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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 21 de noviembre de 2008

Blog de Marcelo Figueras

¿Quién protege al espectador?

El sábado por la noche vi por TV una de las escenas más perturbadoras de mi vida. En medio del zapping pasé por uno de esos -tantos- programas que se dedican a refritar imágenes de otros programas: TVR, sigla que correspone a Televisión Registrada. En medio de un ‘informe' sobre el caso Grassi (en TVR se le llama ‘informe' al refrito de imágenes de la semana con otras de archivo, de acuerdo a una línea editorial que se modifica de acuerdo al humor del productor), aparecieron unas escenas tomadas de, según creo, un programa llamado Policías en acción. (No puedo saberlo a ciencia cierta, dado que la pegatina de imágenes no especifica las fuentes.) El caso Grassi, por si no están al tanto, es lo que está en juego en un juicio que acaba de comenzar: la acusación que pesa sobre un sacerdote católico llamado Grassi -un personaje adicto a los medios, responsable de una fundación millonaria llamada Felices Los Niños y beneficiario de gente nefasta como Menem, Cavallo & Co.-, a quien se señala como victimario en diecisiete casos de abuso de menores a su cargo.

Perdonen la torpeza del relato, la indignación nunca procede de modo ordenado. Como parte del collage de imágenes armado para condenar a Grassi (yo supongo que le cabe responsabilidad, pero no deja de asustarme la facilidad con que los medios primero y la sociedad después condenan públicamente a un hombre, con procedimentos histéricos que recuerdan, salto tecnológico mediante, a Las brujas de Salem), aparecieron estas imágenes que supongo -perdón si me equivoco- pertenecían a Policías en acción. La escena era la siguiente: noche cerrada, sitio al aire libre, policías que se aproximan, con las cámaras registrando sus movimientos, a un grupo de tres. Dos adultos, un niño pequeño. (¿Ocho años, tal vez?) Lo primero que se ve es que los policías interrogan a los adultos. Uno de ellos se reivindica como padre del niño. Y al instante -o corte mediante, en edición se pueda hacer casi todo-, el niño empieza a llorar desconsolado y dice a los policías que los dos adultos le estaban ‘tocando el culo'. Con angustia cada vez mayor, el niño trata de preservarse de futuros daños pidiendo ayuda a los policías. El adulto que no era su padre hace una cosa que no por abyecta deja de ser común: dice que el juego era recíproco, que el niño también le estaba ‘tocando el culo' a él -equiparando responsabilidades, como si eso fuese posible entre una criatura y un hombre. Pero el llanto del niño se vuelve desesperado cuando comprende que, por obra de lo que acaba de verbalizar, su padre será detenido por los policías./upload/fotos/blogs_entradas/grafico2_policias_en_accion_med.jpg

No puedo explicarles mi propia angustia, derivada de la momentánea imposibilidad de saber qué había sido de ese niño. Como estas imágenes estaban ahí tan sólo para cargar las tintas en contra de Grassi, al productor de TVR no le interesó proporcionar esta información al espectador; le habrá parecido innecesaria para su cometido. Lo cierto es que los pequeños ‘cuidados' que se aplicaron a las imágenes -por ejemplo el borrado digital de los rasgos de los protagonistas- sonaban a comentario irónico. Ya quedó claro que Policías en acción -insisto, si es que no me equivoco al suponer que ese programa era la fuente- y TVR estaban protegiéndose legalmente de una potencial demanda por incriminar a gente inocente. La pregunta que me queda picando es simple: ¿quién protege al espectador?

Quizás sea inútil quejarse por las cosas que aparecen en pantalla. Este año mismo la TV argentina difundió hasta el hartazgo escenas de la humillación que sufrió Charly García al ser detenido, que por añadidura degradaban a quien las viese. Pero qué quieren que les diga: en estos tiempos de medios hiperpoderosos que se arrogan la representación de ‘la gente', es más necesario que nunca pedirles que dejen de abusar de ella.

Por eso mismo, lo más extraordinario ocurrió a continuación de ese ‘informe'. Al volver a estudios, el invitado de turno -un filósofo llamado Tomás Abraham- criticó delante de los conductores la emisión de semejante material. No sólo ubicó el caso Grassi en un marco más amplio, y por lo tanto menos facilista, al centrar su preocupación en el estado de las 6300 criaturas de las que la fundación Felices Los Niños se ocupaba. ¿Alguien sabe cómo están, cómo viven, si se siguen ocupando de ellos? Yendo todavía más lejos, Abraham vinculó su indefensión a la situación de millones de otros niños que viven entre la precariedad y abyección en el país que idolatra a los empresarios ganaderos que defienden su derecho a enriquecerse aún más -esta última definición corre por cuenta mía. Y terminó diciendo: ‘Esto no habría que haberlo mostrado'.

