El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 4 de julio de 2008
En defensa del principio del placer

Francisco González Ledesma.
Todavía no lo puedo creer. ¡Descubrí a Silver Kane!
Me explico. En la contratapa de El País del domingo había una entrevista a un señor llamado Francisco González Ledesma, a quien se presentaba como un escritor premiadísimo -un Planeta, un RBA de Novela Negra, etcétera- del que yo, lo admito, no había oído hablar nunca. (Mea culpa.) Tratando de acotar mi ignorancia me puse a leer y terminé descubriendo que en realidad yo había sido devoto de ese señor, cuando escribía novelitas del Oeste -tiene como cuatrocientas en su haber- y firmaba como Silver Kane.
Mi abuelo compraba de esas novelitas a montones. (Lo de novelitas va por su tamaño, no por su dimensión.) Primero las leía él y después yo. De aquel entonces recuerdo sólo tres nombres: Marcial Lafuente Estefanía, Clark Carrados (que si mal no recuerdo escribía más bien historias de guerra) y el señor Silver Kane.
Así que ahora estoy en condiciones de agradecerle al señor González Ledesma por los maravillosos ratos que nos hizo pasar a mi abuelo y a mí. Me alegra que la vida haya sido generosa con él, por lo menos desde que el franquismo dejó de maltratarlo. (Lo acusaron de rojo, por ser hijo de un republicano, y de pornógrafo porque en una novela suya un hombre tocaba la rodilla de una mujer. Vaya descaro el suyo.)
¿Cuántos momentos felices les debemos a obras y autores a los que el establishment cultural considera, o consideró en algún momento, menores y livianos? Al menos en mi caso, tengo una mochila llena de buenos recuerdos debidos a películas, series, libros y canciones a los que muchos definirían como ‘pasatistas' y gracias. Pienso en las primeras novelas de Stephen King, en los discos de los Bee Gees antes de que se les aflautara la voz, en Ferris Bueller's Day Off y en Ladyhawke (dos películas que debo haber asociado por la presencia de Matthew Broderick), en tantas historietas de aventuras.
A veces hace falta que aparezca alguien que ‘redima' esas obras y les otorgue el valor que hasta entonces nadie les daba; por ejemplo Café Tacuba versionando una vieja canción que en la Argentina popularizó un tal Leo Dan, o los rockeros argentinos reivindicando a Sandro. Pero a menudo tenemos que poner el pecho por nosotros mismos, y tolerar los dardos con que la gente ‘seria' se mofa de nuestros gustos. Si habré soportado escarnio en su momento porque me gustaban The Police y The Smiths, de parte de un amigo periodista cultural que sostenía que "eso no era música"...
[Publicado el 20/11/2007 a las 11:57]
Ya lo dice Serrat en Romance de Currito "El Palmo", en sus decepciones "se leyó enterito a Don Marcial Lafuente pa no no ir tras sus pasos como un penitente", ciertamente nos alejaron de muchas penitencias.
Comentado por: Claudia el 10/1/2008 a las 01:37
Los bolsilibros se cambian todavía en muchos kioscos y librerías de Sudamérica, tienen un público fiel, que cubre todas las edades y es uno de los pocos clubes de lecturas con participantes anónimos.
encontretuslibros.blogspot.com ( blog dedicado a los bolsilibros)
Comentado por: leo fumopio el 04/12/2007 a las 02:29
Yo recuerdo las siestas tan buenas que pasaba acurrucada al lado de mi abuela escuchando la telenovela de turno.
Comentado por: sintonía el 20/11/2007 a las 21:35
Siempre me llamó la atención como esas “novelitas” eran vendidas en quioscos y leídas por miles de personas que hoy jamás entrarían a una librería. Cuando se habla de planes de fomentar la lectura entre los jóvenes (y no tanto los niños), me pregunto si ese tipo de novelas no serán parte de la solución. Tan sólo ayer apareció un informe en Estados Unidos que establece cómo el período más crítico de baja en los índices de lectoría se produce entre los 9 y los 17 años de edad. Los libros de Kane, Estefanía, Lou Carrigan y hasta Corín Tellado eran efectivamente literatura popular, al alcance del bolsillo de cualquiera y de lectura verdaderamente rápida (al contrario de bodrios alargados y artificiosamente complejos como los de Dan Brown y sus clones).
-GB.
sweethomealameda.blogspot.com
Comentado por: Gonzalo el 20/11/2007 a las 17:40
La gente "seria" o la seria de verdad, por definición, no se burlan, tal vez discrepan, piensan, reformulan. Pero burlarse, los cancela como tales.
Comentado por: curios el 20/11/2007 a las 13:18
Qué bueno es cuando uno decide liberarse de la tiranía de los suplementos culturales y darse los placeres aunque no cuenten con la aprobación de los autotitulados autoridad en la materia. Lamentablemente no hay demasiada gente dispuesta a decir que el rey va desnudo.
Comentado por: morajú el 20/11/2007 a las 12:47
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
03/7/2008 23:55
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vender, vender, vender..., esta...
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