El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
Bajo las alas de Severo Arcángelo
Lo primero que hizo mi amiga Miriam cuando le dije que mi próxima novela iba a ser “una de aventuras”, fue –con buen tino- reírse de mí. Lo segundo que hizo fue enviarme un texto de Leopoldo Marechal. Se trata de prólogo a su novela El banquete de Severo Arcángelo (1965), que el viejo maestro dedicó a su esposa Elbia, a quien solía llamar en sus textos con el nombre de Elbiamor. (¿Se imaginan a un escritor de hoy dedicando su obra a una amada, y recreando su nombre con una apelación tan frontal al sentimiento que despierta en su alma? ¡Nadie tiene tantos cojones en estos tiempos!)
Pero en fin, Miriam me lo envió porque recordaba que Marechal había concebido su novela con intenciones parecidas a las que yo cacareaba. “Desde mi niñez vine soñando con escribir una historia de aventuras,” dice Marechal. Según cuenta, a los diez años produjo su narración inicial, El pirata rojo, “a la manera de Salgari, mi entonces querido y envidiado maestro”. Después confiesa que “se me trabucaron los planes y la vida,” como nos suele pasar a todos. De pequeño ansiaba producir “una historia de niños para niños”, y ya adulto escribió Adán Buenosayres, que era “una historia de hombres para hombres”. “No obstante, mi sueño infantil quedó en pie”, asevera: ese sueño hecho libro fue El banquete de Severo Arcángelo. Según Marechal, es una novela de aventuras que se dirige “no a los niños en tránsito hacia el hombre, por autoconstrucción natural, sino a los hombres en tránsito hacia el niño, por autodestrucción simplificadora”.
Me encantó. Más allá del hecho de que jamás podré escribir algo tan delirante y tan sublime como El banquete, me gustaría suscribir las palabras del prólogo como si constituyesen un programa de acción. Yo también sueño con este asunto desde niño, yo también idolatré –y todavía idolatro, ¿por qué no?- a Salgari, yo también escribo, o querría escribir, para los hombres y mujeres que se encuentran “en tránsito hacia el niño”.
Ojalá tenga el coraje alguna vez para dedicarle un libro a mi amada. Después de todo, pocas aventuras siguen siendo tan necesarias, y están a la vez tan necesitadas de épica, como el mismo amor.
Mi sueño infantil también sigue en pie.
[Publicado el 07/6/2007 a las 11:37]
En el banquete de Severo Arcángelo (el fundidor de Avellaneda, ¿no?) aparece por primera vez la expresiòn "Los abuelos de la nada".
Se nota que sos amigo de los salmones y ellos te regalan libros, Marcelo.
¿Tu amigo Piñeiro sigue haciendo películas de Tango feroz copiadas casi textualmente de "The doors"?
Por saber, nomás.
"Estoy muy solo y triste aquí en este mundo abandonado..."
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 09/6/2007 a las 17:44
Comentado por: Chirli el 08/6/2007 a las 06:44
Eramos tan jóvenes.
Hay amores deslumbrantes que se dan en la adolescencia. Uno se enamora perdidamente de Cortázar, o debería, y tal vez luego deja de leerlo, pero queda como un viejo amor. En mi adolescencia, (mentira, en mi juventud), estaba deslumbrada con Monoblock, me despertaba tempranito y como una ceremonia no tan secreta lo escuchaba desde la cama. Recuerdo diálogos enteros tuyos, de Roxana (¿puso un restaurante llamado Rosa negra?), del hoy mediático Polimeni (¿Qué le pasó?). Después te seguía en las críticas de Clarin, llegué a guardarlas hasta que las hojas se iban poniendo amarillitas. A medida que te ibas haciendo más conocido te fui perdiendo el rastro. Pero hoy, día del periodista, me pregunté qué será de ese chico que escribía como si se deslizara por las palabras. Y, sorpresas te da la vida, o google, en el ciberespacio estabas deslizandote, encantando las palabras de este mundo, interpretando ese mundo. Perdón por meterme en un mundo privado, entiendo poco de los mensajes que leí, pero me reencontré con aquellas mañanas en que madrugaba solamente para poder escuchar lo que me ibas a contar.
