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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

lunes, 7 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

La rebelión de los fumadores

Desde que rige la prohibición de fumar en los sitios públicos de Buenos Aires, Marcelo Piñeyro se convirtió en una suerte de party planner, o bien dinner planner, tan efectivo como un profesional: apenas se aproxima la ocasión o la hora, salta al ruedo lleno de sugerencias sobre el lugar tal o cual, cuyo menú puede describir al detalle. Sin ir más lejos hace un par de semanas, después de la presentación de mi novela, fuimos casi veinte los que terminamos en un restaurant llamado Bond (juro que por entonces Piñeyro nada sabía de mi fanatismo infantil por 007), tan sólo por aceptar una entre sus muchas sugerencias de lugar. A esta altura ni mis amigos ni mi familia plantean otras opciones, porque saben que Piñeyro el dinner planner obra así por necesidad: todos los restaurants que sugiere poseen indefectiblemente salón para fumadores. Apenas entró en vigencia la ley, Piñeyro se tomó el trabajo de investigar dónde podría cenar de allí en más, al calor del tizón de su cigarrillo light. Desde entonces dice en broma –aunque debería pensarlo en serio- que va a editar una guía de restaurants para fumadores y que se va a llenar de dinero.

Ahora que anduvimos juntos por Barcelona y por Madrid, comprobamos que las medidas antitabaco son allí mucho más tolerantes que en Buenos Aires. (Aquí siempre tenemos tendencia al jacobinismo. Será porque nos cayó del cielo un intendente que se precia de ser afrancesado.) La investigación que Piñeyro planeaba hacer in situ se cortó de cuajo, cuando descubrimos que la mayor parte de los restaurants tenían un reservado para fumadores. Por cierto existen sitios con carteles que anuncian su pureza total, pero no es necesario que los pobres fumadores peregrinen kilómetros para dar con un sitio donde cobijar sus pobres huesos, siempre aparece alguno en esta cuadra o en la próxima: en Madrid y en Barcelona, cuanto menos, los fumadores no se sienten del todo parias.

Pocos días atrás, la viñeta del genial Miguel Rep en la contratapa de Página 12 decía: “Primero fue en los aviones. Después en las reparticiones públicas. Luego en los bares y restorantes me mandaron a fumar afuera. Finalmente, sabía que esto iba a llegar”. El dibujo muestra al planeta Tierra y al fumador malhumorado que, cigarrillo en mano, flota en el espacio donde nadie lo persigue –al menos por ahora.

Yo creo que fumar hace daño (mi madre, fumadora empedernida, murió de un cáncer de pulmón galopante) y también creo que los no fumadores tienen derecho a protegerse. Pero no puedo evitar sentir que toda esta campaña, tanto debate y tanta legislación son un poco too much. Una cosa es cuidar a los que no fuman, y otra muy distinta marginar a los que eligen hacerlo. Tengo la extraña sensación de que por el embudo que lleva a la persecución de este vicio se cuelan, además de la correcta, algunas intenciones que se meten en el baile sin haber sido invitadas: intereses políticos, moda, deseo de sacar carné de bienpensantes y patente de corso para discriminar a otros –hay gente para la cual discriminar es un deporte full contact- y quedar como duques en el intento. ¿No les parece a ustedes un tanto exagerada la historia? ¿No les parece un tanto histérica la conversión de tantos al evangelio de la buena salud? ¿No les parece que es demasiada energía dedicada a una causa que solo reclamaría un módico de prudencia?

A veces pienso que si nos opusiésemos a la violencia con el mismo fervor que se dedica a perseguir fumadores, el mundo daría un salto cualitativo hacia el (buen) futuro. Al paso que vamos, las bombas nucleares, el hambre y el polonio 210 no nos dejarán margen para pudrir nuestros pulmones como Dios y Marlboro mandan.

