El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
El comienzo de un amor sin fin
Ayer pesqué The End of the Affair por televisión. Me refiero a la película de Neil Jordan basada en la novela de Graham Greene, que aquí en la Argentina se llamó El ocaso de un amor. Ya la había visto más de una vez, pero volvió a resultarme irresistible. Los actores están maravillosos (Ralph Fiennes, Julianne Moore, Stephen Rea), la música de Michael Nyman es sublime –uno de los scores más tristes y bellos que recuerdo-, pero el anzuelo que me engancha cada vez es el misterio que está en el corazón de la historia que narra. Siempre pienso que la película no obtuvo el reconocimiento que merece, pero me resulta comprensible que el gran público la haya encontrado desconcertante. Después de todo, un triángulo amoroso que tiene a Dios por uno de sus vértices (aunque debería decir cuadrado, para ser geométricamente responsable), no es para el paladar de cualquiera.
La novela de Greene es narrada por Maurice Bendrix (aquí Ralph Fiennes), un escritor de discreto éxito que durante la Segunda Guerra vivió un intenso affaire con una mujer casada. En el presente del relato han pasado ya dos años desde que esta mujer, Sarah, puso fin al asunto; pero Bendrix está lejos de haberse sobrepuesto a ese amor. Un encuentro fortuito con el marido de Sarah, un gris funcionario llamado Henry Miles, le abre a Bendrix una ventana por la que colarse nuevamente en la historia. Henry sospecha que Sarah tiene un amante. Sobreactuando su rol de amigo, Bendrix le dice que contrate un detective privado para seguirla. Henry rechaza semejante iniciativa, que le parece escandalosa, pero de todos modos Bendrix la lleva a cabo por una sencilla razón: los celos que él mismo siente cada vez que piensa que Sarah tiene otro amante son más devoradores que los del marido.
La historia va y viene en el tiempo, regresando siempre al episodio que sumió a Bendrix primero en el dolor y después en el más profundo desconcierto. Sarah estaba en casa de Bendrix la tarde en que una bomba alemana cayó en las inmediaciones. Bendrix sobrevivió prodigiosamente a la explosión. Pero la alegría le duró poco, dado que apenas se recuperó del desmayo Sarah lo abandonó. Desde entonces ha vivido como alma en pena, hasta este presente en que se le cruza la oportunidad de descubrir la verdad. Sarah, hija de madre católica aunque no practicante, cayó de rodillas al creer que Bendrix había muerto y le pidió al Dios en quien no creía que por favor le devolviese la vida. Si Dios permitía que Bendrix viviese, ella le prometía romper con la relación para volver al sendero de la virtud. Cuando Bendrix reaccionó milagrosamente, Sarah entendió al instante que debía ser fiel a la promesa formulada in extremis; después de todo, Dios había cumplido con su parte del trato. Durante esos dos años de separación Bendrix lo ignora, pero el amante de quien siente tantos celos, aquel que lo ha apartado de los brazos de su amada al ofrecerle los suyos, no es otro que Dios mismo.
Lo que me conmueve de The End of the Affair –la novela, la película- es su asunción del misterio del amor humano. Sarah, que no creía en Dios, descubre cómo creer una vez que lo que ella interpreta como intervención divina preserva la vida de su amado. Creer es amar a alguien a quien no vemos, del mismo modo en que ella se ve obligada a amar a Bendrix –esto es, a la distancia y a pesar del silencio. El amado resulta inaccesible, pero el amor no cede ni decrece. A diferencia de lo que pretenden los preceptos religiosos, es el amor humano lo que le sirve a Sarah como camino hacia Dios, y no al revés: experimentar el amor humano, con su dosis inevitable de dolor y de pérdida, hace posible practicar el amor a este Dios encerrado en su silencio.
