El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 4 de julio de 2008
Qué momento
¿Por qué parte de su historia van ustedes? Quiero decir, asumiendo que sentimos un amor natural a los libros, y por ende a las diversas formas de la narrativa popular, ¿no tienden ustedes, aunque sea de vez en cuando, a interpretar sus propias historias como parte de un ciclo narrativo? Cuando era pequeño y leí por primera vez The Sword in the Stone, por ejemplo, me convencí de que estaba atravesando un proceso de formación similar al del Arturo niño, abriendo los ojos por primera vez a un mundo extraño y maravilloso; yo no contaba con un maestro como el Merlín del libro, pero mi Merlín eran los libros en sí mismos. Cuando arribé a la adolescencia, entendí que me tocaba vivir un proceso similar al del protagonista de Demian, de Hermann Hesse: la extrañeza del mundo se tornaba oscura, lindando con lo esotérico. Durante la dictadura, y también después, creí que mi historia coincidía con la de algunos (anti)héroes que se veían impelidos a enfrentarse a un sistema que, por supuesto, los superaba en inteligencia y en recursos: tuve mis momentos de Josef K, y además otros en los que me sentía como el protagonista de Brazil, de Terry Gilliam –rezando a diario, por cierto, para que mi destino terminase siendo menos cruel.
Con el tiempo sentí que empezaba a hacer pie, que entendía la lucha que esta vida planteaba como su mapa, y hasta empecé a acariciar la noción de un triunfo posible. (Pírrico, como todos los triunfos humanos en este mundo, pero posible de todas maneras.) Fue mi momento-Neo, por ponerlo así; Neo como el de Matrix, quiero decir.
A veces hago el mismo ejercicio con gente que conozco. Pienso en Fulano y me digo: Este hombre ha llegado a su momento-American Beauty, está revisando su vida hasta ahora, descubriéndose insatisfecho y acercándose al filo del colapso nervioso. Y me pasa también con las noticias. Leo hoy que hasta los republicanos del Senado de USA votaron por el establecimiento de una fecha límite para sacar sus tropas de Irak, y me digo: Uh, Bush está llegando al momento en que Vietnam se convierte en VIETNAM y todo su castillo nixoniano, tan parecido a Elsinore, se desbarata.
Vuelvo a la pregunta del comienzo, entonces: ¿y ustedes, por qué parte de sus propias historias van? ¿Han descubierto que están enamorados de sus mejores amigos o amigas? (Lo cual los ubicaría en un momento-Harry, o momento-Sally.) ¿La vida cotidiana los está poniendo al borde del estallido? (Lo cual los convertiría en merecedores de un momento-D-FENS, como el personaje de Michael Douglas en Falling Down.) ¿Sienten que su vida es más abundante en pasado que en futuro, y que ni el pasado es tan dorado ni el futuro es promisorio? (Momento-Willy Loman, podríamos decirle.) ¿O están pasando por esa etapa inicial del romance en que hasta las duras calles parecen cubiertas de flores? (Momento-Singin’ in the Rain.)
En líneas generales todos atravesamos varios de estos momentos a la vez: la vida es así de complicada, mal que nos pese. Para ser sincero, yo estoy atravesando uno de esos en que el (anti)héroe siente que ya no da más, que lo ha entregado todo de sí; descarnado, el protagonista está a un tris de entregarse y de concederle al Mal su triunfo. Por supuesto, en los relatos que a mí me gustan este es el preciso instante que antecede al triunfo, la justa victoria que premia al fin la entrega y la pureza del corazón; pero por más que quiera vivir ese momento, la verdad es que no he llegado ahí. Estoy, más bien, en el instante previo a entender si mi vida es una peli de Bergman o una de Spielberg.
Después les cuento.
