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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Ansiedad

El relato de Roncagliolo sobre el chico que le endosaba un original de 700 páginas para que leyese me dejó pensando. Es verdad que el hecho de estar de este lado de una barrera imaginaria hace que los inéditos piensen que los éditos podemos hacer algo por ellos. (Claro que podemos. Todo lo que hace falta son dos requisitos: que consideremos que el texto que nos entregan es bueno de verdad, y que nosotros, los éditos, seamos generosos.) Por supuesto, a menudo el tiempo y la oportunidad juegan su parte. Supongo que si algunos autores populares leyesen cada inédito que les llega, se quedarían sin horas para dedicar a la vida y a su propio trabajo. Y el hecho de que alguien nos erija en jueces también es delicado: ¿cómo hace uno para decirle a un desconocido que su obra, en la que invirtió tanto esfuerzo y tantos sueños, no le gustó? ¿Qué pasa si simplemente somos inadecuados para la tarea? Si alguien me diese un texto “vanguardista” como el que recibe Santiago en su ¿fantasía?, yo sería el peor de los jueces respecto de sus méritos.

El cuidado con que los éditos –yo, bah: ¡no puedo hablar por los demás!- nos conducimos depende de que recordemos con cuánta elegancia, o no, digerimos nosotros mismos el rechazo. Lo cual me lleva al punto que motiva este texto. Más allá del tono ominoso del relato de Roncagliolo, la ansiedad del escritor que lo acosaba me recordó mi propia y muy presente ansiedad. Días atrás le envié un guión inédito a un par de personas que son importantes para mí: porque confío en su criterio, y porque sé que no vacilarían en expresarme sus objeciones en caso de que las hubiese. Leyendo el texto de Santiago, se me ocurrió que era necesario decir que los inéditos no son los únicos en sentir ansiedad cuando esperan que alguien –amado, o cuanto menos respetado- juzgue su obra. Con cada libro nuevo, con cada guión nuevo, la experiencia se repite en mí. Cada hora sin que suene el llamado es un suplicio. Cada día sin respuesta, una pequeña muerte. Cada semana sin la noticia esperada, una temporada en el infierno. (Aguante Benedicto.)

No creo que exista autor alguno, por popular y/o respetado que sea, que no tiemble un poco cada vez que entrega su original a amigos, maestros y potencial editor, y luego el texto publicado a la prensa y al público. Nadie está tan convencido de la dimensión de su talento para pasar por completo de las reacciones que su obra dispara. Todos escribimos para que nos digan algo, quien sea, lo que sea: ¡esa reacción es la única prueba de nuestra existencia que consideramos válida!

Yo sé muy bien lo que siente el ¿imaginario? acosador de Santiago en su angustiada espera. Todos hemos sido él, en algún momento. Y lo que es todavía más importante: todos lo seguiremos siendo.

[Publicado el 27/4/2007 a las 10:25]

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Comentarios (20)

  • Serpiente:
    Eres tan dulce, tan tierna.
    Quiero probar mas de tu miel. If you know what I meant.
    Saludos.

    Comentado por: Namor Adenip el 30/4/2007 a las 17:55

  • Comentado por: Serpiente Suya el 29/4/2007 a las 20:26

  • Serpiente Nuestra:

    Qué bella forma de elevar nuestro nivel de vida este fin de semana, por lo demás inusitadamente caluroso aquí a unos 1750 kilómetros de Madrid hacia el Nor(d)este.

    ¡Gracias mil!
    hjorgev

    Comentado por: Lo que pueden hacer las Serpientes, ¡ja! el 28/4/2007 a las 20:34

  • Ayer me compré un libro por instinto. Nunca había oído hablar del autor (a lo mejor me dirán ignorante –es el riesgo de ser sincera-) . Mircea Cartarescu. Me encantó la portada, una foto de los años 40 ‘Girl on the moon’ (Getty images/Hutton Archives). Una mujer preciosa con un vestido que presume gasas, pliegues y dorados bordados recostada a modo de hamaca en una luna creciente rodeada de estrellas en ese fondo gris del blanco y negro fotográfico, ideal para recordar los grandes besos. Y el título me atrajo la atención “¿Por qué nos gustan las mujeres?”. Pienso - a ver si me aclaro leyendo este libro de lo que piensan los hombres sobre las féminas, tema que últimamente me tiene un poco desorientada. ¡A mí! Lo miro de reojo, abro al azar –y el azar , para bien o para mal-, siempre está conmigo- tengo la suerte de leer el pequeño artículo llamado ’Sobre la intimidad’. No pienso más. Me lo llevo. Ya en casa veo que el libro consiste en una serie de artículos que el autor publicó para la edición de la revista Elle en lengua rumana. Y en el prologo hecho por Max Lacruz Bassols le cede la palabra a un autoretrato del autor, que les reproduzco aquí, es curioso:
    “ Me ha ocurrido en esta vida lo más triste que podía ocurrirme: de poeta que era me he convertido en autor. Creo que de un modo u otro fui un auténtico poeta alguna vez, en mi adolescencia, cuando todavía no había publicado nada, y ni siquiera escrito nada, a excepción de un diario íntimo. Ése es mi estado ideal, perdido para siempre, en el que sueño continuamente: me gustaría volver a él, que desapareciera para siempre el recuero de los ¡ay! diez libros escritos en los veinte años transcurridos desde que empecé a escribir. Me gustaría tener el valor de convertirme en nadie, pero ese valor no se le concede a todo el mundo.”
    Yo no soy nadie, pero les vengo leyendo a todos desde hace tiempo, y el Sr. Figueras también nos ha leído. ¿qué más se puede pedir? Yo no me lo hubiera imaginado nunca.




    Comentado por: Serpiente Suya el 28/4/2007 a las 20:07

  • "(Óscar: yo te lo leo si me dices cómo hiciste para desplazarte más rápido que el avión de don Roncanessa.)"

    hjorgev


    Jorge, estoy desde la cabina de internet en el aeropuerto, esperando que Santiago Roncagliolo salga...

    Comentado por: Oscar (ex amigo de Roncagliolo, mejor amigo del Sr. Figueras) el 28/4/2007 a las 08:05

  • Cada vez que doy mis cuentos a mis tres amigos que hacen la función de "edición" espero muy ansiosa su veredicto final, siempre me ayudan más los contras que los pros. Y luego a seguir escribiendo. No se me ocurre cómo es el proceso de ir a una editora?, parece tan complicado entregarle un escrito a Herralde por ejemplo o a una revista que no sabe que existes. Un saludo y su blog es muy útil!

    Comentado por: Gau el 27/4/2007 a las 20:50

  • Namor, Marcelo:

    ¡Ya lo tengo! La premura era por querer entregárselo el mismo día de su cumpleaños. Ahora esperaré que lo termine para leerlo. Aunque será 'otro' libro, por lo de la traducción. (Pasados al alemán pierde mucho, por ejemplo García; pero doña Isabel se vuelve por lo menos digerible, para mí.) Ya veremos. Gracias mil y un buen fin de semana.

    (Óscar: yo te lo leo si me dices cómo hiciste para desplazarte más rápido que el avión de don Roncanessa.)

    hjorgev

    Comentado por: - el 27/4/2007 a las 20:28

  • Perdón por los tres mensajes seguidos, pero nada más quería comentar que con la frase "(Claro que podemos. Todo lo que hace falta son dos requisitos: que consideremos que el texto que nos entregan es bueno de verdad, y que nosotros, los éditos, seamos generosos.)" te has metido en una complicada, Marcelo :)
    A leer inéditos se ha dicho!

    Comentado por: Julia el 27/4/2007 a las 20:24

  • aclaraciones:
    1)el mensaje anterior es para Marcelo,
    2)"algo" es algo mío para que leas, claro.

    juliadl@gmail.com

    Comentado por: Julia el 27/4/2007 a las 20:22

  • y a qué e.mail se te puede escribir para mandarte algo?

