El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
Orson (nuevamente) en venta
Me entristeció la noticia de que Sotheby's subastará el Oscar que Orson Welles recibió por el guión de Citizen Kane. Ya sé que es probable que vaya a dar a manos de algún coleccionista que valora a Welles seriamente. (De hecho, si me sobrase un millón de dólares juro que participaría de la subasta.) Pero tiendo a creer que ese Oscar es de la clase de tesoros que debería estar en poder de alguien que, además de admirarlo, lo haya querido mucho.
La trayectoria de Welles es lo más parecido a la leyenda de Icaro que Hollywood haya conocido nunca. El fenomenal éxito que obtuvo aquella transmisión radial de La Guerra de los Mundos convirtió a Welles en el hombre mimado por la prensa, una suerte de moderno Da Vinci que todo lo hacía bien: actuar, escribir, dirigir. Ese minuto de gloria le valió un contrato con RKO que le otorgaba un poder hasta entonces impensado. Welles no sólo podía elegir sus propios proyectos como director, sino que además tenía corte final. En aquellos años no existía lo que hoy se conoce como 'Teoría del Autor'. El director era apenas un empleado bien pago de los estudios, sujeto a las órdenes estrictas de sus productores y sin poder para evitar cortes o modificaciones a su propia película. De algún modo Welles terminó inspirando a André Bazin aquella teoría que los franceses divulgarían y llevarían a la práctica. Pero pagó por ello muy caro precio.
Citizen Kane era y es una maravilla, pero además de irritar al establishment de su país -se inspiraba libremente en la vida del magnate William Randolph Hearst, que empleó todo su poder para hundir la película y también a Welles- cometió el único pecado que Hollywood no perdona: fracasó en la taquilla. De allí en más Welles no pudo nunca completar una película tal como la quería y soñaba. Vivió malgastando su talento como actor para financiar los filmes que quería dirigir. Algunos los terminó en condiciones precarias: su Macbeth, por ejemplo. Otros no terminaron de despegar nunca -su malograda versión del Quijote.
Hace muy poco Walter Murch reeditó A Touch of Evil, que Welles había dirigido y protagonizado para que el estudio la alterase por completo a su antojo. ¡Su legendario plano secuencia del comienzo resultó ensuciado por los títulos de presentación! Por fortuna hace algunos años Rick Schmidlin obtuvo permiso para reeditar el film de acuerdo a la visión original de Welles. Esta visión sobrevivió en un memo de 58 páginas que Welles elevó al estudio cuando vio lo que habían hecho con su película. Las indicaciones eran tan precisas -y tan atinadas- que Murch leyó las 58 páginas delante de Schmidlin y se comprometió a reeditar A Touch of Evil de inmediato. (Esta versión nueva se consigue en DVD.)
Mientras lo hacían se enteraron de que existía otra carta de 12 páginas en la que Welles daba precisiones sobre lo que quería en materia de sonido. Schmidlin dice que el momento en que el estudio les faxeó las páginas a la granja-taller de Murch lo conmovió de verdad: "Fue extraño... ¡Era como si Orson mismo nos estuviese enviando las notas!"
Ojalá aquel que se quede con el Oscar sepa el valor -no digo el precio, sino el valor- de lo que tiene entre manos.
[Publicado el 19/10/2007 a las 11:09]
Bienvenido al Perú Profundo Marcelo Figueras
Sólo los ricos y famosos creen tener...
LICENCIA PARA INSULTAR
Escribe: Dante Castro Arrasco
En la sesión de incorporación de Mario Vargas Llosa a la Academia Peruana de la Lengua, del 24 de agosto de 1977, el reciente "incorporado" presentó un discurso extenso, no de su propia obra, no de su línea narrativa o política, sino sobre José María Arguedas. Ese discurso se intituló: "José María Arguedas entre sapos y halcones". La campaña de cuestionamiento a la verosimilitud de la obra de Arguedas ha pasado desde entonces por diferentes etapas de agudización, explicitándose mejor en "El pez en el agua" (1993) hasta alcanzar su climax enfermizo con "La utopía arcaica" (1996).
