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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 11 de octubre de 2008

Blog de Marcelo Figueras

La cuestión de la bondad (2)

¿De dónde sale la bondad? Porque está claro que no es una propiedad evidente del universo. El universo no es bueno. Simplemente es. Se comporta de acuerdo a las leyes que ha ido proponiéndose a sí mismo -leyes que, por lo demás, y a contramano de cierta pretensión humana, son siempre plásticas y por ende reformulables-, y a la que sus criaturas no tenemos más remedio que atenernos.

Es fácil pensar que el universo es cruel, porque cuando no nos limita con sus leyes, nos golpea con sus excepciones. El domingo por la noche veía una serie que he empezado a seguir, llamada Breaking Bad. Su historia central es simple: Walter White (Bryan Cranston, que descollaba en el terreno de la comedia como el padre de Malcolm in the Middle) es profesor de química de una escuela secundaria de New Mexico. Padre de un hijo adolescente víctima de una enfermedad cerebral, Walt está esperando un nuevo niño -niña, en este caso- cuando descubre que está enfermo de cáncer de pulmón y sólo le quedan dos años para vivir. A nadie puede extrañar que Walt sienta que el universo se ha complotado en su contra. La decisión de utilizar su conocimiento para fabricar drogas químicas y obtener así dinero con que asegurar el futuro de su familia es, qué duda cabe, profundamente comprensible. Pero ni siquiera así podríamos concluir que el universo es malo, o más precisamente: no-bueno. Para ponerlo en los términos del Dos Caras de The Dark Knight, el universo es justo en términos que podríamos definir como matemáticos: en el marco de sus leyes, somos beneficiados -o no- por la regla de las probabilidades. Al pobre de Walt le tocaron algunas bolillas negras. Si no le hubiesen tocado a él, le habrían correspondido a otro. Y en ninguno de esos casos el universo sería menos malo, ni más bueno.

Creo que vale la pena preguntárselo otra vez: ¿no será que existe algo, en el universo, que más allá de su frialdad aparente nos permita extrapolar la noción de lo bueno? En algún sentido, el universo comparte características con la bondad. Es gratuito, en el sentido que podría no habernos sido dado y sin embargo aquí está. Dentro de un marco estricto -tiempo y espacio, para empezar- nos lo ha concedido todo: la vida, la salud, la posibilidad de actuar conforme a razón, y en consecuencia de suplir con esfuerzo aquellas cosas de las que quizás carezcamos en nuestra circunstancia -abrigo, alimento, etcétera. Insisto: nos lo ha dado (prácticamente) todo, sin pedir nada a cambio. ¿No es esa una de las características esenciales de la bondad, la generosidad que opera sin otra razón que su deseo de ser?

Y si así fuere, ¿no constituiría la bondad el modo, por así decirlo, más natural de ser? ¿La manera de funcionar en sincronía con un mundo que es pródigo en todo aquello que necesitamos: verbigracia, agua, oxígeno, luz solar y alimentos de todo tipo? Si aceptásemos semejante hipótesis, la pregunta que surgiría de inmediato sería la siguiente: ¿qué nos apartó de ese mundo con vocación edénica conduciéndonos en cambio al mundo salvaje de hoy, en el que vivimos, por así decirlo, de modo tan antinatural?

Mañana la sigo. Aunque la escasez de comentarios (gracias Amalia y Daniel, y gracias Serpiente por la intervención maravillosa de Simone Weill) no haga otra cosa que confirmar hasta qué punto la bondad es hoy un tema incomprensible -un lenguaje que nuestras sociedades han desaprendido.

[Publicado el 22/7/2008 a las 10:45]

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Comentarios (11)

  • pues esta es la primera vez que comento uno de sus posts, y sin embargo los leo con puntualidad.
    y así continuaré

    Comentado por: aspasia el 23/7/2008 a las 07:07

  • ¡La bondad sea con vosotros!.... Parece que el Edén aquél está sin duda instalado en el imaginario de muchos (entre los que me incluyo, por supuesto)pero qué joder con la cultura, ¿eh?. Podemos munirnos de dosis abundantes de sarcasmo, ironía y aires de superación pero...
    Una mirada a aquella escena iniciática de la creación nos marca algo a pocos renglones de recorrido el Génesis: creencia y conocimiento estuvieron enfrentados al parecer desde la primera pulsión (árbol de la sabiduría-ciencia vs. abstención de tener acceso a ella).
    ¡Qué buen disparador del flipper!, digo.
    Y pregunto: ¿En qué casillero iluminado, opacado o camuflado y con qué valor-crédito quedó relegada la bondad en aquel entonces?
    Se escuchan ofertas...

