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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

lunes, 7 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Un ramillete de historias en flor

¿A qué género pertenecen sus historias familiares? Imagino que, de verse obligados a escribirlas, tendrían entre manos un ramillete de opciones –lo que los franceses saben llamar bouquet. En casi toda familia hay alguna historia trágica, o al menos muy triste. (Pienso en mi padre abandonado por su padre. En mi madre muerta joven, de un cáncer de pulmón que funcionó como las consunciones de antaño.) En todas, también, hay pasos de comedia o personajes bufonescos. (La prima de mi madre, que en todas las reuniones repite las mismas anécdotas: “¿Te acordás, Marce, cuando la tía Gorda se ponía esos vestidos con corbata y ustedes la usaban como servilleta?” O mi abuela paterna, a quien se le torcía siempre la peluca como a Tootsie cuando se acuesta con Jessica Lange.) En todas las familias hay algún misterio. (El padre de mi padre. ¿La vida privada de mi tío, el del Opus Dei?) En todas hay furibundas historias de amor y también momentos de desesperación sorda, como en una obra de Edward Albee. Y vueltas de tuerca, y golpes de efecto, y reveses de fortuna dignas de novela dickensiana. E instantes épicos, por cierto. Los que vivimos en países que han sufrido hecatombes una y otra vez sabemos que la Historia, en su versión con mayúsculas, suele jugar con nuestra minúscula historia como Dios a los dados. En la Argentina no hay muchas familias cuyos relatos no estén cruzados por desaparecidos, quiebras económicas y otras variantes de la violencia urbana.

Ojalá todo el mundo escribiese la historia de los suyos. No sería una cuestión de talento, sino un ejercicio de la crónica. Facilitaríamos mucho la tarea de historiadores, sociólogos y demás científicos. Durante el proceso de escritura, nos veríamos obligados a salir de nosotros mismos y ponernos en el lugar del otro (esto es lo que ocurre, aunque más no sea de modo inconsciente, cuando se convierte al otro en personaje propio), y eso ayudaría a que lo viésemos bajo una luz nueva, siempre más tolerante. Y al hacer circular los textos se haría evidente que cada familia es un mundo, y que todos nos parecemos bastante más allá de diferencias circunstanciales –lo cual también contribuiría, y mucho, al entendimiento y a la concordia.

No existe máquina narrativa más rica ni más poderosa que la familia. Sin ella no habría melodrama, ni romance, ni comedia, ni misterio, ni drama. Y conste que cuando hablo de familia no me refiero tan sólo a los lazos de sangre. Como buen fan de Dickens, soy de los que creen en las familias del corazón. Porque a veces nos tocan familias de esas que mejor olvidar, pero aun así nos las arreglamos para encontrar sucedáneos, reemplazando padres, abuelos y hermanos por versiones putativas que se vuelven tan fuertes, o incluso más, que las refrendadas por la sangre. 

Como dice la canción: no podemos vivir con ellas, y tampoco sin ellas.

[Publicado el 11/5/2007 a las 10:30]

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Comentarios (11)

  • A fin de decir la verdad (al puro estilo Nimo: "sí lo veo yo", las historias familiares podrán ser infinitas como gentes habiten en el universo, pero cuando uno leyó o vio en cine tantas (como un Garric víctima del spleen) ya no se sorprende y hasta adormece el intelecto.

    En el último año leí varias biografías de personajes históricos o de artistas famosos bien contaditas, algunas novelas de familias italianas "Lucía, Lucía" de Trigiani, por ejemplo, vi la película del conocido libro "La casa de los espíritus" que no pude atravesar hasta el final en su momento y otra vez "Una boda griega", por citar los casos más emblemáticos y no agobiar al lector de blogs.

    Conclusión: me aburrí como una ostra (¿se aburren las ostras esperando que se forme la perla en su interior?)

    Todos los temas: un tema, parafraseando a Cortázar.

    Si leiste, seguramente sí, a Dostoievski notarás que sus libros no están "atravesados por lo urbano" y son perennes.
    Borges (de nuevo Borges) decía que él leía solamente clásicos. Los que atravesaban la barrera del tiempo. Exageraba un poco el hombre, pero era difícil que se equivocara en sus juicios y gusto por la literatura enriquecedora.

    Todos los libros y películas argentinas me parecen un capítulo de "Compromiso" ¿te acordás de aquél buen programa de tevé?)
    actualizados con el discurso oficial de desaparecidos y quebrados por el neoliberalismo corrupto que nos toca padecer cíclicamente.

    La primera película sobre el tema me fascinó "Plata dulce". Debería ser un clásico.
    No sé si la viera ahora qué sucedería.
    Es como "La noche de los lápices" que hoy se ve en las escuelas como material didáctico de Derechos Humanos, y no es sino una crónica de vida (del sobreviviente puesto a disposición del PEN, que nos quedamos sin saber por qué tuvo el privilegio).




    Un saludo dominical desde Avellaneda, con pastas y queso provolone, manchando los baberos.


    Lu.



    pd: Por favor, no hagas caso de Antonio Larrosa. Al principio daba penita o simpatía,
    ahora parece un cruel perseguidor de Lucía Angélica, que soy yo y no se atreve a dar la cara.










