El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
Aprendizaje (III)
He pasado estos días tratando de entender qué cosas de verdadero valor aprendí en la vida. De mi padre, tal como ya dije, aprendí la alegría del hacer. De mi madre aprendí el disfrute del arte: la literatura, el cine, la música. (Art wins in the end!) De mi abuelo aprendí a llorar y a reír al mismo tiempo. (Cuando algo me emociona profundamente me ocurren las dos cosas en simultáneo.) De mi abuela, de mi madrina y de mis tías gordas aprendí el amor incondicional. Algo que no tuve más remedio que practicar cuando vinieron al mundo mis hermanos: sin que ellos lo supiesen, me enseñaron que los más pequeños necesitan afecto y cuidados constantes –parte de nuestra función es preservar a los más débiles, hasta que ellos mismos estén en condiciones de cuidar a otros.
A mis maestras les debo algunas cosas que quizás parezcan menores –los números, el descubrimiento de Cortázar, aquel viejo libro de mitos griegos- y una fundamental: el entusiasmo que produce transmitir, cuando le pasamos a otro la antorcha de algo bello. De mis amigos y amigas aprendí el goce de compartir, y también la fidelidad. De los narradores aprendí casi todo lo otro de que puedo dar cuenta. Pero aprendí además cosas negativas, por cierto. De algún modo aprendí a ser egoísta. Algunas circunstancias y ciertas personas deben haber servido a mi aprendizaje de la violencia, de la intolerancia; de cualquier modo me parece justo no endilgarle a nadie que no sea yo mismo el copyright de mis defectos. También aprendí a ser inseguro y a lastimar. (El hecho de que exista gente que agrede porque sí, tan sólo porque necesita exteriorizar su propia inseguridad, me resulta devastador; tal vez por lo que supone como espejo.) Aprendí a sentir envidia, a ser ansioso, a ahogarme en un vaso de agua. Por eso el proceso funciona en sentido doble: tan importante como aprender es saber desaprender.
Me gustaría desaprender mi individualismo. Me gustaría desaprender mi dificultad para reírme de mí mismo y mi tendencia a tomármelo todo a la tremenda. Me gustaría desaprender mi impaciencia y mi miedo a la muerte.
A pesar de que la historia de la humanidad sugiere lo contrario, o cuanto menos el beneficio de la duda, yo creo que además de los conocimientos obvios y funcionales podemos aprender cosas de otro valor, quizás más profundo. Diría más: creo que necesitamos aprender otras cosas, a riesgo de seguir pasando por este escenario de la misma manera agitada y agresiva que viene constituyendo la norma. El problema es que esta área está más bien carente de maestros: no existen cátedras que nos enseñen a vivir mejor. En todo caso, la ventaja de esta circunstancia (alguien debe haberme enseñado a ser optimista, eso está claro) es que nos obliga a ser creativos. Todo lo fundamental que debemos aprender está allí en alguna parte, existe ya. Encarnado por ciertas personas, encerrado dentro de ciertos libros, implícito en las leyes que gobiernan nuestro universo físico y químico. Quiero creer que podré leer esta entrelínea del texto de la vida, porque aspiro a comunicársela a mis hijas de alguna manera; me gustaría que fuesen más sabias que yo, lo cual equivale a decir más felices.
Lo bueno de la condición humana es que nos permite aprender algo nuevo cada día. El domingo, gracias al artículo de Vargas Llosa en El País, descubrí que existe una poeta llamada Blanca Varela y me dije: cualquiera que sea capaz de escribir un verso como ese que dice donde todo termina abre las alas, seguramente tiene algo que enseñarme.
Aprendemos. Duramente, y con lentitud que abochornaría a un caracol, pero aprendemos.
[Publicado el 23/5/2007 a las 10:30]
las lágrimas del rey moro se las lleva el río ( qué hermoso..) pero él va dejando olor a jazmín uuuuussssssssssaaaaaaaaa
qué bueno.. eso...Lebrijano...
muy bueno
Enea
Comentado por: Enea el 24/5/2007 a las 00:16
Bienvenidos.
... eso es... vamos.... seguro que tienes mucho de positivo ok! y de negativo vamos ánimo
un beso y chao
( gracias por recora a Vargas LLosa y a usted... palabras incopmprensibles que comprenderé.... muy bueno)
Enea
Comentado por: Enea el 23/5/2007 a las 23:57
Lo positivo y lo negativo no es un error, no s lo debemos a nadie, y menos pensar en que somos negativos... abrir las como señala Figueras: cuando todo termina abre las alas...
este verso como otros de ... cuando todo termina... empieza... fantástica, tímida, señora de sí misma y nunca negativa... Ella esa mujer que escribió tantos y bellos poemas.... lo positivo es eso... cuando todo termina... sigo eso es vida... lo negativo y lo positivo en uno mismo... mamma mía... pensar que somos negativos o positivos... humanos errores a los miles ...suaaaaaaaaa
al mar
fantástica
!
