El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
miércoles, 20 de agosto de 2008
Cuando sea grande quiero…
Yo siempre supe que quería contar historias. No recuerdo tiempo alguno de mi vida en que haya deseado otra cosa con mayor fervor: nada me gustaba más que las historias –ya fuesen en formato de cuentito, de historieta, de programa de TV, de libro o de película- y nada me entusiasmaba más que la perspectiva de contarlas yo también. Pero por supuesto, hubo momentos en que consideré la perspectiva de carreras más convencionales. (Decir tradicionales sería un error: ¡la narrativa es un quehacer infinitamente más tradicional que la carrera de leyes!)
Durante algún tiempo pensé en ser médico. No es que me interesasen en particular la biología o la anatomía. (De hecho, sigo estando en problemas para ubicar determinados órganos. ¿Dónde era que estaba mi bazo?) Lo que me atraía, más bien, era la posibilidad de ayudar a la gente. Curar a alguien, salvarle la vida: a ese milagro apuntaba. Pero con el tiempo, mi falta de afinidad con los requisitos de la carrera –léase química, por ejemplo- terminó por hacerme desistir.
En otra época quise ser arquitecto. Me gustaba dibujar, y además para ser arquitecto no había que estudiar tantos números y tanta física como los ingenieros. Pero en realidad nunca fue algo del todo serio, se trataba de esos casos en que uno conoce a un arquitecto amigo de sus padres y el tipo le resulta tan culto y tan elegante que uno sucumbe a la tentación de la simbiosis. Este sueño no me duró mucho.
Más tarde quise ser, sí, oceanógrafo. Amaba a los delfines en particular (por culpa de Flipper, como todos) y al mar en general. Cuando averigüé, descubrí que acá en la Argentina había que recibirse de biólogo y punto. Si mal no recuerdo, la carrera como tal no existía. A lo sumo habría algún posgrado. (Este es uno de los tantos absurdos que entraña crecer en la Argentina: tenemos miles y miles de kilómetros de costa marítima y vivimos casi como si no existiese. ¡Si hasta Buenos Aires es una ciudad construida de espaldas al río!) Terminé desistiendo. En realidad lo que yo buscaba era una excusa para pasarme la vida en el mar, y estudiar cinco años en dique seco no sonaba a negocio. En fin, este sueño lo conservo. En el área de las aspiraciones materiales, sigo deseando comprarme algún día una casita junto al mar y un velero que amarrar al muelle. Mientras tanto me consuelo con mis excursiones de buceo.
Cuando terminé la secundaria, mis padres me rogaron que en vez de dedicarme de lleno a escribir, estudiase algo que me permitiese ganarme la vida. Supuse que el periodismo no estaba demasiado lejos de lo que yo buscaba: después de todo, era tan sólo otra manera de contar historias. Durante algunos años viví en crisis. Hasta entonces le había dado la espalda al mundo real, con el mundo de la imaginación tenía más que suficiente para ser feliz. (Y además, convengamos, la Argentina de los ’70 constituía de esas realidades de las que mejor escapar.) Con el tiempo terminé reconciliando ambas dimensiones: el mundo real me resulta apasionante, y la imaginación me resulta el mejor de los recursos para investigarlo, recrearlo, tratar de entenderlo –y de modificarlo.
Desde que me dediqué de lleno a mi vocación he sido un hombre feliz. En el transcurso de estos últimos diez años he sido muchas cosas: niño con poderes, bandolero, gigante, sicario en Medellín, Harry Houdini, detective. En estos días, sin ir más lejos, estoy siendo otras tantas cosas: soldado en el Sahara español, guerrero medieval, pirata en los Mares de Oriente, cowboy del futuro –y otra vez niño, por supuesto. ¿Por qué querría ser otra cosa cuando sea grande, si ya soy algo que me permite cumplir todos y cada uno de mis sueños?
Ya lo he dicho otras veces: la mía es la mejor profesión del mundo.
[Publicado el 16/5/2007 a las 10:45]
"Desde luego, escribes como un periodista de hoy día, o sea, MAL.
¿Cuándo dejarás de declarar en tus pésimos textos lo bueno que eres y lo satisfecho que estás de ti mismo? (¡Qué panorama más penoso, dios!)"
Adiós no puede comprender que por ser argentino y vivir en un país donde cada día hay que volver a empezar (como dice Lerner) uno tiene que andar reafirmándose en la tarea, dándose palmaditas en la espalda para poder seguir respirando.
