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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Afuera del tiempo

He estado viviendo como si fuese a durar mil años.

La noción apareció en mi cabeza como una burbuja, sabrá Dios por qué. No puedo atribuírsela a la ocasión, estaba comiendo en un restaurante al que voy de tanto en tanto, una versión pretensiosa de la cantina en que Michael Corleone balea a Sollozzo y al policía McCluskey. (Siempre imagino que alguien aparecerá, más temprano que tarde, a cobrársela con uno de esos gordos que almuerzan allí a diario mientras hablan de dinero con lascivia, es lo único que los calienta cuando no media el Viagra. Bang bang. Deje a los muertos pero no olvide los cannoli.) Recurrí a la excusa del baño para recuperarme, la certeza de que ya no me quedaban novecientos años y pico para hacer todo lo deseado me había quitado el aliento. Con el agua del depósito se fue algo más que la mugre.

Por la noche me puse a ver El pasajero. Ya la había visto unas cuantas veces, pero a la luz de la muerte de Michelangelo Antonioni, me pareció estar en presencia de una película nueva. Antonioni tenía setenta y pico de años cuando la filmó, pero El pasajero se ve hoy como la narración de un hombre que estaba más allá del tiempo, alguien que ya había pasado de todo, o que lo había perdido todo, menos aquello que le resultaba esencial: la capacidad de ver y el coraje imprescindible para llevar adelante esa visión. Sobre el final el personaje de María Schneider dice que la idea de la ceguera le resulta terrible, a lo que David Locke (Jack Nicholson) le responde que hay algo mucho peor que perder la vista, y eso es no querer ver. El pasajero es la historia de un hombre que decide ver (esto es: ya no engañarse más) y que lleva esa decisión hasta las últimas consecuencias.

¿Cómo viviría si dejase de actuar como si fuese eterno? ¿Qué clase de cosas dejaría de hacer, de qué ceremonias me ausentaría? ¿Con qué ojos miraría al mundo, una vez que el tiempo se convirtiese en un imposible? ¿Qué palabras se me caerían de la boca, para ya no volver?

[Publicado el 06/8/2007 a las 10:30]

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Comentarios (4)

  • Fue un placer leerlo...

    Comentado por: caborca el 09/8/2007 a las 02:25

  • El comentario corresponde al artículo anterior. O no.
    El trágico uno a uno me permitió impensadas vacaciones. Pero pocas como éstas. Fui a Gesell, ahora en invierno. Ahí descubrí que cuando empiezo a lamentar todo lo que no hice, el tiempo perdido, un hombre, Carlos Gesell, más o menos a mi edad, soñaba todo lo que iba a hacer: forestar un desierto.
    Pero no, estas vacaciones no estuve en Gesell, estuve en Santa Brígida. Cuando acomodé el libro (lectura con delay) voluminoso, llamativo como Teo y vi que sobresalía en el bolso, debí intuirlo. El verdadero viaje era ése. Imposible volver indemne de esos parajes. Amo a Miranda como cualquier habitante de SB puede hacerlo. Amo también a Teo, cuando aparecía en escena, (Teo-Dios que teme pero no) no podía dejar de tararear en mi Spica "un gigante de ojos azules amaba a una mujer pequeña..." A Pat, como a otros, parecía que le estaba vedado el paraíso, ese paraíso que fue arrasado. Pero por suerte para ella, para Teo, para Miranda y para nosotros los lectores, todavía nos queda SB. Una celebración a la vida. Gracias Marcelo por estas vacaciones, fueron perfectas.
    No quiero abusar del espacio y soy breve, podría escribir horas, porque los personajes siguen habitando en mí, me persiguen, hoy no me dejaron trabajar en paz.

    Comentado por: marcela el 07/8/2007 a las 02:35

  • Bienvenido pues al club Sr. Figueras,
    La conciencia de la propia muerte es lo que hace que la vida deje de ser rutina y puedas volver a vivirla, si es eso lo que te había ocurrido. Saber que el tiempo es escaso hace priorizar lo que de verdad te es importante. Vivir cada amanecer empezando de nuevo y acabar la jornada habiendo hecho lo posible por encontrar paz. No irse nunca a dormir enfadado con alguien a quien quieres fue el principal legado que me dejó mi abuela, que llegó a ser tan mayor que se murió creyendo que ya nunca se moriría.
    Antonio Porchia tiene una voz que me encanta, dice algo que me gusta mucho y que resulta esclarecedor al respecto

    “Mueren cien años en un instante,
    lo mismo que un instante en un instante”

    pues eso...


    Comentado por: Serpiente Suya el 06/8/2007 a las 21:06

  • Qué gloriosa diferencia, Marcelo, cuando un texto lo sientes y no lo piensas. Gracias. Me gustaría tener también las respuestas a esas preguntas. (Las tuyas, claro está) y empezar a elaborar las mías.

    Comentado por: Mayté/Palas el 06/8/2007 a las 16:00

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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