[Publicado el 29/3/2007 a las 10:30]
Mi momento actual se inscribe claramente en "El túnel del tiempo", aquella serie de los '60, en que los protagonistas por una falla de la máquina no podían volver al tiempo real. La unica diferencia es que ellos caían siempre en diferentes épocas y lugares, y en cambio, el defecto de "mi" maquina del tiempo hace que por más que gire, caiga siempre en el mismo lugar. ¡Llevo 25 años de cuaderno de comunicaciones y tareas escolares y meriendas y...todo eso! Y me faltan muchos más aún. Mi hija de 28 años es una "inocente", como decían en el campo antiguamente, con mucha más ternura para encontrar el eufemismo que la sociedad actual. Y mi última perlita recién está por comenzar su primer grado. (Y vos te creés viejo para esperar un hijo. ¡ja! La maestra de preescolar cuando la fui a inscribir me dijo: ahora se la inscribo, pero a la primera reunión no puede venir ud., tienen que venir los padres.)
Además, estoy cursando el profesorado de Historia que abandoné hace veinte años, y así otras tantas cosas, en fin...mientras el cuerpo aguante!
Comentado por: Alicia el 20/1/2008 a las 06:35
Preciosa idea y sorprendente confesión. Preferiría, sin duda, que te encontraras en un 'momento Spielberg'. Imagino que a muchos nos ha pasado lo mismo al plantearnos la pregunta: un montón de popup mentales de escenas vistas en gran pantalla. Vivo un momento feliz, serían muchas las historias con las que sentirme identificada. Sin embargo, la primera que se me ha venido a la mente ha sido Julie Delpy bailando a ritmo de jazz al final de 'Antes del atardecer'.
Lo dicho. Qué juego tan divertido.
Comentado por: hermanastra el 09/4/2007 a las 19:59
Muy buen post, como siempre. Yo tuve mi época de pensar que vivía en La Insoportable Levedad del Ser, yo era Teresa y tenían que cuidarme mucho. También tuve un novio que se creía el Extranjero de Camus. Creo que ahora no me siento viviendo ninguna película ni ningún libro. Mmmm, será que ya no he visto muchas películas. En algún momento me sentí como Jon Cusack en High Fidelity, porque todo lo asociaba con una canción, pero fue hace tiempo. Me ha encantado esto Marcelo.
Comentado por: marielos el 01/4/2007 a las 01:37
Hola Marcelo! Que identificada me siento! Mi momento es el de alguien, leido por todos muchas veces, seguramente; que siente la llamada del destino y esta a punto de dejarlo todo atras para trazar un camino totalmente nuevo, y por las suyas. Invitador, pero dificil. Y ademas sin proponermelo. Si alguien me dice el titulo del libro............
Como siempre, un lujo
Comentado por: Mara el 01/4/2007 a las 00:21
Precioso texto, valorada confesión. Seguro que tu película tendrá un buen final, uno real, en el que los problemas, los baches y las dudas no cesan pero hay una renovada fuerza para enfrentarlos/afrontarlos.
¿Mi momento? Mmmmm...prometo pensarlo...estoy abrumada con tu genial texto, con tantas buenas respuestas, con los miles de momentos cinematográficos y literarios que sentí propios...
Saludos.
Comentado por: Laura el 30/3/2007 a las 12:50
En todo caso, me alegro mucho de que no estemos en una pelicula muda ni en "mi vida sin mi" (la peli es preciosa, habla de amor y de vivir intensamente, pero la protagonista muere muy jovencita). Muy lindo texto.
Valeria.s
Comentado por: valeria.s el 30/3/2007 a las 09:23
Lo dicho, serpiente suya es el primer ofidio que me encanta! Señorita, usted está reconciliándonos con su especie, salud!
Comentado por: Mayté/Palas el 30/3/2007 a las 04:08
Yo confieso. Mi momento es quiero y no puedo. Tengo que aprovechar el tiempo. Hay tanto por hacer, y no hay tiempo. Mi momento es Juliette Binoche leyéndole a Ralph Fiennes las últimas frases de Kristin Scott Thomas antes de morir en la cueva de “El Paciente Inglés”, o Kristin escribiendo, o mejor aún, las palabras de Kristin escritas en el libro de Herodoto. También el colapso que posee a todos los habitantes del “Bagdad Café” hasta que aparece Brenda. Arena y desierto. Parece todo muy triste, pero se puede aguantar. Aderezado con el momento “No sos vos, soy yo” Aún no se me pasó la época en que todas las letras de tango me quedan bien.
