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Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Dame MASH

Durante la melancolía inducida por la muerte de Robert Altman, no resistí la tentación de volver a ver MASH. Original de 1970, MASH fue su primer éxito. En aquel entonces Altman era un director en zona de riesgo, habiendo dirigido tan sólo un par de largometrajes que no obtuvieron mayor repercusión y algunos episodios de series televisivas, desde Alfred Hitchcock Presents hasta Maverick. A esa altura ya se había peleado con el mítico Jack Warner y corría el riesgo de permanecer para siempre en los márgenes, luchando contra la oscuridad que amenazaba devorarlo. Cuando le llegó el guión de MASH, fue porque muchos otros directores lo habían rechazado: el material era en verdad risqué, una comedia negra que transcurría durante la guerra de Corea y que mostraba a los médicos de un batallón especializado actuando con disparatada irresponsabilidad y perfecto desprecio por la guerra en general y por las convenciones militares en particular. Imagino que la reacción de Altman ante el guión habrá sido ambigua; debe haber percibido su potencial, y al mismo tiempo deber haber temido que se convirtiese en el último clavo en la tapa de su ataúd. Filmar MASH en su circunstancia equivalía a disponerse a matar o morir. Es obvio que actuó con coraje –o bien con la temeridad de sus mismos personajes.

Vista hoy, MASH sigue siendo una película revulsiva. Lo es en sus formas: por la carencia de un plot definido, por su elección de planos distanciados y edición mínima, que lejos de subrayar los puntos dramáticos obliga al espectador a efectuar sus propios cortes –a elegir su parte favorita de la acción- en el interior de su propia cabeza. (Supongo que se trata de una consecuencia del modus operandi de Altman: dado que impulsaba a sus actores a improvisar, no podía saber cuándo ocurriría algo estupendo –y por eso no podía registrarlo con un primer plano previsor.) También es revulsiva su mirada: aunque nunca dejan de cumplir con su obligación en el quirófano, una vez que salen de allí Hawkeye Pierce (Donald Sutherland) y Trapper John (Elliott Gould) se dedican a demoler cuanta institución se les cruza por delante. Se permiten reír en plena guerra, se mofan de la religión, se cagan en los escalafones y destruyen con brío cada uno de los pilares sobre los que se asienta la vida militar.

MASH sigue siendo un film interesante, que refuerza mi sensación de que los 70 fueron la última gran década del cine estadounidense. El tiempo construyó su propia ironía sobre aquel relato: hoy el cirujano beato y calenturiento que intepretaba Robert Duvall, que salía de la película en camisa de fuerza, podría ser presidente de los Estados Unidos, con Hot Lips O’Houlihan (Sally Kellerman) como Primera Dama. Hoy Donald Sutherland es ante todo el padre de Kiefer, la estrella de la serie 24, y Elliott Gould no es para las nuevas generaciones sino “el padre de Ross y Mónica” en la serie Friends.

Parafraseando el título de una película de Stanley Kramer: It’s a Mash, Mash, Mash, Mash world.

[Publicado el 29/12/2006 a las 10:00]

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Comentarios (2)

  • Por favor que se communique conmigo en relacion con su relato "el Nino con el mapa del cielo" cuya historia protagoniza Henri Bourgat,piloto de aviacion y miembre de mi familia. Aprovecho la ocasion para desearle un fantastico ano 2007!
    Robert Bourgat
    Perpignan-Francia

    Comentado por: Robert Bourgat el 01/1/2007 a las 22:30

  • “No siempre la luz llega a nosotros de manera directa: a menudo debe reflejarse en cuerpos ajenos y en otras superficies, hasta que al fin despeja nuestra mirada.”
    Y en vez de iniciar una novela, nos habla de Irving, de Davis y de Dickens.
    El tiempo pasa muy deprisa, las cosas aún más. La historia, convertida en noticia desparece rápido de las memorias de las personas y las nuevas generaciones crecen sin tener demasiada idea de los acontecimientos ocurridos en los últimos ¿50 años?. Afortunadamente tenemos las obras de los creadores. Esos seres extraños que se complican la existencia intentado explicar el mundo, o su mundo, o un pequeño mundo. La pintura nos permite imaginar como en un vago sueño la vida en tiempos de Rubens, de Goya, de Fragonard, de…, o de… Retratos, vestidos, gestos, pequeños objetos abandonados en el cuadro… De una manera u otra, cada artista deja en su obra la pista de humanidad. Y algunas veces, incluso les acompaña la satisfacción de ganarse la vida haciendo precisamente eso, dar “su” mirada sobre las cosas. El maestro surge cuando el discípulo está preparado y dispuesto a aprender.
    Las obras, supervivientes del tiempo, van quedando, esperando que de nuevo llegue alguien y las vuelva a descubrir, las interprete y les de su propia mirada.

    Muchas gracias por los tres últimos escritos, es una buena manera de acabar el año: iluminando.


    Comentado por: Serpiente suya el 30/12/2006 a las 00:14

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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