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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

lunes, 7 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Polémicas vigentes, polémicas pendientes

Durante el último mes el suplemento de cultura de Página 12, Radar, se vio animado por una polémica en torno de la figura de Osvaldo Soriano. La chispa saltó con el número dedicado al aniversario de la muerte del escritor, a quien considero el último gran narrador popular de la Argentina. (Para mí Fontanarrosa sigue siendo ante todo un hombre de la historieta porque fue mediante ese género, al que no considero nada menor, donde reveló su talento.) En aquella edición de Radar, alguien –ya no recuerdo si fue Guillermo Saccomanno u Osvaldo Bayer- recordó que en alguna ocasión Soriano había sido invitado a la Facultad de Letras a conversar con los estudiantes, y que se había sentido agredido y humillado durante la velada. En todo caso, tanto Saccomanno como Bayer defendieron el valor de Soriano como artista, en plena consciencia de que el Gordo ni siquiera terminó la escuela secundaria, y le pasaron el fardo de aquel dolor que se llevó a la tumba a la titular de una de las cátedras de la Facultad, Beatriz Sarlo, reputada intelectual y columnista de la revista Viva del diario Clarín. La cuestión es que Sarlo respondió el domingo siguiente que ella no había organizado el encuentro y devolvió mandobles a diestra y siniestra, lo que motivó que al otro domingo Saccomanno y Bayer volviesen a la carga, y después Sarlo otra vez, y María Moreno tratando de separar la paja del trigo con tan mala fortuna que Bayer la eligió el domingo siguiente como blanco de una andanada… y así hasta este domingo, que nadie puede garantizar que sea el último.

La polémica en sí misma es bienvenida. La vida literaria de la Argentina suele transcurrir en una falsa placidez que apenas oculta que las distintas tribus –que las hay- tratan de vivir como si las otras no existiesen; es una cultura de la negación del otro, que lamentablemente tiene profundas raíces en la historia nacional. Lo cierto es que a esta altura ya no se sabe bien qué están discutiendo; los argumentos han cedido paso a los pases de factura alentados por viejos enconos. Este domingo una columna de Germán Ferrari trajo algo de sensatez al asunto. Ferrari se limitó a buscar evidencias. Encontró varios reportajes que Soriano dio antes de morir en los que hacía referencia a la mítica velada en Letras. “La Facultad de Letras forma gente para entender la literatura de una manera, no de varias. Ciertos sectores que allí se formaron son lo menos pluralista que yo conozco”, le dijo a la revista La Maga en mayo del 92. (Un diagnóstico con el que concuerdo, en términos generales.) Un artículo previo, de diciembre del 91, daba cuenta en el suplemento cultural de Clarín que Soriano había asistido a un ciclo de charlas de la Facultad de Letras, “animándose como visitante y resistiendo firme”. A esta altura queda claro que el ciclo existió; sólo resta determinar quién organizó aquel ciclo universitario, si fue Sarlo como algunos pretenden… o si fue tan sólo alguien que trabajaba bajo su égida.

Lo que queda claro es que existen al menos dos grandes bandos en este asunto: los que reivindican la literatura como una parte importantísima de la cultura popular, con un valor tanto testimonial como transformador de la historia, y los que se contentan con que sea una tarea de iluminados, debatida y disfrutada tan sólo dentro de un cenáculo. (Esta es una clasificación interesada, por supuesto: ¡no imaginarán que yo me pongo al margen de esta dicotomía!) Y también resulta evidente que más allá de esta polémica puntual, existen muchas otras que tenemos pendientes con carácter de urgencia: por ejemplo, cómo hacer para que la literatura, y muy especialmente la literatura que se hace aquí, vuelva a ser un bien masivo en un tiempo de crisis económica, concentración editorial y páramo creativo. (Claro, esta es una discusión que sólo le interesa a uno de los bandos, dado que el otro está contento con las cosas como están. ¡Pero eso no es excusa para que los que estamos de este lado no nos arremanguemos para intentar resolver la cuestión!) Por lo demás, puedo decir que me gustan los libros de Soriano, y que conozco a Saccomanno desde que escribía guiones de historietas, y que admiro al Bayer de Los vengadores de la Patagonia trágica y Severino Di Giovanni, pero soy incapaz de mencionar el título de un solo libro de Beatriz Sarlo. (Para columnista dominical, me quedo con Rosa Montero.) Ya sé que en este caso se trata de una falta mía, de un agujero en el tejido de la información de que dispongo, pero las pocas cosas que sé sobre esta autora –ayer leía que según Horacio Verbitsky, Sarlo dice que Rodolfo Walsh cultivaba “una estética de la muerte”, con lo que sinceramente disiento- me quitan todas las ganas de intentar conocerla. ¡Uno no puede leerlo todo!

Yo soy de los que creen que hay que vivir para poder escribir, en vez de escribir por temor a vivir.

[Publicado el 06/3/2007 a las 10:26]

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Comentarios (9)

  • Marcelo:

    Lo único que hizo Beatriz Sarlo fue responder una acusación agresiva, que falsea los hechos.
    La réplica de Saccomanno a esa autodefensa fue lamentable: más agresión, resentimiento y argumentos pueriles e insostenibles.
    Todo eso no tiene nada pero nada que ver con la dicotomía vida/escritura, que planteás al final de tu nota.
    ¿Qué tiene que ver que Saccomanno sea un buen o mal escritor, que vos no te acuerdes de ningún título de Sarlo? ¿A quién le importa?
    No es una pelea de teóricos vs. artistas (pero, sinceramente, ojalá Sacomanno o vos fueran la mitad de artistas de lo que Sarlo es como ensayista.)
    Vos sos de los que creen que hay que vivir para escibir.
    Yo soy de las que creen que cada uno vive su vida como quiere y puede, intentando no joder a los demás.
    Me gusta la obra de Proust, de Borges, de Kafka, que vivieron para escribir.

    Comentado por: clara el 15/3/2007 a las 15:59

  • Verde Polly,

    ¿que tiene de malo graznar? ¿Acaso cuervos y grajos no tienen el mismo derecho a expresarse que tu, aunque piensen distinto? Y en lo que hace al "rey del lugar comun", no es la primera vez que te leo por aqui, lo cual te convertiria en una adicta a los lugares comunes. ¡Deberias empezar terapia!

    Long John Silver

    Comentado por: Long John Silver el 08/3/2007 a las 20:25

  • Hola Polly:

    Disculpe la interrupción a -o de- su magnífico discurso, pero quería llamarle la atención sobre la existencia de un error tipográfico.

    No es: ¡Ay!
    Por su caso nomenclatural debería ser: ¡Pío!

    Graznando y con el mazo dando.

    Atentamente
    hjorgev

    Comentado por: HjorgeV el 08/3/2007 a las 07:40

  • El rey del lugar común vuelve a graznar sobre literatura. ¡Ay!

    Comentado por: polly el 08/3/2007 a las 01:31

  • Muy fuera del contexto del post de hoy, pero quería preguntarte si has visto la serie Heroes de NBC. Se consiguen todos los episodios en el torrent y afines y la van a estrenar en estos día en el canal AXN. Recomendadisima, creativa, sorprendente.

    Comentado por: Mayté/Palas el 06/3/2007 a las 20:56

  • Sumo la réplica de Federico Monjeau, que no publicó Radar. El link es del blog de Daniel Link, valga la redundancia.
    http://linkillo.blogspot.com/2007/02/correo-de-lectores_21.html

    Comentado por: Valeria el 06/3/2007 a las 18:26

  • Mi nombre tambien termina el RRosa y posiblemente acabo de descubrir el maleficio que pesa en ese termino, porque aquí en España tambien pasan cosas similares.
    WWW.antoniolarrosa.com

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 06/3/2007 a las 18:03

  • Siempre me intrigó por qué los escritores argentinos no "se recomiendan" unos a otros. No son tantos, habría público para todos si entre ellos mismos se potenciaran. A veces me pregunto quién lee a Federico Jeanmaire, Juan Forn, Martini, Saccomano, Kohan, Cohen, entre otros escritores talentosos, por más que pertenenzcan a distintas "tribus".







    Comentado por: estrella el 06/3/2007 a las 17:07

  • Me parece que Fontanarrosa no debería etiquetarse como "ante todo, hombre de la historieta", aunque entiendo lo que dices, y es verdad que el reconocimiento, inicial, le viene de ese género. Pero me pareció que esta salvedad que haces, le quitaba la posibilidad a Fontanarrosa de pertenecer al grupo de los mejores narradores, sino el mejor.
    Un saludo

    Comentado por: Pablo Fanques el 06/3/2007 a las 16:44

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Foto autor

Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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