Que alguien se presente en un medio y no sucumba a la tentación de adularlo todo por el simple hecho de haber sido invitado, me pareció inspirador.

Alguien tiene que decir que el emperador está desnudo. Alguien tiene que decirles que hay cosas que no se pueden, no se pueden, no se pueden hacer.

[Publicado el 25/8/2008 a las 10:29]

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Comentarios (6)

  • Lidia, hacer "zapping" es cambiar de un canal a otro casi sin parar. Tu sabes, eso que los caballeros hacen sin que uno pueda siquiera alcanzar a ver de que iba el programa...

    La Real Academia de la Lengua Española tiene registrado al "zapeo" como "cambio reiterado de canal de televisión por medio del mando a distancia".

    Comentado por: Mayte el 26/8/2008 a las 05:44

  • En la Argentina, el Planeta Tinelli sigue ganando por varios cuerpos.
    Ya se viene la carrera de lisiados, alguien se masturba ante la flagelación de un niño, un sorbo mas de sangre entona y sienta bien, atizemos lo peor de todos y cada uno, y a cobrar...!!!!
    Baile del caño, pista de hielo, escenas calientes, viva lo explícito y si es muy berreta, mejor...!!!!
    La estética del menemismo hizo trizas lo últimos diques del mínimo decoro y hasta el buen gusto. Pero qué libres somos...
    Libertad... ¡de mercado!

    DANIEL
    PD: Espero no herir susceptibilidades y que mi comentario no suene a arenga fundamentalista.

    Comentado por: DANIEL el 25/8/2008 a las 22:48

  • Lo siento pero no sé qué significa "en medio del zapping", podría alguine traducírmelo? Gracias.

    Comentado por: Lidia el 25/8/2008 a las 22:18

  • fuí a hacer limpieza y al mover el televisor para quitar el polvo, encontré para mi sorpresa, un simio que mirándome muy serio, debía de ser por el allanamiento, me dijo: "¡déjese de zarandajas!. si me desconecta del euroconector no podré dar mis ideas para los informes de TV, y vd. no podrá seguir disfrutándolos". "Perdone, no quise molestar", le contesté, Y lo volví con mucho cuidadito a su posición, para que no se removiese ni una motita de polvo más. Mira por dónde me he enterado de como se hacen estos programas.
    más tarde al comentarlo con un amigo, me contó que el se había encontrado con un señor bajito con gafas de pasta y unas patillas, que parecían hechas de pelusas de polvo y que apoyando sus cinco dedos, uno detrás de otro, sobre su redonda y blanda barriga, le dijo: cómo se le ocurre, hombre de Dios; déjelo estar o no se podrán producir más programas. Si nos limpian, no podremos hacer más. ¡No limpien, sólo conecten y vean! ¡Ni piensen!, que luego todo se sabe.
    El caso es que desde entonces se me quitaron las ganas de encender el aparato. Esas marañas son muy mandonas, ¿cierto?

    Comentado por: alba el 25/8/2008 a las 21:00

  • Comparto apreciaciones acerca de algunos informes de TVR. Pero hay que destacar que es un programa que permite (no debería ser de otra manera, pero no deja de llamar la atención) que sus invitados se expresen libremente acerca de los informes que pasan al aire.

    Comentado por: Sebastián Arias el 25/8/2008 a las 14:05

  • Hombre, pues gracias. Sigan diciéndolo, ustedes a quienes se les escucha, a ver si alguien se da por enterado y les hace caso de una puñetera vez. A mí también me horroriza y si hiciéramos como los americanos que ponen denuncias por todo, le aseguro que tendrían que indemnizar por trauma a mucha gente desprevenida. Es que nada les importa, no avisan, no consuelan. Buscan ya no se sabe el qué, va más allá del sensacionalismo, la moda del morbo. No tiene sentido que lo expongan si no pretenden ayudar o permitir que quien lo vea pueda hacerlo. Lo mismo con todo, dejen a la gente que entierren sus muertos en paz. Tanto negocio con el dolor, pero si la vida ya te da bastante.

    Comentado por: elo el 25/8/2008 a las 11:33

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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