[Publicado el 30/11/2006 a las 10:30]

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Comentarios (10)

  • hola soy jesus

    Comentado por: jesus el 27/5/2008 a las 23:01

  • Estimado Marcelo. Desnudar la hipocrecía de los conversos al dogma de lo saludable, okey...pedir una legislación anti-tabaco más tolerante, y bueh....pero calificar de "genial" a Rep ¿qué estás fumando?

    Comentado por: Victoria el 26/1/2007 a las 14:11

  • Alguien sabe si existe un directorio, guiá, listado... de bares habilitados para fumadores? Se puede conseguir? Así uno puede saber a que lugares ir.
    Muchas gracias.

    Comentado por: Francisco el 19/12/2006 a las 13:48

  • Absolutamente...

    Esta histeria anti tabaco es impresentable y sólo hace prever tiempos peores. Como comentaba un reputado "chef" francés, "lo próximo será prohibir el vino y se llegará al extremo de prohibir la sal y las grasas en la comida". Realmente, visto el panorama dan ganas de exilarse en Marte!

    Saludos.

    Rodrigo

    Comentado por: Rodrigo el 03/12/2006 a las 18:14

  • La exageración existía antes de la ley y venía del lado de los fumadores. La gente fumaba en cualquier lado, la gente ni siquiera apagaba el cigarrillo para los cajeros automáticos. Yo he visto fumar, demasiado frecuentemente, a 5 o 6 personas en un espacio reducido mientras un bebé dormía en un cochecito. Estas historias no son ciencia ficción, bastaba sentarse en un restaurant medianamente concurrido un viernes a la noche en Buenos Aires y mirar alrededor.

    En ese sentido, mi esperanza es que esa exageración se termine con esta ley y que esta respuesta quizás exagerada de paso a algo más moderado. Una ley que permitiera declarar un bar como fumador hubiera producido cero cambios: era lo que sucedía antes, los no fumadores teníamos que elegir entre impregnarnos perpetuamente de humo o no salir ni a comer ni a bailar. Hasta ahora los no fumadores hemos tenido muchísima paciencia con los fumadores y no ha resultado en una espontánea toma de conciencia y respeto por parte de la mayoría de los fumadores: ¿cuántos fumadores en Argentina, al estar en un lugar en el que saben que ellos solos fuman salían espontáneamente a fumar afuera? Casi ninguno que yo haya conocido. Preguntaban en forma general y difusa si molestaba que fumen, obligando a los demás a tener que explicitar el desacuerdo. Decirle a alguien desconocido, que se conoce por terceros: "sí me molesta, por favor no fumes acá" era un trámite incómodo.

    Esta ley puede excederse en lo estricta que es, pero aun así no se cumple. Se cumple en restaurants, pero no en boliches. De 6 boliches que visité en los últimos dos meses, en 4 se fumaba como si no se hubiera promulgado ninguna ley. Los fumadores, aun con la ley, se resisten a separar el cigarrillo del gin tonic. Va a sonar feo, pero creo que los fumadores, como todo el mundo son hijos del rigor y solo cumplirán una ley sin zonas grises, porque las zonas grises, en vez de ser utilizadas como lugar de práctica de sentido común y civilidad, se convierten en "hago lo que a mí me parece y vos jodete".

    Estoy totalmente a favor de que las personas hagan lo que les parezca en ámbitos privados o en ámbitos específicos de disfrute. Si los fumadores fumaran dentro de escafandras no tendría ningún problema en que me fumen al lado. No me interesa reglamentar la forma de vivir o morir de otro, pero me interesa tener algún control sobre mis propias formas de vivir o morir. Lamentablemente el humo del cigarrillo hace daño a los que no fuman y cualquier discusión deja de tener sentido si se intenta soslayar ese dato.

    Comentado por: Xtian el 02/12/2006 a las 08:48

  • No solamente Buenos Aires, si no ya muchos países adoptan una posición drástica ante esta buena costumbre y digo buena costumbre para mi. Si pudiesemos protegernos de todo la contaminación que nos causa daño, entonces no andariamos siquiera por las calles, etc.
    Aun si, si creo en el respeto que le debo al projimo cuando degusta sus alimentos.
    Saludos.

