El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
La batalla de la lectura
Cuando era feliz e indocumentado, como diría García Márquez, leía en todas partes y en cuanta circunstancia me lo permitiese. Si encontraba la forma de leer durante clase –por supuesto hablo de leer textos de ficción, y hasta historietas, no de libros de estudio-, lo hacía a escondidas de la mirada de la maestra. Cada viaje en autobús era un rato en una biblioteca ambulante: aun cuando ya no cupiese dentro ni un alfiler, yo elevaba mi libro por encima del nivel de las cabezas y leía igual. ¿El baño? Una biblioteca para un único lector. ¿Las vacaciones? Mensuradas en cantidad de libros leídos. (Recuerdo haber armado un bolso con veintinueve novelas para pasar enero en Santa Rosa de Calamuchita, Córdoba. No me alcanzaron. No me quedó más remedio que aprender a andar en bicicleta, de puro aburrido.)
Con el correr de los años las cosas se empezaron a complicar. Ya no puedo leer mientras conduzco el auto. (Aunque a veces lo hago durante el semáforo rojo.) No soy de leer en el dormitorio, tampoco soy de los que lee antes de dormir. El baño sigue siendo irreemplazable, a Dios gracias, pero por lo demás el único espacio que me queda para leer es el sillón del living, que es tan cómodo como –o más que- mi cama.
El otro problema es el tiempo. A menudo las responsabilidades son tantas, que sólo me dedico a materiales que estoy obligado a leer por cuestiones de trabajo. Textos históricos o científicos, novelas que debo comentar o presentar. En los ratos libres, es más fácil ver una película en DVD que meterme dentro de un libro: una película se puede compartir con la gente que te acompaña durante la cena o el café de la noche, un libro no. (Cuando era feliz e indocumentado no existían ni siquiera las videocasseteras, así que uno sólo miraba las películas cuando las pasaban. Ahora uno las mira cuando quiere. Y yo quiero todo el tiempo.) Entre los muchos motivos por los que me gusta viajar, también está el de que me permite leer mucho. Rumbo al Japón, por ejemplo, debo haber dormido seis horas y leído durante dieciocho.
No sé ustedes, pero yo tengo rachas. Paso temporadas enteras en las que mi lectura es mínima, reducida tan sólo a lo que necesito para funcionar. Y hay otras en las que no puedo parar. En estos días, por ejemplo, estoy casi frenético. En los huecos del trabajo leo libros que me sirven o me inspiran para lo que estoy escribiendo: Ondaatje, T.E. Lawrence, Las Historias de Heródoto. En huecos que hago dentro de los huecos leo libros que van cayendo entre mis manos: por ejemplo una antología de relatos sobre sexo llamada En celo, escritos por autores jóvenes argentinos como Juan Terranova, Mariana Enríquez, Florencia Abbate, Patricia Suárez y muchos más. Y en los huecos que hago dentro de los huecos que le hice a los huecos originales leo por puro placer. Así leí Divisadero, la nueva de Ondaatje, y releí El guardián en el centeno, y acabo de terminar The Golden Compass de Philip Pullman. (Que es una trilogía, así que se vienen The Subtle Knife y The Amber Spyglass.)
¿Y ustedes, cómo la llevan? Me refiero a la batalla para conservar espacio y tiempos de lectura: ¿vienen resistiendo, o están perdiendo por goleada?
[Publicado el 17/8/2007 a las 22:00]
a María: lo de "ladrillo" del tomo de Bloom sobre Shakespeare, es por el porte físico nada más. un libro grande y gordo, pero claro que disfruto del pesado de Bloom (lo de "pesado" es con afecto ;) lo leí en Cómo leer y por qué, y me gustaron muchas de sus ideas, sé quién es el hombre, pero me falta leerlo más, porque sé que asimismo alguna gente autorizada lo cuestiona a su vez. pero claro que veré La invención de lo humano, ya lo creo que es todo un banquete de sapiencia dedicado al gran Shakespeare. Bloom, con todos sus defectos, es alguien de primera, dedicado a pensar y a desmenuzar la literatura "grande", por decirlo de algún modo, relativo por cierto, como todo ;)
Comentado por: lolichka el 21/8/2007 a las 23:58
A loclichka:
¡Qué coincidencia! Yo estoy leyendo poco a poco el tomo (no lo considero ladrillo) "Shakespeare: la invención de lo humao" de Bloom. Me encanta la pedantería del viejo Bloom y su amor incondicional por Shakespeare. Se lo recomindo a todos, es como asistir a las clases de Bloom en Yale o Harvard. Todo un banquete.
Comentado por: Maria el 21/8/2007 a las 20:13
La tecnología (gracias, gracias) ha incorporado nuevas variaciones al viejo tema del lector de autobús. Como se mueve mucho el vehículo, escucho algun audiolibro o "podcast" de algun tema que me interese; si el desplazamiento es suave pero con mucho ruido (como en un tren) retorno a las paginas del libro impreso. Ni que hablar de las infinitas variaciones posibles gracias a estos aparatitos (leer textos de la patalla del ipod, ver y escuchar al mismo tiempo, vídeo..) Pequeñas batallas ganadas al tiempo ocioso.
Comentado por: Kame el 21/8/2007 a las 04:18
Ay, gracias Marcelo, a mí ahora me hacen muy bien tus palabras. Para mí tampoco fue fácil acercarme a vos. Vencí mi timidez y me acerqué, por eso, tal vez, me sentí mal después.
Listo, todo olvidado, te sigo leyendo porque me ENCANTA cómo escribís. Sin rencores. ¡UF!, qué alivio, no me gustaba mirate torcido.
¡Gracias!
Comentado por: estela el 20/8/2007 a las 20:48
Dear E.,
seguramente estaba incomodo, pero si te di la sensacion de que queria quitarte de encima te pido mil perdones. Me encanta que me digan cosas lindas (si no me gustase me habria dedicado a otra cosa), pero cuando me las dicen no se como asimilarlas y me dan ganas de salir corriendo y esconder la cabeza en el primer agujero como un avestruz...
Mil disculpas otra vez, y muchas gracias por lo que me dijiste entonces. Me hizo mucho bien, de verdad.
Un beso.
Comentado por: figueras el 19/8/2007 a las 21:38
Dear E.,
seguramente estaba incomodo, pero si te di la sensacion de que queria quitarte de encima te pido mil perdones. Me encanta que me digan cosas lindas (si no me gustase me habria dedicado a otra cosa), pero cuando me las dicen no se como asimilarlas y me dan ganas de salir corriendo y esconder la cabeza en el primer agujero como un avestruz...
Mil disculpas otra vez, y muchas gracias por lo que me dijiste entonces. Me hizo mucho bien, de verdad.
Un beso.
Comentado por: figueras el 19/8/2007 a las 21:37
Comentado por: Diego Fernández el 19/8/2007 a las 19:58
Comentado por: Diego Fernández el 19/8/2007 a las 19:57
Yo intento leer dos libros cada semana, pero a veces no llego. Eso de leer 29 novelas en un mes nunca lo he hecho, creo que no podría. De hecho, creo que no conozco a nadie, con otras ocupaciones que no sean literarias, capaz de leer tanto. Lo que sí sé es que Gala, la musa daliniana, leía un libro cada día. Asombros ¿No? Cuando hablo de leer me refiero a la literatura fabricada con la materia de la que está hecha el hombre, no a libros de estudio. Dicen que sueños, ojalá.
Usted tiene suerte, su trabajo es leer y leer. También escribir, claro; no sé a quién se los escuché: "La escritura como lectura". Ya me gustaría... Saludos.
Comentado por: andreiev el 19/8/2007 a las 15:19
Marcelo, el otro día te saludé en la presentación del libro En celo (en San Telmo), y después me sentí muy incómoda. Me pareció muy raro: te leo todos los días, dejo mensajes de tanto en tanto, y cuando tuvimos la oportunidad de "conversar en vivo y en directo" me sentí como esas mujeres que ven a su actor favorito y que el actor, incómodo, se las quiere sacar de encima. Me fui pensando que todo en realidad, es pura ficción. (Fuiste con a única persona con la que hablé, a pesar de entro en los blogs de muchos de los que estaban ahí).
Saludos.
Comentado por: estela el 18/8/2007 a las 23:01
la lectura te regala muchad cosas interesantes. Mis mejores lecturas, por ejemplo, fueron el fiolodofia del derecho. lei a Tolstoi,a Whitman, y a Sagan
Comentado por: Ludo el 18/8/2007 a las 21:41
de a cinco o seis, pero de a pocas líneas enrtrecortadas... baño, metro, mañanas de domingo en la cama y, por supu, de acuerdo con ganas de qué, en cada momento. Por ejemplo, en estos tiempos: ivonne bordelois, la lingÜista; sebald, la prosa poética profunda; marosa di giorgio, la poesía excelsa; andrés rivera, mi eterno maestro del más bello laconismo, alguna croniquita de clarice lispector y cientos de paginetas que uso para trabajar, claro. Ah, y algún cuentito de Carver, Chéjov o algún decadentista francés de picoteo, entre horas,
saludos,
Comentado por: cloe el 18/8/2007 a las 14:08
Hola a todos. Estoy recien llegadita de vacaciones (los narradores no tienen descanso pero yo si !). Y aqui estoy tratando de actualizarme un poco...
En el viaje de vuelta en coche, le propuse a mi consorte (me gusto mucho esta expresion de Mayte/Palas)leerle las paginas que le quedaban para terminar "la verdad segun Virginia" de Maria Fasce. Yo ya lo habia leido (gracias Marcelo por el consejo!)y el final en particular me habia parecido muy logrado. Bueno, que esto de la lectura en voz alta cuando uno hace de copiloto/a en la autopista no esta nada mal... Y los debates posteriores, claro.
He aprovechado este verano para darme una "panzada" de buenas lecturas. Unos cuantos policiales y sobre todo, la famosa batalla del calentamiento que no sé bien porqué venia posponiendo y que he disfrutado tanto, tantisimo. Tal vez les sorprenda, pero cuando terminé el libro me dieron ganas de ser mas buena (si, si !), menos quejosa. Y lo mas increible, pareciera que lo estoy logrando.
Comentado por: valeria.s el 18/8/2007 a las 12:31
Comentado por: Roberto Gayol el 18/8/2007 a las 08:17
Comentado por: Mayté/Palas el 17/8/2007 a las 22:44
Parece que se me confundieron las páginas (eso me pasa por tener tantas abiertas a la vez). Pido disculpas por la pregunta de respuesta obvia.
Comentado por: HjorgeV el 17/8/2007 a las 22:14
ah libros libros libros!!! un océano me rodea y yo apenas alcanzo a embarcarme en una canoa de totora!. yo en cambio he hecho de la hora previa a dormir, el rito pocas veces roto de leer, por lo menos una hora -a veces más-porque si no, nunca encuentro el tiempo establecido para ello. por qué si tenemos horario para comer, para ver los noticieros, para trabajar, para el aseo, no tenemos uno para leer? me fastidia tener que posponerlo solo para el tiempo libre, como si este existiera!
terminé satisfecha Mira si yo te querré, del español Luis Leante, el flamante premio Alfaguara de novela, fue un goce releer Cien años de soledad (Jesús! me había olvidado de un montón de cosas, fue como leerla por vez primera!) y de paso, terminé Vivir para contarla, que la había dejado a medias cuando recién salió-. he empezado -nunca la había leído, a pesar de los muy buenos comentarios- La fiesta del chivo y tengo a intermedio Estambul, de Pamuk, que me gusta mucho. tengo a medias también el libro de Ramonet, Cien horas con Fidel (de verdad interesante) pero me están esperando Nélida Piñón con sus Voces del desierto, Las pequeñas memorias, de Saramago, la reedición reciente de los cuentos de Hemingway, Negar la evidencia, de Bob Woodward, una colección de poesía de mi país, y un sinfín de libros que me rodean como brazos de mar, que amenazan con ahogarme, pero afortunadamente yo soy como las penas, sé nadar, y no me dejo. eso sí, ya renuncié a la romántica idea de que de viejita voy a poder leer todo lo que ahora no puedo (desde el librero que coloqué en el comedor -ya no tengo dónde más- se me ríe a carcajadas un tomo como ladrillo, de Harold Bloom sobre Shakespeare) y nunca podré abarcar todo lo que quiero devorar. el trabajo me obliga a otras lecturas y así seguiré soñando que la vida es sueño...
Comentado por: lolichka el 17/8/2007 a las 21:20
¿Alguien me podría decir de quién es el siguiente texto que aparece en la portada de esta bitácora haciéndole reclamo?
La batalla de la lectura
"Cuando era feliz e indocumentado, como diría García Márquez, leía en todas partes y en cuanta circunstancia me lo permitiese. Si encontraba la forma de leer durante clase –por supuesto hablo de leer textos de ficción, y hasta historietas, no de libros de estudio-, lo hacía a escondidas de la mirada de la maestra."
Comentado por: HjorgeV el 17/8/2007 a las 20:31
Hola Gabrielli.
Cuenteme usted donde compra todos esos puntos suspensivos. Seguro que en el Flea Market.
Bravo Julia, sigue buscando el tiempo perdido.
XX OO
Comentado por: Namor Adenip el 17/8/2007 a las 18:54
Yo vivo también entre libros. De hecho mi casa se podría nombrar por el libro que hay en cada habitación. Hay uno sobre la cisterna, para la sala de lectura solitaria, otro junto a los fogones, para mientras se cuecen los alimentos, otro en la bandolera que me acompaña siempre que salgo de casa, otro junto al ordenador desde el que ahora escribo -bueno, junto al ordenador debo tener casi cien por lo que veo-, otros tanto en la mesa de café del sofá -que tengo que apartar cada vez que viene visita porque no quiero que los usen de posavasos. Yo siempre estoy leyendo -cuando hago el amor con una mujer me gusta pensar que también la leo, y que cada uno de los lunares y cicatrices que beso son palabras que voy sumando a mi léxico- y si paso mucho tiempo sin leer me pongo algo nervioso.
Hace un par de días terminé de leer El año que viví en peligro, que es el primer libro tuyo que he leído -bueno, vi Kamchatka, así que de algún modo ya te había leído- y tengo la sensación extraña de que tenemos muchas cosas en común. A medida que hablabas de las películas, de los discos que escuchas, la devoción por Walsh, por Blade Runner, etc. Me ha dejado con la sensación de que podríamos pasar muchas cervezas juntos. Supongo que me dejaré caer por aquí de vez en cuando.
Un abrazo.
Comentado por: Antonio Jiménez Morato el 17/8/2007 a las 18:54
¡Yo estoy perdiendo la batalla!
Este año tengo a Proust fijo mientras voy leyendo otras novelas, pero es tan difícil encontrar tiempo!! (para eso tengo a Proust fijo, jaja)
Comentado por: Julia el 17/8/2007 a las 18:24
El tiempo de la modernidad está dedicado a otars cosas...básicamente entretenimiento...en la velocidad de las máquinas, celulares, Pc, TV, juegos, no existe el tiempo ocio lectura...Muchas personas prefieren un aparatito que un libro..cero lectura..es más fácil... no requiere una responsabilidad mental... Lo grave es que personas dedicadas a la literatura, epriodismo, no lean...ese es otro paseo...Afortunadamente en plena ciudad capital vivo al aldo de la selva donde no vuela una mosca, sino pájaros, aire, silencio...el tráfico callejero es de los más infernales del planeta en esta ciudad porque los carros son baratos y existe un culto a su desenfrenada adquisición ( es como presentar un falo nuevo en sociedad y enseñarlo)...Los libros brillan por su ausencia, así que pocos pensarán si los baños, el cuarto, al sala, el acrro, son buenos para la lectura...En resumen, es mejor leer que no leer...por muchas razones...
Comentado por: rolando gabrielli el 17/8/2007 a las 17:45
Pues yo utilizo un argentinismo muy bueno para darme animo (cuando el trabajo y las obligaciones me abruman): Aguante Namor.
A diario lucho (contra el exceso de trabajo, las obligaciones sociales, familiares etc), mi chico de 6 años adictos al azucar, mi esposa con breves (pero divertidos) periodos de neurosis y el cansancio que te abruma a diario como a eso de las 10 de la noche.
Recien a esa hora dispongo de tiempo para leer. Encima estoy embarcado con "El Libro Negro" de Pamuk y en linea recta se vienen "Mi nombre es Rojo" y "Nieve". Esta es mi lectura literaria pesada.
Dentro de la light (que es mucho mas facil de realizar) creo haber leido un par de cosas de Grisham y de James Patterson (tu sabes: en el baño, meintras mi chico hace las veces de Ronaldinho en el jardin). Pero he descubierto que, entre los textos literarios heavy y light, hay una lectura que defiendo y practico, a capa y espada, de un tiempo aca. Una revista llamada (Oh verguenza) Vivir en el Campo. Es como una cucharada de crema flambeada despues de una comida pesada.
XX OO
Comentado por: Namor Adenip el 17/8/2007 a las 17:12
A ver... en mi velador tengo... espera que veo y vuelvo. Seis libros en camino de lectura y cuatro mas que ya lei pero que no los quiero apartar mucho de mi porque a ratos me gusta volver a hacer alguna consulta. De los seis el que mas placer me produce es "La manzana en la oscuridad" de Clarice Lispector, que lo estoy paladeando como si se tratara de un chocolate muy fino y de alto grado de pureza. Leo pocas paginas, lo asimilo, lo dejo y vuelvo. Se acabará pronto. Hay meses en que pierdo por goleada, hay dias en que me zambullo con vocacion de pescadora de perlas. Asumo que alcanza para un empate.
Comentado por: Mayté/Palas el 17/8/2007 a las 16:36
Me pasa igual que a vos. A veces leo muchísimo, pero por cuestiones de trabajo (hago correcciones de estilo) y tengo una pila de libros (literatura) que me mandan o compro esperando para ser leída. Pero cada vez que puedo leo literatura, sobre todo los domingos.
Creo que lo importante es buscar el tiempo, no perder la goleada, como decís vos.
Saludos.
Comentado por: Jacinta el 17/8/2007 a las 16:27
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/7/2008 18:46
yo lo admiraba demasiado era...
Publicado por: monica
05/7/2008 18:40
Sorry , no te quize ofender, y...
Publicado por: lilith
05/7/2008 14:17
Dear Lilith, sinceramente no...
Publicado por: figueras
05/7/2008 00:24
Todavia no termino de leer esto...
Publicado por: Lilith
05/7/2008 00:18
Publicado por: martin
04/7/2008 12:27
pusiste a bailar las palabras y...
Publicado por: Alba
04/7/2008 10:37
Publicado por: valeria
03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
Publicado por: Daniel
03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
03/7/2008 08:42
Publicado por: lolichka
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