El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
Alta Gracia
Adolfo Barrera tiene su librería en una ciudad cuyo mero nombre exalta: Alta Gracia, a cuarenta y pocos kilómetros de la capital cordobesa. La ciudad es pequeña y preciosa y está flanqueada por sierras que recuerdan a propios y extraños que el sitio tiene vocación de eternidad. El aire es tan claro y seco que durante siglos la gente peregrinó hasta aquí para darle respiro a sus pulmones. Manuel de Falla vivió sus últimos tiempos en esta tierra. Ernesto Guevara pasó once años en Alta Gracia, todo un récord tratándose de un alma nómade; una de las siete casas que habitó se ha convertido en el Museo del Che. (Todavía pervive el alboroto de la reciente visita de Fidel, que en uno de sus viajes a la Argentina se tomó el trabajo de rodar hasta aquí para honrar su memoria.)
Vuelvo a Adolfo. Tal como dije, es dueño de una librería. Como también suele ocurrir en las grandes ciudades, lo que asegura la subsistencia del librero son las ventas de la temporada escolar, eso es lo que le permite respirar. (Además del aire claro y seco, por supuesto.) Pero Adolfo se metió en el baile porque buscaba algo más. Del mismo modo en que el guerrero relata sus batallas y enseña cicatrices, Adolfo cuenta una anécdota que lo define. Dice que la gente le pide que le recomiende libros, lo que convierte cada una de sus lecturas no sólo en placer, sino además en algo parecido a una responsabilidad. En una de esas ocasiones respondió al desafío con una recomendación puntual. (El título del libro no viene a cuento, al menos en esta ocasión.) Su cliente todavía sentía escepticismo, pero finalmente le hizo caso. Corte. Equis tiempo después: semanas, meses, es igual. La mujer regresa a la librería, y en vez del buenas tardes de rigor se abalanza sobre Adolfo y lo abraza. Cualquiera de nosotros, que hemos tenido la fortuna de cruzarnos con esos libros que iluminan la vida, entendemos la reacción sin necesidad de más explicaciones. Hay libros que además de pesar lo que pesan y costar lo que cuestan, son un regalo para el alma a quien nadie podría atribuirle precio.
Desde hace tres años Adolfo organiza a pulmón la Feria del Libro de Alta Gracia. Quiero decir que la piensa toda, que la sueña de pe a pa y con el paquete atado empieza a buscar auspicios. Ha tenido la fortuna de encontrar eco cada vez, haciendo que la Feria crezca año tras año. Con el apoyo de la Municipalidad local, de empresas y de particulares, se instala en el casco histórico de la ciudad y además de los obvios stands llenos de libros organiza actividades que permiten a la gente acercarse a los artistas. El viernes por la noche estaba lleno de gente escuchando a la escritora cordobesa Cristina Bajo, por ejemplo. El sábado por la mañana llegó uno de los periodistas y escritores más interesantes de la Argentina, Cristian Alarcón, autor de Cuando me muera quiero que me toquen cumbia. (Con quien sigo cruzándome en todas partes sin poder llegar a conocerlo.) Cuando yo me fui, el sábado al mediodía, estaban por llegar Juan Sasturain y Liliana Escliar. Poco después llegaría Guillermo Martínez, el autor de Crímenes imperceptibles, uno de los mejores escritores de este país. Y además estaban Los Musiqueros y Juan Terranova y Angela Pradelli y Cristina Loza.
Imagino que toda esta gente irá a Alta Gracia por la misma razón que yo, pero como sería injusto arrogarme semejante representación me limito a expresar mi propio motivo: uno va a la Feria de Alta Gracia porque nunca podrá agradecer lo suficiente la existencia de gente como Adolfo, uno de esos tipos que ama tanto la literatura que se toma el asunto –y por ende cada una de sus recomendaciones- como un sacerdocio. Gente que contagia su entusiasmo por los buenos libros, encendiéndolo todo a su paso. Ojalá se multipliquen los Adolfos en todas partes, custodios de la flama. Aprovecho estas líneas para agradecerle su invitación. De paso le agradezco también a Carina Chiuchich, Directora de Turismo. Y a Desirée y a Anita. Y a toda la gente que me hizo sentir su calor durante la charla pública junto a Adolfo. Y a Emanuel Rodríguez, de La Voz del Interior. (Con quien también sigo jugando a las escondidas.) Y a Virginia Barrera, a quien le debo una cena. Todos ellos se conjuraron para que una vez más la ciudad de Alta Gracia hiciese honor a su nombre.
[Publicado el 24/7/2007 a las 12:12]
Comentado por: ANAHI el 23/4/2008 a las 15:29
Marcelo, gracias por hacer esta descripción excelente de Adolfo. Tengo la dicha de ser su amigo desde hace años, casi tantos como los años que no lo he visto, porque vivimos lejos.
Yo he sido otro de los beneficiados por su pasión contagiosa por los libros y por la música. Pocas veces he visto a alguien compenetrarse tanto en una recomendación. Además, fiel a sus raíces, siempre busca promover la cultura en Alta Gracia. Me alegra mucho esto que escribiste, porque le da ánimos a quienes intentan hacer cosas buenas a pulmón.
Comentado por: Dario Cutin el 02/3/2008 a las 03:16
Querido Marcelo...gracias por "La batalla..."esa novela tan maravillosa, tierna, original, etc. etc.etc. Es uno de los libros más hermosos que he leído en mi vida...lloré, reí... releí. Soy profesora de letras, pero muchas veces no doy con algo que me de placer, porque la tarea docente últimamente me quita las ganas de todo. Pero tu novela me conectó otra vez con la alegría íntima que provoca la lectura. No pude estar en la feria del libro porque me había ido de viaje, pero le dejé la novela a mi hermana para que me la autografiaras y así sucedió. Gracias. Espero tu próxima novela con impaciencia. Un beso. Anita.
Comentado por: Anita Orozco el 26/7/2007 a las 17:26
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/7/2008 18:46
yo lo admiraba demasiado era...
Publicado por: monica
05/7/2008 18:40
Sorry , no te quize ofender, y...
Publicado por: lilith
05/7/2008 14:17
Dear Lilith, sinceramente no...
Publicado por: figueras
05/7/2008 00:24
Todavia no termino de leer esto...
Publicado por: Lilith
05/7/2008 00:18
Publicado por: martin
04/7/2008 12:27
pusiste a bailar las palabras y...
Publicado por: Alba
04/7/2008 10:37
Publicado por: valeria
03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
Publicado por: Daniel
03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
03/7/2008 08:42
Publicado por: lolichka
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