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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 21 de noviembre de 2008

Blog de Marcelo Figueras

El que miente, gana

/upload/fotos/blogs_entradas/kristin_davis_charlotte_york_med.jpgMi cuestionamiento de ayer no pasaba por la búsqueda de una escuela ideal para el niño por venir. No tengo apuro en encontrar un establecimiento puntual años antes de tiempo: Mayte querida, ¡yo no soy la Charlotte de Sex & The City! Lo mío, en todo caso, era una ansiedad más general; un planteo sobre el mundo de hoy, en la medida en que permea a todas las instituciones -desde las formales, como las escuelas, hasta las informales como la amistad- que existen en su seno. Repito, pues, la pregunta inicial: ¿cuál es la mejor manera de criar a un niño hoy, en este mundo en general y este país en particular? Y agrego, a modo de precisión: ¿cómo lograr que un niño de hoy se sienta parte de este mundo, de esta sociedad que le tocó en suerte, sin que resulte corrompido por ella y mellado por sus desvalores?

¿Cómo transmitir, por ejemplo, el valor de la verdad? El nuestro es un mundo que en los hechos no tiene estima alguna por la verdad, y que se conforma a cambio con un slogan resonante, siempre y cuando le resulte funcional. Líderes y funcionarios mienten descaradamente en público -pienso en la campaña de John McCain de esta última semana, por ejemplo-, a sabiendas de que lo más probable es que nadie los desmienta. (En cualquier caso, el consejo miente, que algo queda nunca ha dado mejores resultados que en esta época de cero rigor informativo.)

Por su parte, los medios se limitan a reproducir estos asertos de manera acrítica. El sábado pasado Luciano Miguens, titular de la Sociedad Rural Argentina que apoyó con dinero, aplausos y funcionarios cada golpe de Estado, dijo en un discurso: ‘Somos parte de una vanguardia transformadora'. Con honrosas excepciones, ningún medio aclaró que la frase de Miguens constituye un capítulo más de la apropiación que la derecha nativa está haciendo de todas las formas de reivindicación popular. Ya han sugerido que ellos son la Patria, la bandera, la escarapela, el himno, la conciencia nacional y el reservorio ético y cultural de nuestro país. Ahora se están adueñando también de la retórica revolucionaria, aun cuando su proyecto político supone más bien una anti-revolución: la reducción de la Argentina a un país para pocos, el modelo de Nación-estancia que ya debería ser parte de nuestro pasado más oscuro, en lugar de seguir condicionando nuestro futuro. Quiero decir: cuando la derecha más cerril se traviste de izquierdista de barricada y nadie alza la voz para subrayar la desnudez del emperador, ¿qué lugar queda para la verdad?

/upload/fotos/blogs_entradas/los_kirchner_med.jpgPeor aún: cuando la gente repite los argumentos que les bajan desde los medios a la manera de los loros -esto es, sin estar en condiciones de dar razón de lo que dicen-, la verdad vuelve a recibir otra estocada. Yo tengo claro, por ejemplo, que lo que hicieron los Kirchner con el organismo estatal llamado INDEC fue de una torpeza increíble. Pero cada vez que le pido a uno de los antikichneristas que crecen como hongos que me explique por qué lo del INDEC apesta, me topo con un disco rayado que vuelve al surco inicial. Quiero decir: aunque yo diga algo que es verdad, si no puedo fundamentarlo es lo mismo que si repitiese una mentira, porque tan sólo estoy hablando por hablar, o utilizando un argumento que no puedo sustentar para disfrazar mis fobias o mis filias. Cuando tener razón es más importante que saber la verdad, estamos en problemas. Y en este mundo de hoy, donde todo lo valioso parece tener precio y todo lo que se compra nos llega vía delivery, "compramos" la verdad hecha en los diarios y la TV, sin tomarnos el trabajo de llegar a ella. Y la verdad no es una compra hecha por teléfono. Mal que nos pese, es y seguirá siendo el laborioso ascenso a una montaña -y hecho a pie, sin medios mecánicos que alivien o acorten el camino.

Quizás parezca que me fui por las ramas, pero no. Una de las cosas que me cuestiono es, concretamente, cómo enseñarle a mi hijo el valor de la verdad en una sociedad que parece haberse vacunado contra su poder. Porque entre nosotros, ¡qué duda cabe!, el que miente mejor, gana.

[Publicado el 05/8/2008 a las 11:32]

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Comentarios (9)

  • Entre los comentarios del post de ayer había uno de Dagar. Si hubiese cambiado el nombre del país (México) por el mío (Rep. Dominicana)no habría tenido que escribir un comentario: ¡idéntica realidad! Lo mismo con su post de hoy (no tengo que cambiar Argentina por RD): aquí TODOS los políticos mienten, ¡sin excepción! Qué patético es todo en Latinoamérica. Si lo ponen en duda y creen que estoy siendo apocalíptica, los invito a que lean los últimos dos post de E. Paz Soldán, en este mismo blog. Mientras leen no olviden ir cambiando "Bolivia" por el nombre de cualquier otro país de Latinoamérica.

    Comentado por: Gabriela el 06/8/2008 a las 22:13

  • Es cierto.Si les trasmitimos nuestros valores, ellos sabrán cómo adaptarlos al medio donde vivan.
    Los valores no se puden medir en "verdaderos" o "falsos". Son, y creemos en ellos. Y los chicos tienen una capacidad increíble para percibir la esencia de lo que somos, lo que está más allá de las palabras.Y de eso se nutren, aunque después nos lo achaquen.

    Comentado por: amalia el 06/8/2008 a las 07:40

  • ¿Para qué conocer la verdad? si basta con creer y autoengañarse. Las verdades son incómodas y la gente las aborrece, prefiere substituirlas con creencias indiscutibles.
    En esta sociedad si se escarba un poco se puede uno topar que la gran mayoría de los pilares son falsos. Se nos dicta a la gente como vernos, en que creer, a quien odiar, cuanto consumir, que decir, que opinar, por quien votar y que desear, quitandonos el gran peso de tener que independizarnos, mermando nuestra espiritualidad y autoestima. Es mas cómodo conformarse con la retórica y la propaganda.
    Es verdad, ¡cuanto hacen falta más niños que digan que el emperador está desnudo!.
    A mí se me hizo paradigmático el caso de Aznar cuando hace un año más o menos declaró que todos, incluido él, creían en su momento que Irak tenía armas de destrucción masiva y por eso había apoyado la guerra contra Irak, puntualizando que de haber sabido que no era cierto no lo hubiera aceptado.
    A todas luces mintió antes y después de conocerlo, lo cuál es lógico en un profesional de la mentira como lo son ¿casi? todos los políticos, pero lo interesante es la lógica que aplica, que creo que es lo que hace mala escuela: No tengo la certeza de que algo sea cierto, y no la busco, pero actuo como si la tuviera porque al fin y al cabo si me equivoco siempre podré contar con el atenuante del ignorancia en mi favor. Osea, este grandísimo cínico dice que actuó porque tenía probabilidades de ser verdad, ¿cómo se hace para cuantificar que porcentaje de posibilidades de ser verdad ó mentira es suficiente para actuar en consecuencia, cuando no tienes certeza?. Es vergonzoso. Eso se llama un muy mal ejemplo, y así nos vá.

    Comentado por: Dagar el 06/8/2008 a las 00:57

  • No tengo idea cómo enseñar valores... Creo que yo aprendí los míos por simples conversaciones con mi viejo y eso se me ocurre como ensayo de respuesta. Buscar razones en conjunto, en el núcleo más cercano del pequeño: la familia. Con el tiempo uno mismo va construyendo las verdades de su vida por oposición a las de otros... para evitar el problema de pasearse con razones sin verdad.

    Y si bien no tengo respuesta, creo que de cierta forma repetir el sistema de mi viejo me podrá servir.

    Saludos

    Comentado por: Eduardo Varas el 05/8/2008 a las 23:24

  • la verdad no es un dogma, es un acontecer.

    o dicho de otro modo, estar convencido o dudar de algo no lo hace más falso o verdadero.

    no hay edades para eso. una rabieta es tan verdadera como una conversación calmada, pero tal vez la verdad interesante sea la que se crea con ciertos tonos de conversación propicios.

    aunque a ciertas edades todo suma y a otras más bien todo resta.

    interesantes las descompensaciones que complementan, también las proporcionadas por la diferencia de edad, de ilusión, de espectativas, de altura métrica...