    Comentado por: Julia el 27/4/2007 a las 20:19

  • Yo te entiendo, chocho. Pero a mí sí o sí me encantan que me lean.

    http://www.lachirvi.com

    Comentado por: La Chirvi el 27/4/2007 a las 19:28

  • Ya que estamos en el tema, te tengo que felicitar porque recién me ví Rosario Tijeras (quería leer primero el libro que lo conseguí la semama pasada en Bogotá) y me gustó mucho lo que hiciste con el guión...Fue un poco esperanzador en relación al libro el poder conocer un poco más de Rosario a través de las palabras que le regalaste.

    slds,

    Comentado por: dorothy hale el 27/4/2007 a las 17:20

  • Dear Namor,

    Kamchatka fue editada en Alemania a fines del 2006, asi que a Cuaderno Contable no deberia costarle mucho encontrarla. Y en lo que hace a ti, Oscar, prometo intentarlo siempre y cuando te hagas cargo del costo del correo y me concedas un tiempo mas razonable del que le diste al pobre Santiago...

    Comentado por: figueras el 27/4/2007 a las 17:06

  • Yo me confieso inedito. Es mas, no se en este momento si tenga aspiraciones de convertirme en un edito, aun no lo se.
    Lo que si se, es que la primera vez que participe en un certamen literario, aqui en Honduras, fue a un concurso de relato corto.
    Mi historia se llamaba El Unicornio de Bayardo.
    Antes de enviarlo, se lo di a un reconocido escritor (ahora amigo intimo) de por estos lares. Lo que recuerdo de esa entrega, es que me tomo casi dos horas para tomar valor y entregarle un pucho de hojas enrrolladas a mi amigo Rolando, con la triste frase: "Maestro, me puede revisar este trabajo" Y me fui, como se va el chico que le acaba de decir por primera vez a su enamorada cuanto le gusta.
    Aqui en Honduras hay una cosa recurrente en los escritores: "El Egoismo". Si tu novela es mala, o tu trabajo es patetico te lo dicen con una palmada en la espalda y con el remate: "Keep working". Si tu trabajo es bueno, sencillamente se hacen los desentendidos y en ocasiones te lo dicen pero sin darte mucho aliento.
    Otra situacion importante de todo "Juez loterario" que recibe un manuscrito es la sinceridad, esta cualidad tan buscada en los seres humanos es indispensable para un "inedito", de eso depende su continuo esfuerzo.
    Al final de cuentas, en primera instancia, es la opinion del editor, una vez que el trabajo este publicado la gente te puede crucificar, pero has cumplido con la finalidad del escritor, que no solo es escribir, sino mas bien publicar.
    Saludos Chelo.
    Ah! lo olvidaba, un asiduo a este blog de nombre Cuaderno Contable o C.C, anda como loco buscando tu libro Kamnschatka, el reside en Alemania, dile como conseguirlo.

    Comentado por: Namor Adenip el 27/4/2007 a las 16:45

  • Señor Figueras: ¿leería usted mi manuscrito?

    Comentado por: Oscar (ex amigo de Roncagliolo) el 27/4/2007 a las 16:43

  • "(Aguante Benedicto)" Jajajajaja... ¡casi haces que me agrade el señor!!


    Comentado por: Mayté/Palas el 27/4/2007 a las 16:16

  • Salvo, claro está, que mandes un inédito -por ejemplo a un concurso- sin la menor esperanza. Ocurre que te olvidas por completo y el primer sorprendido eres tú mismo cuando te llaman.
    Pero claro, eso sólo debe ocurrir -imagino- la primera vez. Todavía no lo he experimentado, pero supongo que la segunda y sucesivas veces debes estar esperando esa llamada.

    Comentado por: arrebatos el 27/4/2007 a las 14:58

  • Llegó hasta aquí por indicación de J.A. Barrueco. Enhorabuena por tu bitácora y suerte con tu nuevo libro.
    Te añado a mis favoritos.

    http://asfoso.blogspot.com/

    Comentado por: Asfoso el 27/4/2007 a las 14:31

  • "Leo, luego existes". Lo dijo Ana María Moix.
    Saludos.

    Comentado por: Laura el 27/4/2007 a las 11:00

  • "Leo, luego existes". Lo dijo Ana María Moix.
    Saludos.

    Comentado por: Laura el 27/4/2007 a las 10:56

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Foto autor

Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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