¿Pero qué digo? ¿acaso me he vuelto boa? - perdón, quise decir boba- deberé ir al psicoanalista a que me ataje el síndrome de grandeza. Realmente mi momento se parece más a una película de “Bolliwood” llena de bailarinas y colores; ojos sonrientes y maquillados; encantadores, flores y palacios; y distancias castas entre los amados.
Esto de jugar al streep poker es muy fuerte, oiga.
Serpiente culebrón.
Comentado por: Serpiente suya el 30/3/2007 a las 00:43
Ahora va mejor. Este momento, esta vez explicado por música más que por películas:
http://www.youtube.com/watch?v=B7MPBkI0GOQ
Comentado por: Perel el 29/3/2007 a las 23:56
Comentado por: Perel el 29/3/2007 a las 23:50
Pues ni mi "carnet espiritual" de cinéfila y lectora apasionada me sirven ahora para ubicarme en alguna historia. Lo que no impide que sepa que se ha repetido desde el comienzo de los tiempos.
Debe ser mi mi costumbre de huírle a la gran mayoría de historias de terror. Sí, debe ser eso, porque mi historia personal ahora no es menos que terrorífica. Con 31 años, aún no he podido deshacerme de las espinillas de la adolescencia y ahora encima debo combatir las incipientes arrugas. Literal y figurativamente.
Comentado por: Anne el 29/3/2007 a las 23:02
Comentado por: Elvira el 29/3/2007 a las 22:50
Vaya a dar una vuelta por el barrio, patee las sombras, silbe, acaricie la corteza de los árboles, inspire, expire. Y después siga contando, que ése es su oficio. Y como, por sobre todas las cosas, "La vida es un milagro", escuche música de Kusturica. Baile a su ritmo para sacudirse las incertidumbres.Y siga contando.
Y si le sirve, le regalo unas palabras de "El último encuentro", novela de Sándor Márai que acabo de leer: "Sí, las palabras vuelven. Todo vuelve, las cosas y las palabras avanzan en círculo, a veces atraviesan el mundo entero, siempre en círculo, y luego se vuelven a encontrar, se tocan y cierran algo".
Otro: "Las cosas maduran y responden de repente"
¿Mi momento actual? Del mismo autor: "La vida se vuelve casi interesante cuando ya has aprendido las mentiras de los demás, y empiezas a disfrutar, observándolos, viendo que siempre dicen otra cosa de lo que piensan, de lo que quieren de verdad...
Y ya que estamos en un Blog literario me tomo el atrevimiento de recomendar "La mujer justa", del mismo autor.
Y ya sabe: Ni Bergman, ni Spilberg: Figueras.
Comentado por: Elvira el 29/3/2007 a las 22:38
Yo quisiera estar viviendo un momento Sally, para poder decir "porque yo te odio Harry, te odio"... solo porque esa es mi pelicula favorita y la he visto mil veces. Para el caso, la protagonista de cualquier cosa que haga Rob Reiner... En ocasiones quisiera ser el personaje de Glenn Close en Dangerous Liasions.
Muchas veces me siento la madre del poeta de The Hours, aunque sé que jamás tomaré el carro para volver nunca. Mi momento Bridget Jones ya pasó hace algunos años. Por mas que lo quisiera nunca fui una Amelie lúdica, mágica y encantadora. Mi era Luisa Lane fue intensa y breve pero aspiraría más a ser Meryl Streep en Devil wears Prada.
Supongo, entonces, que estoy en una mezcla de momento Gilmore (en vísperas, porque mi hija es aun muy chica para ser una Rory) y Brujas de Eastwick, donde me correspondería el rol de Susan Sarandon.
