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sábado, 6 de septiembre de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Titanes en el ring

La película que alquilé el otro día, cuando 88 minutes no estaba, fue una que quería ver hace tiempo. Se llama Half Nelson, la dirigió Ryan Fleck y está protagonizada por uno de los mejores actores de hoy, Ryan Gosling. Si digo que es de una de esas películas con profesores que enseñan a sus alumnos a apuntar más alto en la vida, me van a mirar con cara de desconfianza. Pero si agrego que a poco de empezado el relato, una de las alumnas pesca al profesor Daniel Dunn (o sea Gosling) intoxicado dentro de un baño a causa del crack que acaba de fumarse, la percepción seguramente cambiará. Esto no es Adiós, Mr. Chips ni La sociedad de los poetas muertos. Aquí no hay epifanías de trazo grueso ni momentos melodramáticos. Lo cual, por cierto, no significa que Half Nelson no hable a su manera de la necesidad de obtener algo parecido a la esperanza.

  La escuela en la que Dunn enseña queda en una de las zonas más humildes de Brooklyn. Drey (Shareeka Epps), la alumna que lo descubre, tiene un padre que no se hace cargo de ella, una madre que trabaja demasiado y un hermano menor en prisión. A pesar de que apenas ha entrado en la adolescencia, la vida ya le ha aplicado a Drey una media nelson, una de esas presas de lucha libre que lo ponen a uno contra el suelo, con un brazo retorcido a la espalda. ¿Cuáles son sus posibilidades reales de elevarse por encima de su circunstancia, de vivir una vida mejor que la de aquellos que la rodean? Lo más parecido a una perspectiva de futuro que posee es la que le otorga Frank (Anthony Mackie), el dealer que inició en su momento a su hermano y que ahora la apadrina para que se convierta en delivery girl.

Dunn parece haber tenido mejor suerte. Sus padres han militado en la izquierda durante los 60 (Dunn trata de ser amable con su madre concediéndole que ellos “frenaron una guerra”), lo cual le ha permitido criarse en un ambiente iluminado. Es fácil imaginarse que Dunn ha visto una y mil veces el reel documental que les pasa a sus alumnos en la escuela, en el que Mario Savio, que en 1964 era estudiante de la Universidad de Berkeley y líder del Free Speech Movement, dice: “Llega un tiempo en que la operación de la maquinaria se vuelve tan odiosa, enfermándonos tanto, que ya no podemos seguir formando parte de ella; ni siquiera podemos formar parte de manera pasiva, por lo cual no nos queda otra que arrojar nuestros cuerpos entre las ruedas, sobre las palancas, sobre el aparato, para hacer que se detenga de una vez”. Si los padres de Dunn hicieron caso al consejo de Savio, es obvio que la maquinaria los ha triturado. Hoy son cincuentones que beben demasiado, y que hasta se permiten expresar prejuicios que no hubiesen desentonado en boca de sus propios padres. Su enfermedad es la desilusión, y cuando los vemos resulta evidente que hace tiempo que han comenzado a automedicarse. Como Daniel Dunn, sin ir más lejos.

El profesor Dunn también ha sido tumbado por una media nelson. Querría cambiar las cosas, pero sabe que es el menos indicado para hacerlo. ¿Qué autoridad moral lo asiste para recomendarle a Drey que no caiga en la droga, cuando él mismo es víctima de una adicción que le resulta imprescindible para tolerar su existencia cotidiana? Half Nelson habla sobre males endémicos de nuestras sociedades, a la vez que escapa sabiamente de los lugares comunes. Nadie encontrará en la película respuestas predigeridas, ni resoluciones tranquilizadoras. Como Dunn dice, estos son problemas que nadie puede arreglar solo. La alegría serena que Half Nelson transmite se la debe al aprendizaje elemental que obtienen tanto profesor como alumna: el descubrimiento de que, al contar el uno con la otra y viceversa, han dejado de estar solos.

Lo cual, al menos en mi entender, es el comienzo de toda esperanza.

[Publicado el 11/4/2007 a las 11:09]

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Comentarios (4)

  • No vi la peli, pero por lo que contás ese profesor aun no tocó fondo y parece no quererlo tampoco. Respecto a sus alumnos es el que sabe más, por lo tanto es peligroso. Es decir que a esa chica le conviene mandarlo al diablo al tal Dunn y echar una mirada inteligente a su alrededor en busca de otra cosa. He conocido gente que le dió un giro negativo a su vida para siempre al entreverarse con gente jodida al estilo del tal profesor, gente que con el lema "mejor acompañados" se lleva para su costal lo que no podrían realizar solos, gente que necesita joder vidas inoscentes. Es un juego seductor y perverso del que se hace idealizar para "no quedarse solo". No vi la peli. pero conozco gente real y creo que es como en la natación, hay que largarse desde el trampolín más alto, tocás fondo y desde ahí hacia arriba, al aire, a flote. Es tu salvación.

    Comentado por: Lectora Porteña el 12/4/2007 a las 13:50

  • Menos mal que apareciste, Mayté, me sentía muy sola.
    Desde que he apartado de mi dieta a los grillos (por razones obvias, en atención a nuestro anfitrión) me he vuelto forzosamente vegetariana, suerte que a cambio sugirió re-devorar hojas de Shakespeare, que nutren el alma, hielan el corazón y avivan los recuerdos. Me estoy quedando hecha una sílfide.

    Serpiente boom!!!

    Comentado por: Serpiente suya el 12/4/2007 a las 11:16

  • Todos somos titanes solitarios luchando contra algo: un origen, un destino, nosotros mismos. Pero nada como contar siempre con los ayudantes en la esquina, los que te pasan el agua que te alivia el calor, la toalla que recoge el sudor, que celebran tus triunfos y te abrazan en las derrotas.

    Hoy me he encontrado con el libro de Sandra Russo y ya lo tengo. Lo abri de su celofán, recorrí sus páginas, di una probada de sus textos. Perdonen nuestros placeres espera su momento, como el buen vino, inflamandose con el aire. Gracias a ti, por la noticia de su existencia.

    Comentado por: Mayté/Palas el 12/4/2007 a las 02:21

  • ‘el descubrimiento de que, al contar el uno con la otra y viceversa, han dejado de estar solos.
    Lo cual, al menos en mi entender, es el comienzo de toda esperanza.’

    ... yo, sin embargo añadiría… sin perder de vista la única certeza innegable, que en esta vida siempre estamos solos.

    (¡sniff! será el cambio climático, que me tiene alteradita)

    Comentado por: Serpiente suya el 11/4/2007 a las 15:34

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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