    Daniel

    Comentado por: Daniel el 23/7/2008 a las 01:58

  • Del edén nos apartó mi prima la Serpiente del Paraiso, que le dio por cascarla con Eva y ponerse a hacer risitas con Adán. Todo empezó con una tontería, ella muy dada a la broma, las apuestas y las insinuaciones…Que si no tienes lo que hay que tener para coger una manzana, que si esa no que si la otra que parece más rica, ¿a que no te atreves? –le dijo al fin- y ¡zas!. Lo demás es de sobra conocido. Se le cargó a ella la culpa del pecado original –¡qué fashion!--cuando el único defecto que tiene la pobrecita es que es una moderna ¡más que moderna! –que la llama mi tía- que no tiene bastante con los de su especie y se aventuró a mezclarse con los humanos sin saber en el lío que se metía. Desde entonces vive asustada y hecha un lío en un paradero que no les puedo revelar porque es una testigo protegida (se ve que no interesa que explique como fue exactamente lo de la ira de Dios, el éxodo, y la apropiación indebida del territorio).
    Mi tía Pepa, esa sí que es la buena de la familia. Para que se hagan una idea es una gruesa ofidia de piel blanca, blanquísima -se le ha quedado así de usar tanto jabón marca Largarto- ; usa gafas de miope antiguo, de las de culo de vaso, para veintitantas dioptrías por ojo. A penas sabe leer pero es respetada hasta por la cucaracha más vil de su barrio. Ha intentado no dañar nunca a nadie y ayudar siempre que le ha sido posible, en su mesa no ha faltado nunca comida para el que llegara ni cobijo para el que pasaba, pero sobre todo lo que destaca cuando estás a su lado es que el amor que siente hacia ti, se le escapa por esa mirada achinada, y te hace sentir que eres un ser querido -¿puede haber regalo más precioso que ese para un bicho?-. Su boca es un manantial inagotable de amor, incluso ahora que la mitad de su lengua bífida está paralizada.
    La bondad en nuestros tiempos creo que se enfrenta con dos problemas: Se acostumbra a pensar que el bueno es tonto, y se acostumbra a desconfiar de la bondad del desconocido.
    Imagino que la bondad se compone de muchos ingredientes, me atrevo a enumerar a la honestidad, a la valentía y a un sentido casi innato de la justicia.
    Ya está.

    Comentado por: Serpiente Suya el 23/7/2008 a las 00:03

  • No creo que el universo puedas ser bondadoso ni malvado, no tiene posibilidad de elección. La bondad,como la maldad, implica libertad. Aunque no sé si será exclusivamente humana, porque hay animales que pudiendo dañar más de lo necesario en una pelea no lo hacen. Sin embargo somos de los pocos que sabiendo y pudiendo evitar hacer daño lo hacemos por placer.

    Comentado por: Moneda el 22/7/2008 a las 23:27

  • Azúa se planteó algo parecido en enero de este anio:

    http://www.elboomeran.com/blog-post/1/3101/felix-de-azua/el-corazon-de-la-bondad/

    Comentado por: amalia el 22/7/2008 a las 20:36

  • Hola Serpiente! Estuviste desaparecida mostrando tus arboles a Valeria? Un abrazo hasta allá. M.

    Comentado por: Mayte el 22/7/2008 a las 20:03

  • Nos aparto del eden ¿el egoismo? ¿la nocion de escasez? (esa sensacion de que debo acumular para mi porque luego se acaba) ¿la exagerada autoimportancia?
    ¿O acaso para poder apreciar las virtudes (bondad, solidaridad, y afines) necesitamos conocer o contrastarlas antes su opuesto?

    Comentado por: Mayte el 22/7/2008 a las 20:01

  • Estando, como estoy, practicamente offline; sólo se me ocurre citarte una cancion que escuchaba en el camino al "cyber" (que es en realidad en el segundo piso de la, desde hoy definitivamente, antigua casa): The heart of life.

    No se si la bondad sea algo natural o sea una conquista, es debatible ad infinitum si el universo es cruel o simplemente estricto cumplidor de sus leyes. Pero se que tenemos, tengo, tienes, la capacidad de elegir. Elegir la bondad con lo que cuesta, en especial, ante la presencia del mal o la injusticia. De lo contrario, los malos ganan. Lamento que hayas tenido esa experiencia amarga pero celebro la reflexion a la que te ha llevado. Gracias a ella, no todo es pérdida.

    Comentado por: Mayte el 22/7/2008 a las 19:54

  • Marcelo, no sé hasta qué punto la bondad sea un tema incomprensible. Creo que es un tema que se ha subordinado a otros. solemos olvidar la obvio porque lo damos por hecho. Y no hay nada peor que dar por sentada esa dualidad de la que alguna vez habló Lennon, entre otros: "Todos somos Cristo, todos somos Hitler...".
    Hoy por la mañana pude observar como alguien ayudó a una pareja de ciegos a cruzar la calle y no pude evitar pensar en el post de ayer. Lo dices hoy, simplemente es y así no creo que esté de sobra, quizás asuste a veces por eso de la obviedad... Me imagino a las personas alrededor de los ciegos, certificando que de nada valdrá mover un dedo para ayudarlos a cruzar la calle porque alguien más lo hará. Ahí está el problema.

    Abrazos

    Comentado por: Eduardo Varas el 22/7/2008 a las 18:20

  • pero aún teniéndolo todo, para conseguir adaptarse con su esfuerzo, la especie humana es débil y lo es precisamente porque en su búsqueda para encontrar el superhombre, se perdió en el laberinto y confundió el miedo a no ser con la necesidad omnipotente de tener.
    Viktor Frankl comprendió, cuando perdió
    el miedo al sufrimiento(por conocerlo demasiado, en un campo de concentración)que lo esencial para salir del laberinto, era buscar el sentido de la vida y cómo hacerlo: sólo la capacidad de empatía, como la que nos recordaba Serpiente, poniéndonos en la piel del otro cuando padece miseria, injusticia, y en suma el abuso de poder contra su dignidad humana y hacerlo sin esperar nada a cambio, bueno salvo la tranquilidad, la calma, de saber que estás haciendo lo que debes. Una de las mejores maneras de decirlo se le ocurrió a Calderon:
    "Más, sea verdad o sueño,
    obrar bien es lo que importa.
    Si fuera verdad, por serlo;
    si no, por ganar amigos
    para cuando despertemos"
    El sentido de la vida, no será, comprender que nos irémos desnudos en un último viaje pero con el alma cargada de haber hecho lo que nos gustaba sin más, de haber vivido permitiendo vivir.

    Comentado por: Alba el 22/7/2008 a las 13:52

  • Armstrongfl ha escrito también esta mañana en el primer post.

    Comentado por: armstrongfl el 22/7/2008 a las 11:05

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

Obras asociadas

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