Comentado por: Mayté/Palas el 29/3/2007 a las 22:12
Momento C.G. Jung: el maestro (Jung, claro) sueña con un buda dormido.. pero no se atreve a despertarle. En ese momento Jung se da cuenta que esta soñando y despierta.
Comentado por: Kame el 29/3/2007 a las 21:47
Marcelo,
Y ya que la mencionaste en la semana, estoy en mi etapa Jerry Maguire (después de la fiebre que le obliga a escribir el manifiesto sobre porque es bueno tener menos clientes). También me siento un poco como la chica de alguna película que lo pierde todo...(espero que después venga mi final feliz)
Comentado por: Adriana el 29/3/2007 a las 21:40
qué intenso tu escrito de hoy, Marcelo!. siempre lo eres, pero el último párrafo me hace verte como un personaje de Bertolucci, al filo de explotar pero sin desintegrarte!.
si yo tuviera que cotejar mi momento actual con alguna película, tendría que trazarme un puzzle con fragmentos de varias películas. tomaría algo de las dos películas que conozco de Wong Kar-Wai: In the mood for love y 2046; un poco de esa hermosa película documental alemana que vi el otro día, y que se llama algo así como La tribu del acordeón; y tantas otras que ahora se me vienen como en cascada. Creo que comprendo bastante bien el ánimo de tu último párrafo. pero tú tienes buenos motivos para no entregarte al desasosiego, y siempre, como dice Emilio Carballido, hay que pensar -y sentir- que "falta lo más maravilloso todavía".
Comentado por: lolichka el 29/3/2007 a las 21:34
definitivamente ahora el mio es un momento facilmente dirigible por lynch.
me ha encantado este post marcelo
Comentado por: Gilda el 29/3/2007 a las 20:12
La verdad es que entre Bergman y spilberg me decanto por las peliculas de Almodovar o como diria aquel entre el rojo y el violeta prefiero el amarillo, que está por el medio.
::::URL//:WWW.antoniolarrosa.com
Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 29/3/2007 a las 17:40
No tengo muy claro en que punto de mi vida estoy y a que película podría asociarla. Es posible que me gustara la idea de vivir más al límite, sintiendo y viviendo todo lo que me sucede de una forma más intensa o emotiva, como lo hacen la gran mayoria de personajes de las películas de Almodovar. Sin embargo sus personajes están muy lejos de mi vida y aunque es probable que sean reales tal vez nunca llegue a tocarlos. No quiero vivir como Nicolas Cage en Leaving las Vegas pero de su personaje me apasiona el vivir al límite, en su mundo destrozado y solitario. No he vivido el personaje de Cecilia Roth en Martín H, no quiero enamorarme de un hombre egoista como el personaje de Luppi y dejarme arrastrar por emociones y drogas. Quiero un vida con alegrias y tristezas como " La Vida es bella" pero sin guerra y dolor, quiero a Roberto Benigni saltando y sonriendo y aunque sea irreal que me engañen como hace él con su hijo en esa maravillosa película.
Saludos desde Galicia
Comentado por: Mel el 29/3/2007 a las 11:24
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
03/7/2008 23:55
Marcelo: Ante todo, un saludo...
Publicado por: Daniel
03/7/2008 19:00
Publicado por: gonzalo
03/7/2008 08:42
Publicado por: lolichka
02/7/2008 21:54
Barenboim solidario. Barenboim...
Publicado por: Carmen
02/7/2008 15:58
Y lo hace con la fuerza y el...
Publicado por: Mayté
02/7/2008 10:02
Totalmente de acuerdo Marcelo,...
Publicado por: Lourdes
02/7/2008 01:07
Publicado por: Serpiente Suya
02/7/2008 01:04
Publicado por: Serpiente Suya
02/7/2008 00:13
qui ciera ber la no bela pobre...
Publicado por: carlos
01/7/2008 23:10
vender, vender, vender..., esta...
Publicado por: Alba
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres