El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
lunes, 7 de julio de 2008
El orden de los cementerios
Leí Rebelión en la granja hace ya muchos años, cuando todavía estaba en la escuela primaria, pero la frase no se me olvidó nunca. Hablo de aquella según la cual todos los animales son iguales, pero hay algunos que son más iguales que otros. En la Argentina de este año 2007, existen políticos que están dispuestos a hacer cualquier cosa para seducir a la clientela de animales que se sienten más iguales que el resto.
El pasado viernes hubo una protesta de maestros en Neuquén. El conflicto tiene que ver con la renuencia de algunos mandatarios provinciales a hacer efectivos los aumentos que el gobierno nacional otorgó a los educadores. Neuquén es una de las provincias más ricas del país, a consecuencia de la renta que el petróleo le deja, y esto es algo que tanto los maestros como el resto de los trabajadores locales tienen claro. En el fondo, el problema es clásico: se trata de gente que le reclama a los poderes fácticos que derramen algo de la riqueza que ganan a manos llenas.
Estos docentes neuquinos intentaron cortar una ruta. El gobernador Jorge Sobisch ordenó a la policía impedir ese corte. Y los policías le hicieron caso de la manera que están acostumbrados. Uno de ellos, el cabo primero José Darío Poblete, disparó a quemarropa contra un pequeño automóvil que transportaba maestros. La granada impactó en la nuca del profesor Carlos Fuentealba, y dada la potencia del disparo a tan corta distancia, terminó matándolo.
Este crimen tiene un responsable material, que es Poblete. Pero también tiene otros responsables. Por ejemplo, los que permitieron que un hombre que tiene una condena en firme por torturas, otra en la Corte de Casación por vejaciones y también denuncias de una ex pareja por amenazas, siga cumpliendo a diario trabajo policial. Otro responsable es aquel que creó el grupo especial de la policía neuquina en el que Poblete trabajaba, porque articular una formación semejante es anticonstitucional. Y otro responsable más es aquel que envió a la policía a reprimir sin ponerle límites claros (que son los que marca la ley, dicho sea de paso), a sabiendas de que se trata de una policía brava de las que dispara primero y pregunta después.
El nombre que habría que repetir al llenar los casilleros de estas responsabilidades es el del gobernador Sobisch, un hombre que aspira a presentarse como candidato a la presidencia de la República en las elecciones de este año. Sobisch coqueteaba desde hace tiempo con la idea de mostrarse como el hombre que pondría coto a tanta protesta social: el candidato del orden, que hasta la semana pasada tejía alianzas potenciales con otros referentes de la misma ideología, desde Macri hasta Blumberg. Su idea era la de seducir a la gente que quiere seguir enriqueciendo sin trabas y a la que el populacho protestón molesta, al cortar las calles y dificultar la circulación de sus BMW. En consecuencia, el viernes intentó hacer valer los derechos de aquellos que tienen auto (es decir, de aquellos que son más iguales que los demás) por encima de los que reclaman un sueldo digno (que son menos iguales, de acuerdo a la parábola orwelliana), y terminó asesinando a una persona a sangre fría.
Hoy lunes hay un paro de maestros y manifestaciones en todo el país, en repudio a la violencia institucionalizada de los Sobisch. No sé cuál será el futuro del ahora gobernador en su propia provincia, dado que su partido tiene mayoría parlamentaria que puede preservarlo de un juicio político. Pero sí estoy seguro de que la candidatura presidencial de Sobisch ha muerto. Murió en el preciso instante en que Poblete le disparó con saña al profesor que hacía uso de su derecho a manifestarse y a peticionar, un derecho que la Constitucional nacional le garantiza. La forma en que salió a mostrarse en los medios evidencia que a Sobisch la vida de ese hombre lo tiene sin cuidado. Pero el suicidio político que cometió al hacer posible ese homicidio sí le dolerá, ahora que hizo evidente que el orden que defendía es aquel que impera en los cementerios. A Sobisch le esperan muchas noches de pesadilla, de las que despertará con el nombre de Fuentealba en la boca. Ojalá la condena social sea tan grande y severa como para disuadir a los pichones de Sobisch –que en este país abundan- de seguir defendiendo la tesis de que es válido defender los derechos de ciudadanos clase A mediante la violencia de uniforme.
[Publicado el 09/4/2007 a las 11:20]
Arrebatos, lo que esta sucendiendo en Argentina, me parece; es que algo empezó a cambiar....creo que la condena social a este hombre es unánime y por lo tanto, quiero creer que nuestro voto va a cambiar, también está el tema de que ningún otro politico argentino quiera agarrar esta papa caliente apoyando a un hombre que la sociedad condena.....
Marcelo, excelente como siempre. Estoy totalmente de acuerdo
Comentado por: Mara el 14/4/2007 a las 22:41
Ignoro cómo funciona la política en la Argentina, aunque por las noticias que van llegando aquí parece que no muy bien.
Sin embargo, Marcelo, lo que me sorprende es la seguridad con que afirmas el final de la carrera hacia la presidencia de Sobisch. Aquí en España todavía es hora de ver a algún político asumiendo responsabilidades. Jamás ha ocurrido, por muy grave que haya sido su error. La impunidad de la que gozan es tal que a veces incluso asusta. Pero es así, siempre encuentran a algún cabeza de turco anónimo al que retirar de su puesto, eso sí, con el futuro profesional arreglado, no vaya a hablar más de la cuenta.
Comentado por: arrebatos el 10/4/2007 a las 17:07
Comentado por: Palo el 10/4/2007 a las 16:00
A partir de la crisis del 2001 la prensa Internacional dió a conocer la situación que atravesaba la Argentina y la pregunta repetida de todo extranjero era ¿Cómo puede ser que un país tan rico, con tantos recursos llegue a semejante situación? La policía es una de las GRANDES razones, la aplicación de las leyes solo funciona para los pobres y los marginados, el resto siempre se van de rositas...
Comentado por: Flavia el 09/4/2007 a las 16:55
clásico método represivo y persuasivo de gobierno cartelista.
Es realmente terrible lo que pasó, pero no se si les pasa lo mismo. Es como extraño que estén los nombres y apellidos de los responsables.
Comentado por: Patto el 09/4/2007 a las 16:40
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
06/7/2008 20:06
Publicado por: figueras
05/7/2008 18:46
yo lo admiraba demasiado era...
Publicado por: monica
05/7/2008 18:40
Sorry , no te quize ofender, y...
Publicado por: lilith
05/7/2008 14:17
Dear Lilith, sinceramente no...
Publicado por: figueras
05/7/2008 00:24
Todavia no termino de leer esto...
Publicado por: Lilith
05/7/2008 00:18
Publicado por: martin
04/7/2008 12:27
pusiste a bailar las palabras y...
Publicado por: Alba
04/7/2008 10:37
Publicado por: valeria
03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
Publicado por: Daniel
03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
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