    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 13/5/2007 a las 19:28

  • Vengo de una familia grande, a mi padre siempre le ha interesado armar el rompecabezas de los lazos familiares y y lo ha contagiado a nosotros sus hijos, en los ultimos años hemos ido armando poco a poco el arbol genealogico, y claro van completandose las historias de los abuelos...el bisabuelo Ismael que no quiso ir a la revolución, el bisabuelo Liborio que conquisto a la abuela Carmen en las misas clandstinas que se realizaban en su casa durante la guerra cristera (es raro saber que soy una hereje que proviene de una familia ultra conservadora, jeje), el tio abuelo Juan que despues de dar muerte a su esposa por celos termino sucidandose (el tragico Otelo), en fin historia tras historia de tragedia, dolor, pobreza, orgullo, alegrias...
    en fin, cada familia es una historia de "cien años de soledad"...

    Comentado por: Itzel Tinoco el 12/5/2007 a las 18:57

  • "Malena es un nombre de tango", novela escrita por Almudena Grandes. Hace unos días llegué a España a visitar a mis hijos y la encontré en su biblioteca.

    Me atrapó, pero sospecho que la escritora aplicó los ingredientes del best seller: sexo, incestos, secretos de familia española burguesa madrileña a través de varias décadas del siglo XX y mucho más atrás: los antepasados de la protagonista (niña rica rebelde y transgresora) se enriquecieron en Perú, durante el siglo XVI.
    Las voces de algunos personajes están muy bien logradas.

    Aunque he leido otras otras obras de esta escritora que me parecieron interesantes, con persoajes muy bien logrados, me gustaría conocer la opinión de algún otro lector.

    Me sucede que me he dedicado a escribir sobre mi familia: recuerdos, anécdotas, pantallazos. Pero sucede que en cuanto me descuido, a los hechos que seguramente mi memoria ya ha cambiado con el correr del tiempo, les agrego detalles o nudos narrativos importantes que son el resultado de mi imaginación.





    Comentado por: Caetana el 11/5/2007 a las 23:54

  • M,
    te recomiendo, si no lo leíste, AY MIS ANCESTROS, de Anne Ancelin Schutzenberger. Seguro te interesa y te abre una puerta más, con un enfoque diferente sobre la herencia, física y psíquica y el destino que podemos torcer, lo no dicho en las familias,la curación de las almas y los cuerpos.

    Un beso,

    A.

    Comentado por: Analia el 11/5/2007 a las 19:48

  • Decía Tolstoi que "Todas las familias felices se parecen y las familias infelices, cada una es infeliz a su manera".
    Las familias felices no tienen historia digna de contarse. La tragedia y el drama de las familias son el ingrediente principal de la literatura.
    Coincido en que sería valiosísimo que cada familia tuviera una crónica histórica, serviría de mucho a las nuevas generaciones, aunque creo que habría que echar mano de la ficción forzosamente.

    Comentado por: gdagar el 11/5/2007 a las 19:41

  • Yo creo que todas las historias familiares entran dentro del género de la telenovela (de las buenas telenovelas). Unas más, otras menos, todas tienen amor, pasión, intrigas, engaños, lucha, renuncia, malentendidos.

    Comentado por: Fátima el 11/5/2007 a las 18:54

  • ¿Sera berdad que en cada familia existe un garbanzo negro o una obeja negra? He mirado en mi familia y todos somos aproximadamente igual o muy parecidos , sin grandes pretensiones. ¡Arrea! Acabo de descubrir que la obeja negra de mi familia soy yo pues tengo la gran pretensión de autoproclamarme como el escritor más imbecil, aburrido y penoso del Universo y si no me creeis mirad lo que dice Lucia Angelica en el blog de Azua o lee mi web (Que no mata)--WWW.antoniolarrosa.com

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 11/5/2007 a las 18:31

  • Cuando empezaba a pasar la vista por tus escritos hubo reivindicación y nuevamente me inspiraste. Gracias.

    Comentado por: Alejandra Avellaneda el 11/5/2007 a las 17:20

  • Uy, Marcelo, yo tengo una historia de familia para llenar tomos. Somos pocos, soy la hija única de una hija única pero hemos tenido de todo: pobreza, enfermedad, amores fallidos, rebeldía todo girando alrededor de una matrona tremenda, histriónica... Uy, es muy temprano para remover estas aguas...

    Comentado por: Mayté/Palas el 11/5/2007 a las 16:31

  • Cuando a Carlos Fuentes le preguntaron si consideraba que su libro "Todas las Familias Felices" era demasiado pesimista. Citó a Oscar Wilde : "es un optimismo bien informado".

    yo pues trato de "Informarme contenta" de la mía...


    Comentado por: ces el 11/5/2007 a las 16:30

  • Qué gran pequeño texto.
    Siempre me he creído independiente de mi familia -soy la pequeña y todo en mi familia parece haber pasado antes de mi llegada. Y sin embargo ahora me doy cuenta de que pretender saber y crecer y amar y morir sin ver de dónde venimos, es hacerlo a ciegas, como leer un libro saltándonos las páginas impares o ver una película sólo a partir de la mitad. Se puede no amar al pasado, a la familia, pero al menos hay que honrarla; es requisito indispensable, creo, para mirarse al espejo y ver dignidad en nuestro reflejo.

    Comentado por: Ana Pérez Cañamares el 11/5/2007 a las 13:25

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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