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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Pedro el Grande

Si saliese a la calle a improvisar una encuesta sobre los más grandes cineastas de las últimas décadas, se repetirían una serie de apellidos obvios -Spielberg, Coppola, Scorsese, quizás hasta Tarantino porque es un personaje, y también Altman y Bergman porque murieron hace poco-, pero estoy casi seguro que nadie diría: Peter Weir. Es más, juraría que Weir no saldría a colación ni siquiera si ciñiese mi encuesta a cinéfilos y críticos. Lo cual constituiría una injusticia, porque Weir es sin duda uno de los grandes de verdad.

Hablo del director de El año que vivimos en peligro, de Witness, de The Truman Show, tres películas conmovedores y simplemente perfectas. Weir es australiano, lo que equivale a decir que es descendiente de europeos que colonizaron una tierra salvaje a la que están seguros de haber domesticado, hasta que corcovea y amenaza con derribarlos nuevamente.

Acabo de volver a ver La última ola, una de sus primeras películas, en la que ya están presentes todas sus obsesiones: la fragilidad de aquello que consideramos civilización, el extrañamiento que produce el contacto con otras culturas, el terror que acecha cuando empezamos a sospechar que no lo sabemos todo ni poseemos verdadero control sobre nuestras vidas.

El origen de La última ola fue un cuento con que Weir trató de responder a esta pregunta: ¿qué pasaría si una persona racional hasta el punto de lo prosaico recibe algo que interpreta como una premonición? En La última ola es David (Richard Chamberlain), un abogado especializado en impuestos que se ve compelido a defender a unos aborígenes a quienes se acusa por un crimen. Lo que inquieta a David es el hecho de que los aborígenes no quieran colaborar con él. Comprende que para ellos la cárcel es un precio justo a pagar con tal de mantener un secreto. Y avanza sobre la sospecha de que ese secreto tiene algo que ver con una cultura y una práctica tribales que los australianos blancos preferirían creer extintas. "Yo soy australiana de cuarta generación," dice en un momento la esposa de David, "y nunca en mi vida he visto a un aborigen cara a cara". Por supuesto, el hecho de que sus noches estén siendo visitadas por extraños sueños -de hecho sueña con Chris (David Gulpilil) antes de conocerlo- contribuye a que David crea estar al borde de una revelación ominosa.

El tema es lo que existe por debajo: de la cultura occidental de los australianos, de la vida de vigilia, hasta de la ciudad misma. (El climax de la película ocurre en unas cuevas en lo profundo de Sidney.) Como todos tenemos mucho que ocultar, la película de Weir -otra de sus obras maestras, junto con Picnic At Hanging Rock y las que ya mencioné- no puede sino resultar inquietante. Las imágenes de esos rostros oscuros dignos de Hugo Pratt, el uso de sus instrumentos atonales en la banda sonora y la pérfida omnipresencia del agua son para poner los pelos de punta.

Me quedé colgado de un detalle del film. En un momento David confiesa que nació en Sudamérica, un dato que está colocado para sugerir que viene de un mundo más antiguo, y por ende misterioso, que la cultura que practica. Más allá de las diferencias puntuales, el hecho de ser sudamericano ayuda a que sienta empatía con Weir. Como los australianos, desciendo de los europeos. Mi gente es blanca. En estos días en que los aborígenes siguen muriendo de inanición en el Chaco, me pregunto también qué existirá debajo de nuestras ciudades, qué estaremos negando al taparlo con cemento, qué extraño sueño nos visitará esta noche.

[Publicado el 05/10/2007 a las 10:30]

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Comentarios (9)

  • ¿Alguien está hablando de Peter Weir?
    ¿alguien ha hablado de Harrison Ford? ¿alguien ha nombrado “único testigo”?
    ¡ay! ¡cómo son ustedes!
    Ya sé que la puse una vez, pero es que no me puedo resistir, ¡qué guapa es la Kelly McGillis!
    http://es.youtube.com/watch?v=3p_tvjqSrBk


    Comentado por: Serpiente Suya el 07/10/2007 a las 23:56

  • Y ya que estamos, no nos olvidemos de "Gallipoli" de Peter Weir, probablemente una de las pelis de guerra más olvidadas de la historia del cine. La vi a los nueve años, y tiene una línea de diálogo que aún hoy me hace estremecer: "¿Qué son tus piernas? ¡Resortes de acero!"
    Ah, se me escapa el lagrimón...
    Saludos
    Fernando