Comentado por: Marcela el 08/6/2007 a las 02:57
Valeria, me apunto. El té viene después de la rumba cervecera. Como en el mundo real, en que nos reunimos a posteriori para comentar en clave femenina los eventos, impresiones, gestos, conexiones.
Podemos, por ejemplo, hablar de las cosas que una hace para quedar bien con los noviecitos.
En la relectura se me antojó que sería un sueño que alguien me dedicara un libro, me inventara un personaje. Alguien que no fuera yo misma, claro. Y casi un delirio que un autor se atreva a la ¿cursileria? de usar un nombre tan afectuoso. Albiamor debió ser una mujer estupenda.
Comentado por: Mayté/Palas el 07/6/2007 a las 22:10
Mucha suerte Marcelo con esta aventura de la novela de aventuras. Tomate tu tiempo que todavia tengo que leer la batalla del calentamiento.
Comentado por: valeria.s el 07/6/2007 a las 21:48
Hace muuuuchos anos, para quedar bien con un noviecito que hablaba de Marechal y otros personajes que yo no conocia, terminé leyendo El banquete. Y quedé boquiabierta (aunque con una boca mas chiquita de la de Liza Minelli). No lo recuerdo como una historia de aventuras pero si como uno de esos libros que nos permiten acceder a un universo unico, intenso.
Es cierto que ayer nos dio por las disgresiones, pero igual iba de mujeres que cantan y (se) abrazan... Qué les parece un té de violetas (es la flor de Toulouse) ?
Comentado por: valeria.s el 07/6/2007 a las 21:13
Hola otra vez Señor Marcelo soy Antonio Larrosa el peror escritor del mundo ,es que me olvidé de insertar mi inmunda publicidad ...WWW.antoniolarrosa.com
Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 07/6/2007 a las 14:40
A mi me sucedia lo mismo que a usted, señor Marcelo . De pequeño siempre quise escribir una novela de aventuras y me decia: cuando aprenda a escribir, escribiré una novela gordisima que todo el mundo leerá y en mi casa ya no faltará el pan, ni las patatas, incluso algun dia de Navidad compraré un pollo y mi madre se pondrá muy contenta cuando nos vea a todos hartos de comer. Tenia cuatro años y a los cinco ya sabia leer aunque a escribir aún no lo he aprendido del todo´. empecé a escribir mi novela a los siete años y todos los de mi familia estaban asombrados de ver tanta dedicación en un niño de tan temprana edad, pues me metia en un rincón y escribia y escribia y rompia lo que no me gustaba, y no permitia que nadie supiera lo que escribia porque lo escondia muy bien .Pero un dia en que me enfermé y tenia fiebre al hacer la cama mi madre llamó a mi padre y le dijo
, mira donde tiene el Antoñin su novela. No pude evitarlo, me encontraba tan malito que poco me importó en aquel momento que leyesen lo que habia escrito, aunque me sentí aun peor cuando mi padre se puso a reir con su voz tan sonora al ver que lo poco que habia escrito y que yo pensé que me habia quedado muy bien: En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no me acuerdo....
Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 07/6/2007 a las 14:36
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
17/5/2008 04:10
Me suena a que la idea de este...
Publicado por: Jacinta
16/5/2008 23:45
Publicado por: Javier
16/5/2008 22:41
ESTA SUPER BIEN RELATADO ME...
Publicado por: julieth cano bermudez
16/5/2008 12:00
Publicado por: Lulu
16/5/2008 00:26
Publicado por: chuchu
15/5/2008 18:58
Y este post es para que? para...
Publicado por: Mayte
15/5/2008 07:35
quiero saber de mi idolo si...
Publicado por: pilar acevedo de carrión
15/5/2008 07:32
pensaba q abia muerto..... x q...
Publicado por: pilar
14/5/2008 06:31
Publicado por: lolichka
13/5/2008 20:43
Hoy, trece de mayo,a las 22:30,...
Publicado por: kdh
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres