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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 5 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

¿Sobredosis de TV?

Es hora de hacerme cargo del desafío que presenté hace algunos días. ¿Se imaginan un mundo sin televisión? He ahí una tarea digna de los titanes de la ciencia ficción. (Ah, dónde estás Vonnegut cuando tanto se te necesita...)

El peso del aparatito sobre nuestra vida cotidiana es enorme. No debe existir paisaje mental en este mundo que no esté de una u otra manera condicionado por su horizonte. Influjo que, por lo demás, sólo parece destinado a aumentar: cada vez es más fácil acceder a sus contenidos vía ordenador o tecnología telefónica, lo cual multiplica sus bocas de expendio y por ende su ubicuidad.

He ahí una de sus características definitorias. Su endemoniada habilidad para colarse allí donde estemos. En el living, la cocina y en el dormitorio. Y ahora también en la oficina, en los medios de transporte público -¡en nuestro bolsillo!

Televisión desde del móvil

A veces pienso que allí está la clave de su poder. Se me ocurre que la cuestión de sus contenidos, si bien importante, es en algún sentido secundaria. Lo que habría considerar son los resultados de su presencia. Empezó como novedad científica, como compañía en el seno del hogar, como medio de información. Se vendía a sí misma como el coro griego de la vida contemporánea, una comentarista de nuestros dramas y comedias cotidianos. Pero poco a poco fue aumentando su influencia. El coro griego se convirtió en co-protagonista, y en muchos casos en protagonista excluyente. Empezó a convertirse en la única voz que sonaba en la casa. En el oráculo que nos decía qué vestir, qué comer, qué comprar, cómo votar -y también de qué hablar: ¿qué sería de nosotros si la televisión no nos proveyese de material para las conversaciones?

Hasta no hace tantos años existía gente que pretendía apartar a sus niños del influjo de la TV. Cualquier padre que haga eso hoy corre el riesgo de alienar a su niño por completo del contacto social. Sin el common ground de la televisión, el niño no entendería el lenguaje de sus pares, ni sus juegos, ni sus gustos, ni sus valores: a esos efectos, daría igual que hubiese llegado recién de Marte.
Por supuesto que si la pantalla quedase a oscuras sería de los primeros en lamentarlo. Sin televisión no habría Lost, ni E.R., ni Prime Suspect. Sin televisión no habría Sopranos, ni House, ni Veronica Mars. Sin televisión no habría Yo, Claudio, Los vengadores ni Friends. Mi vida sería mucho más pobre, por cierto. La televisión es una increíble máquina de narrar y yo, aunque más no sea por defecto profesional, soy presa ideal para cualquier historia bien contada. (Lo cual incluye las historias que me cuentan los noticieros.) Lo que me cuestiono, en todo caso, es si esta máquina de contar historias no está vampirizando energía que necesitaríamos para vivir nuestra propia historia como se debe. Esto es, para hacer historia.

Por lo pronto, un mundo sin televisión tendría dos consecuencias más o menos inmediatas: más violencia y más bebés. No me animaría a decir que sería un mundo mejor, pero es indiscutible que resultaría más interesante.

¿Cómo lo ven?

[Publicado el 16/11/2007 a las 11:19]

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Comentarios (13)

  • Lo siento Figueras pero la televisión no es lo que tu crees que es: es un desencanto, es una pena, it's a crushing bore, como dirían los ingleses.

    Comentado por: María del Carmen el 19/11/2007 a las 05:38

  • Nos seguimos los pasos,Coco.Yo tampoco entendí mucho del inglés americano de Colbert que mandó Chiqui en Verdú.
    Muy gracioso tu desconcierto ante el interlocutor!

    Comentado por: amalia el 18/11/2007 a las 18:07

  • Amalia, cojo el tono de la escena de los recortes del editor de don Bill Chéspir, pero me pierdo casi todos los detalles debido a lo escaso de mi inglés. (De ingles ando algo mejor, eso sí).
    Es tan ridículo mi conocimiento que cuando hablo -es un decir- con un natural de esa lengua, me paso los primeros minutos mirándole únicamente debajo de la cara, a las solapas de la ropa, en espera de ver aparecer las letras de los subtítulos que me aclaren qué es lo que estoy oyéndole decir.
    Anigüei, zanks a lote!

    Comentado por: Coco el 18/11/2007 a las 15:18

  • En lugar de ver tanto la televisión aconsejo a las personas con conocimientos cientificos a ir a mi web donde explico algo sorprendente relacionado con el calentamiento global.<br />
    Como escritor peor del mundo me es grato ofrecer la narración fantástica titulada "El tercer movimiento" donde se presenta la teoria de la gran elipse, los últimos descubrimientos cientificos relacionados con el calentamiento global y sus consecuencias inevitables y pavorosas.--http://www.antoniolarrosa.com

    Comentado por: antonio larrosa diaz el 17/11/2007 a las 21:42

  • Coco mira por dónde, mandé al blog de Verdú un link de un sketch de Hugh Laurie y Rowan Atkinson,excelente para mi gusto.

    Comentado por: amalia el 17/11/2007 a las 15:18

  • El problema de mi relación con la televisión es paralelo al que tengo con el tabaco. Ver House -la única serie que me ha pillado desde Frasier y That's 70s Show- me hace estar atento. Pero para descubrir House, tuve que ver sin ver miles de momentos de telecomedias aburridas o postizos dramas televisivos que no recuerdo; minutos que sumados son meses, si no años, de vida perdida.
    El cigarrillo de después de levantarse, el de después de comer y el de después de...son impagables. Pero para disfrutar de esos tengo que fumarme un paquete entero cada día, sin enterarme de que lo hago.
    Si alguien va necesitado de una definición del infierno, le regalo esta: "Estas fumando, sentado delante de un televisor".
    Crees estar haciendo algo. Hasta puede que creas que haces dos cosas a la vez, pero no haces nada de nada.

    Un saludo, Amalia.

    Comentado por: Coco el 17/11/2007 a las 14:58

  • Coco tal cual.Es muy televisivo el nuevo look del blog, los nuevos "productos"
    Y mucho fotoshop en las fotos de los bloggeros,me parece.

    Comentado por: amalia el 17/11/2007 a las 11:47

  • claro que no voy a comentarte nada literario... estás bien lindo... te amo, qué asco de comment, malditas sean las drogas y maldiito sea el alcohol... chau bombón

    Comentado por: ana el 17/11/2007 a las 09:44

  • Y qué tiene que ver el exito o el fracaso con el entretenimiento o la T.V.<br />
    Alguien me puede indicar si es necesario escribir mi nombre y direccion cada vez que manda un comentario.<br />
    El diseño de la pagina es nuevo, pero cansa.<br />
    Mas bien creo que es cuestion de acostumbrarse.

    Comentado por: El Buen Baltazar el 17/11/2007 a las 02:28

  • Vaya, este nuevo diseño del Boomerang me parece menos literario y más televisivo.

    Comentado por: Coco el 16/11/2007 a las 20:20

  • La tele está bien para los fracasados

    Comentado por: Marichalar el 16/11/2007 a las 19:13

  • Por cierto, la foto está chévere.

    Comentado por: Mayté el 16/11/2007 a las 19:01

  • Soy la primera? Bueno, el nuevo hogar estar bonito, bien decorado, pero lamento que los comentarios de ayer se hubieran perdido. Seguro algún dedicado geek estará intentando recuperarlos...

    Un mundo sin TV??? Bueno, ahora tenemos al YouTube. Un mundo sin que se hubiera inventado la TV? Difícil de imaginar. Un mundo en que la gente lea para informarse de lo que pasa en su universo cercano y el lejano?

    Comentado por: Mayté el 16/11/2007 a las 18:59

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

Obras asociadas

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