El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
Más grande que la vida misma

Ben-Hur.
Ocurrió durante muchos años, en plena Semana Santa. Era un tiempo en que no existían los videoclubes y mucho menos los DVDs, por lo que no quedaba más remedio que ver cine en el cine (o malamente por TV.) Como solía pasar, la inminencia de las Pascuas sugería a distribuidores y exhibidores la conveniencia de ponerse piadosos. En televisión programaban Rey de reyes y Marcelino pan y vino. Pero había un cine -el Gaumont sobre la avenida Rivadavia, que tenía una maravillosa pantalla de 70 mm-, que reponía siempre la misma película, esa que yo acudía a ver año tras año en mi peculiar versión de lo que debía ser una peregrinación. Se trataba de Ben Hur, dirigida por William Wyler y protagonizada por Charlton Heston. La reponían porque Jesús tenía algo que ver con el asunto, pero yo iba a verla por otras razones. Las secuencias en las galeras -ah, ese mar que se curvaba eterno en la pantalla de cinemascope-, la carrera de cuadrigas en el estadio colosal, el horror que me producían el cuerpo mutilado de Messala y las llagas de las mujeres leprosas. La primera vez que la vi, mi madre aceptó taparme los ojos cada vez que aparecían Miriam y Tirzah, madre y hermana de Judah Ben Hur, enfermas de lepra por obra de la perfidia del villano. Con sucesivas visiones advertí que no había nada monstruoso en ellas. El horror estaba tan sólo en el interior de mi cabeza -y en las acciones de los hombres.
Durante mucho tiempo sentí un poco de vergüenza cada vez que confesaba que Ben Hur me encantaba. (Y me encanta todavía: no hace tanto que la he vuelto a ver, y me sigue produciendo las mismas emociones.) Para muchos no es una película seria, les suena a sinónimo de esos mamotretos de capa y espada que por entonces estaban de moda... y ahora también. Qué quieren que les diga, al lado de Gladiator, Ben Hur me sigue pareciendo una obra de arte. Nunca dejará de ser una de las películas que marcó mi vida.
Enterarme ayer de la muerte de Charlton Heston me produjo tristeza. Decir que me gustaba como actor también me dio siempre un poco de vergüenza, en especial desde que se hizo republicano y defendía el derecho a portar armas de sus compatriotas. Michael Moore puso al viejo en ridículo en Bowling for Columbine. Yo prefiero creer que el asunto no era ajeno a sus problemas con el alcohol y el diagnóstico de Alzheimer. Pero durante muchos años, Heston fue para mi el sinónimo de ‘la' estrella de cine, la clase de actor que me movía a ver películas tan sólo porque aparecía en ellas. Le debo una larga lista de films para mí inolvidables: Marabunta, La agonía y el éxtasis (siempre fui fanático de Miguel Angel), A Touch of Evil, El planeta de los simios, Soylent Green... Ahora me arrepiento de no haber comprado la nueva edición de El Cid en DVD, que codicié en París durante mi último viaje.
Para mí fue siempre sinónimo del actor más grande que la vida misma -tenía esas facciones que parecían esculpidas por el mismísimo Michelangelo-, y en condición de tal me inspiraba a vivir la vida como una Aventura con las mayúsculas de rigor. En un tiempo que insiste en tratarnos como enanos y sugiere que ya no podemos narrar ni siquiera nuestras propias vidas, aquellas viejas películas de Heston me recuerdan por qué decidí vivir la mía en 70 mm y cinemascope.
[Publicado el 07/4/2008 a las 11:03]
Yo pienso que tener un rifle también debería ser un derecho de los ciudadanos de cualquier país latinoamericano. Aunque me preguntó: tendremos la madurez para ello?
Saludos
http://burrito-de-letras.blogspot.com/
Comentado por: Juan Carlos Esquivel el 12/4/2008 a las 18:09
Pienso que en cualquier país latinoamericano , tener un rifle debería ser un derecho, también.
Saludos
http://burrito-de-letras.blogspot.com/
Comentado por: Juan Carlos Esquivel el 12/4/2008 a las 18:06
no es necesario conocer sus creencias. Tampoco es preciso disculparlo, amparéndolo en su enfermedad. Ha muerto un actor más de todos los que junto a directores, guionistas, iluminadores, etc., nos llevaron al cine, los que abrieron y mantuvieron cada vez más salas de proyección. Las que hoy, tristemente continúan cerrándose. Nostalgia ante el recuerdo del estupendo trabajo que hizo, junto a un genial E. G. Robinson, en la espléndia Soylent Green. Nostalgia por el cine, que nos contaba historias, nos empujaba a ser críticos, nos aliviaba durante las dos horas, las heridas personales, que olvidábamos por su magia, que no necesitaba de informática (para otros menesteres estupenda). Al menos se podrían abrir más filmotecas, sería
el regreso de tanto bueno. Ha muerto un actor más, de los que tanto nos ayudaron. ¡Que profesión!;imprescindible.
Comentado por: Alba el 08/4/2008 a las 14:07
Para mí Heston era un actor de las películas de sábado a la tarde,acompañadas después(o durante) de siesta.
Lo apreciaba por el momento agradable que pasaba mirando sus fantasías, como ilustraciones de libros de cuentos.
Jamás se me ocurriría interesarme por las opiniones políticas de Julie Andrews.
Comentado por: amalia el 08/4/2008 a las 04:48
pibe,
heston fue un actor muy limitado con una pinta de campesino sanote y ya esta.
a mi nunca me gusto.
ben.hur(la de wyler, no la de Niblo)tiene sus momentos: si, aciertas, la escena de las galeras ES APOTEOSICA, la gente hundiendose amarrado con cadenas, tremenda.
y la escena de la estrella de oriente mas bien parece un ovni, no?
el villano de ben-hur, stephen boyd, q solo hizo bien este film, es UNO DE LOS MAYORES VILLANOS DE LA Hª:era malo, malo, se quedo con los dineros del amigo.
y sobre todo cuando ya esta acabado despues de la carrera de caudrigas, prefiere morir a q Ben-hur le vea con las piernas amputadas. es increible.
lo unico malo del film es q se elimina el exito de benhur en Roma como corredor de caudrigas, lo obvian
si, heston tine buenos filmes, sobre todo uno, Will Penny, q hace de vaquero, ese film es buenisimo, con una cancion q resume el film:
"el destino de un hombre esta marcado desde el mismo momento de su nacimiento"
y yo creo q es verdad
heston perdio la chaveta con los años, necesitaria el dinero q ya no ganaba con el cine y se derechizo.
ese lema de la asociacion del rifle es de sicopatas:
solo me quitaran el rifle cuando los dedos de mi mano esten frios
q descanse en paz, ya vivio bastante.
un saludo!
Comentado por: michele corleonee el 08/4/2008 a las 02:55
Comentado por: Namor Adenip el 07/4/2008 a las 16:20
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
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Me suena a que la idea de este...
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