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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 5 de julio de 2008

Blog de Marcelo Figueras

Las historias, los japoneses y sus parques

Anoche alguien me preguntó cómo decidía qué historia era apropiada para una novela y qué historia tenía destino de guión de cine. Muchas veces el inicio es confuso, la primera novela que escribí era en su origen una historieta. A veces creo que algunas historias merecen versiones en más de un registro: estoy orgulloso del artículo que escribí hace algunos años sobre el Equipo Argentino de Antropología Forense, y que publicó en España una revista que se llamaba Planeta Humano, pero estoy seguro de que esa historia merece también ser contada como libro, o como película. (La idea me ronda desde entonces; créanme, se trata de una historia tan increíble como inolvidable.) 

En los últimos tiempos me ocurre que, aun cuando me consta que estoy trabajando en una idea para el cine, trato de escribir primero una versión literaria. Una idea que me sugirió el actor Adrián Navarro se convirtió en un cuento, que imagino se transformará en guión más temprano que tarde. Siento que escribiendo un cuento o una novela voy directo al corazón de la historia: quizás por (de)formación literaria, este tipo de narración me garantiza que todo lo que tengo que saber de los personajes, de su alma y hasta de la trama estará allí, y que en todo caso, una vez que aparezca ese relato podré aprovechar aquellos elementos que me resulten útiles para el otro lenguaje, el del cine. Escribir ficción literaria es la forma en que pienso mejor, en que “conozco” mejor. Un cuento o una novela me garantizan, además, que crearé sin condicionamiento alguno: no voy a estar forzándome para imaginar a un actor equis, o preguntándome si alguien podrá financiar una secuencia tan cara. De ese modo no me cuestiono cómo abriría la secuencia, si es demasiado larga o no y dónde debería venir el corte. Simplemente dejo que la historia siga su curso, que haga lo que necesita, que se tome todas las libertades que requiera: las adaptaciones vendrán después. Si el cuento o la novela salen bien, el guión saldrá bien por añadidura.

Por supuesto, nunca escribiría una novela tan sólo para transformarla en un guión: sería un trabajo demasiado arduo. Pero me consta que cuando las ideas cinematográficas son ricas, si se las deja fermentar acaban en una novela. Hasta hace poco más de un mes estaba seguro de que mi próxima novela iba a ser una que tenía muy pensada: una historia fantástica y de aventuras, con el espíritu del folletín. Pero en las últimas semanas resurgió en la superficie otra vieja idea, que en su origen era una película. Hace ya algunos años alguien me propuso que pensase algo para dos actores muy populares, uno español y el otro argentino. La propuesta quedó en nada entonces, uno nunca funciona demasiado bien cuando se mueve por encargo: las ideas no son trajes cortados a medida, son cosas que ocurren o no. Tiempo después, cuando ya nadie me la pedía, se me apareció una historia. La archivé en mi cabeza suponiendo que en algún momento podía convertirse en una película. Y ahora, hoy, por esas cosas inefables del acto creativo, estoy convencido de será mi próxima novela.

Supongo que, en esencia, esa es la mejor forma de descubrir cuál será el mejor registro para contar una historia: darle tiempo, dejarla madurar, desarrollar su propia piel. En algún sentido se trata de la misma estrategia que aplican los japoneses en sus parques: nunca trazan los caminos de antemano, dejan que los caminantes los marquen sobre la gramilla con sus pies y recién entonces los construyen.

Una sabiduría milenaria que sería tonto desoír.

[Publicado el 16/11/2006 a las 10:30]

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Comentarios (6)

  • y que pasó con nicolás lidijover? le fue tan mal con los comentarios que se refugio en el silencio??

    Comentado por: yo misma el 17/11/2006 a las 18:09

  • "Carpanta y yo vivimos a base de latas de calamares.." es eso debería pensar el Papa..
    "en un edificio con ventanas sin cristales, vaya con el percebe, en la indigencia y la pata de palo. Y si la vida es un sueño, prefiero el trapecio.."

    Por supuesto, Manolo García, por supuesto.
    .....
    Por supuesto, nunca escribiría una novela tan sólo para transformarla en un guión: sería un trabajo demasiado arduo.

    Comentado por: Enea el 16/11/2006 a las 23:12

  • Una sabiduría milenaria que sería tonto desoír.
    ....
    para usted, que habló de las neuronas en espejo, hoy el Papa está enfadado, bien, caricaturas y el gato de Mahoma, vaya! y los pederastas qué.... debió enfadarse antes.
    Pero hoy salió en los periódicos lo que es... sabiduría milenaria... el ADN neandhertahal con una H pero así es Japón, aunque no fue allí.
    Bueno escribiendo bien, impresionante queda poco para saber porqué habló el hombre ( el humano haciéndose) queda tan poco! será impresionante. Sí, eso sí que son nervios... uf! al fin... cuando miro las diferentes obras funerarias o el equilibrio único de las Pirámides... si no había piedra, entonces monumentos, se entiende, pero la pintua, las estatuas de los egipcios son impresionantes porqué habló el humano? uy qué nervios.
    Las pinturas rupestres tampoco trazaban caminos, iban haciendo, me recuerdan siempre a Miquel Barceló, los Egipcios sin delirio a Dalí y entonces sabremos tanto !!!
    ya se acerca... fantástico, preguntarse eso.. y no escribir sin pisar ese camino que va haciendo
    bien hermoso, pues
    Enea

    Comentado por: Enea el 16/11/2006 a las 22:58

  • Es que señorita serpiente, el tres en las construcciones verbales tiene un no se qué, un equilibrio un balance, con dos falta algo, con cuatro sobra uno...

    Es curioso, ademas observar que en estos tres días los posts que cita la ofídica lectora cuentan apenas dos, tres comentarios. Me ha pasado que en los posts mas personales los comentarios escaseen. Uno no sabe si es un asentimiento general, un no tener nada más que acotar, tan solo sentarse y sonreir o que uno aburrio al publico a morir y que por motivos de cariño se abstienen de decir algo "malo"...

    Comentado por: Mayté/Palas el 16/11/2006 a las 22:04

  • Hace tres días que maneja en sus escritos la combinación de tres.

    Martes: Sting, Karamazov, Dowland
    Miércoles: Bullitt, las perlas y la vida,
    Jueves: Las historias, los japoneses y sus parques

    Me apunto:

    Tres Gracias. Tres reyes magos. Tres dimensiones. Tres corazones. Tricolor. Tres adjetivos perfectos. ¿Tres es multitud? Tricornio. ¡Un, dos, tres!... veces sopla el lobo en la casa de los cerditos. Tres cosas hay en la vida…Tres en raya, tercer mundo, sector terciario; y al tercer día…, Tres años y un día. Tres mosqueteros. Tres puntos... (suspensivos). Tres ases: un trío. Tres tristes tigres….

    Serpiente de tres cabezas.


    Comentado por: Serpiente suya el 16/11/2006 a las 19:59

  • Envidiable tener por patria un territorio ficticio, soñado, en el que habitar y vivir, sin por ello dejar de llenar la olla.Escribo esto desde la terminal de un banco, en una ventanilla de caja.Trabajo alimenticio. Es una oficina de diseño, aséptica, confortable e impersonal.Contamos tres empleados, yo el de sustituciones ( una compañera se ha ausentado por razón de matrimonio-15 dias naturales-). Voy sin corbata (!) estoy licenciado en derecho y milito en exclusividad en un sindicato "márginal", por el que pago un peaje, a veces elevado. Rara avis, pura literatura, pura ficción.

    Comentado por: panoramix el 16/11/2006 a las 17:38

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Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

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