Enea
Comentado por: Enea el 23/5/2007 a las 23:55
Escribí mi experiencia con una de aquellas pistas para aprender a vivir mejor... Con respeto para los lectores (me senti Larrosa por la autopromoción), pero prefiero no colgar aqui un comentario enoooorme, para eso tengo mi espacio propio. Bienvenidos.
http://cartasdepalas.blogspot.com
Comentado por: Mayté/Palas el 23/5/2007 a las 23:50
Comparto totalmente la comparación con Jorge Drexler.
Me gusta esta afirmación: lo positivo lo debemos a otros, lo negativo nos lo atribuimos solo a nosotros mismos. Sabio.
Abrir las alas es entregarse, dejar la resistencia, permitir a la vida emitir sus respuestas...
Comentado por: Mayté/Palas el 23/5/2007 a las 23:29
"...me gustaría que fuesen más sabias que yo, lo cual equivale a decir más felices." Gracias
por esa bella frase, creo firmemente que sabio es sinoimo de feliz.
Comentado por: marianam el 23/5/2007 a las 22:05
"...me gustaría que fuesen más sabias que yo, lo cual equivale a decir más felices." Gracias
por esa bella frase, creo firmemente que sabio es sinoimo de feliz.
Comentado por: marianam el 23/5/2007 a las 22:05
Que bellas palabras, Marcelo. Gracias.Espero seguir disfrutando por mucho tiempo de ellas. Hace muy poco tiempo que encontre este blog tuyo casi por casualidad y cada día me gusta mas, queria felicitarte por ello.Un beso desde el otro lado del charco.
Luci
Comentado por: Lucia el 23/5/2007 a las 21:16
hace tanto que no te leía. Definitivamente la frase es maravillosa.
Nos viene tan bien porque cae en un momento de reflexión, seguir en esa vorágine de la vida común con trabajo pagos y expectativas que llenar para otros. Quisiera estar en ese fin, donde sólo pueda abrir la alas y lanzarme hacia algo nuevo.
Comentado por: NEcia el 23/5/2007 a las 21:13
Y a veces también aprendes cosas de personas con quien coincides tan solo por un instante, segundos que quedarán marcados por toda tu vida. Ah! Marcelo Figueras me hizo desaprender la idea que tenía de los escritores: brillantes en sus libros, pero fríos y altivos en su forma de ser.
Comentado por: Myriam el 23/5/2007 a las 19:46
Siempre he pensado que si fueras cantante serías Jorge Drexler.
¡Bah no sé! Me parece que tendrías que sonar tan dulce y ser tan ingenioso como él.
Y sí, siempre aprendemos. Narrándonos aprendemos de nosotros mismos ¿no te parece?
Sigo con la lectura de "La Batalla del Calentamiento". Me da bronca no tener más tiempo para leer pero como puedo avanzo. Estoy encantada con tu libro, pero permíteme decirte que a Miranda yo me la imagino castaña y no rubia. Será que a mis hijas me las imagino castañas y quién no quisiera tener una nena como Miranda de hija, jaja!
¿Algún día escribirás un poco más aquí sobre tu próximo libro?
Un abrazo
Comentado por: Alejandra Avellaneda el 23/5/2007 a las 17:18
El domingo, gracias al artículo de Vargas Llosa en El País,
Leí ese artículo y recuerdo que en un momento dice: yo ya lo sabía. me pareció pues un artículo de una persona a otra persona. Muy hermoso np?
Enea
Comentado por: Enea el 23/5/2007 a las 15:31
Bucear entre tus líneas es un placer que espero seguir disfrutando. Si me permites, Marcelo, hoy me quedo con la frase de Blanca Varela: "donde todo termina abre las alas", porque hoy me ha tocado abrir las alas.
Un beso, y gracias por tus palabras.
Comentado por: GUADA el 23/5/2007 a las 11:56
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/7/2008 18:46
yo lo admiraba demasiado era...
Publicado por: monica
05/7/2008 18:40
Sorry , no te quize ofender, y...
Publicado por: lilith
05/7/2008 14:17
Dear Lilith, sinceramente no...
Publicado por: figueras
05/7/2008 00:24
Todavia no termino de leer esto...
Publicado por: Lilith
05/7/2008 00:18
Publicado por: martin
04/7/2008 12:27
pusiste a bailar las palabras y...
Publicado por: Alba
04/7/2008 10:37
Publicado por: valeria
03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
Publicado por: Daniel
03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
03/7/2008 08:42
Publicado por: lolichka
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