    Comentado por: ThunderKrapp el 07/10/2007 a las 18:59

  • No veo ninguneado a Peter Weir. Ha conseguido taquillazos como El club de los poetas muertos, Único testigo (Witness), Truman Show y Master y Commander, casi todas ellas presentes en los Oscar's de sus respectivos años. Y, además, respetadas por la crítica.
    Sín embargo, lo que siempre encuentro a faltar cuando se alaban las virtudes de Weir es la que para mí es su mejor película: La costa de los mosquitos.
    El carácter central, ese genio de andar por casa, ese fascista emocional rebelde, me parece además el personaje más complejo y completo que le ha tocado en suerte a Harrison Ford en toda su carrera.

    Comentado por: Coco el 06/10/2007 a las 11:39

  • Hola Marcelo,

    En esta madrugada carioca, te leí tus desde que hablaste de Cinema Paradiso y su musica todavía me sigue sonando.
    Un abrazo,
    Rodolfo

    Comentado por: Rodolfo el 06/10/2007 a las 07:36

  • A mí me conmovió hasta las lágrimas Etty Hillesum, la nombró Ortega, creo, el otro día, también muy buena la aportación de la tertulia y el desconcierto de los parroquianos con la invitada musulmana.
    12 de junio de 1942
    “Viernes (…) Y ahora parece que los judíos no podrán más entrar en los negocios de fruta y verdura, que deberán entregar sus bicicletas, que no podrán subir más a los tranvías ni salir de la casa después de las 8 de la noche.
    Sí, me siento deprimida por estas disposiciones; esta mañana, por un momento, las he advertido como una amenaza plomiza, que buscaba sofocarme, pero no es por la disposición en sí. Me siento simplemente muy triste, y entonces esta tristeza busca confirmación. No son nunca las circunstancias exteriores, es siempre el sentimiento interior –depresión, inseguridad, etc.– que da a estas circunstancias una apariencia triste o amenazante. En mi caso, funciona siempre del interior al exterior, nunca viceversa. A menudo las disposiciones más amenazadoras –y son muchas actualmente– van a quebrarse contra mi seguridad y confianza interior, y una vez resuelta dentro de mí, perdono mucho de su carga temerosa.”
    El año que vivimos en peligro ¿es una adaptación del libro el año que vivimos peligrosamente? Igual digo una barbaridad. Nunca vi el show de Truman aunque sí escuché algunos buenos comentarios.

    Comentado por: Piel el 06/10/2007 a las 00:10

  • Weir es sin duda menospreciado, sobre todo por películas que son promocionadas de una extraña manera... es decir, creo que las venden como no deberían venderlas y generan falsas esperanzas... Vi niño "Sociedad de poetas muertos" y no sólo fue la primera vez que escuché algo sobre Whitman, sino que la primera vez que entendí que las películas pueden removerte hasta las lágrimas... y "Master and Commander", creo que es una joya que en su momento podrá ser etiquetada como tal...

    Un saludo, Marcelo..

    Comentado por: Eduardo Varas C el 05/10/2007 a las 23:06

  • Hola Señor Marcelo. he venido por aqui solo para saludarle y dar fé de vida, porque es muy dificil que los olvide por culpa de una persona envidiosa y malvada, que escupe mentiras insidiosas me hayan cerrado estos blog donde inicié mi andadura y tan bien me encontraba y me queriamn: Afortunadamente existen millones de blogs en todo el mundo y no doy abasto recibiendo visitas a mi web,felicitaciones y alagos de multitud de amigos virtuales, lo ünico que me falta es editar en una buena editorial porque de las otras , de esas que solo quiern sacarme un dineral por nada ,de esas me llaman algunas de vez en cuando . En fin veo que ustedes siguen en la brecha y espero poder entrar de vez en cuando aunque sea falseando los datos.un saludo afectuoso.

    Comentado por: Antonio Larr/osa Diaz el 05/10/2007 a las 21:05

  • ¿No te parece que otro enorme cineasta largamente ninguneado es Johnathan Demme? No hay una sola película suya que me haya dejado a gamba, y además hizo "Storefront Hitchcock", que por sí sola le asegura un dos ambientes en el Parnaso.

    Comentado por: Rodrigo el 05/10/2007 a las 20:27

  • Y cuánto amor,sabiduría y conexión nos estamos perdiendo con esas negaciones.

    Comentado por: inesg. el 05/10/2007 a las 15:59

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

Obras asociadas

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