El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 5 de diciembre de 2008

Blog de Marcelo Figueras

El regreso de las Ménades

¿Nunca leyeron Las Ménades? Es uno de los más intrigantes cuentos de Julio Cortázar. Lo leí por primera cuando niño -la que me introdujo en la narrativa de Cortázar fue una de mis maestras de la primaria: gracias otra vez, señorita Barbeito-, y aunque no fue de los relatos que más me gustaban, dejó en mi memoria su huella y su inquietud. Lo que cuenta Las Ménades es una velada musical, durante la cual un director de orquesta, a quien sólo se menta como ‘el Maestro', emociona tanto al público con su interpretación de Debussy y de Beethoven que desata un frenesí que acaba con su muerte, a manos -y boca- de una misteriosa mujer vestida de rojo.

/upload/fotos/blogs_entradas/menade_relieve_romano_med.jpgEl cuento me perturbó tanto ya en aquel entonces que acudí al mataburros. (Estoy hablando de un mundo pre-Google, como se habrán dado cuenta.) Me enteré entonces que las Ménades eran unas mujeres inspiradas por Dioniso, o Baco si les gusta más, aquejadas por una locura mística; criaturas salvajes y de vida insana, ‘con las que era imposible razonar'. (Ahora sí, esta definición pertenece a Wikipedia; vaya a saber dónde andarán mis enciclopedias de entonces.) Según el relato mitológico, son las Ménades las que despedazan al lírico Orfeo cuando éste opta por Apolo en lugar de por Dioniso: en pleno éxtasis, estas mujeres trozaban literalmente a sus víctimas y se las devoraban crudas.

La explicación me decepcionó un poco. Entendía al fin la línea más evidente del cuento de Cortázar: el Maestro era una suerte de reencarnación de Orfeo y las mujeres del público... Bueno, allí estaba el título. Que además no se llamaba La Ménade, así en singular, cargándole toda la culpa a la mujer de rojo, sino en plural. ¡Más claro, échenle agua!

Pero aún así la inquietud persistió durante estos años. Y al fragor de estos días tan conflictivos de la Argentina, volví a pensar en Las Ménades.

Releyendo el cuento, comprendí la raiz de mi desasosiego. Aunque Cortázar se cuida de dar detalles sobre la mujer de rojo, abunda en datos coloridos sobre otras de las presentes. Por ejemplo la señora de Jonatán, convencida de que el público es parte de la orquesta del Maestro, y a la que le encanta repetir que todo es ‘inefable'. O las hijas del doctor Epifanía, Beba y Rosario, ‘rojas y excitadas', proclamando a viva voz que la interpretación de Mendelssohn ha estado ‘bestial'. Y Guillermina Fontán, que sacude al narrador con violencia anticipándose a la interpretación de La Mer. Lo que me ponía nervioso era el hecho de que no se trataba de remotas figuras griegas, sino de mujeres que yo conocía. Quiero decir, no a esas exactamente, pero sí a su calaña. Señoras y chicas de clase media o tal vez de algún peldaño más, emperifolladas hasta la exageración y flotando en nubes de perfume. Vestidas con pieles, con perlas, dispuestas al éxtasis que sólo puede inducir la Alta Cultura. (Sí, ellas lo escribirían con mayúsculas.)

Yo vi a las Ménades en estos días. Me las mostraron las cámaras de TV. Estaban en algunos puntos neurálgicos de la ciudad: Callao y Santa Fe, el Obelisco y también en las afueras, por ejemplo en Olivos -afuera de la Quinta Presidencial. Ataviadas como siempre: algunas con pieles, otras con sombreros -y siempre maquilladas como si fuesen al Colón. Como esta vez no había música inspirándolas, la producían ellas batiendo cacerolas. Y en ausencia de Orfeo, su furia mística encontró otro objetivo: en este caso, otra mujer. A la que no trataban de inefable, precisamente, sino con adjetivos que no suelen ascender a esas boquitas pintadas pero que el delirio, se ve, tornaba inevitables: puta, conchuda, zurda, montonera.

