El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 5 de diciembre de 2008
Otra vuelta de carroza

Nunca había visto Esperando la carroza. Pero a instancias del amigo Germán Welz -quien, insisto, de tener algún día hijo varón debería llamarlo Orson-, me senté a verla en una espantosa copia en DVD de esas que son tan comunes en este país. Fue como asistir a una de aquellas funciones míticas de The Rocky Horror Picture Show, dado que Germán, su novia Ivana y hasta mi propia mujer se sabían los diálogos de memoria y los repetían en voz alta con perfecto timing. Elvira (China Zorrilla) criticando a su vecina: ‘Yo hago empanadas, ella hace empanadas; yo hago puchero, ella hace puchero'. El próspero Antonio (Luis Brandoni) comiéndose una de las tres empanadas que eran todo el almuerzo de unos pobres y diciendo: ‘Qué tristeza... ¡Por lo menos tenían una pobreza digna!' Mama Cora (Antonio Gasalla) parando un colectivo y pidiéndole al conductor que la lleve ‘a lo de Emilia', como si el hombre supiese quién demonios es esa Emilia -y dónde cuernos vive.
Sinceramente no me reí mucho. No porque la película no sea graciosa -entiendo perfectamente por qué hizo y hace desternillarse a tanta gente-, sino porque me duele horrores. Esperando la carroza es un perfecto compendio de todas las cosas que detesto de cierta clase de argentinos: la envidia, el arribismo, la falta de escrúpulos, la compulsión de aparentar ser lo que no se es, la mediocridad, la familia convertida en instrumento de tortura... Al mismo tiempo el film es una competencia de gritos que dura casi hora y media, cosa que me induce dolor de cabeza y me pone al borde del crimen. Detesto a todos y cada uno de esos personajes, quizás con la excepción de Susana (Mónica Villa), que a duras penas soporta a la psicopática familia a la que se integró por la vía del matrimonio. Pero en el fondo tampoco le perdono que no logre romper con ellos. Con el tiempo, imagino, terminará convirtiéndose en parte del grupo y adoptando sus mismos, perversos métodos.
Ahora dicen que filmarán una segunda parte. Más allá del resultado, lo indiscutible es que entre la Argentina de 1985 y la del presente hay unas corrientes subterráneas de continuidad que la tornan más vigente que nunca. Lamentablemente hemos cambiado muy poco...
La experiencia de ver Esperando la carroza me remitió a aquella broma de Broadway, según la cual un hombre se topa con otro al que han apuñalado y le pregunta si le duele. La respuesta del herido es la siguiente: ‘Sólo cuando me río'.
Ojalá la Argentina me doliese sólo cuando me río.
[Publicado el 28/8/2008 a las 07:00]
Hm, Marcelo, lástima que te quedaste afuera. Esperando la carroza es una obra maestra: calladita, la mejor comedia que ha dado el cine nacional. Y es una rareza, porque no se ha laburado mucho el grotesco acá. Es también una joya en el borde del camp. Te tenés que sentar distinto en el sofá, me parece. The valley of the dolls, si uno mira la trama, no es para reírse (es sobre el abuso de calmantes) y tampoco lo es Mommie Dearest (es sobre el abuso infantil), pero todas, por exageradas, se vuelven geniales (dicen: mi principal pasión es el exceso). Lo otro que tiene la Carroza es una colección de one-liners apabullante. Cuando Zorrilla le ofrece a Blum (con su vestidito comprado en Miami) una masa fina y ella la engulle rápido y frunce la nariz y dice "No soy muy amiga de las masas..." (noten la ambiguedad de la frase - "no soy muy amiga" en vez de "soy enemiga de" - y en el doble sentido de la palabra masas). Escena joya absoluta I. Zorrilla hablando mal de Mónica Villa (que está ausente): "Y bueno, que puede experarse de la hija de un mozo...". Y Blum que la frena: "No, eso no." y dice algo así como "Yo conozco a la hija de un peón y es perfectamente decente". Zorrilla se ataja: "Ah no, pero yo no quise decir eso...". Blum mira para otro lado y Zorrilla hace en un segundo, 8 gestos distintos con la cara. Im pre sio nan te.
En una primera visión la historia puede ser cruel y las miserias de la idiosincracia pegan fuerte. Pero la película gana en una visión más fragmentada, escena por escena, cuando uno registra la batería de gestos por segundo en la cara de Zorrilla, cuando sigue esas inflexiones del habla coloquial. La película pertenece a ese trío de mujeres, claro. Zorrilla es descomunal: sacada, hiperkinética, lo que hace excede la actuación. Es como la maledicencia barrial elevada a niveles shakespereanos y cocainómanos.
La película tuvo un éxito inicial y luego bajó a estatus de culto entre alguna gente. Es casi la única película icónica entre la gente gay, que repite los parlamentos enteros como protocolo de conexión. Me parece que hay que ajustar el dial, bajar un poco el volumen y mirar esta obra tan modesta y tan gigante al mismo tiempo. He visto la película unas 15 veces. No soy el único, con un grupo de amigos ponemos algunas escenas y nos descostillamos en el sillón. Marcelo, no te quedes afuera.
Comentado por: Xtian el 02/9/2008 a las 23:33
Comentado por: Ludo el 28/8/2008 a las 22:35
Todas esas caracteristicas que citas no son patrimonio unico de los argentinos. Las señas se repiten con mas o menos intensidad o mas bien, con sus variantes, en otras latitudes. Claro, te estoy diciendo que lo que te debe doler no es tu raza local sino la raza humana en general.
Es curioso, tengo esa pelicula bajada hace mucho tiempo a pedido de una amiga que es fan de China Zorrilla y no la he visto. Hasta ahora. ¿Sera que me rio? Seguro que si...!
Comentado por: Mayte el 28/8/2008 a las 15:00
"con la tristeza nacemos, todos lloramos tras nacer, pero la risa y la alegría se educan", aprendemos a sonreir imitando rostros sonrientes. Después "La Ronda" gira, todos subimos al gran carrusel, y, no sé por qué siempre lo dirigen quienes no supieron aprender a reir, en su lugar tratan de sacar el mayor partido a costa de los otros, y los otros somos nosotros, pero aunque seamos conscientes, nos dejamos, consentimos..¿es que el dolor tanto nos puede?
Comentado por: alba el 28/8/2008 a las 12:46
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/12/2008 04:14
ok super biennnn xhidopsss ?????
Publicado por: jhose luis
04/12/2008 17:47
Marecelino, majjo, mata ya de...
Publicado por: pepe garica oneto
04/12/2008 17:46
Enfermos del peronismo, colgados...
Publicado por: pepeoneto
04/12/2008 05:32
Publicado por: ezequiel
04/12/2008 05:10
Publicado por: wingerr
04/12/2008 01:01
Publicado por: euge
04/12/2008 01:00
Publicado por: maria eugenia
03/12/2008 23:50
Publicado por: mfvdsoi
03/12/2008 23:22
Publicado por: kymberlyna
02/12/2008 22:28
esta muy bueno pero deverian...
Publicado por: shart bert holanda
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