    Comentado por: Gaby el 30/11/2006 a las 21:34

  • Yo solo he sentido perplejidad ante el porteño que ha acatado la prohibición de fumar con absoluta sumisión.
    Creo que he estado muchísimos años equivocada sobre el espíritu rebelde de Buenos Aires.
    Nobleza obliga, yo soy fumadora, pero una fumadora hedonista (será?) ,solo fumo de noche y cuando me siento bien. Jamas pude fumar en una situación de tensión, solo en los espacios lúdicos.
    Pero, lo de Buenos Aires yo no lo esperaba, imagina resistencias por parte de ciertos sectores, disturbios y hasta alguna que otra marcha en contra de la discriminación.
    Sospecho de los políticamente correcto, sospecho de las buenas intenciones de los gobernantes( sí todavía me quedan resquicios de mi estadía por Psicología de la UBA): Sin ir mas lejos una de las que impulsó la ley de antitabaco en la capital, es una legisladora del PRO(para los que no vivan en la argentina, es un partido que fundo, un empresario, que es ingeniero. Eso siempre, por lo menos aquí es sospechoso, es muy largo de explicar. Que preside el equipo de fútbol más popular Boca Júnior, pero su pensamiento representa a la derecha más conservadora, pero moderrrna), que el otro día , la vi , poniendo en duda si las pasteras eran tan contaminantes...
    Me fui Marcelo de tu reflexión .Si me das una buena noticia, pues me queda la posibilidad de irme a Barcelona o a Madrid, pues la verdad, cuando Buenos Aires se pone tan servil, me siento ajena
    Saludos
    Daniela Castelo

    Comentado por: Daniela el 30/11/2006 a las 18:04

  • Es el deseo de confort exagerado, el que hace que se margine a quienes fuman en los lugares publicos, a los que tienen hijos o mascotas en ciertos condominios, a los que quieren pintar su casa de cierto color y las ordenanzas municipales se los impiden... Queremos que el mundo sea un lugar homogeneo y que nos perturbe lo menos posible. Queremos quitarle sus vicios, sus ruidos, su caos, su colorido.

    Si, embargo, comprendo que no se fume en un restaurante, el olor del cigarrillo a algunos les arruina la experiencia sensorial de una buena comida.

    Fumo ocasionalmente, como parte del placer de compartir con amigos, como complemento de un trago, un café, una charla, no como una compulsión que me domina. Parece que mi hija le tiene alergia y por lo tanto, no lo hago cerca de ella. Ese es el espiritu del gesto, no perturbar a los que son sensbiles, por respeto, compasión, solidaridad. Es un tema complejo pero que, de acuerdo, no debe pasar por la discriminación.

    Comentado por: Palas el 30/11/2006 a las 16:30

  • Pue yo como nunca he fumado ,ignoro la magnitud del problema pero estoy de acuerdo en que nadie ha de comprometer la salud de otros y ha de tener un poco de miramiento con esas cosas, especialmente cuando hay niños y ancianos cerca,por lo demás si quieren suicidarse poco a poco,por mi que lo hagan pero deberian leer la biblia, en la que Dios dice, que nadie debe poner en riesgo su vida sin un motivo justo, pues la vida no es de cada cual , es algo que él nos deja prestada hasta que decida recuperarla.

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 30/11/2006 a las 14:18

  • A mí también me parecen bastante exageradas las prohibiciones actuales. Los fumadores deben respetar a los que queremos aires puro y encerrarse en las áreas seleccionadas especialmente para ellos, pero mientras se hagan daño a sí mismos y no a mí, no tengo porque atacarlos. Finalmente, es su vida, ¿no?

    Comentado por: Fátima el 30/11/2006 a las 14:14

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

Obras asociadas

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