¿Por qué la eligieron como blanco de su frenesí? Sinceramente no lo entiendo. Después de todo se trata de una persona de su mismo género. Se me ocurrió que a lo mejor se trataba de una fobia parecida a la que produjo en su momento Eva Perón. Sin embargo no me cerró: las ‘señoras bien' de entonces miraban de soslayo a Eva porque era actriz, y ya se sabe que todas las actrices... Y además había sido amante y concubina antes de ser esposa ante los ojos de Dios. (Las Ménades de entonces, cuando se enteraron de su enfermedad, gritaron: ¡Viva el cáncer!) Pero esta otra mujer, aquella cuyo nombre gritaban las nuevas Ménades con hambre de su carne y sed de su sangre, no es actriz sino abogada. Y está casada en primeras nupcias con el mismo hombre desde hace décadas. Y no es hija natural ni cabecita negra sino gente como uno: clase media de origen, profesional, con dos hijos. Y conservó una línea política, o sea que no se avergüenza por haberse desplazado de un extremo a otro del espinel como Patricia B o La Papisa Elisa. Y además es elegante, y culta, y habla con gran propiedad.

¿Entonces? A no ser que esta otra mujer haya optado por Apolo en secreto en perjuicio de Dioniso, no lo entiendo. Quiero decir, comprendo que algunos señores -a los que también vi por TV en estos días- protesten porque no están dispuestos a ‘recibir órdenes de una mujer'. ¿Pero no deberían las mujeres estar orgullosas de una congénere que personifica todas las excelencias a que puede aspirarse? Salvo que exista la posibilidad de que estas Ménades estén ligadas a la zorra de la fábula, aquella que despreciaba a las uvas por verdes, disimulando que en realidad no podía alcanzarlas; y que este frenesí sea inspirado más bien por impotencia, por aquello que envidian, que no pueden tener. Pero en fin, yo soy hombre, y como las mujeres bien saben, los hombres no entendemos nada.

Ah, me olvidaba: en griego, ‘ménades' significa las que desvarían.

[Publicado el 24/6/2008 a las 11:15]

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Comentarios (5)

  • Marcelo muy interesante la asociación entre las ménades griegas,las cortazarianas y las de hoy en Argentina.
    Queda una duda tuya: si la presidente cambió a Dionisio por Apolo.Y yo me pregunto si esos dioses se podrían parangonar con alguna persona o grupo de nuestro país hoy.

    Comentado por: amalia el 28/6/2008 a las 06:14

  • Querida Mayte,

    yo encantado. No sé cuál será la agenda que me tengan preparada, pero descuento que tendremos un buen rato para conversar. ¡Un beso y hasta pronto!

    Comentado por: figueras el 25/6/2008 a las 13:59

  • Cristina tiene sin duda muchas diferencias con Eva, pero se le parece en algo: es peronista. Y como bien dijo Cooke, el peronismo es el hecho maldito del país burgués. Lo curiosidad a resolver sería por qué el peronismo encarnado en femenino irrita más que en masculino. Al parecer en los 50 Evita era más odiada que Perón, como hoy Cristina es más odiada que Nestor. En cualquier caso ambas mujeres ganan por una cabeza, quienes las odian, odian muy poco menos a sus respectivos maridos. Saludos.

    Comentado por: Sergio Slipak el 25/6/2008 a las 03:10

  • Marcelo, hago una disgresión del tema, (del que no me atrevo a opinar por respeto e ignorancia), hoy me he enterado que estarás en Guayaquil el proximo 10 de julio para lanzar "La batalla...". ¡Nos conoceremos! Y ojalá haya luego un momento para que un grupo de algunos amigos que comentamos acá podamos tener una conversación a la antigua: en vivo y en directo. No sé si te tengan la agenda copada pero quizá se pueda intentar algo. Tú dirás.

    Comentado por: Mayté el 25/6/2008 a las 01:39

  • Oh ssí, los dos últimos párrafos podrían muy bien sintetizar todo. se vuelve incomprensible la actitud de las argentinas frente a su mandataria (ajá, esta palabra podría molestar también, revisa tu wikipedia, que ya el mataburro pasó a la historia del siglo pasado). ¿será que hay que seguir pensando en luchas ideológicas, en defensas de los privilegios de clase, en intereses creados que hoy están amenazados por inminentes políticas estatales/gubernamentales, o algo por el estilo? porque si no, tampoco entiendo nada!. también les digo a las ménades: ¿entonces?.
    no soy argentina pero más o menos sigo el acontecer internacional, sobre todo el de mi región, Latinoamérica, y creo que la señora Cristina está haciendo un papel bastante decente. pero en fin, seguro que son los argentinos en este caso los que tienen la última palabra ;)

    Comentado por: lolichka el 24/6/2008 a las 19:48

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Foto autor

Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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