedras Julio Cortázar (Guadajara, México), Alfonso Reyes (TEC, Monterrey), Roberto Bolaño (Universidad Diego Portales, Chile) y Jesús de Polanco (Universidad Autónoma de Madrid/Fundación Santillana). Dirije las series Aula Atlántica en el Fondo de Cultura Económica, EntreMares en la Editorial Veracruzana, y Nuevos Hispanismos en Iberoamericana-Vervuert.  Ha obtenido los premios Rulfo de cuento (París), Bizoc de novela breve (Mallorca), Casa de América de ensayo (Madrid) y el COPE de cuento (Lima). De su crítica ha dicho Octavio Paz:"Ortega practica el mejor rigor crítico: el rigor generoso."

Bibliografía

Crítica

 

Transatlantic Translations. Londres: Reaktion Books 2006

 

Rubén Darío y la lectura mutua. Barcelona: Omega 2004

 

Caja de herramientas. Prácticas culturales para el nuevo siglo chileno. Santiago: LOM 2000

 

El principio radical de lo nuevo. Lima: FCE 1997

 

Retrato de Carlos Fuentes. Madrid: Circulo de Lectores 1995

 

Arte de innovar. Mexico: UNAM 1994

 

El discurso de la abundancia. Caracas: Monte Ávila 1992

 

Una poética del cambio. Prólogo de José Lezama Lima. Caracas: Biblioteca Ayacucho 1992

 

Reapropiaciones: Cultura y literatura en Puerto Rico. San Juan: EUPR 1991

 

Gabriel García Márquez and the Powers of Fiction. Austin: Texas Press 1988

 

Crítica de la Identidad. México: Fondo de Cultura Económica 1988

 

Cultura y modernidad en la Lima del 900. Lima: CEDEP 1987

 

Poetics of Change, The New Spanish-American Narrative. Austin: Texas Press 1986

 

Figuración de la persona. Barcelona: Edhasa 1971

 

La contemplación y la fiesta. Caracas: Monte Ávila 1969

 

 

Ficción

 

Teoria del viaje y otras prosas. Madrid: Ediciones del Centro 2009

 

Adiós Ayacucho. Lima: U de San Marcos 2007

 

Puerta Sechin. Tres novelas breves. México: Jorale Ed. 2005

 

Habanera. Palma de Mallorca: Bitzoc, 1999; Lima: Fondo PUC 2001

 

Emotions. Poems. New York: 2000

 

La mesa del padre. Cuentos. Caracas: Monte Ávila 1995

 

Ayacucho, Good Bye. Pittsburgh: Latin American Review Press 1994

 

 

Ediciones

 

México Transatlántico. Con Celia del Palacio. México: FCE 2008

 

Rubén Darío: Poesía. Barcelona: Círculo de Lectores 2007

 

Carlos Fuentes: Obra reunida. México: FCE 2006

 

Gaborio. Arte de Releer a Gabriel García Márquez. México: Jorale 2004

 

"El Aleph" de Jorge Luis Borges, ed. Critica. Con E. del Río Parra. México: El Colegio de México 2008

 

The Picador Book of Latin American Stories. Con Carlos Fuentes. London: Picador 1998; New York: Viking 2000

 

Alfredo Bryce Echenique: La vida exagerada de Martín Romaña. Con M.F. Lander. Madrid: Cátedra 2002

 

Antología del cuento latinoamericano del siglo XXI. México: Siglo XXI 1997

 

La Cervantiada. Madrid: Libertarias 1994

 

César Vallejo: Trilce. Madrid: Cátedra 1996

 

Julio Cortázar: Rayuela. Con Saúl Yurkievich. París: Archivos 1993

 

America Latina in its Literature. Con César Fernández Moreno. New York 1984

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