El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 7 de septiembre de 2008
Recuerdos terrenales
Esto del blog le concede a uno extrañas oportunidades. La de crecer en público, por ejemplo, como diría Lou Reed. (Lo cual incluye, por cierto, el trance de equivocarse en público.) Y también la de leer en público, o sea compartir lo que uno está leyendo, a medida que lo va leyendo.
Como dije hace algunos días, estoy releyendo Earthly Powers, de Anthony Burgess. Si he de guiarme por la cuenta del restaurant veneciano que encontré entre sus páginas (como también dije alguna vez, yo guardo cápsulas de tiempo dentro de los libros), debería decir que leí la novela en 1993. Pero no me acordaba nada. A veces olvido los libros que leí porque en su momento no me dijeron nada, o eran demasiado para mí. Este último es, creo, el caso de Powers. Pero ayer, al llegar a la página 126 de mi edición de Penguin Books, encontré otra razón que seguramente debe haber contribuido a mi conveniente olvido.
En el capítulo 22, la madre del protagonista, el escritor Kenneth Toomey, muere en medio de la epidemia de gripe que asoló a la Inglaterra de posguerra. Aunque avisado de su enfermedad por un telegrama, Toomey, que estaba viviendo en la Europa continental, llega demasiado tarde. Su madre muere mientras golpeaba a la puerta sin que nadie le abriese.
En aquel año 93, la muerte de mi propia madre estaba demasiado fresca. El cáncer de pulmón se le había manifestado demasiado tarde, y murió a los pocos meses del diagnóstico. Toomey se siente culpable, cree que la confesión de su homosexualidad ha precipitado el fin de su madre. Yo también me sentía culpable, porque la había decepcionado al separarme de mi primera mujer e involucrarme cada vez más en el mundo del periodismo y de la cultura rock. (Ella estaba tan convencida de que yo llevaba una vida depravada y entregada a los excesos que me prohibió conseguirle trabajo a mi hermano: temía que lo condujese por el mismo, infausto camino.) Cuando la enfermedad se declaró, yo estaba dando brazadas desesperadas para no hundirme, sobrecargado por la culpa de la separación, las responsabilidades de mi paternidad y mi intento de formar una nueva pareja. Al igual que Toomey, llegué tarde a la última cita. Mi madre ya había muerto en el Hospital Italiano. Nunca pude decirle adiós. De esa necesidad salió Kamchatka, no tengo duda alguna. La vida siempre concede segundas oportunidades, de una u otra manera.
Hoy estoy en condiciones de releer Earthly Powers. No creo que vuelva a olvidarla.
[Publicado el 08/7/2008 a las 11:09]
Realmente es una maravilla este blog y vos, Marcelo, tenés la formidable capacidad de comprometerte y de abrir puertas permanentemente a quien aquí se acerca, cualidad en extinción en estos tiempos de vacío y escape bobo.
Es muy difícil para mi sustraerme de mi experiencia personal cuando haces punto de inflexión en episodios autorreferenciales, pero siempre dentro de la dinámica de la naturaleza del sitio.
Yo hace poco que lo visito, pero con un par de textos que fluyeron por acá, como este, por ejemplo, me queda claro que es uno de esos lugares que "lo estuvieron esperando a uno", como diria Borges.
Desde el sur de la ciudad de Buenos Aires, un saludo argentino y... ¡adelante!
Daniel
Comentado por: Daniel el 12/7/2008 a las 15:37
Cuando mi madre murio despues de varios meses de estar bajo mi cuidado no estuve a su lado en el ultimo momento. A mi hija, entonces de un año, le vino esa mañana un ataque imparable de vomitos que hizo que a media tarde la tenga que internar en la clinica para rehidratacion y con ella me fui yo.
Me quise rebelar a la situación pero una amiga me hizo la reflexión de que mi rol ahora era el de madre y que la mia, de haber estado consciente, me hubiera devuelto por donde vine para que cuide a la nieta de sus amores.
El privilegio le tocó a mi consorte, quien no habia gozado de la preferencia de mi madre, pero se conocieron y aprendieron a querer en esos ultimos meses.
No la vi sin vida, me lo tomo como un ultimo gesto de coqueteria y delicadeza. No te sientas dejado fuera, quizá te hubiera dolido mucho presenciar ese momento, nunca lo sabrás.
Comentado por: Mayte el 08/7/2008 a las 23:07
Comentado por: Muchacho Lobo el 08/7/2008 a las 15:44
Comentado por: armstrongfl el 08/7/2008 a las 13:00
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
06/9/2008 20:03
Marcelo!! espero que leas esto...
Publicado por: Guido Cuadros
06/9/2008 19:56
Carnivale me gusto bastante, vi...
Publicado por: Guido
05/9/2008 17:20
Marcelo , porque no estas en...
Publicado por: Lilith
05/9/2008 15:33
Uy, Marcelo, tanto por leer, tan...
Publicado por: Mayte
05/9/2008 14:14
Publicado por: Alex Martín Alvarez
04/9/2008 17:32
Publicado por: richard
04/9/2008 04:31
Publicado por: Eduardo Varas
04/9/2008 00:10
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03/9/2008 22:03
Publicado por: CONNYE ANDREA VEGAS VERA
03/9/2008 22:01
Publicado por: victoria perez ceon
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