    Comentado por: lo que se dice en un sitio no se dice en otro o a otros, el 05/8/2008 a las 22:24

  • (Hola Marcelo soy Carlos, el esposo de Fátima Marlene).

    Pienso que la única forma de enseñar valores a los niños es con el ejemplo, no es algo con lo que puedan lidiar los maestros en las escuelas (por buena o mala que sea) si los niños no tienen esa semilla básica puesta por sus padres a través del ejemplo.

    Tampoco es algo que un padre pueda lograr que el niño interiorice si el mismo no lo cree y practica.

    La ilusión en cualquiera de los casos es pasajera, los niños tarde o temprano (y cada vez es más temprano) se dan cuenta de las condiciones morales y éticas de su entorno y toman su rumbo basados en lo que reciben y ven.

    Una vez que has logrado que a través del ejemplo (real y práctico) esos valores se fijen en el niño, entonces viene luego el dotarlo de las herramientas para que a partir de eso pueda aplicar su criterio en cada situación diferente a la que se enfrente.

    Ayer por ejemplo me pasó algo a la vez divertido y profundo relacionado con el valor que te preocupa "la verdad": Estaba con mis hijos revisando temas básicos de seguridad y en algún punto de la conversación le decía yo al menor que lo importante al atender al timbre de la puerta es que si es un extraño, esta persona no debe poder deducir que ellos están solos, por lo que le sugería que llegado el caso podrían decir que su mama o yo estabamos ocupados, a lo que el menor me contesta instintivamente "pero eso es mentir".

    A eso me refiero previamente, una vez que logras que el valor base se establezca firmemente, entonces puedes dotarlos de las herramientas y criterios para que los niños juzguen cada evento y tomen sus decisiones basados en eso.

    Comentado por: Carlos Corral el 05/8/2008 a las 18:49

  • (Jajajajaja! Charlotte!!! Ni siquiera lo recordaba, pero que buena figura, Figueras York).

    Supongo que el hecho de hacerse las preguntas que te haces es desde ya la indicacion de que el niño crecera con las herramientas de juicio necesarias para encarar el mundo. Para mi, esa es la respuesta: hoy mas que nunca hay que educarlos desde muy temprano para que sean criticos, mucho mas de lo que fuimos nosotros, porque todo les llegara mas pronto. Ya no hay informaciones ocultas, gracias a este medio que nos permite tener esta conversacion virtual. Y mucho mas por lo que anotas, el mundo de las mentiras, la prensa rosa, la telebasura, el consumo.

    Aun existe, sin embargo, el mundo de los afectos, de la fantasia y sobre todo, el amor que como padres les vamos poniendo cada dia como el ingrediente mas claro y definitivo.

    Comentado por: Mayte el 05/8/2008 a las 17:51

  • Por más que te lo preguntes, es inútil pensar en cómo educar a un hijo, sólo podemos mostrarles lo que somos, ellos dirán si les gusta o no, o mejor dicho, qué les gusta y qué no. Si por escuela los ponemos en una burbuja eficientista, ellos buscarán despues en la calle lo que les falta, si creen que les falta; el mundo se cuela por las fisuras, como el agua en los techos. A veces seguimos nuestra ideología y los mandamos a "hacerse hombres" en una escuela llena de conflictos, y no resulta una buena experiencia, depende de la presonalidad del crío. Tratamos de enseñarles el bien, y eso los vuelve bichos raros en cualquier lugar. Inevitable destino de aquellos que nos preguntamos por las razones de lo que ocurre en el mundo. A veces me ha tocado decirles lo siento, querida, soy la madre que te tocó en suerte. Felicidades, Marcelo, cada hijo es una apuesta al futuro.

    Comentado por: morajú el 05/8/2008 a las 14:02

  • figueras, se te puede imaginar escribiendo en tu blog como un señor multiplicado, es decir que, a lo hermanos Dalton, os turnais varios figueras, desde el más alto al más bajito. El de hoy sin duda, es el de en medio, por lo de la rebeldía que, como es sabido, caracteriza al que hace el número central entre los hermanos.

    Comentado por: Alba el 05/8/2008 a las 13:15

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

Obras asociadas

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