El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
Un relato inquietante

Terminé Bullet Park, nomás. Extraño libro. Supongo que es el mejor de los elogios que puedo concebir hoy para una novela; algo como Bullet Park sería sencillamente impublicable en estos días, por lo menos en Hispanoamérica. Demasiado impredecible. La de John Cheever es una prosa impecable, aplicada a narrar una creciente sensación de extrañamiento. En algún sentido Bullet Park es como sus protagonistas, Hammer y Nailles: a primera vista parecen convencionales, pero su urbanidad disimula apenas una espiral de descomposición que tan sólo ha empezado a desatarse.
La novela de Cheever está hendida en dos. El primer tramo se dedica a Nailles, cuyo nombre suena igual a ‘clavos' aunque se escriba diferente. Nailles es un buen hombre, o en todo caso alguien que lucha denodadamente por ser un buen hombre, hasta que su vida empieza a girar fuera de control. El primer detonador es la depresión de su único hijo, Tony, que ni siquiera puede levantarse de la cama. El segundo es la muerte de un hombre del vecindario, con quien compartía a diario el tren en dirección a la oficina. El hombre desaparece en las vías, dejando tan sólo un zapato en el andén. El episodio deja a Nailles atenazado por ataques de pánico, que sólo puede conjurar mediante píldoras -que primero consigue legalmente, y después de manera clandestina.
Así como Nailles parece el típico hombre suburbano, sitiado por ‘la honestidad de la desesperación', Hammer -o sea, ‘martillo'- es más bien el típico excéntrico de la literatura norteamericana. Hijo de padre ausente, que en su juventud posó para un escultor llamado Fledspar, Hammer ve a su padre como una de las cariátides masculinas de los grandes edificios que ve a su paso: en Frankfurt, en Berlín, en New York, demasiado ocupado sosteniendo al mundo como para sostenerlo a él.
Hammer va por la vida como bola sin manija hasta que se instala en el mismo suburbio de Nailles y sucumbe a la locura. Orbitas dispares que confluyen, los destinos de Hammer y Nailles se superponen en la medida en que ambos hombres, cada uno a su manera, van advirtiendo que la realidad es ‘una construcción agradable, bendita y útil' a la que pertenecen -pero cada vez menos, desde que descubrieron que se trata de un artificio.
Un libro perfecto pero inquietante. Me clavó el anzuelo. Voy a ver si me consigo el libro de relatos cortos y su primera novela, The Wapshot Chronicle.
[Publicado el 31/1/2008 a las 10:30]
Hola Marcelo, yo tengo The Wapshot Chronicle. Lo compré hace unos 3 meses. Hay unas cuantas librerías que tiene un surtido de libros en inglés, y aunque sean distintas librerías, pareciera que todas traen los mismos libros al mismo tiempo. Por ejemplo, en ese momento aparecieron los libros de Murakami en traducción en inglés, varios de Bukowski, algunos de John Fante, On the road en la versión del scroll original, etc. Así que fijate porque capaz que queda algún ejemplar de The Wapshot dando vueltas por ahí. No quiero hacer publicidad de librerías acá, pero si me mandás email te digo donde lo conseguí o de última te lo presto. Ah, también vi en una librería de usados los relatos compilados de Cheever pero después desapareció. Igual era una edición vieja y no tenía todo todo como la última edición de los relatos completos que se publicó.
Comentado por: Xtian el 04/2/2008 a las 06:54
Realmente la realidad tiene de real lo que queramos concederle. Hay tantas realidades como circunstancias o persona. Descubrir “la realidad” como múltiple y diversa en uno mismo a veces produce vértigo. Es como entrar en una nueva dimensión con reglas y protocolos desconocidos, y sin embargo, es fácil identificar a sus habitantes, en ocasiones por un simple brillo en los ojos. ¿me explico?
Comentado por: M.A el 31/1/2008 a las 23:40
ernesto,
yo leo a este porteño desde hace mucho porq opino lo mismo q tu. aunq no le visite tanta gente. y eso q se corta a cada rato. me gusta mas cuando habla de politica y de cine. saludos
Comentado por: Michele Corleone el 31/1/2008 a las 19:27
Marcelo, sabés que yo me acerque a vos y te saludé hace unos meses cuando presentaste en un bar el libro de Pablo Ramos, "La ley de la ferocidad". Me impresionó la lucidéz con que analizaste la novela.
Yo vivo en San Juan, y estaba invitado por Pablo y, bueno, fui.
Hasta ese día no había leído nada tuyo. Ahora si. Me gusta mucho. entro a este blog cada tato y es la primera vez que te dejo un comentario.
Pregunto: ¿por qué hay escritores tan banales y otros tan profundos e intensos como vos o Pablo Ramos?
Acá trabajo en un diario y en algun momento quiero hacerte una entrevista para publicarla.
Gracias por lo que nos das cada día. Por escribir, gracias.
Ernesto Simon
San Juan - Argentina
Comentado por: Ernesto Simón el 31/1/2008 a las 17:59
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
17/5/2008 04:10
Me suena a que la idea de este...
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ESTA SUPER BIEN RELATADO ME...
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