Me imaginé que "la del pirata cojo" sería tu canción (yotube, yo tuve) del comentario.
Saludos y ojalá pudiera dedicarme full time a escribir. Amo la docencia, que es mi actividad principal hoy día, pero no se compara con el placer de leer la letra de imprenta escrita en el aire y en la arena.
Lu.
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 22/5/2007 a las 12:24
Volvio la serpiente! Señorita! nos ha tenido abandonados! ¿Está usted cambiando de piel? Solo así se la disculpa que teclear con la vestimenta colgando debe ser misión casi imposible.
Comentado por: Mayté/Palas el 16/5/2007 a las 23:33
Ayer todo el día pensando ¡niña! ¡niña! ¡niña!
Hoy no me mojo,
Por eso no escojo
-y como me lo ha puesto a huevo-
le dejo la del Pirata Cojo.
http://www.youtube.com/watch?v=IV8_k4umBUY&mode=related&search=
Encantada a sus pies.
Comentado por: Serpiente suya el 16/5/2007 a las 22:19
Yo también tuve mi periodo delfines, pero en vez de la medicina lo mio era ser maestra rural, aunque bailarina también era tentador. Mas tarde vino la sociologia, las ganas de no envidiar mas a los viajeros mochileros, luego lo de ser mama, luego... La verdad es que me hubiera gustado mucho, creo, ser de aquellos que siempre han tenido clara su vocacion pero temo que lo de las grandes certezas no es lo mio. Qué se le va a hacer ! Me consolare pensando que los caminos sinuosos tambien tiene su encanto.
Me gusto tambien lo de la placidez en el amor de Mayte/Palas.
Me gusto mucho lo de las historias de familia pero como estaba justamente con visitas familiares no me quedo demasiado tiempo para los comentarios.
Comentado por: valeria.s el 16/5/2007 a las 19:03
Estimado Chelo:
Con tantas profesiones que tenias en mente, ¿Quien iba a garpar todo eso?.
Vale mas que te decidiste por ser escritor.
Yo por mi parte, en cada audiencia que tengo le echo a los jueces cada historia (hipotesis legal) que ya me parezco a Oscar de la Hoya en sus mejores tiempor 34-0, 30 Knockuots y eso solo en los ultimos 5 meses.
De chico queria ser futbolista, jugar en la primera y salir campeon con Boca. Y ahora me estoy muriendo en un hospital. Aguante Diego, ¿què decis? ¿vos estas loco? como que aguante Diego, a mi que me avisen cuando se marche.
XX OO
Comentado por: Namor Adenip el 16/5/2007 a las 17:26
Tienes razón, la tuya es la mejor profesión del mundo. Yo soy Lic. En Comercio Exterior y siempre quise estudiar filosofía.
Tengo 25 años, así que aún estoy en días...
Comentado por: Sulo el 16/5/2007 a las 16:05
Y yo siempre digo: ¡es malo despertar envidia! ;-)
(Basta ver el efecto que tiene en adiós, que no termina de despedirse de ti...).
Comentado por: Mayté/Palas el 16/5/2007 a las 16:01
Desde luego, escribes como un periodista de hoy día, o sea, MAL.
¿Cuándo dejarás de declarar en tus pésimos textos lo bueno que eres y lo satisfecho que estás de ti mismo? (¡Qué panorama más penoso, dios!)
Comentado por: adiós el 16/5/2007 a las 15:19
Corrijo el final: ...una tabla salvavidas flotando siempre en el mar de las incertidumbres.
Y agrego: Imito a Lucía Folino porque los días en que me siento equilibrada y serena: toco la felicidad y... también madera.
Comentado por: Caetana el 16/5/2007 a las 15:14
Vale. El tuyo es uno de los ingredientes para que la felicidad te acompañe siempre como un murmullo y un paisaje de fondo. Tu vocación puesta en práctica es una tabla que salvavidas que flota siempre en el mar de las incertidumbres.
Comentado por: Caetana el 16/5/2007 a las 15:08
Comentado por: GUADA el 16/5/2007 a las 14:56
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
19/8/2008 23:02
Coincido con Alba. A veces esas...
Publicado por: Mayte
19/8/2008 22:57
Publicado por: Dagar
19/8/2008 13:16
hace pocas semanas ley un texto...
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18/8/2008 22:44
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Pude morir tranquilo sin conocer...
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18/8/2008 18:17
Es todo un tema el que traes...
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18/8/2008 17:14
Y Barney... mira... ese bicho...
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18/8/2008 11:34
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