En las páginas 344 a 346 de "El pez en el agua", los lectores pueden verificar el odio de Varguitas contra la literatura telúrica, 'de la tierra', indigenista, andina, popular o comprometida. El clan Vargas Llosa odia, isulta, ridiculiza y desmerece públicamente todo aquello que se opone a la prédica neoliberal en las letras y en otras disciplinas del saber. Tienen "licencia para insultar" porque quienes les contesten carcen del nivel necesario para compararse con ellos o presuntamente obran movidos por la envidia, el afan de protagonismo u otras bajezas morales.
Papá Varguitas acepta sus iras nada sanctas:
"En la reseña, algo feroz, no me contenté con criticar al libro, sino deslicé frases durísimas contra los escritores peruanos en general, los telúricos, indigenistas, regionalistas y costumbristas..." (El pez en el agua, pág.404)
Y el mismo "papi riqui" insulta y ridiculiza a cuanto poeta o escritor le haya salido al paso para atajar sus arbitrarios juicios a la literatura peruana:
"...el poeta Francisco Bendezú, gran promotor de la huachafería en la literatura y en la vida..." (ob.cit. p.404)
Y así como ésas, hay muchas más que podríamos citar. Haríamos un libro de agravios vargasllosistas, queridísimos sobones del famoso escribidor. Bryce, Thais, Ampuero, Cisneros, etc., son magisters y doctores del agravio zahiriente. La derecha no sólo insulta, sino que agrede, mata, desaparece, tortura y viola, como los presidentes más admirados por Varguitas en 1977: Pinochet y Videla. Sabemos de sobra que en los 80 se rectificó farisaicamente de estos juicios, enjuagándose la boca con la palabra democracia.
No me parece justa la ley del embudo. El jarjacha Alvarito se atreve a insultar mundialmente a los izquierdistas en general, a los populistas-paternalistas-estatistas sin distinción de etiquetas partidarias, con un libraco hecho a seis manos, nada menos que en complicidad de Plinio Apuleyo Mendoza y el agente de la CIA Carlos Alberto Montaner: EL PERFECTO IDIOTA LATINOAMERICANO. Este libelo vio la luz en épocas favorables al discurso de Fukuyama, de la muerte de la historia, del fracaso de las ideologías, del arrasamiento de los derechos laborales y sociales, etc. Los IDIOTAS son aquellos que persisten en frenar las ruedas del avance arrollador del capitalismo con discursos populistas, con castrismo ayer ...y sería con chavismo ahora. O sea, querido lector de izquierda, nos rotulan IDIOTAS y deberíamos hacer lo mismo que el chinito cuando le volaron su casa: mirar y tragar saliva.
Pero los perfectos IMBÉCILES no se parecen a nosotros los IDIOTAS populistas-estatistas-socialistas-comunistas. Por lo menos a los idiotas que persistimos en la rebelión de los oprimidos nos han dedicado un libro (malísimo). Un perfecto IMBÉCIL es aquel que justifica los crímenes de los de arriba y denosta la rebelión de los de abajo. Otro IMBÉCIL de mejor catadura es aquel que dice. "no vamos a caer en el mismo juego porque insultar a los grandes, es malo". El IMBÉCIL tiene su más remoto antepasado en FELIPILLO y por más que reclame su orígen popular y hasta progresista, se parecerá siempre a su otro antecesor: PUMACAHUA cuando combatía a Túpac Amaru II en nombre de la cordura y el sano equilibrio o convivencia pacífica con los colonizadores.
¿Donde estaban los perfectos IMBÉCILES cuando los escritores vargasllosistas parodiaban a los narradores andinos recomendándoles que se pusieran las polleras de Dina Páucar?... No desmerezco la significación cultural de una cantante del pueblo, sino que demando que no sea ridiculizada para ridiculizar a su vez a otros artistas. La comparación, hecha por Ampuero y Thais, es un insulto para la cantante como para los escritores aludidos.
¿Dónde se escondieron, PERFECTOS IMBÉCILES, cuando el miraflorino Antonio Cisneros llamó llorón y melancólico a César Vallejo, diciendo que su poesía debería servir para música chicha?
Los hoy defensores de la honorabilidad de Álvaro Vargas Llosa callaron a todas voces o susurraron cobardemente sus rencores cuando se insultaba o ridiculizaba a los poetas, escritores, dramaturgos, cantantes, y artistas de nuestro pueblo. Creen que sólo los de arriba tienen derecho a patear, herir, aporrear a los de abajo. Estos defensores serviles y rastreros, no saben más que gimotear por la honorabilidad de los opresores y así también descalificarán mañana o más tarde el derecho a rebelarse de los pobres, de los que fueron representados por Mariátegui, Vallejo y Arguedas.
No se trata de que el buen gusto de los "sensibles y moderados" haya sido herido por mis palabras. Se trata de poner en cuestión a quién lo dice, (la clásica interrogante: ¿y éste quién se cree?), porque si viene el insulto de arriba, no lo criticarán: lo celebrarán como una 'genial ocurrencia'. Otros de "aquisito" nomás aprovecharán su hipócrita "llamado a la decencia" para enmascarar rencores personales guardados, olvidándose cuál es la contradicción principal y cuál es el aspecto principal de la contradicción.
¿Se han preguntado acaso si el incesto aludido es de índole cultural? Eso fue lo que debatimos en el congreso de escritores en Madrid y lo hemos vuelto a poner sobre el tapete en el encuentro de escritores de Huanchaco, anteayer, octubre de 2007. Y si por casualidad tiene consonancia con sus anomalías mentales.. bueno pues...
Quien insulta periódicamente a Vallejo, a Mariátegui, a Arguedas, no merece mi humilde respeto, mi insignificante reconocimiento, mi microscópica tolerancia. Les devuelvo la cortesía en nombre de grandes prohombres de nuestra historia que no les pueden responder. Denostarlos es tan fácil como manchar el monumento "El ojo que llora" o como ofender por internet, a la distancia o desde la ventanilla de una combi en plena marcha.
No es preocupante el ataque de los felipillos. Es bueno que nos ataquen. Era, de antemano, un riesgo previsible dada nuestra inisgnificancia frente a Vargas Llosa. Asumiremos los riesgos de esta polémica por un medio tan impersonal como internet, aplicando dialécticamente la máxima de un gran revolucionario:
"Sostengo que para nosotros es malo si una persona, partido, ejército o escuela no es atacado por el enemigo, porque eso significa que ha descendido al mismo nivel del enemigo. Es bueno si el enemigo nos ataca, porque eso prueba que hemos deslindado campos con él. Y mejor aún si el enemigo nos ataca con furia y nos pinta de negro y carentes de toda virtud, porque eso demuestra que no sólo hemos deslindado los campos con él, sino que hemos alcanzado notables éxitos en nuestro trabajo"
(Mao Tse Tung)
Comentado por: COMUNICADO el 20/10/2007 a las 17:48
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
17/5/2008 04:10
Me suena a que la idea de este...
Publicado por: Jacinta
16/5/2008 23:45
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16/5/2008 22:41
ESTA SUPER BIEN RELATADO ME...
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16/5/2008 12:00
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16/5/2008 00:26
Publicado por: chuchu
15/5/2008 18:58
Y este post es para que? para...
Publicado por: Mayte
15/5/2008 07:35
quiero saber de mi idolo si...
Publicado por: pilar acevedo de carrión
15/5/2008 07:32
pensaba q abia muerto..... x q...
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14/5/2008 06:31
Publicado por: lolichka
13/5/2008 20:43
Hoy, trece de mayo,a las 22:30,...
Publicado por: kdh
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