El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
En taxi al Infierno de Dante
Tenía la esperanza de que a mi paso por New York ya hubiesen salido a la venta las nuevas ediciones de Blade Runner en DVD, pero llegué demasiado temprano. En cambio encontré una flamante edición para coleccionistas de Taxi Driver que me sirvió de consuelo. El disco extra tiene algunos materiales que valen la pena: Scorsese hablando sobre las influencias que trataba de canalizar a través de su filme (Francesco Rosi, sin ir más lejos), el guionista Paul Schrader recreando las angustiantes condiciones en que escribió el filme (separado de su mujer, abandonado por su amante y trabajando en la cocina de una casa prestada; ¿cómo no iba a sentirse alienado el pobre Travis Bickle?) y una comparación entre la Nueva York de 1975 -pura Babilonia, pre-Tolerancia Cero- y las locaciones tal como existen hoy día. El apartado más jugoso es un Making Of que ya tiene algunos años, en el que abundan esos detalles que hacen la delicia de los cinéfilos: cómo fue que el genial Bernard Hermann compuso el último de sus scores (el pobre hombre murió la noche en que terminó de grabarlo), la primitiva forma en que se realizaron los efectos especiales de la masacre (manos que vuelan en pedazos, sangre y sesos -colorante y telgopor- sobre las paredes) y la revelación sobre cómo hicieron esa toma final desde lo alto, imitando la perspectiva de Dios. Muy simple: abriendo un canal en el techo para dejar que la cámara se deslizase...
A más de treinta años de su estreno, Taxi Driver sigue siendo una película poderosa. Nueva York es Sodoma en la pantalla y Robert De Niro nunca ha estado mejor: es un hombre en el borde, peligrosísimo y frágil a la vez. Vaya a saber qué habría sido del guión de Schrader en otras manos, tal vez una fantasía más sobre vigilantes y la torcida noción de justicia que nuestros amigos de USA han alimentado durante tanto tiempo -y siguen alimentando, para mal de todos.
En manos de Scorsese, Taxi Driver se vuelve más inquietante de lo que el guión a secas (que la edición para coleccionistas también incluye, dicho sea de paso) sugiere en la lectura. Son pequeños momentos que separan al filme del pelotón de grandes películas americanas de los 70, catapultándolo a la gloria. La cámara que pierde a Bickle en la central de los taxis y lo reencuentra a la salida, la cámara que se pierde dentro de la bebida efervescente, la cámara que deja solo a Travis mientras habla por teléfono. Todavía recuerdo la primera vez que la vi en un cine de la calle Corrientes, a poco de su estreno. La secuencia final en que Travis lleva a Betsy (Cybill Sheperd) a su casa me dejó girando como un trompo. Lo que Scorsese hace allí es una cosa mínima, tan fugaz como imprecisa: la imagen se acelera un segundo mientras Travis mira por el retrovisor y suena un instante de música enajenada. (Sugerencia de Hermann, confiesa Scorsese: un acorde reproducido de atrás para adelante.) Ese toque de extrañamiento otorga al relato un final inequívoco, revelando que ningún orden ha sido reconstruido al estilo clásico, que la patología de Travis sigue viva y su nuevo estallido es tan sólo cuestión de tiempo.
Ah, la ambiguedad moral de nuestro mundo.
[Publicado el 27/9/2007 a las 11:05]
Comentado por: Carmen el 29/9/2007 a las 23:54
Sr. Figueras, ¡me trae loca!
Hace unos meses me hizo releer a Shakespeare. Si no hubiera sido así ¿habría disfrutado tanto de la representación del Otelo por el Teatre lliure, en el anfiteatro romano de Sagunto, este verano?
Ahora me está haciendo revisar películas, jugando siempre con la ventaja que concede el tiempo. Por eso me atrevo, y espero que nadie se tome a mal, en lugar de hablar de Taxi Driver –que prometo reveer- decir tres cositas acerca de ”The Conversation”, de la que habló hace poco, y que ya me he vuelto a ver. El primer punto que llamó mi atención “un jovencísimo Harrrison Ford”. Es que a mí, esas cosas… ¿cómo le diría? me motivan –debe ser algo parecido a lo de Kristin Bell- . Segundo punto: increíble los artilugios supermodernos del mundo del espionaje: botón derecha, botón izquierda; palanca A, palanca B, palanca C; delante, atrás; Stop. Es como mirar la negra plancha de carbón que tenía mi abuela que conservo en una estantería con mi super vaporetta. Tercer punto: escena en el taller de Harry Caul -que para tener solo cuarenta y tres años, está hecho polvo, parece muy mayor- en mitad de la fiesta después de la feria de muestras, en un momento ácido de ajada intimidad… ¡qué difícil resulta explicarle la vida a un desconocido, a cierta edad! es todo demasiado largo. Y todo bajo los acordes del jazz.
http://es.youtube.com/watch?v=dg4R3zkiufs&mode=related&search=
A sus pies.
Comentado por: Serpiente Suya el 27/9/2007 a las 23:42
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
17/5/2008 04:10
Me suena a que la idea de este...
Publicado por: Jacinta
16/5/2008 23:45
Publicado por: Javier
16/5/2008 22:41
ESTA SUPER BIEN RELATADO ME...
Publicado por: julieth cano bermudez
16/5/2008 12:00
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16/5/2008 00:26
Publicado por: chuchu
15/5/2008 18:58
Y este post es para que? para...
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15/5/2008 07:35
quiero saber de mi idolo si...
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15/5/2008 07:32
pensaba q abia muerto..... x q...
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14/5/2008 06:31
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Hoy, trece de mayo,a las 22:30,...
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