El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
El huevo de la serpiente (II)
La clase media de Buenos Aires es rara. Por lo pronto, ya no es lo que era. Algunos creen todavía que se trata de gente que, como los inmigrantes de quienes descienden, apuesta al Sueño Argentino del ascenso social y la prosperidad sin límites. Eso ya fue. La clase media de hoy es gente formada en otro tipo de sueño, uno que tiene mucho de pesadilla. Muchos han sido golpeados de forma inclemente por las crisis económicas, al punto de caerse de su clase original o quedar colgados de las uñas. El calor arrebatador de estas experiencias los ha traumatizado, al punto de hacerlos reaccionar de manera irracional ante cualquier hecho –o cualquier otra clase social, habría que puntualizar- que parezca amenazarlos con quitarles los bienes que rescataron de la catástrofe.
Familiares míos muy próximos, por ejemplo, pasaron en pocos meses del apoyo al presidente Kirchner a la oposición más cerril. Cuando traté de entender por qué, me explicaron que Kirchner estaba cediendo a los reclamos de los gremios. Cuando les pregunté qué había de malo en conceder beneficios a trabajadores que vienen perdiendo poder adquisitivo y calidad de vida desde la dictadura, entendí que lo que veían mal era lo mismo que yo consideraba natural, esto es, que el Presidente atendiese a las necesidades de esa gente que está en peores condiciones que ellos y que yo. Para mis familiares, gente de clase media profesional de Buenos Aires, concederle algo a los maestros o a los ferroviarios significaba de manera inexorable que iban a meterles a ellos la mano en el bolsillo, y esto es algo que no parecen dispuestos a tolerar. Como tanta otra gente de esta ciudad, piensan que la justicia social es maravillosa siempre y cuando no tengan que aportar nada para su causa: de dinero ni hablar, por cierto, pero tampoco les pidan esfuerzo o tiempo alguno en beneficio de alguien que no sean ellos mismos.
El hecho de que hayan sido golpeados por vendavales económicos podría despertar simpatías en su favor. Lo que sería preciso entender, en este caso, es que parte de esta gente ni siquiera participa ya de la cultura del trabajo que heredó de sus padres. Criados en la inflación y en los tipos de cambio artificiales, muchos prefieren especular a producir y son campeones de la evasión fiscal. Su prototipo, el modelo a imitar, es el mismo que encarnan tantos famosos locales, que hacen bandera del hecho de haberse forrado en dinero a pesar de que ni siquiera terminaron la escuela: son vivillos, que han sabido oler el perfume del tiempo y le ofrecen a la gente basura que envilece. Me hacen recordar al Harry Lime de El tercer hombre, que adulteraba penicilina para vender más en la Viena de posguerra, aunque eso significase la muerte para tantos enfermos. Lo cierto es que, por más que las crisis los hayan afectado, afectaron de forma mucho más cruel a las clases más humildes. Y en esta sociedad del sálvese quien pueda, parte de la clase media argentina se ha negado a practicar la más mínima solidaridad con aquellos que empezaron a sentir hambre de un día para el otro.
Fuera del país, muchos recuerdan todavía las manifestaciones del infame corralito, al despuntar el siglo. Fue una ocasión insólita. Mucha gente que ponía cara de asco antes las manifestaciones populares que reclamaban condiciones mínimas de supervivencia, ganó la calle enloquecida cuando les tocaron el bolsillo. (Hubo gente honesta y trabajadora que perdió ahorros en esa celada del gobierno de Fernando de la Rúa, pero junto a ellos salieron a golpear cacerolas muchos atorrantes que atesoraban ganancias malhabidas.) Fue la única vez en los últimos años que las clases medias jugaron en el mismo equipo que las clases más populares, la única vez que las clases medias asumieron un rol que no fuese el reaccionario de siempre. De entonces a esta parte, mucha de esa gente volvió a la calle tan sólo para reclamar más presencia policial y más represión, por ejemplo en las marchas convocadas por el señor Blumberg, que se vendía a sí mismo como la contracara de los políticos profesionales y terminó admitiendo, acorralado por las pruebas, que llevaba décadas diciéndose ingeniero –¡cuando no lo era!
Esa gente es la clientela más preciada del triunfador Macri. Los que abominan de los pobres que afean la ciudad, los que se han tragado el cuento de que los pobres son sus enemigos y quieren quitárselo todo. Un cuento que ha resultado efectivo, a todas luces, porque es obvio que con tal de sacarse a los pequeños delincuentes de encima, esta gente no dudó en votar a los grandes delincuentes.
Una lógica perversa, por cierto. La seguimos mañana.
[Publicado el 26/6/2007 a las 10:30]
Marcelo,
no entiendo porque la gente que simpatiza con la izquierda se rasga las vestiduras ante el triunfo de macri. No se esta eligiendo a un monarca, sino simplemente a un intendente que, de no hacer las cosas bien, sera removido de su cargo dentro de unos años.
Ya esta, hubo eleccion y macri gano. La gente esta cansada de tanta sanata (no solo "progresista", sino de todos los colores) y aspira simplemente a vivir un poco mejor, en una ciudad con menos caos. Es por esto que macri gano, porque supo dar la imagen de alguien capaz de administrar una ciudad. Veremos como le va, pero es asi la democracia.
Saludos,
unamunesco
Comentado por: unamunesco el 27/6/2007 a las 11:23
Pedro y Carlos: el "pueblo" no es una bola fabricada toda con el mismo material; está compuesto por diferentes sectores, con diferentes ideologías, con diferentes intereses. Y sí, aceptémoslo, una gran parte de ese pueblo es de derecha. Otra gran parte, se deja llevar de las narices por el candidato que representa sus deseos más profundos: el ganador, el exitoso, el presidente del Club más popular, el que tiene la mina más sexi, ¿acaso no fue ésa la estrategia mediática de Menem. Y digamos que le sumó votos como para mantenerse en el poder el tiempo suficiente para "hacer las cosas bien" y enriquecerse entregando nuestra economía.
No dudo de que Macri puede hacer las cosas bien, pero ¿a favor de qué parte del pueblo?
Comentado por: Caetana el 27/6/2007 a las 08:19
El analisis esta muy bien hasta que recordamos que hace cuatro años (cuando la clase media estaba mucho peor que ahora) este mismo electorado voto por Ibarra (progresismo). Que paso en estos cuatro años?. La ciudad se volvio fascista?.
Comentado por: carlos el 27/6/2007 a las 05:55
Estimado: lo que quiero decir es que este gobierno ayuda a los gremios que tienen poder (camioneros, transporte) y abandona a los demás.
Las diferencias salariales son enormes. El dinero se reparte por conveniencia política. El diario Página 12, que alguna vez llegué a admirar, hoy me da un poco de verguenza ajena. En cuanto a Macri, mucha de las cosas que usted dice son verdad. Pero su prontuario no tiene nada que envidiarle al de Filmus y K . Creo que el temor del progresismo es este: ¿Y si Macri llega a hacer las cosas bien? Además ¿Por qué lo votaron los sectores mas carenciados y humildes, ya que es un monstruo de derecha que va a devorarlos? Un abrazo.
Comentado por: Pedro el 27/6/2007 a las 02:37
Dear Pedro,
¿estas insinuando que Macri sera un mejor defensor de los derechos de los trabajadores? Tan bueno, en todo caso, como puede serlo el zorro de los derechos de las gallinas, tal como lo insinuaba el lunes Juan Sasturain en la contratapa de Pagina 12. En todo caso, Macri ya se ha apresurado a poner en claro cuales son los unicos trabajadores cuyos derechos tiene interes en defender: acaba de declarar que de todo lo que hablara con Kirchner cuando se reunan, lo que mas le interesa es que conseguir el control sobre la Policia de Buenos Aires. Vamos a ver como se manifiestan en la calle los gremios, tanto unos como otros, una vez que Macri se calce la gorra azul.
Un abrazo.
Comentado por: figueras el 26/6/2007 a las 22:15
Usted desconoce la realidad de los gremios. Los de transporte, como camioneros y UTA, han recibido compensaciones salariales que triplican a las de los demás gremios. Tanto K como Moyano,están generando una desigualdad entre los mismos trabajadores. Tanto Filmus como K fueron defensores a ultransa de las políticas criminales de los noventa.
Comentado por: Pedro el 26/6/2007 a las 19:21
Lo peor es que este es un pais sin memoria. La mitad de la deuda estatizada es de los macri. Es la rencarnacion del tipo bruto, sin cultura y exitista, lo mismo que se vende por television,
En Rosario hace mas de una decada que gana el socialismo y este año gana tambien la provincia
¿No estaria bueno bloquear la autopista para impedir el paso de porteños macristas?
Comentado por: silvina el 26/6/2007 a las 18:28
Se viene el aluvión gorila. La derecha marcha envalentonada con el triunfo de Macri.
Por primera vez en mi vida estoy considerando el futuro de mis hijos y el mio propio en otra patria.
Me siento como Rep en la contratapa del diario de hoy.
www.pagina12.com.ar/diario/principal/index-2007-06-26.html
Comentado por: Javier el 26/6/2007 a las 16:41
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
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Me suena a que la idea de este...
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