Creamos o no en algún dios, todos hemos experimentado la realidad del amor. Que nunca se vuelve más elocuente que en el fracaso: cuando hemos perdido al otro de una u otra manera, por decepción o por muerte, como le acaba de ocurrir a Lolichka con su madre, o a la hija de mi amiga con su niñita africana. Aunque el amado ya no esté, el amor persiste. Esto es lo verdaderamente inefable: el descubrimiento de que pase lo que pase, en presencia o en ausencia física y más allá de cualquier desencuentro (a veces me pregunto, querida Eréndida Gallardo, si la enfermedad no es tan sólo eso, un desencuentro transitorio), el amor subsistirá –lo cual equivale a decir: funcionará. Lo cual torna a la traducción del título The End of the Affair como El ocaso de un amor en un disparate, la negación misma de lo que la historia pretende contar, porque la muerte de Sarah no implica la muerte de sus sentimientos por Bendrix, ni los de Bendrix por ella. Creo, más bien, que lo que Graham Greene sugirió al titular su novela de esa manera fue, precisamente, que allí donde termina el affaire, la relación puramente romántica, es donde comienza el verdadero amor.
[Publicado el 20/6/2007 a las 10:34]
Comentado por: Serra el 21/6/2007 a las 08:27
Y el amor de Watanabe hacia Naoko, ese amor tortuoso y empantanado, persistirá a pesar de la muerte.
Comentado por: Caetana el 21/6/2007 a las 07:39
Un comentario excelente y sensible sobre un sentimiento tan vapuleado desde la cursilería. Un sentimiento que, visto así, desde tu perspectiva, nos vuelve más humanos.
No es fácil amar y, más dfícil aún, dejarse amar. Tu comentario lo relaciono con la novela de Murakami, Tokio blues, que estoy terminando: el encuentro-descubrimiento del amor entre Midori y Watanabe: Una delicia esas últimas páginas que resuelven la elección de la persona a la que se ama.
Comentado por: Caetana el 21/6/2007 a las 07:27
Comentado por: Mayté/Palas el 20/6/2007 a las 22:10
Vaya que coincidencia justamente el lunes también "pesqué" la película un poco comenzado (lo cual es irrelevante porque la he visto más de cinco veces), es una de mis películas favoritas y siempre he dicho que es la mejor película de amor que existe (a lo que mi esposo objeta, un poco molesto jaja).
Mi parte favorita es cuando ella le explica como en ese instante en que él "revivió" sintió como la fé irrumpía en su vida, instantes así son los que nos marcan para siempre.
También juega un poco con esa ilusión que nos hacemos a veces las mujeres de pensar en que podemos amar libremente a más de un hombre y que ellos lo acepten.
Desde que la ví la primera vez Jualiane Moore se convirtió en una de mis actrices predilectas (si bien me parece en ocasiones que ha estado un poco encasillada en ese rol).
Salud por las coincidencias!
Comentado por: dorothy hale el 20/6/2007 a las 21:04
Existe una palabra muy simple Sr. Marcelo que dice muchas cosas, y esa palabra es, Gracias, gracias nada más.
Con ella le digo todo.
No he visto esa película, pero tengalo por seguro que este fín de semana la rento en el video club más cercano, o bien que me oriente mi compañero Diezmartínez con eso para conseguirla, es un experto del cine.
Lo sigo leyendo, un abrazo.
Eréndira Gallardo
Comentado por: Eréndira Gallardo el 20/6/2007 a las 19:27
Jordan tiene la particularidad de amores tormentosos, recuerdo a S Rea apagado, en la lluvia, cuando escucha de la boca de su supuesto amigo que el amante es él. No leí el libro, tal vez no lo haga nunca, no lo sé; por lo pronto hoy diluvia y no espero ninguna confesión culposa de ningún amigo.
Sldos
DD
Comentado por: Diego el 20/6/2007 a las 18:44
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
17/5/2008 04:10
Me suena a que la idea de este...
Publicado por: Jacinta
16/5/2008 23:45
Publicado por: Javier
16/5/2008 22:41
ESTA SUPER BIEN RELATADO ME...
Publicado por: julieth cano bermudez
16/5/2008 12:00
Publicado por: Lulu
16/5/2008 00:26
Publicado por: chuchu
15/5/2008 18:58
Y este post es para que? para...
Publicado por: Mayte
15/5/2008 07:35
quiero saber de mi idolo si...
Publicado por: pilar acevedo de carrión
15/5/2008 07:32
pensaba q abia muerto..... x q...
Publicado por: pilar
14/5/2008 06:31
Publicado por: lolichka
13/5/2008 20:43
Hoy, trece de mayo,a las 22:30,...
Publicado por: kdh
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres