Minisite sobre Kapuscinski

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 6 de septiembre de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Una segunda oportunidad

Casi por casualidad cayó en mis manos The Night Listener, la adaptación al cine del libro homónimo de Armistead Maupin. Basada en un hecho real, The Night Listener cuenta la historia de un escritor, Gabriel Noone (una versión apenas ficcionalizada del mismo Maupin, interpretado por Robin Williams), que entabla una relación telefónica con un chico de 14 años, enfermo de sida y próximo a la muerte. Noone se entera de la existencia de este muchacho, Pete, mediante su editor, que está a punto de publicar un libro de memorias donde el chico revela, entre otras cosas, que sus padres lo sometían a abusos sexuales, permitiendo que otros extraños también participasen de la violación, para después vender imágenes del hecho. Con el correr del tiempo, Noone empieza a sospechar que el chico no existe, tratándose en cambio de una invención de la mujer que dice haberlo adoptado, llamada Donna. (Encarnada en el filme por la siempre interesante Toni Collette.)

Más allá de los pormenores del caso real –según Maupin, la existencia de “Pete” nunca pudo ser probada-, lo que me interesó fue la reacción del escritor ante la historia del muchacho. Al comienzo del relato, Noone confiesa que los escritores nos parecemos a las urracas: hurgamos entre las basuras, esto es entre las miserias humanas, en busca de algo brillante que robar. Noone se compra por completo la historia de Pete porque es tan dramática –en sentido humano, pero también en el sentido narrativo- que necesita creer en ella: la encuentra demasiado digna de ser relatada como para no ser real. Creo que pocos escritores podrían sustraerse a una tentación semejante. Somos demasiado sensibles a las buenas historias como para detenernos a considerar aspectos que parecen minucias, como el sustento real de lo narrado o la diferencia entre lo que debería ser claramente fiction en lugar de non fiction. Todavía no se han acallado los ecos de escándalos como el de A Million Little Pieces, la fraguada autobiografía de James Frey, o el de JT LeRoy, el falso autor de The Heart Is Deceitful Above All Things. Una vez demostrado que JT LeRoy no existía, y que por ende su historia de joven abusado era un invento, resulta difícil leer los relatos que firmó juzgándolos por sus propios méritos. Paradojas de la vida: el mismo hecho que debería haber probado el talento narrativo de Laura Albert –haber creado no sólo los libros de JT, sino también a JT-, terminó convirtiéndose en su condena pública.

Pero aunque todo parezca pintado para hablar de la inescrupulosidad de los escritores, creo que The Night Listener apunta a otra cosa. El filme se encarga de contar que Noone está atravesando una crisis personal cuando “Pete” ingresa en su vida. En el preciso instante en que Noone ha sido abandonado por su pareja, el trágico muchachito irrumpe diciéndole que lo admira y que necesita su aprobación. Noone no reacciona tan sólo ante las posibilidades literarias de la historia de Pete: reacciona además ante la existencia de (lo que cree) un ser humano a quien se ha despojado de toda dignidad; lo que devuelve a Noone a la vida es la posibilidad de ser necesitado y de recibir afecto a cambio. En esencia, le ocurre lo mismo que a la gente del pueblo donde Donna y “Pete” viven: tanto la mesera como el policía hacen lo indecible para proteger al chico inexistente, conmovidos –¡como Noone!- por sus desgracias.

Eso es lo que une a la mayor parte de los seres humanos, escritores o no: la necesidad de creer en la existencia de otro a quien podemos cuidar, y el deseo de marcar aunque más no sea una pequeña diferencia en una vida llena de iniquidades. Aunque a muchos les parezca un anhelo ingenuo, yo considero que es de las pocas razones que amerita que la especie se conceda a sí misma una segunda oportunidad.

[Publicado el 28/5/2007 a las 10:09]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (3)

  • Sanadores, salvadores, a tomar viento. Del desguace no nos salva ni Dios ni las diosas odiosas del corazón globito hinchado que se pincha describiendo suaves y aterciopelados movimientos rotatorios dorados.
    Las diosas cagan bolitas de alcanfor. Los trabajadores sudan y siguen, sudan y siguen.
    Los lectores sabemos distinguir obra de autor.
    Que pasen una buen día.

    Comentado por: Citroën GS Palas el 29/5/2007 a las 09:37

  • Una soledad tan grande que necesite llenarse al menos con compañías inventadas... Una necesidad de proteger, amar y sanar a los demás. Somos seres que buscamos experimentar y brindar amor. Eso es lo que nos salva.

    Comentado por: Mayté/Palas el 29/5/2007 a las 00:33

  • Probablemente Amerita no consigua la segunda oprtunidad y eso es muy lamentable aunque no lo es menos que otros escritores como yo y miles mejores, jamás conseguiremos la primera. WWW.antoniolarrosa.com...El peor de todos los escritores del cosmos.

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 29/5/2007 a las 00:21

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):
captcha


Comentario:


Foto autor

Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

Obras asociadas

© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres