El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 22 de marzo de 2010

 Blog de Marcelo Figueras

Otro corazón de las tinieblas (6)

El destino del ‘muchacho’ que protagoniza Blood Meridian es anticipado, a modo de profecía, al promediar la novela, cuando a consecuencia de un acto de misericordia –el ‘muchacho’ es el único que se ofrece a ayudar a un herido que forma parte, como él, de la banda de Glanton-, aquel a quien McCarthy llama ‘el ex sacerdote’ le vaticina:
    “Tonto, le dijo. Dios no te amará para siempre… ¿No sabes que te llevará con él? Te llevará, chico. Como una novia al altar”.
     Este acto de simple caridad pone al ‘muchacho’ en la mira del juez Holden, lo vuelve singular ante sus ojos. Holden está convencido de que este mundo no pertenece a aquellos dispuestos a imitar la perfección del padre ausente, sino a aquellos que expresan la frustración que entraña su orfandad.
    Más adelante, cuando la banda de Glanton es diezmada y sólo sobreviven unos pocos, ‘el muchacho’ pierde –con deliberación, se sugiere- la oportunidad de matar a Holden. Esa es su debilidad, le enrostrará el mismísimo juez poco después, cuando lo encuentre en la cárcel y lo acuse de ser responsable del fin de Glanton & Co. Del mismo modo que al comienzo, cuando difamó al sacerdote con mentiras que nadie cuestionó, Holden dice a las autoridades que ‘el muchacho’ conspiró con los indígenas para acabar con Glanton, y merece por tanto la horca.
    A continuación le explica la razón por la cual lo traiciona de esa manera. En esencia, el juez está devolviéndole la traición que cree haber recibido de su parte. “¿Acaso no sabes que te habría amado como un hijo? …Hablé en el desierto para ti y sólo para ti e hiciste oídos sordos. Si la guerra no es sagrada el hombre no es más que arcilla antigua… Lo que une a los hombres, dijo, no es compartir el pan sino compartir los enemigos… Nuestras animosidades ya estaban formadas y esperando incluso antes de que nos encontrásemos”.
    A pesar de que las palabras suenan portentosas, como siempre en boca del juez, lo que Holden plantea al ‘muchacho’ es simple: este no es un mundo para los que determinan sus actos ateniéndose a una moral que parte de la igualdad esencial entre los hombres, para los que sienten piedad por sus congéneres, para los que prefieren compartir el pan a matar. Es, más bien, un mundo para aquellos que no encuentran nada sagrado más allá de la violencia. Holden le ha ofrecido al ‘muchacho’ una oportunidad dorada: la de matar al Padre que lo ha convertido en lo que es –es decir, él mismo.
    Pero ‘el muchacho’ se ha negado a hacerlo. Lo cual no deja más que una única salida al drama que han venido interpretando, ese rito que viene oficiándose desde el comienzo de los Tiempos: no existe otra opción, o Zeus mata a su padre Kronos para evitar ser muerto por él, o Kronos hará lo que siempre ha hecho –esto es, devorarse a sus hijos.
    El final, de una ambigüedad sublime, llega mediante un recurso al que McCarthy volvería en No Country for Old Men: en el momento clave, donde la situación entre protagonista y antagonista se resuelve, el escritor aparta la vista y un testigo sólo atina a decir Good God almighty, la frase que juega el mismo rol de the horror, the horror en este otro corazón de las tinieblas.
    No porque McCarthy sienta prurito alguno, eso está claro. El narrador se ha pasado la novela entera describiendo situaciones horrendas sin siquiera parpadear. Más bien lo hace, intuyo, por una de estas dos razones o por las dos a la vez (yo también estoy indeciso al respecto, como aquel personaje respecto de Holden): para plantear que lo que ocurre es todavía más abominable que lo que ya se ha mostrado, y por lo tanto es literalmente inenarrable; o para escamotearle al lector la sensación de un final, la catarsis tranquilizadora, de modo de establecer que la historia no termina allí, en las páginas finales, del mismo modo en que está lejos de terminar aquí, en nuestras propias vidas.
    El enfrentamiento entre los que sienten empatía por sus congéneres y los que practican la Danza de la Muerte sigue ocurriendo a diario, tal como las noticias lo demuestran.
    Por muchos motivos, pero también por éste, Blood Meridian de Cormac McCarthy es una novela llamada a perdurar.

………………………………………..

Les pido disculpas por haberlos abrumado todos estos días con mi obsesión por Blood Meridian. Pero me pareció que se trataba de ese objeto tan inusual, un libro verdaderamente importante; y quise tratarlo con el respeto que la dimensión de la obra me inspiraba. Al mismo tiempo necesitaba hacerlo para tratar de entender por qué la novela me asolaba tal como lo hacía, incluso durante mis sueños. Quizás por deformación profesional, a menudo no termino de descular ciertos temas, o problemas, hasta que escribo sobre ellos: es mi mejor manera de pensar.
    Por lo demás debo decir que me resultó muy útil el debate que sobre el libro iniciaron cuatro periodistas del blog The A.V. Club, y que pueden consultar a través de este link: http://www.avclub.com/articles/blood-meridian-leonard-pierces-comments,28893/. La idea del espacio es muy sencilla -¡discutir libros!-, y al visitarlo me di cuenta de que realmente hacía falta un sitio así.

[Publicado el 24/7/2009 a las 19:35]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (4)

  • Es chistoso esto que me ha pasado hoy releyéndote. Desde que llevas escribiendo sobre Blood Meridian he querido esperar a que terminaras para leerte todo. Hoy lo he hecho, he leído todo de un jalón. Y me quedo con dos cosas.

    La primera: jamás me ha gustado leer o enterarme de alguna manera de aquellos sucesos sin piedad de los que somos capaces los seres humanos. Es terrible para mí cuando escucho o leo sobre alguna noticia al respecto. Es tan desagradable el sentimiento que me embarga (por más indescriptible) que prefiero evitar el enterarme siquiera.

    Por lo que deducirás, leerte fue todo un reto para mí. Me has metido estas dudas en la cabeza: ¿será que está mal lo que hago? ¿que debería ser capaz de enterarme de esos hechos bárbaros? ¿que debería por tanto lidiar con los sentimientos que me provocan? ¿que es mejor estar enterada de lo que "somos capaces"? ¿conservaré mi apuesta (siempre positiva) por la humanidad después de hacerlo? ¿será igual de vil hacer la vista a un lado de estos sucesos que los sucesos mismos? ¿estaré equivocada en negarme a "saber"? ¿cuál será la causa que me ha llevado a esta ignorancia decidida? Me pregunto cómo será en lo personal McCarhty.

    Es que por otra parte pienso en el efecto que tuvo en tí la obra, y recuerdo precisamente que un efecto semejante tuvo en mí cada vez que cerraba Cien años de soledad. Por supuesto que es un buen recuerdo, la evocación deja un sabor de boca exquisito y me emociona. Recuerdo pensar que sólo un genio era capaz de transmitir sentimientos de esa manera, de escribir así. Y al menos a mí no me pasa eso a cada rato, y cada vez menos con los años.

    Es re difícil llegar a una conclusión.

    Comentado por: Sara F. el 27/7/2009 a las 19:42

  • El tema de la dualidad del ser humano como angel/demonio, capaz de los peores crímenes y al tiempo, de gestos de compasión y humanidad es recurrente en tus preocupaciones. "Blood meridian" queda pues, para el listado de los recomendados. Algún día aparecerá y compararé notas con estos posts.

    Por cierto, ¿qué hay de Aquarium?

    Comentado por: Mayté el 27/7/2009 a las 17:04

  • Totalmente de acuerdo, hacen falta sitios donde comentar libros y ojalá fueran cafés como antaño... Pero hay que haber leído el título en cuestión, así que estos últimos 6 post los dejo en la nevera hasta que me lea el libro. Espero que el próximo que destripes coincida con mis lecturas, y peco de pretenciosa... Saludos calurosos.

    Comentado por: A. de Ana el 25/7/2009 a las 12:38

  • Por favor no pidas disculpas. Ha sido increíble acompañarte en la lectura de este libro. Creemos que la lectura es un ejercicio íntimo pero me emociona descubrir libros y escritores a través de la mirada de alguien que piensa escribiendo (según tus palabras). Esto es lo que busco cada vez que me acerco a tu blog y nunca me he sentido defraudada.
    Un abrazo
    Bettina

    Comentado por: Bettina el 25/7/2009 a las 00:38

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):
captcha


Comentario:


Foto autor

Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cinco novelas: El muchacho peronista, El espía del tiempo, Kamchatka, La batalla del calentamiento y Aquarium. Sus libros están siendo traducidos al inglés, alemán, francés, italiano, holandés, polaco y ruso.

 

Es también autor de un libro infantil, Gus Weller rompe el molde, y de una colección de textos de los primeros tiempos de este blog: El año que vivimos en peligro.

 

Escribió con Marcelo Piñeyro el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana, considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. Suyo es también el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; de Rosario Tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana) y de Las Viudas de los Jueves, basada en la premiada novela de Claudia Piñeiro, nuevamente en colaboración con Marcelo Piñeyro.

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara una novela por entregas para internet: El rey de los espinos.

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

Aquarium (2009). Ediciones Alfaguara

 

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

 

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

 

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

 

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

 

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

 

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

 

Las viudas de los jueves (2009)

Fecha de estreno: 10 septiembre 2009

Dirección: Marcelo Piñeyro

Guión: Marcelo Figueras y Marcelo Piñeyro, basado en la novela de Claudia Piñeiro

 

Rosario Tijeras (2005)

Fecha de Estreno: 26 mayo 2006

Dirección: Emilio Maillé

Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

 

Peligrosa obsesión (2004)

Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004

Dirección: Raúl Rodríguez Peila

Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

 

Kamchatka (2002)

Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002

Coproducción con: España

Dirección: Marcelo Piñeyro

Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

 

Plata quemada (2000)

Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000

Coproducción con: España, Uruguay y Francia

Dirección: Marcelo Piñeyro

Guión: Marcelo Figueras y Marcelo Piñeyro según la novela homónima de Ricardo Piglia.

Obras asociadas

© 2005 | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres