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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Una fuerza elemental

En estos días estivales, tan proclives a la frivolidad, la noticia que la gente comenta más aquí en Buenos Aires es el crimen de una mujer joven, asesinada de cuatro balazos en la puerta de su casa. Madre de hijos pequeños, esta chica -Rosana Galliano, 29 años- salió a la puerta al recibir una llamada por el móvil, dado que la señal nunca llegaba bien al interior de la casa. Allí la esperaba alguien que la baleó a quemarropa con una pistola calibre 45. Como la chica estaba separada y en problemas legales con su ex marido (un hombre que le llevaba 30 años y al que había denunciado por malos tratos), y como en la escena se encontró un abrigo de este hombre apellidado Arce, las sospechas se dispararon de inmediato en su dirección.

Ni lerdo ni perezoso, Arce, con aspecto de abuelo más que de marido de la víctima (un tema al que soy particularmente sensible, yo también le llevo mis buenos años a mi mujer), salió a desparramar sospechas en todas direcciones: que los amantes de Rosanna -uno de los cuales sería jardinero, lo cual le da al asunto un toque de Desperate Housewives-; que la hermana de la víctima, con que según Arce sostenía con Rosana una relación lésbica; que el hermano menor de la víctima; que un novio de la adolescencia que trabaja de heladero... Sólo falta que le eche la culpa a sus propios hijos con tal de distraer la atención de su persona y complicar cada vez más el trabajo del fiscal.

/upload/fotos/blogs_entradas/fargo1_med.jpgPor esas casualidades de la vida volví a ver Fargo, aquella maravillosa película de los hermanos Coen. Y la puesta en escena del asunto -la decisión del tan estúpido como ambicioso Jerry Lundegaard (William H. Macy) de secuestrar a su mujer para conseguir dinero de su suegro, contratando para ello a dos criminales tanto más estúpidos y ambiciosos que él- me hizo pensar otra vez en este crimen tan discutido. Suelo pensar que las historias de médicos y hospitales funcionan siempre -por algo sigo la serie E.R. desde hace catorce años- porque la cuestión de vida o muerte que se dirime allí ayuda a echar luz sobre aspectos esenciales de la condición humana. Creo que con los crímenes, y muy especialmente con los pasionales, ocurre algo similar. Lo que los provoca (celos, codicia -el señor Arce se enfrentaba a la perspectiva de un divorcio oneroso), la forma en que ocurren (la llamada fatal motivada por la aparente falta de señal -no hay nada más fácil de fingir que una llamada entrecortada) y lo que hacen después los sobrevivientes (actuar delante de las cámaras llorando sin lágrimas, culparse los unos a los otros) pertenecen a esa clase de reacciones que, más allá de que se pretenda lo contrario, los seres humanos somos bastante más estúpidos de lo que creemos.

Karl Kraus decía que la estupidez es una fuerza elemental, comparada con la cual un terremoto equivale a nada. No pasa semana en que no renueve mi coincidencia con el señor Kraus.

[Publicado el 28/1/2008 a las 04:39]

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Comentarios (1)

  • En un tiempo sin noticias, al menos publicadas el verano exacerba el morbo de maneras reiteradas.El verano pasado el caso Dalmaso y ahora Rosana.Ese morbo se exacerbaria igual si se tratase de hombres asesinados, creo que no.Eres afortunado...esa fuerza elemental de la que hablas y a la que ratificas cada semana, en mi ocurre cada dia.Saludos

    Comentado por: nora francucci el 28/1/2008 a las 14:07

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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